{"id":10745,"date":"2026-03-23T11:56:23","date_gmt":"2026-03-23T14:56:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=10745"},"modified":"2026-04-06T09:30:58","modified_gmt":"2026-04-06T12:30:58","slug":"cosmpolitica-1-viveiros-de-castro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/cosmpolitica-1-viveiros-de-castro\/","title":{"rendered":"\u00abCosmopol\u00edtica\u00bb -seg\u00fan Eduardo Viveiros de Castro (1)"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-10750 size-full\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/005-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/005-1.jpg 800w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/005-1-300x146.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/005-1-640x311.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/005-1-768x373.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/strong><\/p>\n<p><em><strong>por Eduardo Viveiros de Castro<\/strong> <\/em>(Museu Nacional, Universidade Federal do R\u00edo de Janeiro)<\/p>\n<p><strong><em>Tres definiciones ind\u00edgenas<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u00abCosmopol\u00edtica\u00bb es el nombre de las transformaciones sufridas por las ideas de \u00abcosmos\u00bb y de \u00abpol\u00edtica\u00bb cuando se combinan en un solo concepto y un solo problema. Ese concepto-problema est\u00e1 asociado a orientaciones te\u00f3ricas que convergen solo parcialmente, seg\u00fan los diferentes dominios de investigaci\u00f3n y estilos de reflexi\u00f3n en que se utiliza. Ante tal ambig\u00fcedad, es necesario tomar partido. Para resumir en pocas palabras el argumento de este ensayo, diremos que la\u00a0<em>cosmopol\u00edtica<\/em>\u00a0es la negaci\u00f3n activa de la\u00a0<em>econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>, pero que va m\u00e1s all\u00e1 de la \u00ab<em>cr\u00edtica<\/em>\u00a0de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00bb. Preguntarse sobre los diferentes mundos poscapitalistas posibles \u2014sobre el fin del imperio de la econom\u00eda pol\u00edtica, por tanto\u2014 constituye uno de los problemas cosmopol\u00edticos por excelencia, pues no se presta a una \u00absoluci\u00f3n\u00bb \u00fanica, como aquellas defendidas por los cosmopolitismos de inspiraci\u00f3n kantiana, los ecosocialismos o las alternativas comunistas,[1] proyectos que, en general, se gu\u00edan por visiones unitarias del porvenir, ellas mismas derivadas de im\u00e1genes igualmente homogeneizantes del presente.<\/p>\n<p>Es en raz\u00f3n de esa indeterminaci\u00f3n positiva del futuro y de la naturaleza fragmentada del presente que\u00a0<strong>adoptaremos como hilo conductor tres f\u00f3rmulas que ser\u00e1n como definiciones del concepto de cosmopol\u00edtica aqu\u00ed esbozado.<\/strong>\u00a0<strong>Emergen en el contexto del enfrentamiento entre los colectivos ind\u00edgenas de Am\u00e9rica Latina y la modernidad capitalista en sus diversas encarnaciones<\/strong>\u00a0(neoliberal, extractivista, financiarizada, militarizada, tecnofascista, genocida).<\/p>\n<p><strong>La primera f\u00f3rmula es el famoso lema zapatista:\u00a0<em>\u00abQueremos un mundo donde quepan muchos mundos\u00bb.<\/em><\/strong>\u00a0La segunda es una cuesti\u00f3n planteada por el pensador Ailton\u00a0<strong>Krenak<\/strong>, en su libro sobre el tiempo, el mundo y el fin:\u00a0<strong><em>\u00ab\u00bfSomos realmente una humanidad?\u00bb<\/em><\/strong>. La tercera es una distinci\u00f3n hecha por Davi\u00a0<strong>Kopenawa<\/strong>\u00a0en el curso de su denuncia del\u00a0<strong>cosmocidio<\/strong>\u00a0en v\u00edas de ser perpetrado por el \u00abpueblo de la mercanc\u00eda\u00bb, los Blancos:\u00a0<strong><em>\u00abPara nosotros, la pol\u00edtica es otra cosa. Son las palabras de Omama y de los xapiri que \u00e9l nos dej\u00f3\u00bb<\/em><\/strong><em>[2]<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-10752\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-4-640x427.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-4-640x427.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-4-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-4-768x513.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-4.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Las dos primeras f\u00f3rmulas ilustran uno de los puntos cr\u00edticos en los debates en torno al concepto de cosmopol\u00edtica: la cuesti\u00f3n de la dif\u00edcil, si no imposible, \u00abreconciliaci\u00f3n\u00bb entre lo particular y lo universal.[3] El lema zapatista es una variaci\u00f3n de la paradoja de Russell: \u00bfese mundo anhelado forma parte de s\u00ed mismo? \u00bfSe puede realmente vivir en ese mundo, o vivimos apenas, siempre, en uno de los \u00abmiles de peque\u00f1os mundos\u00bb[4] que debe acoger? La cuesti\u00f3n de Krenak, por su parte, deja al sujeto de la frase en suspenso: \u00bfnosotros qui\u00e9nes? \u00bfnosotros cu\u00e1ntos? \u00bfnosotros qu\u00e9? \u00bfSomos realmente parte de una humanidad, o somos una diversidad irreductible de modos de devenir lo que ustedes, Blancos, llaman \u00abhumanos\u00bb? \u00bfY somos realmente una humanidad, una especie excepcional, un\u00a0<em>hapax<\/em>\u00a0ontol\u00f3gico dotado de un suplemento espiritual que nos distingue del resto de los vivientes, o somos una colcha de retazos simpoi\u00e9tica, una federaci\u00f3n org\u00e1nica heterog\u00e9nea, semejante en eso a cualquier otra forma de vida terrestre? La tercera f\u00f3rmula, en fin,\u00a0<strong>al oponer la palabra de los esp\u00edritus ind\u00edgenas al discurso traicionero de los Blancos, plantea el problema del sentido de la noci\u00f3n de pol\u00edtica en mundos habitados por muchas m\u00e1s\u00a0<em>personas<\/em>, m\u00e1s presencias intencionales,<\/strong>\u00a0de lo que desconf\u00eda \u00abnuestra\u00bb humanidad esclarecida \u2014<strong>mundos<\/strong>\u00a0estos que el gran creador quilombola de contraconceptos, Ant\u00f4nio Bispo dos Santos, dec\u00eda que eran\u00a0<strong>inmunes a la \u00abcosmofobia\u00bb de los Modernos<\/strong>.[5]<\/p>\n<p><strong>Las tres definiciones anteriores son ejemplos, ellas mismas, de aquello que definen, a saber, la cosmopol\u00edtica tal como practicada por los pueblos ind\u00edgenas y afroind\u00edgenas de las Am\u00e9ricas.<\/strong>\u00a0La adopci\u00f3n de esta perspectiva del \u00abSur global\u00bb nos parece de valor estrat\u00e9gico para pensar un problema que se intensific\u00f3 dram\u00e1ticamente despu\u00e9s de que el colapso ambiental planetario se volvi\u00f3 evidente,\u00a0<strong>el problema de las diferencias que dividen a la \u00abhumanidad que pensamos ser\u00bb (A. Krenak), tanto en lo que concierne a las relaciones intrahumanas (\u00abpol\u00edticas\u00bb en el sentido usual) como a aquellas que dicen respecto a las formas de interpenetraci\u00f3n entre la(s) humanidad(es) y el mundo \u00abnatural\u00bb (uno de los sentidos de \u00abcosmos\u00bb).<\/strong><\/p>\n<p><strong>La cuesti\u00f3n cosmopol\u00edtica es, as\u00ed, la de la relaci\u00f3n entre, por un lado, las diferencias entre los colectivos humanos y, por otro lado, las diferentes maneras de inserci\u00f3n en las redes de interdependencia que ligan esos colectivos a una multitud de seres y fen\u00f3menos: especies vivas, ambientes, paisajes, objetos t\u00e9cnicos, esp\u00edritus, dioses y otras metapersonas<\/strong>.[6] Las variedades de la humanidad (pueblos, etnias, clases, g\u00e9neros) se distinguen y dividen, entonces, por sus diferentes maneras de no ser\u00a0<em>exclusivamente<\/em>\u00a0humanas. Ante los cambios de las condiciones ambientales globales, provocados por la expansi\u00f3n de una matriz civilizacional basada en la extracci\u00f3n creciente de la energ\u00eda acumulada en el planeta, todas esas diferentes maneras est\u00e1n con su supervivencia amenazada, aunque en grados y ritmos variables.\u00a0<strong>He aqu\u00ed por qu\u00e9 el concepto-problema de cosmopol\u00edtica, como dijimos arriba, implica la dif\u00edcil cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n entre los diferentes mundos (humanos y otros) y su com\u00fan inserci\u00f3n terrestre<\/strong>\u00a0\u2014 con la complicaci\u00f3n suplementaria de que la Tierra no es un simple tel\u00f3n de fondo para esos mundos que ella constituye y que en larga medida la constituyen, sino que es ella misma una multiplicidad equ\u00edvoca y un agente complejo.[7]<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-10753\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-5-640x427.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-5-640x427.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-5-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-5-768x513.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-5.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><strong>La perspectiva ind\u00edgena a partir de la cual la idea de cosmopol\u00edtica es abordada en este art\u00edculo le confiere una inflexi\u00f3n contracolonial y anticapitalista que no siempre est\u00e1 en primer plano en sus otros usos.<\/strong>\u00a0La palabra \u00abind\u00edgena\u00bb indica aqu\u00ed, primero de todo, la relaci\u00f3n de inmanencia entre ciertos pueblos y la tierra, en su triple naturaleza de fuente de la vida, medio de subsistencia y dimensi\u00f3n m\u00edtica de referencia.[8] Ella es aqu\u00ed extendida de modo de abarcar todos los colectivos y todos los mundos cuya existencia fue arruinada o est\u00e1 amenazada por el tecnocapitalismo. La noci\u00f3n de \u00abind\u00edgena\u00bb trasciende, as\u00ed, sus connotaciones de \u00abgrupo \u00e9tnico\u00bb, incluyendo las numerosas \u00abminor\u00edas indeseables\u00bb y los \u00abpueblos subyugados\u00bb,[9] as\u00ed como las innumerables otras formas de vida devastadas por la voracidad y la irresponsabilidad del anthropos. El sentido de la palabra \u00abtierra\u00bb, por su vez, incluye las diversas formas contraestatales de territorializaci\u00f3n (zonas feroces, aldeas ind\u00edgenas, quilombos, ocupaciones campesinas, comunas, favelas, ZADs),[10] as\u00ed como los territorios existenciales creados en la lucha contra la \u00abhidra capitalista\u00bb (grupos de defensa antifascistas, movimientos por el clima, redes de solidaridad interseccional). Esto puesto, y dada la naturaleza de la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica en curso, el sentido de \u00abtierra\u00bb que no se debe perder de vista es el m\u00e1s concreto posible: suelo que nos alimenta, pa\u00eds que se extiende por debajo de todas las naciones, zona cr\u00edtica de la Tierra que genera y es generada por la vida. Es sobre esta T\/tierra que se decide, hoy m\u00e1s que nunca, la cuesti\u00f3n nietzscheana del \u00absentido de la tierra\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La indigenidad como condici\u00f3n cosmopol\u00edtica, en fin, constituye una exterioridad relativa, y no una anterioridad absoluta, al mundo capitalista; ella no es una premodernidad, sino una extramodernidad, contempor\u00e1nea al capitalismo, al mismo tiempo condicionada y negada por este, pero que probablemente le sobrevivir\u00e1.<\/strong>\u00a0<strong>Del mismo modo, la cosmopol\u00edtica ind\u00edgena no es una \u00abprepol\u00edtica\u00bb, sino una \u00abalterpol\u00edtica\u00bb,<\/strong>[11] y el \u00abposcapitalismo\u00bb que es el tema de este Diccionario[12] no debe ser pensado como un progreso relativamente al mundo a\u00fan imperfecto del capitalismo, sino como una salida, una deserci\u00f3n de los \u00absurcos del ej\u00e9rcito humano que se cree en marcha ascendente hacia el Reino. Una cat\u00e1basis liberadora: \u00ababajo y a la izquierda\u00bb, como dicen los zapatistas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-10754\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/14-640x357.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"357\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/14-640x357.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/14-300x167.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/14-768x428.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/14.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><strong><em>Cosmopolitismo<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>El sustantivo \u00abcosmopol\u00edtica\u00bb debe ser distinguido de \u00abcosmopolitismo\u00bb<\/strong>, aunque en algunos trabajos recientes los dos t\u00e9rminos sean tratados m\u00e1s o menos como sin\u00f3nimos.\u00a0<strong>El adjetivo correspondiente al sustantivo \u00abcosmopolitismo\u00bb es \u00abcosmopolita\u00bb, no \u00abcosmopol\u00edtico\u00bb.<\/strong>[13]\u00a0<strong>Un fen\u00f3meno, proposici\u00f3n o problema cosmopol\u00edtico implica justamente una postura que desconf\u00eda de la pretensi\u00f3n cosmopolita a reducir toda diferencia pol\u00edtica a un denominador com\u00fan,<\/strong>\u00a0un hecho \u00abindiscutible\u00bb con valor de fundamento, ya se trate del Homo sapiens como especie natural, de la Humanidad como condici\u00f3n moral, de la Econom\u00eda como \u00faltima instancia, de la Tierra como objeto astron\u00f3mico, de la Ciencia como predominando absolutamente sobre los dem\u00e1s intereses de la raz\u00f3n, y de cualesquiera otras armas de universalizaci\u00f3n en masa. \u00ab<strong>Desconfiar\u00bb significa complicar preventivamente \u2014 lo que no es lo mismo que rechazar categ\u00f3ricamente<\/strong>\u00a0\u2014 el llamado a toda instancia trascendente con el poder de unificar y pacificar, en nombre de una Causa Com\u00fan, las divergencias e inconmensurabilidades entre los innumerables mundos que comparten la Tierra. Hay mundos con los que ninguna paz es posible.<\/p>\n<p><strong>La idea de cosmopolitismo se remonta al tema estoico del sentimiento de no pertenencia a ninguna polis o ethnos espec\u00edficos, sino de ser un<\/strong>\u00a0<strong>kosmopolites, un ciudadano del universo<\/strong>. Ella recibi\u00f3, con el cristianismo paulino, el sentido de koinon\u00eda, de comunidad fraterna panhumana, y, m\u00e1s tarde, de ciudadano de la polis divina agustiniana. Con Kant, el padre del cosmopolitismo moderno,[14] el sentimiento estoico se transforma (o se invierte) en un proyecto pol\u00edtico-jur\u00eddico, la \u00abpaz perpetua\u00bb entre los Estados-naci\u00f3n, como etapa del proceso hist\u00f3rico de consolidaci\u00f3n de una sociedad civil mundial, que obedecer\u00eda a un \u00abplan oculto de la naturaleza\u00bb.\u00a0<strong>Los sentidos griegos de \u00abcosmos\u00bb como totalidad arm\u00f3nica y de \u00abpol\u00edtica\u00bb como gobierno de una colectividad exclusivamente humana resuenan de manera perceptible en la mayor\u00eda de las referencias modernas a la idea de cosmopolitismo.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-10759\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/017-472x640.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"515\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/017-472x640.jpg 472w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/017-221x300.jpg 221w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/017.jpg 590w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/><\/p>\n<p>El proyecto cosmopolita permaneci\u00f3 vivo a lo largo de los dos \u00faltimos siglos bajo diversas formas, como los socialismos \u00abut\u00f3picos\u00bb y \u00abcient\u00edficos\u00bb, la teor\u00eda y pr\u00e1ctica del imperialismo occidental, la institucionalizaci\u00f3n de las organizaciones intergubernamentales, o el ascenso del \u00abmulticulturalismo\u00bb. M\u00e1s recientemente, estuvo asociado al tema neoliberal de la globalizaci\u00f3n, y enseguida confrontado a los impasses t\u00e9cnicos, pol\u00edticos y filos\u00f3ficos creados por el colapso clim\u00e1tico. El proyecto es frecuentemente discutido en el contexto de una \u00abgobernanza\u00bb supranacional (Europa es \u2014 o era \u2014 vista como el paradigma de todo cosmopolitismo futuro) apoyada en una tecnolog\u00eda de comunicaci\u00f3n y de control de las poblaciones. Aunque haya tenido desarrollos filos\u00f3ficos importantes (E. L\u00e9vinas, J. Derrida) y actualizaciones conceptuales (C. Taylor, U. Beck),\u00a0<strong>el cosmopolitismo conserva sus marcas de nacimiento en la antropolog\u00eda kantiana.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La f\u00f3rmula cosmopolita ser\u00eda, as\u00ed, como una versi\u00f3n antropoc\u00e9ntrica de la divisa zapatista: \u00abQueremos un mundo donde quepan todos los humanos \u2014 pero solo los humanos\u00bb.<\/strong>\u00a0Sabemos, claro est\u00e1, que nunca fueron todos los humanos (\u00ab\u00bfsomos realmente una humanidad?\u00bb). La cosm\u00f3polis o el \u00abmundo com\u00fan\u00bb tan deseados parecen manifestarse sobre todo en su faz negativa, esto es, en la forma de la devastaci\u00f3n planetaria causada por el extractivismo furioso y por la esterilizaci\u00f3n material y espiritual de los mundos que restan.\u00a0<strong>Cosmofobia y cosmocidio<\/strong>. La pol\u00edtica, en fin, contin\u00faa siendo determinada por los mismos gestos de exclusi\u00f3n que aquellos que defin\u00edan la polis griega \u2014 como si la ciudad-Estado antigua estuviera destinada a proyectarse en el futuro como un mundo-Estado, un Estado mundial bajo la tutela de Occidente.[15]<\/p>\n<p><strong>Es contra todo eso que la cosmopol\u00edtica ind\u00edgena va constituy\u00e9ndose, bajo la forma de una variedad de pr\u00e1cticas de \u00abcontracolonizaci\u00f3n\u00bb<\/strong>\u00a0(Ant\u00f4nio Bispo), vale decir, de ocupaci\u00f3n f\u00edsica y de intensificaci\u00f3n metaf\u00edsica de los espacios estriados por la propiedad privada, capturados por la sobrecodificaci\u00f3n estatal y \u00abdesencantados\u00bb por la axiom\u00e1tica del capital. Los pueblos ind\u00edgenas, aqu\u00ed en el sentido primario de pueblos que son la forma humana de la Tierra \u2014 aquellos para quienes ocupar la tierra es sin\u00f3nimo de ocuparse de la tierra y preocuparse por ella \u2014 son as\u00ed un ejemplo para los diversos experimentos de \u00abaterrizaje\u00bb ecol\u00f3gico y de creaci\u00f3n de formas de vida poscapitalistas que van difundi\u00e9ndose en pa\u00edses del Norte global.[16]\u00a0<strong>Pues si la modernidad capitalista se proyecta como un \u00abone-world world\u00bb,[17] un mundo que se pretende \u00fanico, ella no coincide con \u00abel Occidente<\/strong>\u00ab: por un lado, su desarrollo m\u00e1ximo est\u00e1 siendo hoy alcanzado por naciones no occidentales; por otro, tanto Occidente como la modernidad en general no coinciden con este mundo \u00fanico (un mundo \u00abglobal\u00bb, pero que ni por eso es un mundo \u00abtotal\u00bb), en virtud de la presencia de fracturas, disidencias y contradicciones.[18] Estas son al mismo tiempo internas y externas, visto que la econom\u00eda pol\u00edtica del capitalismo necesita de un dominio exterior a s\u00ed para su reproducci\u00f3n: sin la \u00abacumulaci\u00f3n primitiva\u00bb permanente, sin la producci\u00f3n continua de un exterior (intensivo y extensivo), la m\u00e1quina del capital entra en pana.\u00a0<strong>Una de las tesis contenidas en el concepto de cosmopol\u00edtica aqu\u00ed esbozado es que es principalmente en este exterior que se hallan las semillas de los mundos poscapitalistas por venir.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-10755\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/003-640x313.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"313\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/003-640x313.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/003-300x147.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/003-768x375.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/003.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><em><strong>Cosmopol\u00edticas<\/strong><\/em><\/p>\n<p><strong>Una idea no cosmopolita de cosmopol\u00edtica fue inicialmente \u2014 en 1997 \u2014 propuesta por Isabelle Stengers<\/strong>, en la forma de una reconfiguraci\u00f3n de las exigencias y obligaciones de las pr\u00e1cticas de conocimiento modernas, en particular de las diversas ciencias,\u00a0<strong>situando estas en un campo compartido con otros saberes, otros intereses y otros actores, humanos y no humanos.<\/strong>\u00a0[19]<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que se dedic\u00f3 a la tarea \u00abcontracr\u00edtica\u00bb de defender la significaci\u00f3n y el valor de la aventura cient\u00edfica moderna, demostrando c\u00f3mo los seres construidos por las ciencias experimentales acceden a una existencia objetiva, Stengers ha sido una de las voces m\u00e1s elocuentes en la denuncia de la otra faz de la instituci\u00f3n cient\u00edfica, a saber, su captura por la econom\u00eda pol\u00edtica del capitalismo y su papel en la g\u00e9nesis y amplificaci\u00f3n del colapso ambiental.[20] Su \u00abproposici\u00f3n cosmopol\u00edtica\u00bb defend\u00eda una actitud de hesitaci\u00f3n y de ralentizaci\u00f3n de todo proceso pol\u00edtico donde la autoridad de la Ciencia es esgrimida como argumento para la imposici\u00f3n de una obediencia incuestionable, lo que suele ser el caso cuando est\u00e1n en juego los objetivos m\u00e1s que cuestionables de la econom\u00eda capitalista. Las ideas de hesitaci\u00f3n y de ralentizaci\u00f3n ganaron un peso adicional con la percepci\u00f3n de la emergencia clim\u00e1tica, y la consecuente tentaci\u00f3n de pasar de la posesi\u00f3n de las evidencias cient\u00edficas de un problema al poder de definir los t\u00e9rminos pol\u00edticos \u2014 las medidas, los costos y las v\u00edctimas \u2014 de su soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Varios dominios de investigaci\u00f3n no tardaron en adoptar (y adaptar) la \u00abproposici\u00f3n\u00bb de Stengers[21] en el tratamiento de sus diferentes problem\u00e1ticas. As\u00ed fue el caso de los estudios de ciencia y tecnolog\u00eda (an\u00e1lisis de sistemas sociot\u00e9cnicos, historias no epistemol\u00f3gicas de la g\u00e9nesis de hechos cient\u00edficos, descripciones de la \u00abciencia en acci\u00f3n\u00bb), de la etnograf\u00eda multiespecies y \u00e1reas cong\u00e9neres (estudios animales, agenciamientos entre humanos y no humanos, ecolog\u00eda pol\u00edtica), y\u00a0<strong>de la antropolog\u00eda de los pueblos extramodernos (formas de acoplamiento con el ambiente, modos de existencia de las metapersonas, pr\u00e1cticas de contracolonizaci\u00f3n).<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-10756\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/014a-480x640.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"507\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/014a-480x640.jpg 480w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/014a-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/014a.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/><\/p>\n<p><strong>Los diferentes usos del concepto, a pesar de no pocas divergencias, coinciden en la realizaci\u00f3n de dos desplazamientos cr\u00edticos.<\/strong>\u00a0Ambos reaccionan a la obsolescencia del reparto de lo real entre las leyes inmutables del cosmos y las pasiones variables de la pol\u00edtica humana \u2014 la gran dicotom\u00eda entre Naturaleza y Sociedad (o Cultura) que est\u00e1 en la base de la \u00abConstituci\u00f3n\u00bb oficial de la modernidad, pero cuya violaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica es el fundamento de la matriz cosmot\u00e9cnica de la econom\u00eda pol\u00edtica del capitalismo.[22]<\/p>\n<p><strong>El primer gesto cr\u00edtico fue el rechazo de la metaf\u00edsica de la Naturaleza heredada de la revoluci\u00f3n cient\u00edfica del siglo XVII.<\/strong>\u00a0Absorbida por la cosmolog\u00eda de la civilizaci\u00f3n dominante, esa metaf\u00edsica resisti\u00f3 a la segunda revoluci\u00f3n cient\u00edfica desencadenada en las primeras d\u00e9cadas del siglo pasado, permaneciendo relativamente intacta hasta hace poco tiempo.\u00a0<strong>Ella entr\u00f3 p\u00fablicamente en crisis con la percepci\u00f3n del fin de la inconmensurabilidad entre el tiempo de la historia humana (pol\u00edtica) y el tiempo de la historia natural (cosmol\u00f3gica) \u2014 en suma, con el evento que vino a ser llamado \u00abAntropoceno\u00bb<\/strong>. La Naturaleza inaugurada hace cuatro siglos se muestra, ahora, como el resultado de un proceso de secularizaci\u00f3n del monote\u00edsmo: el Dios cristiano solo fue desterrado del cosmos para mejor dividirse entre el universo infinito de la Naturaleza (\u00aball\u00e1 fuera\u00bb) y la ley moral del Hombre (\u00abaqu\u00ed dentro\u00bb). Ese mononaturalismo, sobre todo por su \u00e9xito como acompa\u00f1amiento ideol\u00f3gico de las ciencias f\u00edsico-matem\u00e1ticas y de las tecnolog\u00edas que ellas posibilitaron, funciona como un instrumento de profundas implicaciones pol\u00edticas, sea en la legitimaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n colonial y de la modernizaci\u00f3n forzada de los pueblos \u00absubdesarrollados\u00bb (una continuaci\u00f3n directa de la misi\u00f3n de conversi\u00f3n de los paganos), sea en la emergencia de un concepto de mundo como gran Objeto, un reservorio de \u00abrecursos naturales\u00bb a ser gestionado por la humanidad como gran Sujeto.\u00a0<strong>Los dos presupuestos, en fin, de la econom\u00eda pol\u00edtica del capitalismo: hay un solo mundo, a disposici\u00f3n de una sola humanidad, bajo el comando de la fracci\u00f3n de esta que se imagina la \u00fanica propiamente humana.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El segundo desplazamiento fue la expansi\u00f3n correlativa del dominio de la Sociedad o Cultura, de modo de incluir elementos y procesos materiales, dispositivos t\u00e9cnicos, especies vivas y categor\u00edas no humanas<\/strong>\u00a0entre los seres dotados de propiedades o facultades semi\u00f3ticas (luego, pol\u00edticas), lo que desestabiliz\u00f3 la distinci\u00f3n moderna entre objetos y sujetos, causas y razones, reactividad y \u00abresponse-ability\u00bb (D. Haraway). La condici\u00f3n existencial y la forma org\u00e1nica de la especie humana pasan a ser concebidas como mediatizadas por innumerables otras entidades necesarias para la instituci\u00f3n, reproducci\u00f3n y apercepci\u00f3n de las sociedades.\u00a0<strong>Esto relativiza la autonom\u00eda metaf\u00edsica de la humanidad como Sujeto<\/strong>. El tema de la libertad como emancipaci\u00f3n frente a la naturaleza \u2014 la idea de que la \u00abexplotaci\u00f3n del hombre por el hombre\u00bb terminar\u00e1 cuando este \u00abHombre\u00bb domine completamente las fuerzas naturales \u2014\u00a0<strong>pas\u00f3 a dar lugar a la conciencia de las interdependencias planetarias que sostienen todas las formas de vida<\/strong>\u00a0(lo que no significa necesariamente una paz universal), en un mundo definido por la multiplicidad en todas sus dimensiones. Consecuentemente, la distinci\u00f3n central de la econom\u00eda pol\u00edtica entre las \u00abfuerzas productivas\u00bb (relaciones entre los humanos y la naturaleza) y las \u00abrelaciones de producci\u00f3n\u00bb (relaciones intrahumanas) comienza a perder algo de su pertinencia.\u00a0<strong>All\u00ed donde esa distinci\u00f3n jam\u00e1s fue proclamada \u2014 entre los pueblos ind\u00edgenas o extramodernos \u2014 el dualismo se disuelve<\/strong>\u00a0en un campo originario en el cual las fuerzas naturales (inclusive la fuerza corporal humana) y las relaciones sociales (inclusive las establecidas con las formas subjetivas de las entidades no humanas) son las dos caras o momentos de una sola Vida, entendida como la esencia animada de la Tierra.[23]\u00a0<strong>El viejo tema del \u00abanimismo\u00bb recibe, as\u00ed, un sentido radicalmente (cosmo)pol\u00edtico,<\/strong>\u00a0m\u00e1s all\u00e1 de las tipolog\u00edas antropol\u00f3gicas y de las discusiones filos\u00f3ficas,\u00a0<strong>volvi\u00e9ndose un animismo de combate, una \u00abcr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica de la naturaleza\u00bb[24] que est\u00e1 en la base de la cosmot\u00e9cnica capitalista.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-10757\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/014a-001-474x640.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"513\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/014a-001-474x640.jpg 474w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/014a-001-222x300.jpg 222w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/014a-001.jpg 593w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/><\/p>\n<p><strong>Todas las cosmopol\u00edticas inspiradas por la proposici\u00f3n de Stengers (y su adaptaci\u00f3n por Latour) manifiestan una orientaci\u00f3n pluriversalista, pragmatista y descriptivista, en contraste con las tendencias universalistas, racionalistas y normativistas de los cosmopolitismos cl\u00e1sicos.<\/strong>[25]\u00a0<strong>En pr\u00e1cticamente todos los textos que reivindican el concepto, se nota la insistencia de una nube sem\u00e1ntica compacta<\/strong>, donde se destacan expresiones como: divergencia, heterogeneidad, fragmentaci\u00f3n, complejidad, multiplicidad, multiverso, pluralismo, hibridismos, simbiosis, holobiontes, conexiones parciales, pertenencias no exclusivas, ejemplos, exceso, equivocidad, zonas de contacto, coexistencias, interdependencias, superposiciones, enmara\u00f1amientos, entrelazamientos&#8230; Ellas cualifican una variedad de objetos y procesos, de la composici\u00f3n celular de los organismos a la din\u00e1mica de los ecosistemas, de las redes cibern\u00e9ticas y de las pr\u00f3tesis farmacol\u00f3gicas a los acuerdos pragm\u00e1ticos y a las s\u00edntesis inestables entre ontolog\u00edas incompatibles, de las luchas populares contra la devastaci\u00f3n de la tierra por el capital a la contracolonizaci\u00f3n quilombola, y por ah\u00ed adelante.\u00a0<strong>Estas expresiones manifiestan una nueva sensibilidad conceptual, en franca oposici\u00f3n al ejercicio de una raz\u00f3n al mismo tiempo separadora y unificadora, que privilegia las distinciones claras, las esencias puras, las simplificaciones ecol\u00f3gicas,<\/strong>\u00a0las econom\u00edas de escala y las equivalencias generales:\u00a0<strong>una raz\u00f3n al servicio de la \u00abracionalidad econ\u00f3mica\u00bb, una racionalizaci\u00f3n del mundo hist\u00f3ricamente \u00abentrelazada\u00bb a una racializaci\u00f3n de la humanidad<\/strong>.<\/p>\n<p>El concepto de cosmopol\u00edtica est\u00e1, as\u00ed, asociado a la imagen de un cosmos que evoca el caosmos joyceano, y a una imagen del pensamiento como intr\u00ednsecamente pol\u00e9mico, al afirmar el car\u00e1cter irreductible, \u00abcong\u00e9nito\u00bb, de las divergencias intramundos e intermundos. Esto coloca la cuesti\u00f3n de la coexistencia posible de los diferentes mundos en el centro de toda proposici\u00f3n cosmopol\u00edtica digna de este nombre.\u00a0<strong>\u00bfC\u00f3mo hacer caber mundos diversos dentro de un mundo que no los fagocite,<\/strong>\u00a0cuando el mundo hegem\u00f3nico de hoy es precisamente uno de esos mundos que no cabe en ning\u00fan lugar, porque pretende estar en todas partes: un mundo que no cabe m\u00e1s en la Tierra, y que depende, para proseguir en su expansi\u00f3n cancerosa, de la destrucci\u00f3n de todos los otros mundos?<\/p>\n<p>(contin\u00faa en la pr\u00f3xima entrada de este blog, <a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/cosmopolitica-2-viveiros-de-castro\/\"><strong>aqu\u00ed<\/strong><\/a>)<\/p>\n<p><em>Este texto fue escrito para el \u00abDictionnaire des mondes post-capitalistes\u00bb. Aqu\u00ed tradujimos al espa\u00f1ol la versi\u00f3n portuguesa aparecida en<\/em> <a href=\"https:\/\/teiadospovos.org\/cosmopolitica\/\">Teia dos Povos<\/a>.<\/p>\n<p><em>Las ilustraciones son obras del recientemente fallecido artivista ind\u00edgena macuxi brasilero Jaider Esbell. Sobre su obra, se pueden consultar estas dos notas, de donde provienen las im\u00e1genes:<\/em> \u00ab<a href=\"https:\/\/revistatransas.unsam.edu.ar\/murphyturner-esbell-reides\/\">Jaider Esbell: Fisuras entre los mundos<\/a>\u00bb (Transas, UNSAM) y \u00ab<a href=\"https:\/\/elojodelarte.com\/tendencias\/jaider-esbell\">Jaider Esbell: el hombre en el paisaje<\/a>\u00bb (El Ojo del Arte).<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Sea el \u00abcomunismo de lujo\u00bb (Aaron Bastani, Comunismo de luxo totalmente automatizado, trad. Everton Louren\u00e7o con la colaboraci\u00f3n de Melanie Castro Bohemer e Giuliana Almada. S\u00e3o Paulo: Autonomia Liter\u00e1ria, 2023), sea el \u00abcomunismo de decrecimiento\u00bb (Kohei Saito, Marx in the Anthropocene: Towards the Idea of Degrowth Communism. Cambridge: Cambridge University Press, 2022).<\/li>\n<li>La frase zapatista aparece por primera vez en la \u00abCuarta declaraci\u00f3n de la selva lacandona\u00bb, lanzada por el EZLN en enero de 1996; asumir\u00e1 un sentido propiamente cosmopol\u00edtico en las d\u00e9cadas siguientes. Ver J\u00e9r\u00f4me Baschet, A experi\u00eancia zapatista: rebeldia resist\u00eancia autonomia, trad. Domingos Nunez (S\u00e3o Paulo: n-1 edi\u00e7\u00f5es, 2018, p. 284). La pregunta de Krenak se halla en su Ideias para adiar o fim do mundo (S\u00e3o Paulo: Companhia das Letras, 2019, p. 12.) La observaci\u00f3n de Kopenawa est\u00e1 en A queda do c\u00e9u. Palavras de um xam\u00e3 yanomami, trad. Beatriz Perrone-Mois\u00e9s (S\u00e3o Paulo: Companhia das Letras, 2015, p. 390). Omama es el demiurgo yanomami, y los xapiri son los que llamar\u00edamos \u00abesp\u00edritus del bosque\u00bb.<\/li>\n<li>Yuk Hui, \u00abCosmotechnics as Cosmopolitics\u00bb, e-flux Journal, n. 86, noviembre 2017.<\/li>\n<li>Mayor Ana Mar\u00eda del EZLN apud J\u00e9r\u00f4me Baschet, A experi\u00eancia zapatista, op. cit., p. 284.<\/li>\n<li>Ant\u00f4nio Bispo dos Santos, A terra d\u00e1, a terra quer. S\u00e3o Paulo: Ubu, 2023.<\/li>\n<li>\u00abMetapersonas\u00bb: Marshall Sahlins, The New Science of the Enchanted Universe. An Anthropology of Most of Humanity. Princeton: Princeton University Press, 2022.<\/li>\n<li>Para una discusi\u00f3n profundizada sobre la relaci\u00f3n entre \u00abTierra\u00bb y \u00abMundo\u00bb, ver Patrice Maniglier, Le philosophe, la Terre et le virus. Bruno Latour expliqu\u00e9 par l&#8217;actualit\u00e9 (Paris: Les Liens qui Lib\u00e8rent, 2021) y \u00c9tienne Balibar e Patrice Maniglier, La Terre ou le Monde. Divergences cosmopolitiques (Paris: Mialet-Barrault, 2025).<\/li>\n<li>Esos pueblos son el correlato humano de la noci\u00f3n de zona cr\u00edtica, expresi\u00f3n que designa la \u00abcapa planetaria\u00bb donde se desarrolla la vida (Bruno Latour y Peter Weibel (orgs.), Zones critiques: la science et la politique de l&#8217;atterrissage sur Terre. Karlsruhe: ZKM; Cambridge, MA: The MIT Press, 2020). Ellos son como una \u00abcapa demogr\u00e1fica\u00bb (6% de la poblaci\u00f3n humana) que colabora para la continuidad de la vida terrestre: pueblos cr\u00edticos, por tanto.<\/li>\n<li>Subcomandante Marcos apud J\u00e9r\u00f4me Baschet, A experi\u00eancia zapatista, op. cit., p. 239.<\/li>\n<li>Ver Kristin Ross, The Commune Form: The Transformation of Everyday Life (Londres: Verso, 2024), para la descripci\u00f3n de algunas de esas formas.<\/li>\n<li>La noci\u00f3n evolucionista de \u00abprepol\u00edtica\u00bb es desarrollada en el libro de Eric Hobsbawn, Rebeldes primitivos: estudio sobre las formas arcaicas de movimientos sociales en los siglos XIX y XX, trad. Berilo Vargas (S\u00e3o Paulo: Companhia das Letras, 2025). La noci\u00f3n de \u00abalterpol\u00edtica\u00bb se debe a Ghassan Hage, Alter-Politics: Critical Anthropology and the Radical Imagination (Melbourne: Melbourne University Press, 2015).<\/li>\n<li>Como se indica en el \u00abPr\u00f3logo\u00bb, la versi\u00f3n original de este cap\u00edtulo fue escrita para el Dictionnaire des mondes post-capitalistes.<\/li>\n<li>Es as\u00ed, por lo dem\u00e1s, que el weltb\u00fcrglicher del ensayo seminal de Kant fue traducido al ingl\u00e9s, al espa\u00f1ol y al portugu\u00e9s (Ideia de uma hist\u00f3ria universal de um ponto de vista cosmopolita, trad. Ricardo Terra e Rodrigo Naves. S\u00e3o Paulo: WMF Martins Fontes, 2010). Las traducciones francesas, al contrario, optan casi siempre por \u00abcosmopolitique\u00bb. Kant utiliza igualmente los adjetivos kosmopolitisch, ius cosmopoliticum en otros textos.<\/li>\n<li>Saltamos por encima, por falta de espacio y sobre todo de competencia, de un evento crucial desde el punto de vista de las ideas modernas de cosmopolitismo, a saber, la movilizaci\u00f3n de la teolog\u00eda pol\u00edtica del tomismo ib\u00e9rico en la c\u00e9lebre controversia de Valladolid en torno a la naturaleza y condici\u00f3n de la humanidad del Nuevo Mundo.<\/li>\n<li>Conviene excluir de este juicio la reflexi\u00f3n de \u00c9tienne Balibar, Cosmopolitique: des fronti\u00e8res \u00e0 l&#8217;esp\u00e8ce humaine (Paris: La D\u00e9couverte, 2022), que se desarrolla dentro de una problem\u00e1tica del internacionalismo, y sobre todo la de Patrice Maniglier, \u00abCitizens of the Earth. Rethinking Cosmopolitanism in a Planetary Age\u00bb [in Panagiotis Roilos (org.), Technology and Democracy: The Age of the Posthuman (en prensa)], donde el cosmopolitismo es repensado a la luz del concepto de \u00abPlanetario\u00bb de Dipesh Chakrabarty (The Climate of History in a Planetary Age. Chicago: Chicago University Press, 2021), y donde la cuesti\u00f3n de la ciudadan\u00eda de los no humanos es discutida.<\/li>\n<li>Un ejemplo, no un modelo \u2014 ver aqu\u00ed el cap\u00edtulo 4, \u00abModelos e exemplos\u00bb<\/li>\n<li>John Law, \u00abWhat&#8217;s Wrong With a One-World World?\u00bb, Distinktion, v. 16, n. 1, 2015, pp. 126-39.<\/li>\n<li>Casper B. Jensen, \u00abPractical Ontologies Redux\u00bb, Berliner Bl\u00e4tter, v. 84, 2021, pp. 83-124.<\/li>\n<li>Isabelle Stengers, Cosmopolitiques. Paris: La D\u00e9couverte, 2022.<\/li>\n<li>Otra de estas voces es la de la importante fil\u00f3sofa ecofeminista Val Plumwood, Environmental Culture: The Ecological Crisis of Reason. Londres: Routledge, 2002.<\/li>\n<li>Bruno Latour dio al t\u00e9rmino cosmopol\u00edtica, tomado de Stengers, una inflexi\u00f3n distinta, pero igualmente centrada en un an\u00e1lisis del papel que una cierta concepci\u00f3n del lugar de la ciencia y una cierta concepci\u00f3n de naturaleza desempe\u00f1aron en la instituci\u00f3n del orden pol\u00edtico de la modernidad.<\/li>\n<li>Bruno Latour, Jamais fomos modernos: ensaio de antropologia sim\u00e9trica, trad. Carlos Irineu da Costa. S\u00e3o Paulo: Ed. 34, 1991. [&#x21a9;]<\/li>\n<li>Para la noci\u00f3n de Vida con V may\u00fascula, el clado o rama que incluye todos los seres vivos existentes, distinta de la vida como la clase de las propiedades comunes a los seres vivos, ver Timothy Lenton, S\u00e9bastien Dutreil y Bruno Latour, \u00abLife on Earth is Hard to Spot\u00bb, The Anthropocene Review, v. 7, n. 3, 2020, pp. 248-272.<\/li>\n<li>Para la noci\u00f3n de una \u00abeconom\u00eda pol\u00edtica de la naturaleza\u00bb como blanco de la cr\u00edtica ind\u00edgena, ver el art\u00edculo fundamental de Bruce Albert, \u00abL&#8217;or cannibale et la chute du ciel. Une critique de l&#8217;\u00e9conomie politique de la nature\u00bb, L&#8217;Homme, n. 126-128, 1993, pp. 349-378.<\/li>\n<li>El \u00abpluriverso\u00bb de William James es recurrente en la pluma de los autores que trabajan con el concepto de cosmopol\u00edtica (Latour, Jensen, de la Cadena, Blaser, Escobar, Savransky, Stengers, Debaise). Ver, por ejemplo, la colect\u00e1nea reciente de Didier Debaise y Isabelle Stengers (orgs.), Au risque des effets: une lutte \u00e0 main arm\u00e9e contre la Raison? Paris: Les liens qui lib\u00e8rent, 2023.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Eduardo Viveiros de Castro (Museu Nacional, Universidade Federal do R\u00edo de Janeiro) Tres definiciones ind\u00edgenas \u00abCosmopol\u00edtica\u00bb es el nombre de las transformaciones sufridas por las ideas de \u00abcosmos\u00bb y de \u00abpol\u00edtica\u00bb cuando se combinan en un solo concepto y un solo problema. Ese concepto-problema est\u00e1 asociado a orientaciones te\u00f3ricas que convergen solo parcialmente, seg\u00fan los diferentes dominios de investigaci\u00f3n y estilos de reflexi\u00f3n en que se utiliza. Ante tal ambig\u00fcedad, es necesario tomar partido. Para resumir en pocas palabras el argumento de este ensayo, diremos que la\u00a0cosmopol\u00edtica\u00a0es la negaci\u00f3n activa de la\u00a0econom\u00eda pol\u00edtica, pero que va m\u00e1s all\u00e1 de la \u00abcr\u00edtica\u00a0de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00bb. Preguntarse sobre los diferentes mundos &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/cosmpolitica-1-viveiros-de-castro\/#more-10745\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10750,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30],"tags":[50,158,118,108],"class_list":["post-10745","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayos","tag-conceptualizaciones","tag-cosmopolitica","tag-ontologia","tag-pueblos-originarios"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10745"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10745\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10773,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10745\/revisions\/10773"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}