{"id":1545,"date":"2014-10-10T13:09:30","date_gmt":"2014-10-10T13:09:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=1545"},"modified":"2014-10-10T14:50:52","modified_gmt":"2014-10-10T14:50:52","slug":"eisejuaz-el-sonador-sonado-un-encuentro-con-el-personaje-de-la-novela-de-sara-gallardo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/eisejuaz-el-sonador-sonado-un-encuentro-con-el-personaje-de-la-novela-de-sara-gallardo\/","title":{"rendered":"Eisejuaz, el so\u00f1ador so\u00f1ado: Un encuentro con el personaje de la novela de Sara Gallardo"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0Por C\u00e9sar Ceriani <\/strong>(FLACSO\/CONICET). Publicado originalmente en <a href=\"http:\/\/www.bocadesapo.com.ar\/revistas.html\"><em>Boca de Sapo<\/em> 16<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/eisejuaz-horz.jpg\" rel=\"lightbox-0\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-1557\" alt=\"eisejuaz-horz\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/eisejuaz-horz.jpg\" width=\"364\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/eisejuaz-horz.jpg 404w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/eisejuaz-horz-300x219.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 364px) 100vw, 364px\" \/><\/a>I<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Soy un so\u00f1ador<\/em>\u201d, asever\u00f3 don Lisandro Vega promediando nuestro encuentro en Misi\u00f3n La Loma, hacia mayo de 2011. Era una tarde relativamente calurosa, en un lugar ardiente como Embarcaci\u00f3n, peque\u00f1a ciudad enclavada en el norte de Salta, en un costado inicial o final del territorio chaque\u00f1o. Junto a mi amigo y colega Hugo Lavazza recorr\u00edamos desde el 2009 aquellas tierras, donde planificamos una investigaci\u00f3n antropol\u00f3gica sobre la misi\u00f3n evang\u00e9lica escandinava entre los grupos ind\u00edgenas del lugar. Los or\u00edgenes de la misma se remontan a 1914, cuando el pueblo reci\u00e9n se constitu\u00eda como tal dada la llegada del ferrocarril. Conociendo la importancia que las misiones protestantes tuvieron entre los grupos abor\u00edgenes del Chaco argentino (toba o qom, wich\u00ed, pilag\u00e1, chorote y mocov\u00ed), la existencia de esta corriente misionera era toda una revelaci\u00f3n para nosotros, pues las obras can\u00f3nicas sobre el tema (y las otras tambi\u00e9n) nada dec\u00edan al respecto. En viajes de campo de 20 a 30 d\u00edas de duraci\u00f3n fuimos explorando paulatinamente, en los a\u00f1os siguientes y hasta la actualidad, aquel complejo mundo social. Sin muchos giros, nuestros prop\u00f3sitos radicaron en comprender la din\u00e1mica hist\u00f3rico-sociol\u00f3gica de las misiones creadas por los n\u00f3rdicos, indagando en sus formas de liderazgo y organizaci\u00f3n social, en los procesos de creatividad simb\u00f3lica de los agentes ind\u00edgenas a partir de la apropiaci\u00f3n cultural del cristianismo y en las relaciones de poder con la sociedad englobante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Embarcaci\u00f3n, tuvimos la suerte de generar buena sinton\u00eda con el actual pastor general de la Misi\u00f3n Evang\u00e9lica Asamblea de Dios (nombre oficial que adquiere la instituci\u00f3n desde 1947), hecho que nos permiti\u00f3 residir en la antigua casa misionera, anexa al templo central de la obra. Constituye \u00e9sta una amplia propiedad de gruesos ladrillos y un luminoso corredor abierto que mira hacia el tambi\u00e9n holgado jard\u00edn. Sus altas y profundas habitaciones alojaron a familias misioneras, predicadores visitantes y, entre otros y otras, pioneros de la antropolog\u00eda argentina como Enrique Palavecino. Hoy los cuartos son reutilizados como oficina administrativa de la iglesia, aula de escuela dominical de ni\u00f1os, estudio de radio, seminarios de educaci\u00f3n teol\u00f3gica y hospedaje de creyentes y, tambi\u00e9n, antrop\u00f3logos impertinentes. La casa fue construida por el pionero noruego Berger Johnsen (1888-1945) entre 1916 y 1920 bajo el expreso ideal de convertir a la fe cristiana, y as\u00ed civilizar, de acuerdo al imaginario protestante de la \u00e9poca, a los \u201cpobres y abandonados indios\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta sinuosa historia, que en breve cifraremos, nos interesa aqu\u00ed explorar el doble encuentro con Lisandro Vega, uno de los l\u00edderes religiosos y pol\u00edticos centrales de dicha experiencia misionera durante 1960-1980, y con Eisejuaz, su aut\u00e9ntico nombre wich\u00ed y tambi\u00e9n el t\u00edtulo de la novela que Sara Gallardo public\u00f3 en 1971. Existe un consenso general en la cr\u00edtica de que nos encontramos ante una obra \u00fanica, excepcional, en las letras vern\u00e1culas. Es sabido que Gallardo viaj\u00f3 a Salta y que fruto de esa experiencia escribi\u00f3 Eisejuaz. Es poco conocido, sin embargo, que la autora vivi\u00f3 unas semanas en Embarcaci\u00f3n durante 1968, donde conoci\u00f3 al \u201cverdadero\u201d Eisejuaz mientras trabajaba de ayudante en el \u00fanico hotel del pueblo. Narrada desde el punto de vista de don Lisandro, la novela nos introduce en un fascinante cosmos protagonizado por mensajeros cham\u00e1nicos, pastores noruegos, alter egos deformes, evangelistas ind\u00edgenas, frailes franciscanos, patrones criollos y mujeres esclavizadas, entre muchos otros. Cada uno de ellos tiene su parte en esta historia inici\u00e1tica y sacrificial, atravesada como tal por dilemas individuales, mandatos sociales y destinos inexorables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Lisandro-Vega.jpg\" rel=\"lightbox-1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1547 alignright\" alt=\"Lisandro Vega\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Lisandro-Vega-443x640.jpg\" width=\"266\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Lisandro-Vega-443x640.jpg 443w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Lisandro-Vega-207x300.jpg 207w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Lisandro-Vega.jpg 623w\" sizes=\"auto, (max-width: 266px) 100vw, 266px\" \/><\/a>Nos acercamos as\u00ed a la apuesta de este ensayo donde se encuentran el so\u00f1ador y el so\u00f1ado: ofrecer una lectura antropol\u00f3gica sobre el hombre y su hom\u00f3nimo libro. Un cruce de caminos entre antropolog\u00eda y literatura en cuyo centro habita una persona real que se vincul\u00f3 con la autora de la novela hace m\u00e1s de 45 a\u00f1os y, recientemente, con el etn\u00f3grafo que escribe estas l\u00edneas. En este sentido, la lectura que formulo concentra la mirada de un antrop\u00f3logo abocado al estudio del cambio religioso y cultural de los pueblos ind\u00edgenas chaque\u00f1os, que conoce de primera mano a su protagonista, al lugar donde vivi\u00f3 desde su temprana juventud, a su ramificada parentela y a la atm\u00f3sfera sociocultural, econ\u00f3mica y pol\u00edtica que marc\u00f3 su existencia. El mundo \u201csubjetivo\u201d de Eisejuaz no es ni \u201cm\u00edstico\u201d ni \u201cpsic\u00f3tico\u201d, es una cantera de s\u00edmbolos asociados al poder cham\u00e1nico y pol\u00edtico (ciertamente emparentados), como tambi\u00e9n a la memoria y al destino individual y colectivo de su gente. Sostengo que la estructura cham\u00e1nica es medular en la obra, y tal vez por esto todav\u00eda les cuesta entenderla a las hijas e hijos de la Ilustraci\u00f3n que fueron a su b\u00fasqueda. En definitiva, propongo una lectura de los s\u00edmbolos vivos que anidaron en la vida de este so\u00f1ador wich\u00ed so\u00f1ado por una cosmopolita escritora porte\u00f1a.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta 1935 la pr\u00e9dica de los misioneros escandinavos avanz\u00f3 lentamente. No obstante, Berger Johnsen ya contaba con un peque\u00f1o grupo de entrenados evangelistas wich\u00ed, cuyas familias resid\u00edan en la zona, dada la cercana presencia del colosal ingenio San Mart\u00edn del Tabacal. All\u00ed, miles de ind\u00edgenas del Chaco central y del piedemonte andino se instalaban durante nueve meses para el trabajo de la zafra en un clima de explotaci\u00f3n laboral y nuevas relaciones inter-\u00e9tnicas bien estudiadas en las ciencias sociales locales. Al igual que en el caso anglicano y de otras misiones en el Chaco (y tambi\u00e9n en otros contextos ind\u00edgenas de distintas latitudes), los evangelistas ind\u00edgenas tuvieron una incidencia capital en la apropiaci\u00f3n y expansi\u00f3n del mensaje cristiano. En la experiencia de la misi\u00f3n escandinava, todos evocan la figura de Santos Aparicio, wich\u00ed de la zona y pionero evangelista ind\u00edgena, que tambi\u00e9n trabaj\u00f3 durante d\u00e9cadas en YPF y fue asimismo \u201cinformante clave\u201d del etn\u00f3grafo Palavecino y del ling\u00fcista Antonio Tovar. Aparicio y Johnsen realizaron en 1935 viajes exploratorios hacia el coraz\u00f3n chaque\u00f1o y la frontera delineada por el r\u00edo Pilcomayo. De aquellos recorridos en el ocaso de la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay (1932-1935), cuya caja de resonancia fueron los grupos ind\u00edgenas que habitaban la frontera, surgir\u00e1 el acontecimiento mito-hist\u00f3rico capital de esta vertiente misionera: el \u201cavivamiento del Pilcomayo\u201d. Seg\u00fan relataron sus protagonistas, grupos toba y wich\u00ed recibieron el \u201cEsp\u00edritu de Dios\u201d encomendado por el noruego, mientras predicaba sentado en una silla montada en una peque\u00f1a escalera. Al poco tiempo, cuando Johnsen hab\u00eda retornado a Embarcaci\u00f3n, familias toba y wich\u00ed de Villa Montes (Bolivia), La Puntana, Monte Carmelo, La Curvita e Hito 1, que sol\u00edan migrar hacia los ingenios y conoc\u00edan bien el territorio, hicieron su parada habitual en el pueblo, pero ahora dispuestos a vivir all\u00ed bajo la protecci\u00f3n y disciplina del misionero noruego. Aunque las condiciones e implicancias de esta historia se inscribieron en una particular coyuntura, los abor\u00edgenes chaque\u00f1os que llegaron a Embarcaci\u00f3n estaban practicando un tipo de relacionamiento social forjado hace siglos por las misiones jesuitas y franciscanas, pero reactivado bajo nuevas formas por los anglicanos al fundar Misi\u00f3n El Algarrobal (luego Misi\u00f3n Chaque\u00f1a) en 1914.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/caserio-La-Loma.jpg\" rel=\"lightbox-2\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-1548\" alt=\"caserio La Loma\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/caserio-La-Loma-640x480.jpg\" width=\"384\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/caserio-La-Loma-640x480.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/caserio-La-Loma-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/caserio-La-Loma.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><\/a>Alojados desde 1935 en unos terrenos perif\u00e9ricos al poblado, grupos toba y wich\u00ed dividieron el espacio social en dos barrios contiguos separados por una ancha calle principal e interdictos matrimoniales que fueron flexibiliz\u00e1ndose con el tiempo. En prolijas hileras se dispusieron casas de adobe y ca\u00f1a, con techos de paja y pisos de tierra. De inusual modo en relaci\u00f3n al patr\u00f3n de las misiones protestantes en el Chaco, organizadas en espacios rurales, \u201c<em>el campamento de los indios<\/em>\u201d se ubicaba al interior de un creciente poblado donde, como recuerdan los ancianos, \u201c<em>nada nos quer\u00edan los blancos<\/em>\u201d. Entre reclamos territoriales y p\u00e1nicos sanitarios la misi\u00f3n fue desalojada en 1962, porque \u2013como nos dijo Lisandro\u2013 \u201c<em>en el pueblo se dec\u00eda que somos todos tuberculosos<\/em>\u201d. Algunas familias volvieron a sus lugares de origen, pero el grueso de la gente toba y wich\u00ed se relocaliz\u00f3 en una mansa lomada a dos kil\u00f3metros del antiguo emplazamiento, en unas tierras adquiridas por los misioneros noruegos, que miran al monte y ofrecen la gratificante sensaci\u00f3n de una brisa nocturna. El nuevo espacio fue designado Misi\u00f3n La Loma, que era un monte donde los abor\u00edgenes de la \u201cmisi\u00f3n vieja\u201d buscaban maderas, plantas medicinales y peque\u00f1os animales para el fuego. Una de las familias que all\u00ed se asentaron fue la de Lisandro Vega. Sus padres hab\u00edan llegado a Embarcaci\u00f3n desde el Pilcomayo superior \u201csiguiendo el mensaje del misionero\u201d \u2013como relata la novela Eisejuaz\u2013, en aquella oleada migratoria hacia fines de los a\u00f1os treinta. En los a\u00f1os sesenta ya era un reconocido y ascendente joven wich\u00ed, que hablaba bien el castellano, trabajaba en el principal aserradero del pueblo y se hab\u00eda casado con una de las hijas de Daniel Torres, otro de los evocados evangelistas de la misi\u00f3n.<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el primer viaje de campo exploratorio y las iniciales conversaciones con Marcos, el se\u00f1alado pastor general, este nos remarc\u00f3 sin vacilaciones: \u201c<em>tienen que hablar con Vega, es viejito ya, pero tiene una historia muy interesante<\/em>\u201d. En otra oportunidad, revisando el archivo fotogr\u00e1fico de la misi\u00f3n escandinava encontramos una foto donde una pareja ind\u00edgena caminaba hacia el altar del templo de Embarcaci\u00f3n; \u00e9l traje negro, pa\u00f1uelo y flor en el ojal, ella vestido blanco, tul y ramo en mano. Parec\u00eda situarse en los a\u00f1os \u00b460. Despu\u00e9s vimos otras de la misma persona, de porte robusto, petiso y adusto, comiendo con el misionero noruego Per Pedersen y los principales l\u00edderes religiosos ind\u00edgenas, circa 1960; con el gobernador interventor de Salta Ferdinando Pedrini en 1975, con pol\u00edticos criollos de Embarcaci\u00f3n a comienzos de los \u00b480, entre muchas otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Casamiento-de-Vega.jpg\" rel=\"lightbox-3\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1549 alignright\" alt=\"Casamiento de Vega\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Casamiento-de-Vega-442x640.jpg\" width=\"265\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Casamiento-de-Vega-442x640.jpg 442w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Casamiento-de-Vega-207x300.jpg 207w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Casamiento-de-Vega.jpg 516w\" sizes=\"auto, (max-width: 265px) 100vw, 265px\" \/><\/a>\u00a0\u201c<em>Ese es Vega, \u00bftodav\u00eda no hablaron con \u00e9l?<\/em>\u201d nos intim\u00f3 Marcos, agregando, \u201c<em>es un personaje importante, porque es como que tiene todas las contradicciones de lo que fue esta misi\u00f3n en la \u00e9poca de los noruegos y la relaci\u00f3n con los abor\u00edgenes, pasando de estar recontra metido con ellos hasta hacerles toda la contra cuando andaba en pol\u00edtica<\/em>\u201d. De a poco, el camino hacia el encuentro con el so\u00f1ador se iba demarcando, con algunas huellas en el medio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPero el so\u00f1ado? Fue gracias a otro querido interlocutor, el profesor de ciencias pol\u00edticas e historiador local Jos\u00e9 Desal\u00edn Gomez, que con Hugo escuchamos por primera vez sobre la existencia de la novela de Sara Gallardo. Entre cervezas y pizzas en su hospitalaria casa, Jos\u00e9 nos cont\u00f3 que el protagonista del libro no era otro que Vega y que aquel escenario central y no especificado, tan repetidamente marcado por la \u201cbruta calor\u201d, era el poblado de Embarcaci\u00f3n y sus alrededores. Jos\u00e9 nos acometi\u00f3 as\u00ed a no demorar m\u00e1s el encuentro con Eisejuaz, pues su edad era avanzada y su fuerza f\u00edsica y mental se sab\u00eda debilitada. Nos aconsej\u00f3 tambi\u00e9n que no dej\u00e1ramos de leer la maravillosa novela de Gallardo, \u201c<em>que se hicieron bastantes estudios sobre ella, vinieron investigadores de la Universidad de La Plata y todo, si mal no recuerdo&#8230; porque es incre\u00edble como capta la forma de hablar y pensar del ind\u00edgena de esta zona<\/em>\u201d. Como si fuera poco, nos regal\u00f3 un ejemplar de la revista <em>Cuadernos del Tr\u00f3pico<\/em>, editada en la cercana Or\u00e1n, con un art\u00edculo de su autor\u00eda donde coteja las correspondencias hist\u00f3ricas entre la novela, el protagonista y la ciudad de Embarcaci\u00f3n. Ya no hab\u00eda excusas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces recorrimos, siguiendo nuestro habitual itinerario, los cercanos tres kil\u00f3metros que separan la antigua casa misionera de Misi\u00f3n La Loma. Llegamos al centro de la misma, donde no casualmente se ubica la casa de Vega y su parentela, al lado del \u00fanico y sencillo aserradero del barrio. Lisandro estaba parado en la entrada a su terreno, apoyado en su hermoso bast\u00f3n de palo santo con cabeza de caballo, prolija camisa blanca y pantal\u00f3n gris. Ya nos hab\u00eda visto caminar y caminar por la misi\u00f3n, pero todav\u00eda no ten\u00eda certeza sobre qu\u00e9 hac\u00edamos all\u00ed. Digamos que nuestra apariencia no encajaba con la de los misioneros n\u00f3rdicos o criollos, donde el cuidado corporal y est\u00e9tico configura un habitus ciertamente distinto al de estos no muy prolijos antrop\u00f3logos porte\u00f1os. Le contamos que \u00e9ramos antrop\u00f3logos de Buenos Aires estudiando la historia y el presente de Misi\u00f3n La Loma. Sin mediar otras palabras, agregamos: \u201c<em>y ya muchos nos dijeron que tenemos que hablar con don Lisandro Vega, que es una persona muy importante<\/em>\u201d. \u201c<em>Pasen nom\u00e1s<\/em>\u201d, nos dijo Eisejuaz, con la tranquila manera propia de su gente y su avanzada edad. Sentados en las t\u00edpicas sillas chaque\u00f1as de algarrobo y cuero de vaca vimos fotos, tomamos alg\u00fan refresco y sobre todo conversamos largamente sobre destellos de su vida y pensamiento. Luego de aquella memorable charla seguimos nuestro itinerario etnogr\u00e1fico en los barrios ind\u00edgenas de Embarcaci\u00f3n, observando las rutinas diarias, conversando con sus habitantes y trabajando en la digitalizaci\u00f3n del archivo hist\u00f3rico de la Misi\u00f3n. Volviendo a Buenos Aires, pas\u00e9 por Salta capital para tomar otro \u00f3mnibus y dispuse de unas horas para buscar ansiosamente en las ferias de libros usados la tan mentada obra. La encontr\u00e9 y le\u00ed de un tir\u00f3n en el viaje de vuelta. Los ojos que la leyeron ya ten\u00edan la experiencia vivida y el bagaje hist\u00f3rico previo que rese\u00f1\u00e9. Qued\u00e9 at\u00f3nito.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Sara-Gallardo.jpg\" rel=\"lightbox-4\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-1550\" alt=\"Sara Gallardo\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Sara-Gallardo.jpg\" width=\"270\" height=\"207\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Sara-Gallardo.jpg 386w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Sara-Gallardo-300x230.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 270px) 100vw, 270px\" \/><\/a>IV<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La novela de Sara Gallardo edifica una po\u00e9tica de la realidad donde habit\u00f3 (y habita) Eisejuaz desde los a\u00f1os \u00b440 del siglo pasado. La obra refiere una construcci\u00f3n brillante del \u201cpunto de vista nativo\u201d, esa epifan\u00eda rom\u00e1ntica a la que esperan llegar los antrop\u00f3logos de acuerdo al can\u00f3nico dictado de uno de nuestros padres, el polaco Bronislaw Malinowsky. Lo que leemos es la voz de Vega, la misma voz que escuch\u00f3 y so\u00f1\u00f3 Sara, la misma voz (ya cansada) que escuchamos con Hugo aquella larga ma\u00f1ana del 12 de mayo de 2011. Nos adentramos as\u00ed en el derrotero de un hombre que promedia sus treinta a\u00f1os, un wich\u00ed que vive en la misi\u00f3n (aunque es expulsado al poco tiempo) y recibe, inequ\u00edvocamente, un mandato divino que no entiende, pero debe cumplir. Eisejuaz tarda en descifrar los llamados del Se\u00f1or, que se aparecen tempranamente en el monte a trav\u00e9s de sus \u201cmensajeros\u201d y luego en la misi\u00f3n, aunque all\u00ed sea castigado por el misionero. \u201cPero lavando las copas en el hotel me habl\u00f3 \u00c9l mismo. Y el Se\u00f1or de pronto, en ese remolino.\u00a0\u00abLisandro, Eisejuaz, tus manos<em> son <\/em>m\u00edas, d\u00e1melas\u00bb\u201d (Gallardo 2000: 18). A partir de all\u00ed, el camino que recorre Vega es uno de sufrimiento y humillaci\u00f3n (por el inefable Paqui, su alter ego blanco y tullido que debe cuidar, por su propia gente, por los misioneros noruegos), pero tambi\u00e9n de acceso al poder y a la trascendencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la misi\u00f3n es cumplida. Eisejuaz nos introduce, de esta manera, en el recorrido de un <em>niyat<\/em> wich\u00ed (l\u00edder pol\u00edtico) reclamado por el <em>qapfwayaj<\/em> cham\u00e1nico, entendido como el \u201cencanto\u201d, el \u201ccarisma\u201d, el \u201cpoder m\u00e1gico de la voluntad\u201d en palabras del etn\u00f3grafo John Palmer. La novela narra, de este modo, los dilemas de un tipo de liderazgo pol\u00edtico y espiritual ind\u00edgena surgido a trav\u00e9s del contacto con la sociedad hegem\u00f3nica, y en ese contexto con la particular experiencia hist\u00f3rica de la misionalizaci\u00f3n escandinava en el Norte argentino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Reunion-de-ministerio-con-Per-Pedersen.jpg\" rel=\"lightbox-5\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1551 alignright\" alt=\"Reunion de ministerio con Per Pedersen\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Reunion-de-ministerio-con-Per-Pedersen.jpg\" width=\"343\" height=\"230\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Reunion-de-ministerio-con-Per-Pedersen.jpg 571w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Reunion-de-ministerio-con-Per-Pedersen-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 343px) 100vw, 343px\" \/><\/a>Todos los mayores de cuarenta a\u00f1os que viven actualmente en La Loma recuerdan \u201cla \u00e9poca del port\u00f3n\u201d, cuando los encargados de la misi\u00f3n delegados por Per Pedersen cuidaban celosamente \u201c<em>que no entraran borrachos<\/em>\u201d, \u201c<em>que la gente no se peleara<\/em>\u201d, \u201c<em>que no vayan al brujo<\/em>\u201d. Vega fue el l\u00edder de aquel grupo \u2013que en la novela lo reclama repetidas veces para que vuelva a \u201cponer orden\u201d\u2013 siendo capataz y luego cacique de Misi\u00f3n La Loma. Como acertadamente nos adelant\u00f3 el pastor Marcos, la relaci\u00f3n de Lisandro Vega con los misioneros noruegos, y que a\u00fan perdura en su pensamiento, fue de una ambivalencia radical. La misma estuvo signada por el acercamiento y alejamiento c\u00edclico, la solicitud y la oposici\u00f3n abierta, en los l\u00edmites de un ejercicio del liderazgo que ha aceptado y desafiado por igual el rol de estos misioneros en su vida, en la de su familia y en parte de su gente, los wich\u00ed del Pilcomayo superior migrados a Embarcaci\u00f3n. En la novela de Gallardo se trasluce el costado cr\u00edtico de esta relaci\u00f3n, entre expulsiones, acusaciones y maldiciones rec\u00edprocas. Ante la interlocuci\u00f3n con los antrop\u00f3logos, hoy en d\u00eda las memorias de Lisandro sobre (ciertos) misioneros noruegos expresan, sobre todo, un fuerte resentimiento. Esta percepci\u00f3n es com\u00fan en muchos <em>creyentes<\/em> ind\u00edgenas del Chaco argentino que vivieron durante las d\u00e9cadas centrales de las experiencias misioneras protestantes (1920- 1950), desgarrados \u2013seg\u00fan escrib\u00ed en un art\u00edculo reciente\u2013 entre la confianza y la sospecha ante estos predicadores extranjeros cuya incidencia en sus vidas nadie duda (Ceriani Cernadas 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la noci\u00f3n de persona wich\u00ed, seg\u00fan interpreta Palmer (2005), la categor\u00eda que condensa la voluntad humana es el <em>husek<\/em>, cuyos atributos vitales, morales y espirituales son centrales. La vida de Lisandro expresa una disputa entre estas voluntades, admirablemente traducida en la obra de Gallardo a partir del conflicto interno de su protagonista, reclamado por el mandato social de un l\u00edder que debe practicar la \u201cbuena voluntad\u201d y por el llamado a cumplir con el dif\u00edcil destino que implica \u201centregar sus manos\u201d al Se\u00f1or. De este modo, el llamado que estructura la novela \u2013ya tal vez la vida\u2013 de Lisandro se expresa en el idioma del chamanismo wich\u00ed. En semejanza a otros pueblos ind\u00edgenas chaque\u00f1os y americanos, este se enmarca en el denominado simbolismo cosmol\u00f3gico del Due\u00f1o de las Especies, entidades que habitan los espacios numinosos del monte, las aguas y el cielo, a las cuales el cham\u00e1n se dirige con extrema deferencia, para as\u00ed lograr la ayuda y compasi\u00f3n necesaria para llevar a cabo sus tareas de sanaci\u00f3n y consejo. Estas tareas est\u00e1n siempre mediadas por sue\u00f1os, cantos y di\u00e1logos entre el cham\u00e1n y los esp\u00edritus auxiliares. En el relato de Gallardo, estas entidades son denominadas \u201c\u00e1ngeles mensajeros del Se\u00f1or\u201d que visitan frecuentemente a Eisejuaz cuando ellos lo disponen. De esta manera, la agencia de estas entidades es recibida por los sujetos, de la misma manera en que los sue\u00f1os son enviados m\u00e1s all\u00e1 de la elecci\u00f3n personal. En ciertas ocasiones, los chamanes deben recurrir a la visionaria semilla del cebil, para as\u00ed encontrar con mayor claridad el acceso al canto sagrado y establecer el dialogo con los esp\u00edritus de poder. En uno de los momentos centrales de la novela, Vega necesita de manera urgente la iluminaci\u00f3n necesaria para entender y actuar conforme a su misi\u00f3n divina. Y entonces decide visitar a Vicente Aparicio, personaje claramente inspirado en el se\u00f1alado Santos Aparicio, y va en su b\u00fasqueda hacia la ciudad de Or\u00e1n. \u201cBusqu\u00e9 la hombre conocedor, amigo de mi padre, que vive en Or\u00e1n. Busqu\u00e9 a Ay\u00f3, Vicente Aparicio. Fui a donde trabaja, en la YPF\u201d (Gallardo 2000: 47). Cuando lo encuentra intercambian palabras en el idioma cham\u00e1nico, \u201cA donde se han ido todos esos que recibiste\u201d \u2013le pregunta Aparicio, \u201c\u00bfA d\u00f3nde? No s\u00e9\u201d \u2013responde Eisejuaz; y entonces se disponen a esperar la noche y fumar un cigarrillo de semillas molidas de cebil para recibir a los mensajeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00abHe fumado con \u00e9l, mi alma sali\u00f3 de corrida, cant\u00f3 (\u2026) Entonces llegaron todos los mensajeros sin faltar uno, sin faltar los bichos de la noche, enemigos del sol. Todos entraron de nuevo en mi coraz\u00f3n, entraron por mi boca, y otros entraron por mi pecho. El Se\u00f1or me los mand\u00f3 de vuelta. Yo levante los brazos, les dije: \u201c\u00bfTrajeron sus hamacas, sus fuegos? \u00bfEst\u00e1n aqu\u00ed otra vez?<\/em>\u201d (Gallardo 2000: 55-56).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Lisandro-Vega-12-5-2011.jpg\" rel=\"lightbox-6\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-1552\" alt=\"Lisandro Vega 12-5-2011\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Lisandro-Vega-12-5-2011-640x480.jpg\" width=\"384\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Lisandro-Vega-12-5-2011-640x480.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Lisandro-Vega-12-5-2011-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Lisandro-Vega-12-5-2011.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><\/a>\u201c<em>Pero la pena no termina, sigue siempre<\/em>\u201d, fue la frase que Lisandro repiti\u00f3 constantemente, cual mantra wich\u00ed, aquella ma\u00f1ana oto\u00f1al en el Chaco salte\u00f1o occidental. Tambi\u00e9n nos dijo \u2013respondiendo a nuestra vana pregunta\u2013 que ten\u00eda 140 a\u00f1os, expresando simb\u00f3licamente que hab\u00eda alcanzado poder y sabidur\u00eda, atributos ambos de la edad. El sufrido recuerdo de su primera mujer, Delia Torres, lo contin\u00faa persiguiendo. Pero tambi\u00e9n los sue\u00f1os, como aquel que nos cont\u00f3 sobre \u201c<em>su viaje a Jap\u00f3n<\/em>\u201d, \u201c<em>al lugar donde sale el sol y hab\u00eda una ciudad grande pero vac\u00eda, no hab\u00eda nada, \u00bfser\u00e1 \u00e9sa la Nueva Jerusalen?, pero en el centro de la ciudad vac\u00eda hab\u00eda una plaza donde estaban los gobernantes<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Era buena mujer la escritora<\/em>\u201d, nos respondi\u00f3 cuando \u2013ya cansado\u2013 le preguntamos sobre su encuentro con Sara Gallardo hace ya tantos a\u00f1os. Casi al comienzo de la charla nos hab\u00eda hecho dos veces la misma pregunta que ahora, cuando finalizo estas palabras, encuentro reveladora: \u201c<em>\u00bfUsted escuch\u00f3 hablar del Para\u00edso? \u00bfY d\u00f3nde queda, d\u00f3nde est\u00e1?<\/em>\u201d. \u201c<em>Nadie sabe<\/em>\u201d, respondimos con asombro, y los tres nos re\u00edmos de nuestra ignorancia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Por C\u00e9sar Ceriani (FLACSO\/CONICET). Publicado originalmente en Boca de Sapo 16 I \u201cSoy un so\u00f1ador\u201d, asever\u00f3 don Lisandro Vega promediando nuestro encuentro en Misi\u00f3n La Loma, hacia mayo de 2011. Era una tarde relativamente calurosa, en un lugar ardiente como Embarcaci\u00f3n, peque\u00f1a ciudad enclavada en el norte de Salta, en un costado inicial o final del territorio chaque\u00f1o. Junto a mi amigo y colega Hugo Lavazza recorr\u00edamos desde el 2009 aquellas tierras, donde planificamos una investigaci\u00f3n antropol\u00f3gica sobre la misi\u00f3n evang\u00e9lica escandinava entre los grupos ind\u00edgenas del lugar. Los or\u00edgenes de la misma se remontan a 1914, cuando el pueblo reci\u00e9n se constitu\u00eda como tal dada la llegada del ferrocarril. &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/eisejuaz-el-sonador-sonado-un-encuentro-con-el-personaje-de-la-novela-de-sara-gallardo\/#more-1545\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":1546,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[31,35],"tags":[75,74],"class_list":["post-1545","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arteliteratura","category-cronicas","tag-evangelicos","tag-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1545","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1545"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1545\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1561,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1545\/revisions\/1561"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1546"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1545"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1545"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1545"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}