{"id":1080,"date":"2014-01-07T15:15:40","date_gmt":"2014-01-07T15:15:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=1080"},"modified":"2014-03-13T15:28:54","modified_gmt":"2014-03-13T15:28:54","slug":"el-evangelio-en-las-carceles-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/el-evangelio-en-las-carceles-2\/","title":{"rendered":"El \u201cEvangelio\u201d en las c\u00e1rceles (2)"},"content":{"rendered":"<p><b><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/vallejos-vicos-c.jpg\" rel=\"lightbox-0\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1084\" alt=\"vallejos vicos c\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/vallejos-vicos-c-300x187.jpg\" width=\"300\" height=\"187\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/vallejos-vicos-c-300x187.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/vallejos-vicos-c-640x400.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/vallejos-vicos-c.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Cartograf\u00eda de un objeto din\u00e1mico<\/b><\/p>\n<p>por Rodolfo Brardinelli (UNQ) y Joaqu\u00edn Algranti \u00a0(UBA\/CEIL-CONICET)\u00a0(fragmento de las conclusiones a su libro <i><a href=\"http:\/\/www.imfc.coop\/compraenlinea\/la-re-invencion-religiosa-del-encierro.html\">La re-invenci\u00f3n religiosa del encierro<\/a>\u00a0<\/i>)<\/p>\n<p><em>Fotos: Andrea Vallejos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando vemos las c\u00e1rceles a trav\u00e9s de las variaciones y matices que introducen las definiciones evang\u00e9licas de la realidad, nos encontramos con el descentramiento de un tipo de prenoci\u00f3n difundida en la opini\u00f3n p\u00fablica. Se trata de la idea de que las prisiones, as\u00ed como las personas que habitan en ellas, constituyen fen\u00f3menos herm\u00e9ticos, cerrados, con leves posibilidades de cambio o capacidad de adaptaci\u00f3n a est\u00edmulos externos. Es como si la solidez y la inmutabilidad que metaf\u00f3ricamente se asocia a los muros de una prisi\u00f3n se transfiriera a la concepci\u00f3n del delincuente y de la estructura social que lo alberga. (&#8230;) El preso es visto como una persona que no puede ser otra cosa m\u00e1s que esa marca que porta y lo define y que adem\u00e1s de explicar hacia atr\u00e1s su disposici\u00f3n a infringir la ley, tambi\u00e9n advierte a futuro la inclinaci\u00f3n innata a repetir la misma conducta. (&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lejos de la caricatura de ensimismamiento y hosquedad que algunos medios de comunicaci\u00f3n tienden a reforzar, el recluso es en general una persona receptiva de las propuestas del exterior que ofrecen definiciones nuevas de la realidad carcelaria. \u00bfC\u00f3mo es posible explicar sino la existencia de espacios del Arte de Vivir fundados en base a principios de respiraci\u00f3n y meditaci\u00f3n de raigambre oriental?, \u00bfEn donde se arraiga la multiplicaci\u00f3n de pabellones evang\u00e9licos con sus criterios de orden, santidad y cura de almas? O \u00bfCu\u00e1l es la eficacia del discurso pol\u00edtico de Vatay\u00f3n Militante a trav\u00e9s de los talleres de m\u00fasica, teatro, pintura y actividades intramuros? Evidentemente, las c\u00e1rceles habilitan experiencias novedosas y el tipo de subjetividad carcelaria se amolda con m\u00e1s facilidad de la que uno podr\u00eda pensar a motivaciones e imaginarios bien distintos de los ya conocidos. (&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La figura del preso devenido en instructor de yoga, pastor, \u201climpieza espiritual\u201d o militante pol\u00edtico no deber\u00eda sorprendernos demasiado si asumimos que el medio carcelario modela las condiciones sociales de apertura hacia otras definiciones de la realidad distintas del c\u00f3digo \u201ctumbero\u201d.\u00a0 Este \u00faltimo, se\u00f1alan sus estudiosos y confirman nuestros entrevistados, tiende a radicalizar el uso de la violencia f\u00edsica como forma de relacionarse hacia adentro de los pabellones, entre las personas, entre los \u201cranchos\u201d, y como respuesta a los abusos de la instituci\u00f3n, generando un clima hostil y sobre todo incierto. (&#8230;) Si pensamos a los actores, en este caso a los reclusos, no como m\u00f3nadas sociales, sino como individuos inmersos en circunstancias espec\u00edficas, en ocasiones y coyunturas objetivas, podemos comprender mejor la disposici\u00f3n a adoptar un nuevo sistema de reglas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, la mediaci\u00f3n religiosa que introduce el neo-pentecostalismo cobra un valor no s\u00f3lo por lo que ofrece, sino tambi\u00e9n por el momento y el lugar en el que se actualiza su propuesta. Introducir una opci\u00f3n en un escenario de opciones restringidas es un m\u00e9rito de quien lo formula, toma los riesgos y pone en marcha la empresa, pero el ambiente contribuye por su parte \u2013 y mucho \u2013 al resultado conseguido. Por eso, habr\u00eda que cuidarse de no sobredimensionar la capacidad de acci\u00f3n \u201cEvang\u00e9lica\u201d en desmedro del contexto de alternativas reducidas en el que opera exitosamente. Ni descartar la idea de que otros grupos act\u00faen en el futuro como equivalentes funcionales de las mismas tareas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Brardinelli-Algranti-libro.jpg\" rel=\"lightbox-1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-1068\" alt=\"Brardinelli Algranti libro\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Brardinelli-Algranti-libro-207x300.jpg\" width=\"207\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Brardinelli-Algranti-libro-207x300.jpg 207w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Brardinelli-Algranti-libro-442x640.jpg 442w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Brardinelli-Algranti-libro.jpg 483w\" sizes=\"auto, (max-width: 207px) 100vw, 207px\" \/><\/a>Las im\u00e1genes de la religi\u00f3n nos brindan un cuadro de la c\u00e1rcel en movimiento, ciertamente m\u00e1s cerca de los an\u00e1lisis etnogr\u00e1ficos sobre el tema que de las perspectivas de gran escala, en donde el \u201cEvangelio\u201d pasa a ser un epifen\u00f3meno de procesos mayores que confluyen, en \u00faltima instancia, con las formaciones econ\u00f3micas de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al aproximarnos al pentecostalismo carcelario nos encontramos con un fen\u00f3meno multifac\u00e9tico, dif\u00edcilmente ajustable a una sola descripci\u00f3n y no por un sesgo del m\u00e9todo cualitativo empe\u00f1ado en encontrar la especificidad irreductible de su objeto, sino por los principios de variaci\u00f3n y circulaci\u00f3n que atraviesan tanto a los evang\u00e9licos como a los pabellones bonaerenses. El resultado nos lleva a un uso cauteloso del concepto de pentecostalismo carcelario que empleamos a lo largo del libro a sabiendas de que el mismo t\u00e9rmino puede designar realidades bien distintas. Esta noci\u00f3n no alcanza una determinaci\u00f3n concreta hasta que no se precisa el tipo de pabell\u00f3n que opera como referente. (&#8230;) De lo contrario, se exagera, por ejemplo, la capacidad de coacci\u00f3n de los pastores y el cumplimiento estricto de las reglas de convivencia o, cambiando de referente, el \u201cEvangelio\u201d es visto como una fuerza que corrige todos los niveles de la vida carcelaria incluyendo a los directores y los guardia-c\u00e1rceles; mientras que si hacemos foco en otras experiencias, la de los pastores \u201ccachivaches\u201d, la religi\u00f3n se convierte en una mascarada c\u00ednica bajo la cual se encuentran nuevamente los mismos c\u00f3digos \u201ctumberos\u201d de los que se quer\u00eda escapar en primera instancia. (&#8230;) La realidad en cuesti\u00f3n, d\u00e9bilmente institucionalizada, presenta constantes transformaciones -los pabellones pentecostales se hacen, deshacen, se transforman, se dividen o unifican, son \u201crotos\u201d si generan problemas o desaf\u00edos al Servicio, se sustituyen y reemplazan pastores, se incorpora otros nuevos, se trasladan a sus l\u00edderes y as\u00ed casi indefinidamente -. (&#8230;)<span style=\"text-decoration: underline;\">. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLos pabellones evang\u00e9licos surgen porque son funcionales al diagrama de poder y conducci\u00f3n del sistema penitenciario bonaerense?, \u00bfSu r\u00e1pida expansi\u00f3n se funda en el acceso que brinda nuevas formas de transacciones intracarcelarias o en la nueva cobertura que genera para viejas formas de \u201crecaudaci\u00f3n\u201d?, \u00bfContribuyen a pacificar zonas enteras a cambio de una cierta libertad de acci\u00f3n con poblaciones cautivas? (&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La principal ventaja de concentrarse en las funciones \u2013 podr\u00edamos agregar manifiestas y latentes \u2013 del asunto consiste en desnaturalizar la presencia evang\u00e9lica en las c\u00e1rceles para inscribirla en la trama institucional a la que de una forma u otra responde. El peligro de esta lectura es la exageraci\u00f3n del argumento instrumental que vuelca todo el peso explicativo en la conservaci\u00f3n de la estrategia de poder del Servicio Penitenciario como un ente que planifica, digita y monitorea el accionar evang\u00e9lico. O todo lo contrario, es decir, la idea de que las \u201ciglesias de la globalizaci\u00f3n\u201d, como planteaba uno de los capellanes cat\u00f3licos, intervienen articuladamente en las instituciones p\u00fablicas, les \u201clavan el cerebro a los presos\u201d, se aprovechan de su desamparo, hacen negocios hacia adentro y hacia afuera mientras\u00a0 los directores del Penal toleran la situaci\u00f3n porque les facilita el control de la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin \u00e1nimos de agotar los debates, nuestro registro de campo nos llev\u00f3 por un recorrido distinto respecto al surgimiento del pentecostalismo carcelario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este \u00faltimo ser\u00eda el resultado del encuentro hist\u00f3rico entre dos procesos sociales independientes el uno del otro. Por un lado, la vocaci\u00f3n expansiva que refuerza la variante neo-pentecostal dentro del protestantismo a partir de la d\u00e9cada del ochenta producto de un cambio en la valoraci\u00f3n de la imagen del \u201cmundo\u201d, la sociedad, y el modo de intervenir en sus distintas esferas. Se impone a su vez un modelo de liderazgo descentralizado, de m\u00faltiples iglesias y pastores emergentes que portan las marcas y el estilo cultural de la comunidad a la que predican, alcanzando en un principio mayor respuesta en los sectores populares. En este sentido, la democracia constituye un marco indispensable para entender las posibilidades efectivas de evangelizaci\u00f3n en el espacio p\u00fablico, pero tambi\u00e9n en instituciones, en hospitales, universidades, escuelas y eventualmente las c\u00e1rceles de todo el pa\u00eds. (&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/unidad-25-vallejos.jpg\" rel=\"lightbox-2\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1085\" alt=\"unidad 25 vallejos\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/unidad-25-vallejos-300x199.jpg\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/unidad-25-vallejos-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/unidad-25-vallejos.jpg 604w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Por el otro lado, tambi\u00e9n asistimos a un proceso que combina coordenadas transnacionales que lo igualan con otras realidades de Am\u00e9rica Latina dentro de las instituciones penitenciarias: pol\u00edticas de seguridad puestas al servicio de la represi\u00f3n y la contenci\u00f3n de las consecuencias de la exclusi\u00f3n de ingentes grupos humanos, lo que a su vez genera el aumento del n\u00famero de detenidos, la disminuci\u00f3n de su promedio de edad y los altos \u00edndices de sobrepoblaci\u00f3n, hacinamiento y deterioro de las ya precarias e insuficientes instalaciones carcelarias de la provincia de Buenos Aires. Se radicalizan entonces las formas de violencia f\u00edsica como mecanismo de demanda, como forma de resoluci\u00f3n de conflictos entre reclusos y como t\u00e9cnica privilegiada de control de la poblaci\u00f3n encarcelada y se expande y complejiza el espacio de las transacciones intracarcelarias. A su vez, el ambiente carcelario de los pabellones, en toda su diversidad, se encuentra con la redefinici\u00f3n de los c\u00f3digos \u201ctumberos\u201d producto en parte del choque entre generaciones y perfiles distintos de reclusos. Tenemos aqu\u00ed un sistema institucional colapsado. (&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque divergentes, el proceso carcelario y el religioso tienen en com\u00fan el hecho de trabajar en los m\u00e1rgenes institucionales, en zonas o entramados de la vida social en donde las posiciones de sujeto as\u00ed como las definiciones y expectativas de la situaci\u00f3n var\u00edan considerablemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sistema penitenciario cuenta con pocos recursos \u2013 m\u00e1s all\u00e1 de la coacci\u00f3n lisa y llana, los traslados constantes o la admisi\u00f3n de una suerte de \u201ccogobierno\u201d, de enteros sectores de la c\u00e1rcel \u2013 para producir definiciones exitosas de \u201clo real\u201d dentro de los pabellones de poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte el accionar evang\u00e9lico se desenvuelve con soltura en los m\u00e1rgenes u orillas de las organizaciones. Predica aunque se le cierren las puertas, asiste a los presos a sabiendas de que no cuentan con reconocimiento econ\u00f3mico o contin\u00faan su tarea pese a que se desdibuja su presencia en los actos oficiales. La epopeya de los gestores, como vimos en el \u00faltimo cap\u00edtulo, se va forjando en los intersticios institucionales y logra sus posibilidades efectivas de expansi\u00f3n cuando hace coincidir las trayectorias religiosas y penitenciarias. Su fortaleza reside en el territorio, en la capacidad de adaptar situacionalmente una estructura virtual de normas y reglas de convivencia para conducir a los hombres, crear jerarqu\u00edas, fijar objetivos, proponer cambios, ofrecer explicaciones, discursos y s\u00edmbolos ordenadores del entorno. En una palabra, gestionar las relaciones sociales y sus conflictos. Los evang\u00e9licos son h\u00e1biles pastores de hombres especializados en la construcci\u00f3n de definiciones fuertes de la realidad y desde ah\u00ed negocian sus oportunidades efectivas de poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es en este sentido que planteamos el parentesco entre los dos procesos concomitantes dado que las c\u00e1rceles y el \u201cEvangelio\u201d se caracterizan por trabajar en los m\u00e1rgenes. (&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si aceptamos la idea de un cierto parentesco entre los procesos carcelarios y los religiosos, entonces la funcionalidad se convierte casi en un dato, un punto de partida m\u00e1s que un hallazgo. Sabemos entonces que el \u201cEvangelio\u201d es \u00fatil al sistema penitenciario y a su forma de ejercer el poder y las transacciones informales, pero \u00bfcu\u00e1l es la manifestaci\u00f3n m\u00e1s caracter\u00edstica de\u00a0 esta relaci\u00f3n?\u00a0 La respuesta sobre la que coinciden la mayor\u00eda de los analistas \u2013 y nuestro registro tiende a confirmar \u2013 hace blanco en la pacificaci\u00f3n de los pabellones en base a la prohibici\u00f3n del enfrentamiento f\u00edsico y a su correspondiente sustituci\u00f3n por un modelo de gobierno religioso que incluye, entre otras estrategias de manejo de grupo, diversas formas de violencia simb\u00f3lica.\u00a0 El \u201cEvangelio\u201d y su sistema de representaciones se adecua al medio carcelario, sacraliza la autoridad de la instituci\u00f3n y garantiza un cierto funcionamiento de la vida interna de los pabellones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero al mismo tiempo, en correspondencia con el ethos pentecostal, su adecuaci\u00f3n no es nunca adecuaci\u00f3n y nada m\u00e1s, o sea, una r\u00e9plica del orden conocido. Su adecuaci\u00f3n es activa porque introduce modificaciones, interviene el lenguaje, redefine las formas de andar y pensar de los reclusos, crea oportunidades de aprendizaje y ascenso. Sus estructuras virtuales producen un efecto de realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/casamiento-dos-novias-Vallejos.jpg\" rel=\"lightbox-3\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-1086\" alt=\"SANYO DIGITAL CAMERA\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/casamiento-dos-novias-Vallejos-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/casamiento-dos-novias-Vallejos-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/casamiento-dos-novias-Vallejos-640x480.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/casamiento-dos-novias-Vallejos.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>La paradoja de los estudios que refuerzan la dimensi\u00f3n represiva del pentecostalismo carcelario, al que se concibe solo como la extensi\u00f3n de la violencia institucional por otros medios, es que se focalizan en un tipo especial\u00edsimo de pabell\u00f3n \u2013 los m\u00e1s estrictos y rigurosos \u2013 cuyos rasgos esenciales evidencian, por el contrario, una extrema fragilidad. Es casi imposible gobernar un territorio exclusivamente en base a sanciones. De hecho los espacios funcionales al sistema que logran conservarse en el tiempo son aquellos que aflojan las reglas y las ponen al servicio de las expectativas de los reclusos, ofreciendo un panorama en donde los castigos s\u00f3lo se entienden a contraluz de las recompensas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el pentecostalismo carcelario responde exitosamente a las razones y exigencias funcionales del Servicio Penitenciario, comienzan a surgir las tensiones propias de los ensayos de institucionalizaci\u00f3n. O para decirlo de otra forma, a medida que crecen las vocaciones religiosas ellas buscan no s\u00f3lo proyectarse \u201chacia abajo\u201d con los reclusos en el espacio de los pabellones, sino tambi\u00e9n \u201chacia arriba\u201d en el espacio de la direcci\u00f3n, formalizando sus tareas en base a cargos, sueldos, responsabilidades, proyectos, recursos y visibilidad p\u00fablica. La experiencia de la Unidad 25 \u201cCristo la \u00fanica esperanza\u201d en Olmos y el intento fallido de replicarla en la Unidad 28 de Magdalena, son claros ejemplos de tentativas de conquista institucional a partir de unidades modelos gobernadas por funcionarios y habitadas por reclusos identificados con el \u201cEvangelio\u201d. (&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La puja por lograr que las definiciones del pentecostalismo carcelario trasciendan la vida interna del pabell\u00f3n cristaliza finalmente en la Direcci\u00f3n del Culto No Cat\u00f3lico o en el surgimiento de \u00f3rganos colectivos de pastores que defienden el trabajo en las c\u00e1rceles, pero existen numerosas resistencias en juego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se plantea tal vez una de las encrucijadas de la situaci\u00f3n religiosa en los penales bonaerenses que intentamos describir, siguiendo a Weber, como el encuentro entre las dos fuerzas revolucionarias de la historia: el carisma y la burocracia. La coyuntura hist\u00f3rica lleva a que ambas posiciones sean ocupadas en las c\u00e1rceles por evang\u00e9licos y cat\u00f3licos respectivamente. Mientras los primeros apuestan a transformar a los hombres desde adentro \u2013 en sus creencias, usos y costumbres \u2013 apelando a un estado de cosas por venir y a la figura carism\u00e1tica del l\u00edder en los pabellones, los segundos afirman su autoridad, junto a sus intereses creados, en la ocupaci\u00f3n de un puesto de privilegio \u2013 las capellan\u00edas, desde las que demandan el cumplimiento de las normas te\u00f3ricamente vigentes \u2013 y una tradici\u00f3n que ubica al catolicismo como el \u00fanico interlocutor v\u00e1lido de las instituciones p\u00fablicas.\u00a0 De un lado se levanta la bandera \u201cArgentina para Cristo\u201d y del otro se responde ir\u00f3nicamente \u201c\u00a1Cuando tengan dos mil a\u00f1os hablamos!\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, para la direcci\u00f3n del Servicio Penitenciario Bonaerense el pentecostalismo carcelario sirve a las cuestiones de gobierno intramuros en la medida en que se mantenga como un fen\u00f3meno emergente, que siempre vuelve a empezar su ciclo de evangelizaci\u00f3n, conducci\u00f3n de los pabellones, competencia interna y desplazamiento o reemplazo de sus l\u00edderes. De lo contrario, corren el riesgo de constituirse en un factor de poder interno con demandas y referentes claros capaces de reconvertir la funcionalidad en cuestionamiento del orden penitenciario. (&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/vallejos-celda.jpg\" rel=\"lightbox-4\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1087\" alt=\"vallejos celda\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/vallejos-celda-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/vallejos-celda-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/vallejos-celda-640x480.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/vallejos-celda.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u00bfQu\u00e9 ocurre con los reclusos-creyentes dentro y fuera de la c\u00e1rcel? As\u00ed como encontramos diferentes tipos de pabellones evang\u00e9licos tambi\u00e9n aparecen diferentes tipos de hombres que asumen, expresan, habitan y moldean esa realidad.\u00a0 No existe un perfil exclusivo de creyente, sino m\u00faltiples formas de habitar el \u201cEvangelio\u201d y sus entramados sociales. Las posiciones marginales, perif\u00e9ricas, intermedias y nucleares intentan captar, bajo un lenguaje sociol\u00f3gico, modalidades bien distintas de relacionarse con un universo de creencias.\u00a0 Ellas se expresan luego en taxonom\u00edas puntuales, es decir, ordenamientos de personas, objetos y situaciones de acuerdo a nombres espec\u00edficos.La diferencia, por ejemplo, entre \u201crefugiados\u201d, \u201cconvencidos\u201d y \u201cconvertidos\u201d, \u201cl\u00edderes\u201d, \u201cpastores\u201d y \u201climpieza espiritual\u201d.\u00a0 Las situaciones nuevas como el \u201cAtalaya\u201d, los cultos, las oraciones de sanidad y guerra espiritual. Y el v\u00ednculo diferencial del creyente con la Biblia en desmedro de otros objetos sagrados como las im\u00e1genes, estampitas, rosarios, cruces etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera, los pabellones se forman y conservan en el tiempo no s\u00f3lo porque pacifican la convivencia, regulan el conflicto, excluyen las agresiones sexuales y garantizan condiciones m\u00ednimas de existencia; sino tambi\u00e9n porque ofrecen distintas maneras de \u201cser evang\u00e9lico\u201d, contemplando un espectro de perspectivas que van desde aquellos que cumplen con lo m\u00ednimo para justificar su lugar hasta creyentes que persiguen oportunidades de poder y estima, un status de ascenso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para estos \u00faltimos la mediaci\u00f3n religiosa redefine las bases hist\u00f3ricas del prestigio carcelario, creando nuevos escenarios de conquista.\u00a0 El tono del pabell\u00f3n est\u00e1 dado por el modo singular en el que se compongan y articulen entre si las posiciones se\u00f1aladas.\u00a0 De esta forma, y ya sea que lo mueva el convencimiento o el cinismo, podemos reconocer que el recluso encuentra en el pabell\u00f3n la posibilidad de transcurrir su condena en condiciones algo menos da\u00f1osas que en otros espacios penitenciarios. Pero \u00bfCu\u00e1l es su situaci\u00f3n una vez que sale? No existen datos estad\u00edsticos confiables para trabajar el tema de la reincidencia en ex convictos evang\u00e9licos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como pudimos ver, la lectura de los pastores oscila entre la confianza \u2013 algo o quiz\u00e1s muy exagerada \u2013 en el poder de la conversi\u00f3n, es decir, la fuerza de voluntad de la persona que logra finalmente un cambio de vida, y otro enfoque, tal vez m\u00e1s realista, que pondera elementos de contexto. Sin embargo, aunque las dificultades objetivas de la reinserci\u00f3n social o la falta de seguimiento de las iglesias son se\u00f1aladas como condicionantes, este \u00faltimo enfoque tambi\u00e9n conserva la determinaci\u00f3n \u2013 en \u00faltima instancia \u2013 de una conversi\u00f3n a medias en tanto factor explicativo de la conducta. La met\u00e1fora de \u201cla muerte del cuerpo\u201d postula la idea de una transformaci\u00f3n religiosa que no se completa hasta que conquista las distintas entidades que componen la noci\u00f3n cristiana de persona. Las conversiones comienzan restaurando el \u201cEsp\u00edritu\u201d que representa la presencia de lo sagrado en cada uno, luego salvan el \u201cAlma\u201d como el equivalente de la personalidad, es decir, las caracter\u00edsticas distintivas que nos diferencian, para transformar finalmente el \u201cCuerpo\u201d en donde se asientan los h\u00e1bitos, las costumbres, los deseos y tentaciones que orientan muchas veces la acci\u00f3n. La \u201cmuerte del cuerpo\u201d es la imagen de un cambio en las formas de ser, pensar y sentir que en este caso hacen referencia expl\u00edcita al abandono de las conductas ligadas a la delincuencia. Para la mirada evang\u00e9lica, si la conversi\u00f3n no llega hasta este plano entonces reincidir es siempre una posibilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habr\u00eda que cuidarse de formular explicaciones voluntaristas, que carguen demasiado al actor social con la responsabilidad \u00faltima de sus actos, mismo si ellos se encuentran gobernados por una matriz religiosa que los empoderan. (&#8230;) Las conductas revisten la forma del ambiente que ellas mismas contribuyen a modelar. Por eso, es desacertado asumir que las disposiciones generadas en contextos religiosos espec\u00edficos puedan trasladarse sin m\u00e1s a las situaciones que le esperan al recluso afuera de la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si pensamos la \u201cllegada al Evangelio\u201d como un proceso que se reinicia e interrumpe constantemente \u2013 en homolog\u00eda, tal vez, con algunas trayectorias delictivas \u2013 entonces, las posibilidades de redise\u00f1o biogr\u00e1fico dependen de los grupos de pertenencia que le permitan a la persona lidiar con nuevas situaciones o con otras ya conocidas, pero de manera distinta. En una palabra, la identidad religiosa requiere de un entramado en donde sus pr\u00e1cticas y definiciones fuertes de \u201clo real\u201d no s\u00f3lo cobren sentido intersubjetivamente, sino que sean a su vez jerarquizadas por encima de otros niveles de la experiencia. La pregunta por la reincidencia deber\u00eda ser primero una pregunta por la relaci\u00f3n individuo-grupo dentro y fuera de la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/hacinamiento-Ganon.jpg\" rel=\"lightbox-5\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-1088\" alt=\"hacinamiento Ganon\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/hacinamiento-Ganon-300x225.jpg\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/hacinamiento-Ganon-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/hacinamiento-Ganon.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Para concluir nos gustar\u00eda realizar algunas observaciones generales que arrojan nuestro trabajo de campo sobre el futuro incierto del pentecostalismo dentro del sistema carcelario bonaerense. No se trata de una prospectiva del fen\u00f3meno, sino de una puesta a punto de lo que consideramos es el panorama actual de la situaci\u00f3n evang\u00e9lica en las c\u00e1rceles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace ya algunos a\u00f1os que el n\u00famero de pabellones pentecostales tiende a estabilizarse o conservar al menos un ritmo de crecimiento m\u00e1s lento en relaci\u00f3n al impulso de la d\u00e9cada del noventa y principios del siglo XXI. Esto puede ser visto como una conquista basada en la ocupaci\u00f3n exitosa de espacios que se conservan en el tiempo o como el punto de inflexi\u00f3n que marca el declive de un proceso. A su vez, los h\u00e9roes de esta primera etapa \u2013pensemos, por ejemplo, en los pastores Zuccarelli y Tejeda-, es decir, aquellas figuras que llegaron a ocupar posiciones nucleares en la institucionalizaci\u00f3n del \u201cEvangelio carcelario\u201d, se encuentran hoy casi en los m\u00e1rgenes del sistema, incluso enfrentando uno de ellos una causa judicial. Lo que se pone en jaque no es s\u00f3lo la trayectoria de los referentes, sino el proyecto que supieron encarnar con la Unidad 25 \u201cCristo la \u00fanica esperanza\u201d y el intento de reconstruir el mismo modelo de c\u00e1rcel-iglesia en la Unidad 28 de Magdalena con resultados tr\u00e1gicos. Este modelo de intervenci\u00f3n religiosa en las c\u00e1rceles lleg\u00f3 a su fin, pero por razones en principio m\u00e1s externas que internas; no por cuestiones de funcionamiento, sino por determinaciones del Servicio Penitenciario, como fue la redefinici\u00f3n de la U25 en un establecimiento de valetudinarios. En este marco, los continuadores del proyecto evang\u00e9lico apuestan a consolidar la institucionalidad del culto por otros medios tales como las escuelas, cursos y federaciones que formalicen la propuesta religiosa frente al Servicio. La demanda de la c\u00e1rcel-iglesia sigue presente mientras se trabaja en la capacitaci\u00f3n de liderazgos con el objetivo de regular la competencia interna e integrar la dispersi\u00f3n del espacio evang\u00e9lico en base a criterios comunes de ejercicio intramuros. Asumiendo que pueden conservar los distintos pabellones que asisten hasta ahora, el futuro del pentecostalismo depende en buena medida del grado de correspondencia que logren entre el trabajo territorial con los reclusos, la proyecci\u00f3n de referentes internos y el dise\u00f1o de proyectos orientados a institucionalizar sus tareas. Estos fines chocan \u2013 por lo menos en teor\u00eda \u2013 con los de los hombres que encarnan la direcci\u00f3n de las unidades.\u00a0 Recordemos que estos \u00faltimos encuentran en el desempe\u00f1o informal de los pabellones cristianos una herramienta de gobierno cuya practicidad radica en el n\u00famero de pastores que aspiran al trabajo carcelario, es decir, en la situaci\u00f3n precaria y sustituible de los que ya han accedido a los pabellones. La posible conformaci\u00f3n estable de un grupo de poder evang\u00e9lico conspira contra la autonom\u00eda con que esperan a seguir manejando las unidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, el pentecostalismo carcelario habita los terrenos marginales de tensi\u00f3n institucional. Su tarea hace blanco en la construcci\u00f3n de definiciones alternativas en los pabellones y es desde ah\u00ed que le devuelve a la sociedad una imagen distinta del preso que en un punto incomoda porque rompe con los sistemas de clasificaci\u00f3n imperantes. En t\u00e9rminos generales, los c\u00f3digos \u201ctumberos\u201d se apropian del estigma, de sus marcas, las portan con orgullo, las muestran, las revalorizan como una estrategia de afirmaci\u00f3n y desaf\u00edo al orden simb\u00f3lico que los fija en una identidad social permanente. Podemos decir que combaten, por un lado, el status negativo que le asigna la c\u00e1rcel revindic\u00e1ndolo como un estilo de vida y una visi\u00f3n del mundo leg\u00edtima, pero lo confirman, por el otro, al aceptar el lugar est\u00e1tico que le otorgan en la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario, los c\u00f3digos del \u201cEvangelio\u201d intentan romper con el lenguaje del delito, con sus sistemas de valores y jerarqu\u00edas. Se adecuan al \u201cdiscurso del amo\u201d, a las definiciones jur\u00eddicas de su situaci\u00f3n, aceptan la pena y sacralizan toda forma de autoridad, hasta pueden llegar a justificarla en sus abusos. Las mediaciones pentecostales confirman en este plano el status-quo de la c\u00e1rcel y sus conductores. Sin embargo, existe una dimensi\u00f3n profundamente her\u00e9tica de sus pr\u00e1cticas que trastoca la epistemolog\u00eda cosificadora del estigma al plantear que las personas pueden llegar a ser algo diferente de lo que fueron. Esta operaci\u00f3n simb\u00f3lica les vale la eterna sospecha de la forma dominante de entender la realidad que se inquieta cuando le dicen que el delincuente no naci\u00f3 delincuente ni tiene porque terminar del mismo modo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Fragmento de las conclusiones a su libro <i>La re-invenci\u00f3n religiosa del encierro. Hermanitos, refugiados y cachivaches en los penales bonaerenses<\/i>. Buenos Aires: Centro Cultural de la Cooperaci\u00f3n y Universidad de Quilmes. 2013. pp. 317)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/brardi31.jpg\" rel=\"lightbox-6\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1081\" alt=\"brardi3\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/brardi31.jpg\" width=\"122\" height=\"113\" \/><\/a><strong>Rodolfo Brardinelli<\/strong> es <a href=\"http:\/\/gpsunq.blogspot.com.ar\/2013\/12\/trayectoria-experiencia-e-investigacion.html\">Profesor Consulto<\/a> de la Universidad Nacional de Quilmes. Particip\u00f3 de la fundaci\u00f3n de la UNQ, donde fue el primer director de la Carrera de Comunicaci\u00f3n Social. Tambi\u00e9n fue miembro del Consejo Superior por el claustro docente,\u00a0\u00a0Secretario General, y fundador y Director del Centro de Derechos Humanos Emilio F. Mignone.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Algranti-2.jpg\" rel=\"lightbox-7\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-1083\" alt=\"Algranti 2\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Algranti-2.jpg\" width=\"106\" height=\"129\" \/><\/a><strong>Joaqu\u00edn Algranti\u00a0<\/strong>es Licenciado en Sociolog\u00eda (UBA) y Doctor en Ciencias Sociales (en co-tutela de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA) y la \u00c9cole des Haute Etudes en Sciences Sociales). Es docente en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y es Investigador asistente del CONICET en el Programa Sociedad, Cultura y Religi\u00f3n del CEIL.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cartograf\u00eda de un objeto din\u00e1mico por Rodolfo Brardinelli (UNQ) y Joaqu\u00edn Algranti \u00a0(UBA\/CEIL-CONICET)\u00a0(fragmento de las conclusiones a su libro La re-invenci\u00f3n religiosa del encierro\u00a0) Fotos: Andrea Vallejos Cuando vemos las c\u00e1rceles a trav\u00e9s de las variaciones y matices que introducen las definiciones evang\u00e9licas de la realidad, nos encontramos con el descentramiento de un tipo de prenoci\u00f3n difundida en la opini\u00f3n p\u00fablica. Se trata de la idea de que las prisiones, as\u00ed como las personas que habitan en ellas, constituyen fen\u00f3menos herm\u00e9ticos, cerrados, con leves posibilidades de cambio o capacidad de adaptaci\u00f3n a est\u00edmulos externos. 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