{"id":2679,"date":"2016-01-19T14:48:43","date_gmt":"2016-01-19T14:48:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=2679"},"modified":"2026-01-09T16:10:37","modified_gmt":"2026-01-09T19:10:37","slug":"las-devociones-populares-en-la-literatura-7-la-difunta-correa-por-maria-rosa-lojo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/las-devociones-populares-en-la-literatura-7-la-difunta-correa-por-maria-rosa-lojo\/","title":{"rendered":"Las devociones populares en la literatura (7): La Difunta Correa, por Mar\u00eda Rosa Lojo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12583831_10208262450901069_544321377_n.jpg\" rel=\"lightbox-0\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2681 size-full\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12583831_10208262450901069_544321377_n.jpg\" alt=\"Difunta Correa\" width=\"952\" height=\"534\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12583831_10208262450901069_544321377_n.jpg 952w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12583831_10208262450901069_544321377_n-300x168.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12583831_10208262450901069_544321377_n-768x431.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12583831_10208262450901069_544321377_n-640x359.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 952px) 100vw, 952px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n <em>&#8211; por <a href=\"http:\/\/www.mariarosalojo.com.ar\/acerca\/index.htm\">Mar\u00eda Rosa Lojo<\/a> <\/em><\/strong>(publicado originalmente en <a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/verano12\/subnotas\/289450-75999-2016-01-03.html\">P\u00e1gina 12<\/a>)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Los santos populares argentinos y sus entra\u00f1ables historias de vida y muerte me fascinan desde hace mucho tiempo. Cuando publiqu\u00e9 Cuerpos resplandecientes (2007), un libro de cuentos que les est\u00e1 dedicado, a\u00fan era infrecuente la presencia de sus figuras en las ficciones. Hoy d\u00eda integran de manera mucho m\u00e1s habitual el repertorio de la literatura (sobre todo en las nuevas generaciones), as\u00ed como el de la pl\u00e1stica o el cine. Hace muy poco tuve el gusto de inaugurar junto a su joven autor, Dami\u00e1n Rucci, la exposici\u00f3n de cuadros y objetos \u201cVox p\u00f3puli: No tan santos\u201d, en el Centro de Investigaci\u00f3n Cinematogr\u00e1fica. Compart\u00ed con el p\u00fablico la lectura de fragmentos de mi libro, en particular los que correspond\u00edan a dos \u00edconos del santoral popular que Rucci tambi\u00e9n hab\u00eda elegido: el Gauchito Gil y la Difunta Correa. Trabajo ahora nuevamente en esta obra que todav\u00eda circula, pensando en su reedici\u00f3n, quiz\u00e1s en otro formato. De a poco, voy revisando y en parte reescribiendo los cuentos. Empec\u00e9 por \u00e9ste que elijo para Verano\/12.<br \/>\n<\/em><br \/>\n<em> La Difunta es la m\u00e1s poderosa y parad\u00f3jica de nuestras santas no can\u00f3nicas. Comparte con muchas de ellas la condici\u00f3n de v\u00edctima. Pero no es una v\u00edctima pasiva. Su huida es una resistencia a la probable violaci\u00f3n y al sometimiento y tambi\u00e9n un acto de omnipotencia loca. Desaf\u00eda al desierto sin m\u00e1s armas que su coraje. Gana perdiendo, sigue dando la vida desde la propia muerte. Su fuerza femenina mana, incontenible, desde la destrucci\u00f3n y la fragilidad. Ella resucita al hijo. Resucita en el hijo. Pero de ese hijo (el primer milagro de la Madre) los relatos no hablan. Lo pierden, lo desdibujan. Parece existir solo en el punto deslumbrante de su (re) nacimiento, para luego desaparecer. Este cuento rastrea las huellas imaginarias del hijo perdido que de alguna manera (como otros hijos de la historia nacional reciente) es tambi\u00e9n un ni\u00f1o arrebatado, al que la verdad se le oculta.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Hijo Perdido\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mujer saca la cabeza fuera de la ventanita del coche y respira con ansia, cansada de no moverse.<br \/>\n\u2013\u00bfEs ah\u00ed?<br \/>\n\u2013No todav\u00eda, misia. Tenga paciencia \u2013le contesta el cochero, mientras pita sin apuro un cigarro de chala.<br \/>\nEl hombre cuenta jornadas desde la ciudad de San Juan. Ella las viene contando desde Buenos Aires.<br \/>\n\u2013Misia Pilar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12528770_10208262451261078_924224541_o.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2683 lightbox-1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2683 size-full\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12528770_10208262451261078_924224541_o.jpg\" alt=\"Difunta Correa\" width=\"1000\" height=\"723\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12528770_10208262451261078_924224541_o.jpg 1000w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12528770_10208262451261078_924224541_o-300x217.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12528770_10208262451261078_924224541_o-768x555.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12528770_10208262451261078_924224541_o-640x463.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><br \/>\n\u2013\u00bfQu\u00e9 pasa, m\u2019hija?<br \/>\n\u2013\u00bfQuiere una fruta, un quesillo?<br \/>\n\u2013Com\u00e9 vos. Yo no tengo hambre.<\/p>\n<p>La chica la mira, con una sonrisa incr\u00e9dula. C\u00f3mo puede alguien desde\u00f1ar las promesas del tesoro a\u00fan no descubierto que lleva sobre el regazo. Abre la canasta que han llenado para el viaje con frutas frescas y secas, con quesos y dulces, y devora sin inhibiciones, entregada a la felicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 edad tendr\u00e1 la chinita? La madre, al encomend\u00e1rsela, le ha dicho quince. Parece menos, por la escasa estatura y el pecho liso, casi hundido. Pero est\u00e1 sana. Come con apetito y los cachetes se le colorean con el calor del coche y acaso con la emoci\u00f3n de disponer de tantas golosinas juntas, de una vez y para ella sola. Quiz\u00e1 la madre le ha aumentado los a\u00f1os, para que valgan m\u00e1s sus servicios. O para que se la lleve a la ciudad y vuelva alg\u00fan d\u00eda con una canasta propia y con algo m\u00e1s que ojotas en los pies.<br \/>\nA todas \u00e9sas, tan pobres que solo les cubre la cabeza la tela del firmamento, donde hasta las estrellas parecen agujeros, Dios les ha dado hijos. Y todas, aunque deban quitarse el pan de la boca, como lo hacen los p\u00e1jaros para mantener a sus pichones, se empe\u00f1an en seguir pari\u00e9ndolos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Misia Pilar tiene un solo muchacho y lo ha dejado en casa. El hubiera querido acompa\u00f1arla a la tierra de su nacimiento, pero no se lo han permitido los m\u00e9dicos. C\u00f3mo hacerle sufrir las fatigas de un viaje semejante. O el terror de morir en el camino, como le ocurr\u00eda a la esposa del general San Mart\u00edn, enferma del mismo mal, que march\u00f3, se dec\u00eda, llevando en una carreta su ata\u00fad y su mortaja.<br \/>\nTiembla de solo pensar en el cuerpo antes robusto de su hijo envuelto en una mortaja. Recuerda la primera vez que lo arrop\u00f3 en pa\u00f1ales y en mantillas, despu\u00e9s de ba\u00f1arlo en agua tibia, perfumada con rosas. El ni\u00f1o nac\u00eda de nuevo entre sus manos, que le borraban toda huella de tierra y sufrimiento, toda memoria ajena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Ah\u00ed est\u00e1 el cerro.<br \/>\nPilar sigue el dedo de la chinita y ve, sobre la cuesta de la serran\u00eda a la que llaman Pie de Palo, algo que a la distancia parece un caser\u00edo.<br \/>\nLos contornos de piedra se van definiendo y ajustando a las formas de un oratorio y una tumba. Hay que subir para llegar a ese lugar, como si quedara camino al cielo, o como si al peregrino se le exigiese pagar al menos, a manera de peaje, una cuota m\u00f3dica de las penurias que pas\u00f3 la Difunta. Pronto ver\u00e1n que los bultos diseminados corresponden a objetos \u00fatiles y a veces, hasta preciosos: una vasija de aceite o miel, un poncho fino, una rastra de plata. Pero tambi\u00e9n hay coronitas de papel, flores de imitaci\u00f3n y otras naturales, enterradas en macetas de alfarer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pilar se persigna, pidiendo antes perd\u00f3n a los santos respetables y conocidos, a los viejos dioses. Se acomoda en un poyo y mira la tumba. El calor arrecia, le exprime en gotas min\u00fasculas lo que le queda de l\u00edquido en el cuerpo. Le pide a la chica el chifle lleno de agua de pozo ya pegajosa y tibia, pero antes de beber derrama un poco al pie de la sepultura.<br \/>\n\u2013\u00bfSe imagina lo que habr\u00e1 sido? D\u00edas y d\u00edas cargando al ni\u00f1o, sin probar un sorbito. Dicen que por aqu\u00ed mismo muri\u00f3, que se cay\u00f3 redonda, con la guagua al pecho.<br \/>\nPilar toca despacio la losa sencilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12596684_10208262451461083_1991116729_o.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2686 lightbox-2\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2686 size-full\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12596684_10208262451461083_1991116729_o.jpg\" alt=\"Difunta Correa\" width=\"2048\" height=\"1143\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12596684_10208262451461083_1991116729_o.jpg 2048w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12596684_10208262451461083_1991116729_o-300x167.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12596684_10208262451461083_1991116729_o-768x429.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12596684_10208262451461083_1991116729_o-640x357.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 2048px) 100vw, 2048px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo ser\u00eda la Difunta, viva? Joven, muy joven. Solo a una mujer de pocos a\u00f1os, desesperada pero tambi\u00e9n omnipotente, se le pod\u00eda haber ocurrido lanzarse a la pampa y la monta\u00f1a seca, con un chico en brazos. Su belleza, contaban, ard\u00eda tranquila y sin quemar, como l\u00e1mpara de noche puesta para gu\u00eda y asilo de caminantes.<br \/>\n\u2013Muri\u00f3 de pura virt\u00fa, misia Pilar. Los mandones la codiciaban. El juez, el jefe de la Polic\u00eda. Otra se hubiera acomodado, dice mi mama. Total, qui\u00e9n sabe si su hombre le volv\u00eda de La Rioja. Se lo llev\u00f3 a la guerra la gente de Facundo.<br \/>\nPilar conoce esas historias. Las ha vivido tambi\u00e9n. Por aquellos a\u00f1os ella y su marido, sanjuanino, resid\u00edan en la provincia. el ya era demasiado viejo y demasiado rico para que lo alzaran los montoneros, pero hab\u00eda aportado dinero y valores a las arcas de los federales, a las de Yanz\u00f3n, y luego a las de Benav\u00eddez, hasta que el cuidado y la educaci\u00f3n del hijo les dieron un buen pretexto para salir de San Juan, y a instancias de Pilar se mudaron a Buenos Aires.<br \/>\n\u2013Aunque para m\u00ed, no era s\u00f3lo virt\u00fa. Era que no le gustaban los mandones. Era asco, y odio. Viejos deb\u00edan de ser, y prepotentes. C\u00f3mo se iba a ir con uno de \u00e9sos, cuando se hab\u00eda casado, tan enamorada, con un lindo mozo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deolinda Correa estaba para ese entonces sola en el mundo. En las cuatro casas de Caucete, donde transcurr\u00edan los d\u00edas y las noches sin hombres de las guerras civiles. Al padre, Pedro Correa, viudo, que se honraba de haber sido soldado de la independencia en el ej\u00e9rcito de San Mart\u00edn, lo hab\u00edan puesto preso por cuestiones de opini\u00f3n y malquerencia y para que Deolinda no tuviese ni aun a ese viejo que le sirviera de amparo.<br \/>\nEn el rancho quedaban dos cuzcos medio ciegos. Ni un caballo, ni un burro, ni una mula. Tampoco los escasos vecinos que hubieran querido ayudarla dispon\u00edan de cabalgadura.<br \/>\n\u2013No iba a ir a ped\u00edrsela justo a los enemigos, misia Pilar. Se puso el refajo y el rebozo y carg\u00f3 al ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La se\u00f1ora se acomoda las cintas del sombrero. Cierra los ojos bajo las sombras de gasa, de miedo a que el sol le agriete las pupilas muy claras. La otra mujer hab\u00eda salido antes del alba, para que no la viesen ni la oyesen partir, y para aprovechar la fresca, apenas con una mantilla sobre la cabeza, y medio descalza. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda llevar en los pies una campesina? \u00bfUnas ojotas, blandas botas de potro que pronto se destrozar\u00edan entre los pedregales de los cerros y se cribar\u00edan de espinas y de abrojos, hasta hacerle insoportable la caminata? \u00bfNo pudo prever, la desgraciada, que no hallar\u00eda agua durante d\u00edas, que el chifle y la botija no conservar\u00edan ni una marca de humedad salvadora?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013No estaba loca, misia Pilar. Hubiera podido llegar, pero en un tramo se perdi\u00f3 y tuvo que caminar mucho m\u00e1s de lo debido. Y ah\u00ed s\u00ed que ya no tuvo c\u00f3mo reponerse.<br \/>\nS\u00ed estaba loca. La locura ten\u00eda que haber empezado muchas jornadas antes, en la soledad de la casa y de la huerta. Los locos oyen voces, y ella las habr\u00eda o\u00eddo todas. Los muertos hablan y tambi\u00e9n los ausentes. Prometen otros reinos donde ellos no estar\u00e1n para recibirnos y piden imposibles. Se dejan ver de noche, como mariposas peque\u00f1as a la mala luz de las velas y bajo el tornasol del fuego parecen f\u00e1ciles de acariciar, pero no hay mano humana que los apriete y cuando se los toca se deshacen en un polvo incandescente como las luces malas que salen de los huesos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013No llore, misia. Eso ya pas\u00f3 y ahora la Difunta es una bendita. Est\u00e1 con Dios, y la Virgen le da en la boca un agua de vertiente. No pasa hambre ni sed y tiene el alma mojada. Est\u00e1 siempre fresca, como las flores de regad\u00edo, y no hay solazo ni viento zonda que se la cuarteen.<br \/>\nPilar se pasa el pa\u00f1uelo por los ojos y las mejillas y lo retira ya seco y sucio de polvo.<br \/>\n\u2013Yo s\u00e9 lo que es estar sola, Eufemia. Por eso sali\u00f3 al desierto, porque no aguantaba la casa. Tanto penaba ah\u00ed dentro que a lo mejor no le import\u00f3 si pod\u00eda llegar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando muri\u00f3 el marido tambi\u00e9n ella se hab\u00eda quedado sin otra compa\u00f1\u00eda que el hijo, y rodeada de codiciosos y tal vez de enemigos. Pero el dinero y el nombre la defendieron como un muro impenetrable. No quiso otro esposo que mandase en ese nombre y en ese dinero. Quiz\u00e1, sobre todo, no quiso ninguna otra persona que mandase en el ni\u00f1o, o peor a\u00fan, que se atreviese a compartir su afecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deolinda en cambio no ten\u00eda defensas, salvo las herramientas de su cuerpo. Y se neg\u00f3 a usarlo como durante milenios lo hab\u00edan usado tantas hembras humanas, entreg\u00e1ndolo al macho vencedor para sobrevivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12620632_10208262451981096_1924970058_o.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2688 lightbox-3\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2688 size-full\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12620632_10208262451981096_1924970058_o.jpg\" alt=\"Difunta Correa\" width=\"1000\" height=\"665\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12620632_10208262451981096_1924970058_o.jpg 1000w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12620632_10208262451981096_1924970058_o-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12620632_10208262451981096_1924970058_o-768x511.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12620632_10208262451981096_1924970058_o-640x426.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><br \/>\nEn realidad la Difunta, la m\u00e1s madre de todas las madres despu\u00e9s de la Sant\u00edsima, la m\u00e1s mujer de todas las mujeres, hab\u00eda usado el cuerpo como lo hacen los varones. Se hab\u00eda metido en \u00e9l y se hab\u00eda echado a la ferocidad de la intemperie, y hab\u00eda corrido todos los riesgos de la peor guerra sin m\u00e1s recursos que la pura valent\u00eda. No alcanzaba con eso. Si Deolinda hubiera tenido un buen caballo y una pistola, acaso no ser\u00eda ahora la Difunta. Se hubiera unido a la montonera donde estaba su hombre, como la otra, la Martina Chapanay, que hab\u00eda peleado junto a Facundo, y que ahora peleaba con el Chacho. La Martina tambi\u00e9n hab\u00eda merodeado por Pie de Palo, pero muy viva, asaltando viajeros, y si le ven\u00eda en ganas, repartiendo el dinero entre los pobres.<br \/>\n\u2013A la Chapanay no le hubiera pasado lo que a Deolinda \u2013piensa en voz alta.<br \/>\n\u2013Los indios son mejores baqueanos. A m\u00e1s, la Chapanay anduvo siempre bien montada. Dicen que ni el moro del general Quiroga fue tan bueno como alguno de sus caballos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deolinda se hab\u00eda sostenido s\u00f3lo sobre sus propios pies. Los tendr\u00eda despellejados y heridos, pero en la \u00faltima etapa, antes de desplomarse bajo el sol meridiano, ya ni los sentir\u00eda. El exceso de dolor insensibiliza. Todo exceso se convierte en su contrario, y ella andar\u00eda como pisando nubes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Tan poco que le faltaba para llegar al J\u00e1chal. Ah\u00ed s\u00ed se hubiera hartado de agua buena.<br \/>\nA lo mejor la hab\u00eda bebido en sue\u00f1os, como los que se pierden en los desiertos del otro lado del planeta; quiz\u00e1 se hab\u00eda dejado arrullar por el rumor deseado de las aguas corrientes que flu\u00edan tan cerca, a la vuelta del cerro donde hab\u00eda ca\u00eddo.<br \/>\n\u2013Qui\u00e9n sabe cu\u00e1nto tiempo estuvieron solitos. Los encontraron unos arrieros que iban con tropilla, porque a lo lejos vieron revolotear los caranchos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madre se hab\u00eda derrumbado sin soltar al hijo. Los hombres desmontaron, contristados, para levantar los cuerpos.<br \/>\n\u2013Entonces fue cuando se dieron cuenta de que el ni\u00f1o viv\u00eda. La Difunta no hab\u00eda dejado de amamantarlo.<br \/>\nEl chico ten\u00eda la cabecita cubierta por la mantilla y la boca sobre el pez\u00f3n de la madre. Los pechos no se le hab\u00edan secado junto con la vida. Estaba quemada por fuera y h\u00fameda por dentro, como carne de tuna.<br \/>\nAlzaron al hijo con maravilla y temor, porque era un ni\u00f1o dios, renacido de la muerte, y cubrieron los pechos vivos de la Difunta y amortajaron el cuerpo con la mejor de las mantas que ten\u00edan. Se arrodillaron y le rezaron un bendito, y la sepultaron en Pie de Palo, en esa tierra hecha de roca molida. Luego plantaron sobre los restos una cruz de ramitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfY cu\u00e1ndo fue que la creyeron santa?<br \/>\n\u2013Cuando empezaron los milagros, pues. El primero fue para un hombre del oficio, otro arriero. Perdi\u00f3 su hacienda en una tormenta, andando por estas sierras, y \u00e9l mismo se perdi\u00f3 en la noche oscura. Entonces se le ocurri\u00f3 rezarle a la Difunta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la luz de un rel\u00e1mpago, el arriero vio la cruz que los otros le hab\u00edan puesto a la tumba y tambi\u00e9n su ganado, y encontr\u00f3 la senda. Lleg\u00f3 dichoso a San Juan, pero no tanto por haber recuperado sus animales, sino porque Dios se hab\u00eda vuelto cercano y disponible. La misericordia de Dios era leche que bajaba de los pechos de una madre y alcanzaba a todos, tambi\u00e9n a los pobres, inagotable, m\u00e1s all\u00e1 de la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Empezaron a venir de Valle F\u00e9rtil, de Ullum, de J\u00e1chal, de Mogna. Tambi\u00e9n de las ciudades vienen ahora: gente en coche, como usted, porque la desgracia y la enfermedad no hacen distingos, dice mi mama, y nadie se lleva de esta tierra m\u00e1s de lo que ha tra\u00eddo.<br \/>\n\u2013\u00bfY se supo qu\u00e9 fue del ni\u00f1o de la Difunta?<br \/>\n\u2013Lo habr\u00e1n criado los arrieros, misia. \u00bfA qui\u00e9n se lo iban a dar, si no hab\u00eda parientes? Vaya a saber d\u00f3nde andar\u00e1, que ya debe ser un mocito. Algunas caravanas hasta cruzan los Andes. Qui\u00e9n sabe si no estar\u00e1 por Chile.<br \/>\n\u2013Es posible, m\u2019hija. No parece un mal destino \u2013dice misia Pilar, y se abre los botoncitos apretados del cuello, y abre tambi\u00e9n, por primera vez, un abanico que fabrica un viento breve y domesticado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No. No hubiera sido un mal destino respirar el aire duro y limpio, m\u00e1s alto y m\u00e1s fr\u00edo a medida que las sierras ascienden a cordillera. Dormir sobre el recado, junto a las fogatas que protegen de los grandes gatos del monte y de los hombres infinitamente solos que se convierten en lobos bajo la luna llena.<br \/>\n\u00bfEn qu\u00e9 habr\u00eda parado Correa, el viejo, el padre de Deolinda? \u00bfY Bustos, el marido arrastrado por la montonera? La tranquiliza de alg\u00fan modo pensar que todos est\u00e1n muertos, que han desaparecido junto con la muchacha, que el pasado concluye con ella, inm\u00f3vil y perfecto, aureolado en los bordes como una estampa piadosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salvo uno.<br \/>\nHay uno que todav\u00eda no est\u00e1 muerto.<br \/>\nSe vuelve hacia la chica.<br \/>\n\u2013Eufemia, quisiera hablarle un ratito a la Difunta. Sola.<br \/>\n\u2013Como ust\u00e9 mande.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando las polleras coloridas parecen una sola mota gorda abajo del cerro, Pilar se quita el sombrero con manos agarrotadas y se deja tocar sin reparos por el sol crudo. No quiere protecci\u00f3n ni ventajas. Tiene miedo de lo que va a decir, pero ha cruzado toda la Argentina a lo ancho s\u00f3lo para eso.<br \/>\nSe sacude el polvo de la falda y se sienta respetuosamente sobre la tumba. Saca luego unos dulces de la canasta y los coloca encima, como si se tratara de una mesa.<br \/>\nSaca, tambi\u00e9n, unas tacitas de plata y las llena con un poco de agua del chifle. Se aclara la garganta y va perdiendo el miedo. Quiz\u00e1 porque ha recuperado los gestos de la infancia, cuando invitaba a las vecinitas a tomar t\u00e9 de flores en el jard\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12562967.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2696 lightbox-4\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2696 size-large\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12562967-426x640.jpg\" alt=\"Difunta Correa\" width=\"426\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12562967-426x640.jpg 426w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12562967-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/12562967.jpg 665w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esto no es un juego. O es otro juego, que jam\u00e1s ha jugado.<br \/>\n\u2013Vengo a hablarte como a una amiga. O m\u00e1s a\u00fan, como a una hermana, aunque por los a\u00f1os que te llevo ahora, bien podr\u00edas ser mi hija. Tengo que decirte que se llama Eugenio. No s\u00e9 c\u00f3mo se llamaba antes, o c\u00f3mo lo llamabas, y me culpo a veces de no haberlo averiguado. Pero me gust\u00f3 nombrarlo Eugenio, porque quiere decir \u201cel bien nacido\u201d. Un hijo de buena madre, eso es Eugenio. No pudo tenerla mejor, y fue como si por dos veces lo hubieras parido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le hab\u00eda llegado envuelto en una manta india, bien sujeto dentro de una alforja, sobre una mula mansa. El d\u00eda antes de la Navidad, como un regalo para quince a\u00f1os est\u00e9riles.<br \/>\n\u2013Yo no te lo saqu\u00e9. Fueron los arrieros. Los que tra\u00edan la hacienda que mi marido compraba. Y en ese momento \u2013as\u00ed de ego\u00edstas somos, o as\u00ed de ego\u00edsta era yo\u2013 pens\u00e9 que Dios hab\u00eda hecho un milagro para m\u00ed.<br \/>\nLas mejillas le arden y blande el abanico nuevamente, como un escudo que le oculta la cara.<br \/>\n\u2013Consegu\u00ed llev\u00e1rmelo a Buenos Aires. \u00bfPor qu\u00e9 iba a crecer ac\u00e1, donde no hab\u00eda m\u00e1s que guerras? \u00bfPara qu\u00e9, para que alg\u00fan d\u00eda se enterara de que fue hijo tuyo? \u00bfPara pasarme toda la vida peleando contra tu recuerdo? Con una madre as\u00ed, yo iba a ser solo la segunda, poco m\u00e1s que un ama de cr\u00eda, aunque le diera todo. Y le di todo, realmente, para compensarlo de lo que le robaba. No dinero, que eso era f\u00e1cil, porque no me falt\u00f3 nunca. Viv\u00ed para \u00e9l. Hice mal, por las dos cosas. Porque le negu\u00e9 tu nombre y porque cre\u00ed que viviendo para \u00e9l iba a hacerlo feliz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los golpes del abanico se tornan \u00e1speros, casi salvajes. No los escatima, para que le sequen las l\u00e1grimas.<br \/>\n\u2013Los bienes mal habidos se devuelven. Y los planes perfectos nos salen al rev\u00e9s. Qui\u00e9n sabe si en vez de darle mi vida lo mat\u00e9. Qui\u00e9n sabe si no est\u00e1 enfermo de m\u00ed. A lo mejor los pulmones ya no le sirven para respirar porque es mi amor equivocado lo que se los tapa. Hoy, cuando solo Dios nos escucha, te pido perd\u00f3n, se\u00f1ora.<br \/>\nCierra el abanico, lo deja sobre la piedra de la tumba, se arrodilla y baja la voz, como si estuviera habl\u00e1ndole a alguien al o\u00eddo.<br \/>\n\u2013Te fuiste y lo dejaste vivir. Tanto lo quer\u00edas. Con la memoria de tu cuerpo seguiste d\u00e1ndole la vida. Le entregaste el futuro entero, la tierra abierta. Aunque ya no estuvieras para acompa\u00f1arlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aire quema cuando lo inhala, como si ella, y no el hijo, fuera la enferma.<br \/>\n\u2013No te puedo ofrecer nada. \u00bfDevolverte tu hijo? \u00a1Si era tuyo! Por m\u00e1s que me obstin\u00e9 nunca lo tuve. Pero s\u00ed puedo ofrecerle algo a \u00e9l, y es la verdad. Que sepa la verdad. Unas palabras, nada m\u00e1s. \u00bfNo dicen que las palabras sanan, que las palabras curan? Quiero que me lo cures a trav\u00e9s de esas palabras que voy a decirle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pilar espera. Su voz es una moneda que rueda hasta el fondo de un pozo vac\u00edo. Espera el sonido met\u00e1lico al golpear contra la roca del final. Le responde el silencio de todas las cosas y no sabe si su pedido ha sido escuchado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comienza a descender sobre la piedra paso a paso, como si buscara en las estr\u00edas del suelo roto las huellas del hijo que los hombres se llevaron.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n &#8211; por Mar\u00eda Rosa Lojo (publicado originalmente en P\u00e1gina 12) Los santos populares argentinos y sus entra\u00f1ables historias de vida y muerte me fascinan desde hace mucho tiempo. Cuando publiqu\u00e9 Cuerpos resplandecientes (2007), un libro de cuentos que les est\u00e1 dedicado, a\u00fan era infrecuente la presencia de sus figuras en las ficciones. Hoy d\u00eda integran de manera mucho m\u00e1s habitual el repertorio de la literatura (sobre todo en las nuevas generaciones), as\u00ed como el de la pl\u00e1stica o el cine. Hace muy poco tuve el gusto de inaugurar junto a su joven autor, Dami\u00e1n Rucci, la exposici\u00f3n de cuadros y objetos \u201cVox p\u00f3puli: No tan santos\u201d, en el Centro &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/las-devociones-populares-en-la-literatura-7-la-difunta-correa-por-maria-rosa-lojo\/#more-2679\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":2681,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[84,157,74,73],"class_list":["post-2679","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arteliteratura","tag-devociones-populares","tag-difunta-correa","tag-literatura","tag-religiosidad-popular"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2679"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2679\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10518,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2679\/revisions\/10518"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}