{"id":10747,"date":"2026-03-30T12:36:49","date_gmt":"2026-03-30T15:36:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=10747"},"modified":"2026-04-04T12:49:42","modified_gmt":"2026-04-04T15:49:42","slug":"cosmopolitica-2-viveiros-de-castro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/cosmopolitica-2-viveiros-de-castro\/","title":{"rendered":"\u00abCosmopol\u00edtica\u00bb -seg\u00fan Eduardo Viveiros de Castro (2)"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-10764 size-full\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/001a.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"451\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/001a.jpg 800w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/001a-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/001a-640x361.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/001a-768x433.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p><em><strong>por Eduardo Viveiros de Castro<\/strong><\/em> (Museu Nacional, Universidade Federal do R\u00edo de Janeiro)<\/p>\n<p><em><strong>Cosmopol\u00edticas y ontopol\u00edticas<\/strong><\/em><\/p>\n<p>El punto de vista aqu\u00ed adoptado es el de una cosmopol\u00edtica centrada, al mismo tiempo, en la divergencia extrema entre los mundos ind\u00edgenas y el mundo capitalista, y en su secular entrelazamiento hist\u00f3rico a lo largo de \u00abzonas de contacto pluriversales\u00bb.[26] Es desde este \u00e1ngulo que los desplazamientos cr\u00edticos arriba mencionados, que son internos a la din\u00e1mica intelectual de la civilizaci\u00f3n dominante, entran en confrontaci\u00f3n directa con otras tradiciones intelectuales y otras formas de vida colectiva. El \u00abgiro cosmopol\u00edtico\u00bb coloca a estas \u00faltimas en una situaci\u00f3n algo parad\u00f3jica: ellas deben simult\u00e1neamente instituir modos de coexistencia con ciertos elementos antropol\u00f3gicamente positivos de la civilizaci\u00f3n dominante (varios aspectos de las ciencias modernas, por ejemplo) y desarrollar modos de resistencia a las condiciones objetivas de posibilidad de estos mismos elementos, a saber, la matriz tecnoecon\u00f3mica capitalista. Obs\u00e9rvese que hablamos de las condiciones de posibilidad pasadas y presentes, y que toda la cuesti\u00f3n est\u00e1 en saber si ellas son necesariamente condiciones futuras.<\/p>\n<p>Kopenawa: \u00abPara nosotros, la pol\u00edtica es otra cosa&#8230;\u00bb. En esa situaci\u00f3n de confrontaci\u00f3n violentamente asim\u00e9trica entre el mundo hegem\u00f3nico de la producci\u00f3n de producci\u00f3n \u2014 la funci\u00f3n de la mercanc\u00eda es reproducir la producci\u00f3n \u2014 y los mundos ind\u00edgenas del intercambio de dones y del engendramiento continuo de la vida (humana y no humana),\u00a0<strong>el desaf\u00edo de \u00abincluir a los no humanos en la teor\u00eda pol\u00edtica\u00bb[27] no es solo el de complexificar la distinci\u00f3n entre Naturaleza y Sociedad, sino el de introducir otras naturalezas, pobladas por seres a los cuales el mundo (oficial) de la modernidad no reconoce ciudadan\u00eda pol\u00edtica, y, en muchos casos, siquiera consistencia ontol\u00f3gica.<\/strong>[28] Seres que los modernos redujeron a puras representaciones subjetivas t\u00edpicas de los pueblos premodernos, tomadas err\u00f3neamente por estos como elementos objetivos de la \u00abNaturaleza\u00bb, y que fueron, por tanto,\u00a0<strong>deportados por los modernos a la zona-fantasma de la \u00abSobrenaturaleza\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>La importancia de la dimensi\u00f3n \u00absobrenatural\u00bb o \u00abespiritual\u00bb en las cosmopol\u00edticas ind\u00edgenas explica las diferencias de \u00e9nfasis entre, por un lado, la antropolog\u00eda y la historia de estos pueblos y, por otro lado, las tendencias dominantes en los estudios de ciencia y tecnolog\u00eda (los \u00abSTS\u00bb) y en los estudios multiespecies, que investigan las condiciones de ciudadan\u00eda, en una polis ampliada, de categor\u00edas de no humanos dotados de consistencia material o de alguna otra forma de trascendencia objetiva (seg\u00fan la cosmolog\u00eda popular moderna): especies \u00abbiol\u00f3gicas\u00bb, dispositivos \u00abt\u00e9cnicos\u00bb, procesos \u00abf\u00edsicos\u00bb, instituciones \u00absociales\u00bb etc. Los hongos, los robots, los microbios y los neutrinos son tipos de no humanos muy diferentes de los xapiri yanomami o de los tirakuna quechua.[29] La cuesti\u00f3n de la coexistencia posible entre los microbios y los xapiri no se plantea de la misma manera para \u00abnosotros\u00bb y para \u00abellos\u00bb (\u00bfsomos realmente una humanidad?). Stengers hace una pregunta decisiva:<\/p>\n<p><strong>\u00ab<\/strong>\u00bf<em>De qu\u00e9 forma, y a qu\u00e9 precio, las pr\u00e1cticas modernas, como las que revelaron microbios y electrones, o las pr\u00e1cticas t\u00e9cnicas que instauran otro orden de saberes, podr\u00edan coexistir pac\u00edficamente con las pr\u00e1cticas no modernas que movilizan seres sobrenaturales?<\/em><strong>\u00bb <\/strong>[30]<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-10763\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/007-640x408.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"408\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/007-640x408.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/007-300x191.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/007-768x490.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/007.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><strong>Una de las diferencias importantes entre esas pr\u00e1cticas, nos parece, reside en el hecho de que los microbios y los electrones ser\u00edan mucho m\u00e1s f\u00e1cilmente acogidos por un pueblo que regula p\u00fablicamente su vida por los \u00abseres sobrenaturales\u00bb, de lo que los esp\u00edritus amaz\u00f3nicos y los seres-tierra andinos lo ser\u00edan por el \u00abPueblo de la Mercanc\u00eda\u00bb (Kopenawa), esto es, por nosotros, los herederos de las revoluciones cient\u00edficas.<\/strong>\u00a0Y eso no solo en virtud del diferencial de poder entre esos dos pueblos \u2014 el entrelazamiento hist\u00f3rico de los mundos no es sim\u00e9trico, las zonas de contacto no tienen la misma extensi\u00f3n de un lado y del otro de la frontera \u2014, sino tambi\u00e9n por causa de sus actitudes cosmol\u00f3gicas opuestas.\u00a0<strong>En nuestro mundo mononaturalista oficial, nada hay de comparable al espacio que los mundos multinaturalistas extramodernos conceden a los seres de reg\u00edmenes ontol\u00f3gicos heterog\u00e9neos.<\/strong>[31]\u00a0<strong>La tendencia es que los Blancos \u00abtoleren\u00bb a los esp\u00edritus (en el mejor de los casos), mientras que los ind\u00edgenas incorporan a los microbios y a los electrones (si esto les conviene).<\/strong><\/p>\n<p>No es, entonces, por azar que virtualmente todos los autores no ind\u00edgenas que mencionan la necesidad de la coexistencia en \u00abun mundo donde quepan muchos mundos\u00bb insistan sobre la gran dificultad en obtenerla.<\/p>\n<p><strong>Cabe notar, adem\u00e1s, que en esta ardua tarea de articulaci\u00f3n de un \u00abmundo com\u00fan\u00bb, el lado ind\u00edgena siempre parece pender hacia el polo de lo particular, y el lado blanco hacia el polo de lo universal.<\/strong>\u00a0En efecto: \u00bfc\u00f3mo obtener una coexistencia pac\u00edfica entre la universalidad absoluta de los electrones y la singularidad absoluta de esta o aquella monta\u00f1a andina, un tirakuna?\u00a0<strong>El desaf\u00edo que se plantea para toda cosmopol\u00edtica es el de saber discernir con la m\u00e1xima claridad los diferentes modos de existencia de estos seres, y las zonas de superposici\u00f3n y de conflicto entre los mundos que ellos presuponen.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La agencia de los seres m\u00e1s-que-humanos en los mundos ind\u00edgenas se manifiesta en al menos dos contextos. Llamemos a uno \u00abpol\u00edtica c\u00f3smica\u00bb, y al otro \u00abpol\u00edtica ontol\u00f3gica\u00bb u \u00abontolog\u00eda pol\u00edtica\u00bb.<\/strong>\u00a0Por \u00abpol\u00edtica c\u00f3smica\u00bb entendemos las relaciones establecidas por los chamanes con los representantes de otras subjetividades que habitan el mundo ind\u00edgena: las formas personificadas de otras especies, los elementos del paisaje, los esp\u00edritus de los muertos, los demonios y divinidades varias, las metapersonas en general. Esas relaciones integran la vida cotidiana de los colectivos, garantizando la seguridad, la salud y la fecundidad de los humanos y de los seres de que ellos dependen.[32] Se trata aqu\u00ed de la \u00abotra pol\u00edtica\u00bb de que habla Kopenawa, al contrastarla con el lenguaje hip\u00f3crita de una pol\u00edtica blanca al servicio de la econom\u00eda ecocida de la acumulaci\u00f3n \u00abprimitiva\u00bb, esto es, de la destrucci\u00f3n de\u00a0<em>urihi<\/em>\u00a0a, la floresta-mundo yanomami.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-10765\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/009-640x427.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/009-640x427.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/009-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/009-768x513.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/009.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Esa pol\u00edtica cham\u00e1nica es explicitada como tal por Kopenawa en el contexto de un enfrentamiento con una variedad de humanos de dudosa humanidad, a saber, los representantes del mundo capitalista, cuyo aspecto sobrenaturalmente maligno requiere la intervenci\u00f3n de los esp\u00edritus para ser controlado y combatido.\u00a0<strong>La pol\u00edtica es \u00abotra cosa\u00bb cuando se trata de hablar pol\u00edticamente a los Blancos. Pues lo que est\u00e1 en juego no es solo otra concepci\u00f3n de la pol\u00edtica, sino otra experiencia del cosmos.<\/strong>\u00a0Personajes como la floresta viva de los Yanomami, el r\u00edo que es un hermano de los Krenak, las monta\u00f1as atentas a la acci\u00f3n humana de los Quechua est\u00e1n \u00aben exceso\u00bb en relaci\u00f3n a sus correspondientes en el mundo oficial de los Blancos. En todos esos mundos, ind\u00edgenas y blancos, hay florestas, r\u00edos y monta\u00f1as; pero, en cada uno de esos mundos ind\u00edgenas, aquella floresta no es solo una multitud de \u00e1rboles, aquel r\u00edo es m\u00e1s que agua y peces, aquella monta\u00f1a es m\u00e1s que un accidente geogr\u00e1fico \u2014 pues este pueblo pertenece a aquella floresta, este otro a tal r\u00edo, este otro a aquella monta\u00f1a. Los humanos y los otros-que-humanos existen mutuamente.[33] Y es en t\u00e9rminos de ese excedente ontol\u00f3gico que los seres del \u00abambiente\u00bb \u2014 en suma, la tierra y el territorio, y todo lo que all\u00ed existe \u2014 son movilizados por los pueblos ind\u00edgenas en la defensa de sus mundos contra el asalto de los Blancos con sus minas, sus represas, sus mercanc\u00edas y sus proyectos de desarrollo. Aqu\u00ed, estamos en el elemento de la pol\u00edtica ontol\u00f3gica, u ontolog\u00eda pol\u00edtica;[34] no se trata solo, como en la ecolog\u00eda pol\u00edtica \u00abblanca\u00bb, de examinar los conflictos en torno a los \u00abrecursos\u00bb de una Naturaleza supuesta como dada, sino de situarse en el interior de un conflicto m\u00e1s profundo, aquel en torno a la constituci\u00f3n de lo real y de los equ\u00edvocos sobre las \u00abmismas\u00bb cosas: florestas, r\u00edos, monta\u00f1as. Como observa Jensen, comentando el trabajo antropol\u00f3gico de Marisol de la Cadena y Mario Blaser \u2014 al cual se debe a\u00f1adir la contra-antropolog\u00eda de Kopenawa, Krenak y otros pensadores ind\u00edgenas,<\/p>\n<p><strong>Se trata [aqu\u00ed] de aceptar seres que hacen reivindicaciones reales sobre la composici\u00f3n de la realidad, incluso si somos incapaces de comprender tales seres y tales reivindicaciones. Eso significa reconocer estos mundos [&#8230;] como formando un \u00abuncommons\u00bb constituido por realidades fuertemente divergentes pero copresentes. Los contornos de la cosmopol\u00edtica europea han cambiado.<\/strong>[35]<\/p>\n<p>Excepto durante el breve intervalo de las Luces y del esfuerzo entonces hecho para desterrar los esp\u00edritus y espectros del mundo de los negocios humanos \u2014 esfuerzo que no dej\u00f3 de proyectar una enorme zona de sombra sobre los mundos extramodernos \u2014, la esfera dicha sobrenatural siempre form\u00f3 parte de la pol\u00edtica en Occidente europeo y cristiano; en nuestros d\u00edas, en verdad, ella ha tomado dimensiones espantosas, con el retorno de un Dios desp\u00f3tico a guiar las hordas cristofascistas que luchan por el fin del mundo mientras aguardan el Arrebatamiento o el Juicio Final. La cuesti\u00f3n, por tanto, no se reduce a la de la inclusi\u00f3n o no de los esp\u00edritus (y otras experiencias fuera de la jurisdicci\u00f3n de las ciencias experimentales)[36] en la esfera pol\u00edtica, sino m\u00e1s bien de discernir qu\u00e9 tipo de esp\u00edritus sirven a qu\u00e9 tipo de humanos y viceversa. Pues no es la condici\u00f3n abstracta de \u00absobrenaturalidad\u00bb lo que importa desde un punto de vista cosmopol\u00edtico, sino a qu\u00e9 forma de vida humana sus diferentes manifestaciones est\u00e1n asociadas. La respuesta nos lleva, una vez m\u00e1s, a la tierra y al territorio.[37] En los mundos ind\u00edgenas, el agente espiritual mayor es la Tierra como principio de antiproducci\u00f3n, esto es, de generaci\u00f3n de la Vida mientras Esp\u00edritu material. Contra el \u00abesp\u00edritu\u00bb del capitalismo, y contra el tiempo capitalista como \u00abmedida del valor\u00bb \u2014 el tiempo como esencia de la econom\u00eda[38] \u2014, es la espiritualidad ligada a la Tierra (ella misma y todos los esp\u00edritus de la tierra), o sea, al espacio, lo que mejor define la ontopol\u00edtica ind\u00edgena. Esto implica otra idea de materialidad (y otra idealidad de la materia), un materialismo \u00abpolite\u00edsta\u00bb o \u00abanimista\u00bb \u2014 un animismo de combate y un materialismo sensible\/sensato (<em>sensible<\/em>),[39] contra el patriarcado racista, el Estado etnocida, y la propiedad privada capitalista.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-10766\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/001bb-001-640x321.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"321\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/001bb-001-640x321.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/001bb-001-300x150.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/001bb-001-768x385.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/001bb-001.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><em><strong>Del proletariado al planetariado<\/strong><\/em><\/p>\n<p>La emergencia de los colectivos ind\u00edgenas en la escena pol\u00edtica mundial es contempor\u00e1nea de los desplazamientos de poblaciones otras-que-blancas del Sur hacia el Norte, causados por la demanda de mano de obra barata y por las crisis sist\u00e9micas del Antropo-Capitaloceno. La figura del ind\u00edgena, como aquel que resiste en su tierra, es as\u00ed inseparable de la figura del migrante, la otra faz del mismo ind\u00edgena, pero despu\u00e9s de que fue arrancado de su tierra. Ambos son un s\u00edntoma del fracaso del \u00abproyecto\u00bb civilizacional que asociaba desterritorializaci\u00f3n y progreso, dominaci\u00f3n de la naturaleza y libertad humana, y que termin\u00f3 por suscitar una mutaci\u00f3n ecol\u00f3gica planetaria, colocando a la especie en contradicci\u00f3n con la Tierra, esto es, en peligro de extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>La crisis, tal vez terminal, de la base cosmot\u00e9cnica de ese proyecto \u2014 la econom\u00eda capitalista y las experiencias socialistas que creyeron superarla utilizando las mismas armas de destrucci\u00f3n de mundos \u2014 es igualmente una crisis de la idea moderna de lo humano, tal como encarnada en la figura del Hombre Blanco. Esto se manifiesta en la proliferaci\u00f3n de creaciones conceptuales como \u00abotro-que-humano\u00bb, \u00abm\u00e1s-que-humano\u00bb, \u00abposhumano\u00bb, \u00abtranshumano\u00bb, que se\u00f1alan la insuficiencia del anthropos, su heteronom\u00eda metaf\u00edsica y, para algunos, su obsolescencia emp\u00edrica.<\/p>\n<p>Las respuestas a tal insuficiencia se polarizan en una alternativa cosmopol\u00edtica de amplitud m\u00e1xima \u2014 una \u00abguerra de mundos\u00bb o una \u00abguerra ontol\u00f3gica\u00bb.[40] En un polo, est\u00e1 el tecnofascismo transhumanista, que trabaja por una desterritorializaci\u00f3n absoluta, apostando al exterminio de las masas miserables, a la expansi\u00f3n astrocolonialista y a la trascendencia tecnol\u00f3gica de la condici\u00f3n animal de la especie. En el otro polo, est\u00e1 el proceso de absorci\u00f3n progresiva del proletariado internacional en un planetariado mundial en cuanto devenir-ind\u00edgena actual o virtual de los pueblos humanos en su acoplamiento inmanente con las potencias terrestres \u2014 o su desacoplamiento forzado por la expoliaci\u00f3n territorial, la devastaci\u00f3n ecol\u00f3gica y otras proezas de la econom\u00eda geopol\u00edtica del capitalismo.<\/p>\n<div id=\"attachment_10767\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-10767\" class=\"wp-image-10767\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/015-001-472x640.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"515\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/015-001-472x640.jpg 472w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/015-001-221x300.jpg 221w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/015-001.jpg 590w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/><p id=\"caption-attachment-10767\" class=\"wp-caption-text\">Screenshot<\/p><\/div>\n<p>Ya desde hace alg\u00fan tiempo, diversos pensadores-activistas de la izquierda, en particular aquellos ligados a los movimientos anti o poscoloniales, vienen subrayando los l\u00edmites de una cr\u00edtica del capitalismo \u00abneoliberal\u00bb fundada en el concepto homogeneizante de clase social. Las formas de subjetivaci\u00f3n anticapitalista no derivan ya solo de la posici\u00f3n en el proceso de producci\u00f3n (la clase), sino que se definen tambi\u00e9n, y cada vez m\u00e1s, por la relaci\u00f3n con la tierra en su doble naturaleza de origen de la vida y territorio de un pueblo, en el sentido pluri\u00e9tnico y extranacional:\u00a0<strong>\u00abparte sustancial de los grandes luchadores y luchadoras contra el capitalismo no se organizan en cuanto categor\u00eda de trabajo, sino en cuanto pueblos\u00bb.[41] Esta observaci\u00f3n del colectivo afroind\u00edgena Teia dos Povos debe ser comprendida como reflejando una comprensi\u00f3n ampliada de los grupos antagonistas del capital en su \u00abheterogeneidad irreductible\u00bb (Baschet).<\/strong>\u00a0El concepto de pueblo es aqu\u00ed tomado en el mismo sentido que el concepto zapatista de mundo: un pueblo donde quepan muchos pueblos. La transici\u00f3n de \u00abclase\u00bb a \u00abpueblos\u00bb se realiz\u00f3 de manera paradigm\u00e1tica, y en larga medida anticipatoria, en el zapatismo, como est\u00e1 descrito por J. Baschet en\u00a0<em>La experiencia zapatista<\/em>. El mundo y el pueblo donde quepan muchos mundos y pueblos no son un mundo y un pueblo como aquellos que acogen, sino una cierta relaci\u00f3n entre ellos, una relaci\u00f3n, precisamente, cosmopol\u00edtica: movediza, inestable, en constante negociaci\u00f3n. Mundo y pueblo internamente m\u00faltiples. El \u00abpueblo que falta\u00bb est\u00e1 hecho de pueblos.<\/p>\n<p>Es digno de nota que esos movimientos de reterritorializaci\u00f3n \u2014 o mejor, de desterritorializaci\u00f3n en la tierra de las masas oprimidas \u2014 por parte de la izquierda revolucionaria son acompa\u00f1ados de una reconcepci\u00f3n de la relaci\u00f3n ecopr\u00e1ctica con la tierra. Esta deja de ser pensada seg\u00fan el paradigma lockeano como \u00abperteneciendo a quien la trabaja\u00bb; es preciso, antes, que quien la trabaja se someta a la exigencia de cuidar de ella como su fuente y matriz. Antes que apropiarse de la tierra, es preciso volverse apropiado a ella, pertenecer a ella. En lugar de atribuirse la calidad de propietario trascendente de la tierra, asumir la condici\u00f3n de atributo de ella, de su propiedad inmanente. Tal conversi\u00f3n ha suscitado, en muchos casos, proyectos de una \u00abtransici\u00f3n agroecol\u00f3gica\u00bb y una conciencia creciente de la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica desencadenada por la tecnoeconom\u00eda capitalista. El planetariado mundial \u2014 ind\u00edgenas, quilombolas, campesinos, proletarios \u00abexternalizados\u00bb del cuarto mundo, precariado urbano, refugiados, migrantes, ZADistas de toda calidad \u2014 tiene como horizonte de lucha las condiciones materiales de existencia (otro nombre para \u00abecolog\u00eda\u00bb) de todos los seres vivos. \u00c9l no se define por su posici\u00f3n en la estructura de la econom\u00eda, sino por las amenazas que pesan sobre los procesos de generaci\u00f3n de la vida en todas sus dimensiones, esto es, sobre las condiciones de habitabilidad del planeta. Una posici\u00f3n, entonces, contra la econom\u00eda y las relaciones pol\u00edticas que la instituyen como \u00ab\u00faltima instancia\u00bb de la vida social. Contra, en suma, la metaf\u00edsica de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-10768\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-3-460x640.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"529\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-3-460x640.jpg 460w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-3-216x300.jpg 216w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Esbell-3.jpg 575w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/>La din\u00e1mica hist\u00f3rica del mundo dominado por el capitalismo consisti\u00f3, a partir de la acumulaci\u00f3n dicha primitiva u originaria, en transformar los pueblos-con-tierra (ind\u00edgenas) definidos por su inmanencia a un espacio concreto de vida, en individuos-sin-tierra, esto es, en proletarios, forzados a reterritorializarse colectivamente sobre el tiempo abstracto del trabajo. La expoliaci\u00f3n del espacio prepar\u00f3 la explotaci\u00f3n del tiempo. El tiempo devor\u00f3 el espacio. Si la \u00abdescompresi\u00f3n temporal\u00bb es un objetivo estrat\u00e9gico del poscapitalismo,[42] la \u00abreconexi\u00f3n espacial\u00bb, o intensificaci\u00f3n cualitativa y local de la relaci\u00f3n con la tierra, es el objetivo complementario. Para salir del capitalismo, es preciso hacer que el tiempo regurgite el espacio.<\/p>\n<p>La cosmopol\u00edtica, tal como definida en acto en las tres f\u00f3rmulas que el pensamiento ind\u00edgena nos propuso \u2014 sobre los conceptos de mundo, de humanidad y de pol\u00edtica \u2014, implica la decisi\u00f3n de explorar, en el pensamiento y en la acci\u00f3n, todas las posibilidades de recomposici\u00f3n de las dimensiones materiales y espirituales de la vida humana da\u00f1adas por la econom\u00eda pol\u00edtica del capitalismo, en este momento en que la marcha del progreso se aproxima al \u00abmuro energ\u00e9tico del Capital\u00bb,[43] y que las condiciones de habitabilidad de la Tierra se deterioran en ritmo crecientemente acelerado. Salir del capitalismo es retomar la Tierra por la tierra: parcela por parcela, lugar por lugar, zona por zona. Retomarla, esto es, redescubrirla. Una retomada que asuma la causa de la tierra y el sentido de pueblo usurpados por los imaginarios pol\u00edticos de los fascismos y de los etnonacionalismos.<\/p>\n<p>Mientras haya tiempo, y mundo bastante.<\/p>\n<p><em>Este texto fue escrito para el \u00abDictionnaire des mondes post-capitalistes\u00bb. Aqu\u00ed tradujimos al espa\u00f1ol la versi\u00f3n portuguesa aparecida en<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/teiadospovos.org\/cosmopolitica\/\">Teia dos Povos<\/a>.<\/p>\n<p><em>Las ilustraciones son obras del recientemente fallecido artivista ind\u00edgena macuxi brasilero Jaider Esbell. Sobre su obra, se pueden consultar estas dos notas, de donde provienen las im\u00e1genes:<\/em>\u00a0\u00ab<a href=\"https:\/\/revistatransas.unsam.edu.ar\/murphyturner-esbell-reides\/\">Jaider Esbell: Fisuras entre los mundos<\/a>\u00bb (Transas, UNSAM) y \u00ab<a href=\"https:\/\/elojodelarte.com\/tendencias\/jaider-esbell\">Jaider Esbell: el hombre en el paisaje<\/a>\u00bb (El Ojo del Arte).<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<ol start=\"26\">\n<li>Marisol de la Cadena y Arturo Escobar, \u00abNotes on Excess: Towards Pluriversal Design\u00bb, in Mart\u00edn Tironi, Marcos Chilet, Carola Ureta Mar\u00edn e Pablo Hermansen (orgs.), Design for More-than-Human Futures (Londres; Nova York: Routledge, 2025, pp. 29-50). Citado en Casper B. Jensen, \u00abIntroduction: Southern Anthropocenes\u00bb, in C. Jensen (org.), Southern Anthropocenes (Londres; Nova York: Routledge, 2025).<\/li>\n<li>Isabelle Stengers, \u00abIncluding Nonhumans in Political Theory: Opening Pandora&#8217;s Box?\u00bb, in Bruce Braun e Sarah Whatmore (orgs.), Political Matter: Technoscience, Democracy, and Public Life. Minneapolis: University of Minnesota Press, 2010, pp. 3-33.<\/li>\n<li>Para el contraste entre la categor\u00eda de la \u00abproducci\u00f3n\u00bb de la econom\u00eda pol\u00edtica (y de la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica) y el \u00abengendramiento\u00bb cosmopol\u00edtico, ver Bruno Latour, Onde aterrar? Como se orientar politicamente no Antropoceno, trad. Marcela Vieira (Rio de Janeiro: Bazar do Tempo, 2020), as\u00ed como la elaboraci\u00f3n de este concepto en \u00c9milie Hache, De la g\u00e9n\u00e9ration. Enqu\u00eate sur sa disparition et son remplacement par la production (Paris: La D\u00e9couverte, 2024). Para una propuesta de sustituci\u00f3n del concepto de \u00abmodo de producci\u00f3n\u00bb por el de \u00abmodo de intercambio\u00bb, ver el ensayo, de expl\u00edcita filiaci\u00f3n marxista, de Kojin Karatani, The Structure of World History, trad. Michael Bourdaghs (Durham: Duke University Press, 2014). La relaci\u00f3n posible entre intercambio y engendramiento resta por elaborar \u2014 probablemente a contrapelo de los proponentes de ambos conceptos. Y resta, no menos, saber si ser\u00eda posible (y deseable) preservar la categor\u00eda de la producci\u00f3n, reformul\u00e1ndola en un sentido \u00abno productivista\u00bb, esto es, no capitalista y no antropoc\u00e9ntrico. Es lo que intentaron hacer, como se sabe, Deleuze y Guattari en El anti-Edipo (pero ver E. Viveiros de Castro, Metafisicas canibais: elementos para uma antropologia p\u00f3s-estrutural. S\u00e3o Paulo: Cosac Naify, n-1 edi\u00e7\u00f5es, 2015).<\/li>\n<li>Davi Kopenawa e Bruce Albert, A queda do c\u00e9u: palavras de um xam\u00e3 yanomami, trad. Beatriz Perrone-Mois\u00e9s (S\u00e3o Paulo: Companhia das Letras, 2015); Marisol de la Cadena, Seres-terra: cosmopol\u00edticas em mundos andinos, trad. Caroline Nogueira e Fernando Silva e Silva (Rio de Janeiro: Bazar do Tempo, 2024).<\/li>\n<li>Dominiq Jenfrey, \u00abEntretien avec Isabelle Stengers sur Cosmopolitiques\u00bb, Les Temps qui Restent [on-line], n. 2, 13 julho 2024.<\/li>\n<li>Este punto queda claro cuando se piensa en la decisi\u00f3n del movimiento zapatista de acoger las ciencias modernas como indispensables a la construcci\u00f3n de un mundo poscapitalista (Baschet, A experi\u00eancia zapatista, op. cit., pp. 306-310).<\/li>\n<li>La expresi\u00f3n \u00abpol\u00edtica c\u00f3smica\u00bb surgi\u00f3 en el contexto de una caracterizaci\u00f3n de las cosmolog\u00edas multinaturalistas de la Amazon\u00eda ind\u00edgena. El contraste visado era con el multiculturalismo como \u00abpol\u00edtica p\u00fablica\u00bb de algunos estados modernos. Ver Eduardo Viveiros de Castro, \u00abOs pronomes cosmol\u00f3gicos e o perspectivismo amer\u00edndio\u00bb, Mana, v. 2, n. 2, 1996, pp. 115-144. Esa pol\u00edtica c\u00f3smica, la verdadera \u00abpol\u00edtica externa\u00bb ind\u00edgena, que trata con los esp\u00edritus, debe ser distinguida, al menos parcialmente, de la esfera de las relaciones interpersonales e intercomunitarias, esto es, de la \u00abpol\u00edtica humana\u00bb (\u00abinterna\u00bb), organizada en torno a los lazos de parentesco y de alianza, del intercambio y de la guerra. Ver Bruce Albert, \u00abL&#8217;or cannibale et la chute du ciel\u00bb, op. cit.<\/li>\n<li>Ese argumento es desarrollado por Marisol de la Cadena en \u00abIndigenous Cosmopolitics in the Andes: Conceptual Reflections Beyond &#8216;Politics'\u00bb, Cultural Anthropology, v. 25, n. 2, 2010, pp. 334-370, y en Seres-terra, op. cit.<\/li>\n<li>Ver Mario Blaser y Marisol de la Cadena, \u00abIntroduction: Pluriverse\u00bb, in M. de la Cadena e M. Blaser (orgs.), A World of Many Worlds (Durham: Duke University Press, 2018), donde se propone la noci\u00f3n de un \u00abuncommons\u00bb, y Mario Blaser, For Emplacement: Political Ontology in Two Acts (Durham: Duke University Press, 2025).<\/li>\n<li>Casper B. Jensen, \u00abIntroduction: Southern Anthropocenes\u00bb, op. cit. Para la noci\u00f3n de \u00abcontra-antropolog\u00eda\u00bb, ver Jean-Christophe Goddard, Ce sont d&#8217;autres gens: contre-anthropologies d\u00e9coloniales du monde blanc (Marsella: Wildproject, 2024).<\/li>\n<li>Como observ\u00f3 Godfrey Lienhardt (Divinity and Experience: The Religion of the Dinka. Oxford: Clarendon Press, 1961), la divinidad no es un ser, sino una experiencia. Alternativamente, podemos decir que la experiencia humana de los esp\u00edritus precede su existencia, lo que no vuelve la realidad de estos menos tangible. La existencia de los esp\u00edritus, por su parte, explica la experiencia humana; el efecto causa la causa.<\/li>\n<li>Joelson Ferreira e Erahsto Fel\u00edcio, Por terra e territ\u00f3rio: caminhos da revolu\u00e7\u00e3o dos povos no Brasil (Arataca: Teia dos Povos, 2021); Ant\u00f4nio Bispo dos Santos, A terra d\u00e1, a terra quer, op. cit.<\/li>\n<li>\u00abEconom\u00eda de tiempo: a esto es, en \u00faltima instancia, a lo que se reduce toda econom\u00eda\u00bb (Karl Marx, Grundrisse, citado por Christopher Bracken, Magical Criticism. Chicago: The University of Chicago Press, 2007, p. 22).<\/li>\n<li>Donna Haraway, Ficar com o problema: fazer parentes no chthluceno, trad. Ana Luiza Braga (S\u00e3o Paulo: n-1 edi\u00e7\u00f5es, 2023, p. 158). Ver las observaciones de Didier Debaise y Isabelle Stengers, Au risque des effets, op. cit., p. 42.<\/li>\n<li>Bruno Latour, War of the Worlds. What About Peace?, trad. Charlotte Bigg, John Tresch (org.) (Chicago: Prickly Paradigm Press, 2000); Mauro Almeida, Caipora e outros conflitos ontol\u00f3gicos (S\u00e3o Paulo: Ubu, 2021).<\/li>\n<li>Joelson Ferreira e Erahsto Fel\u00edcio, Por terra e territ\u00f3rio, op. cit. p. 164.<\/li>\n<li>Como propuesto por J. Baschet en la entrada \u00abTemporalit\u00e9s\u00bb, in J\u00e9r\u00f4me Baschet y Jean Pierre Laurent (org.), Dictionnaire des mondes postcapitalistes\/Dictionary of Postcapitalist Worlds. Paris: La D\u00e9couverte (en prensa).<\/li>\n<li>Sandrine Aumercier, Le mur \u00e9nerg\u00e9tique du capital: contribution au probl\u00e8me des crit\u00e8res de d\u00e9passement du capitalisme du point de vue de la critique des technologies. Albi: \u00c9ditions Crise &amp; Critique, 2021.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; por Eduardo Viveiros de Castro (Museu Nacional, Universidade Federal do R\u00edo de Janeiro) Cosmopol\u00edticas y ontopol\u00edticas El punto de vista aqu\u00ed adoptado es el de una cosmopol\u00edtica centrada, al mismo tiempo, en la divergencia extrema entre los mundos ind\u00edgenas y el mundo capitalista, y en su secular entrelazamiento hist\u00f3rico a lo largo de \u00abzonas de contacto pluriversales\u00bb.[26] Es desde este \u00e1ngulo que los desplazamientos cr\u00edticos arriba mencionados, que son internos a la din\u00e1mica intelectual de la civilizaci\u00f3n dominante, entran en confrontaci\u00f3n directa con otras tradiciones intelectuales y otras formas de vida colectiva. El \u00abgiro cosmopol\u00edtico\u00bb coloca a estas \u00faltimas en una situaci\u00f3n algo parad\u00f3jica: ellas deben simult\u00e1neamente instituir modos &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/cosmopolitica-2-viveiros-de-castro\/#more-10747\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10765,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30],"tags":[50,158,118,108],"class_list":["post-10747","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayos","tag-conceptualizaciones","tag-cosmopolitica","tag-ontologia","tag-pueblos-originarios"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10747","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10747"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10747\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10771,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10747\/revisions\/10771"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}