{"id":2729,"date":"2016-02-02T14:35:06","date_gmt":"2016-02-02T17:35:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=2729"},"modified":"2022-02-02T12:35:34","modified_gmt":"2022-02-02T15:35:34","slug":"visiones-de-iemanja-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/visiones-de-iemanja-2\/","title":{"rendered":"Visiones de Iemanj\u00e1 (2)"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_2731\" style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2731\" class=\"wp-image-2731 size-full\" title=\"Manuela Rodriguez\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/manuela.png\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/manuela.png 200w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/manuela-45x45.png 45w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><p id=\"caption-attachment-2731\" class=\"wp-caption-text\">Manuela Rodriguez<\/p><\/div>\n<p><strong>\u201cRetrospectiva de una relaci\u00f3n con Iemanj\u00e1\u201d<br \/>\n<\/strong><em>Por Manuela Rodriguez<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un c\u00edrculo, muchas mujeres, un espacio cerrado, piso de madera, suena una canci\u00f3n, cantamos. Movimientos circulares, ondas de mar, desplazamientos lentos, suaves, profundos. Pa\u00f1uelos azules y blancos nos envuelven. Danzamos. Me encuentro en otra ciudad, la capital de mi pa\u00eds, con mujeres desconocidas, compartiendo una imagen, una idea, una historia, un saber: Iemanj\u00e1, el mar, la madre, el \u00fatero, las olas, la inmensidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella fue mi puerta de ingreso, hace m\u00e1s de diez a\u00f1os, cuando me encontraba yo buceando en plena juventud un oc\u00e9ano urbano descontrolado, poco amigable y bastante desierto de buenas oportunidades. Ella fue el primer cifrado de un c\u00f3digo que hasta ese momento desconoc\u00eda por completo y que me abr\u00eda la posibilidad de entender el mundo y a m\u00ed misma de otra forma. Ese c\u00f3digo inclu\u00eda y relacionaba im\u00e1genes, sonidos, movimientos, sensaciones, recuerdos, fantas\u00edas, pr\u00e1cticas y saberes concretos. Fue la oportunidad de aunar, en una experiencia altamente corporizada y reflexiva, un todo m\u00faltiple y multiplicador que se proyectaba al infinito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue, adem\u00e1s, mi destino. Iemanj\u00e1 se convirti\u00f3 en un signo y tambi\u00e9n en una compa\u00f1era que por momentos rechac\u00e9 e ignor\u00e9. Sin embargo, su insistente presencia se impuso; es que su fuerza de voluntad, su incansable repetir, ir y volver, orada cualquier piedra. Para ese entonces yo ya era antrop\u00f3loga, adem\u00e1s de bailarina, y me hab\u00eda acercado al mundo afroamericano con una pregunta precisa: \u00bfqu\u00e9 tienen estos saberes que tanto me desestabilizan? Durante varios a\u00f1os ella, y todo su mundo, fue una inc\u00f3gnita, un saber paralelo que mostraba se\u00f1ales: hablaba en la gente que conoc\u00eda, que entrevistaba para mis estudios, se dejaba ver en atuendos, collares, gui\u00f1os durante las charlas, formas de nombrar las cosas y de referirse al otro y a s\u00ed mismo. \u201cYo necesito siempre aprender, moverme, soy como una paloma, claro, es que soy hija de Oxal\u00e1\u201d, sentenciaban. Fue la versatilidad de su presencia y, poco a poco, mi capacidad de percibir sus signos y entender alguna de sus se\u00f1ales, lo que hizo que fuera ingresando en su seno, con menos resistencia y m\u00e1s placer, incluso bajo la necesidad de cobijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera vez que una Mae de santo, en Bah\u00eda, me hizo un registro de buzios me advirti\u00f3 que era hija de Iemanja y de Oxala. Desconfi\u00e9, \u00bfyo, hija de Iemanj\u00e1? No pod\u00eda ser. Por esos a\u00f1os yo no ten\u00eda nada de maternal; me identificaba, en cambio, y obviamente, con la guerrera Ians\u00e1: ella era tan bella, \u00e1gil, aguerrida, ten\u00eda claro sus objetivos, se enfrentaba a todo, su empuje no ten\u00eda igual. Ella era el viento. Y mi danza se llevaba bien con el aire, no con el agua, se sent\u00eda mucho m\u00e1s liviana que pesada, y sab\u00eda desplazarme por el espacio con velocidad, pero no girar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_0388.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2739 lightbox-0\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2739\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_0388-300x200.jpg\" alt=\"Iemanj\u00e1 en Quilmes - 2013 (Foto: Dar\u00edo La Vega)\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_0388-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_0388-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_0388-640x427.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_0388.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Luego de esa visita al templo, volv\u00ed enojada, confusa. Esto no era lo que me hab\u00edan contado, algo estaba mal. \u00bfHija de Iemanj\u00e1? No pod\u00eda ser yo esa imagen que me hab\u00eda hecho de ella. Con el tiempo fui comprendiendo que los c\u00f3digos, cuando pasan de un \u00e1mbito social al otro \u2013como por ejemplo del religioso al art\u00edstico, o de Brasil a Argentina\u2013, cambian, se adaptan a su nuevo contexto, cumplen otras funciones. Iemanj\u00e1 se hab\u00eda lavado en ese pasaje, de forma simplificada me hab\u00eda llegado una diosa del mar con los senos gigantes, por sobre todas las cosas maternal e inmensa en su generosidad. Pero la que luego conoc\u00ed, la del mundo de las religiones afrobrasile\u00f1as, no ten\u00eda mucho de dulce madre. Su legado era m\u00e1s oscuro y contradictorio, y pod\u00eda ser generosa, pero tambi\u00e9n profundamente envidiosa, con capacidad de adoptar y cuidar de hijos propios y ajenos, pero tambi\u00e9n de explusarlos. Pod\u00eda ser las suaves olas del mar, o las turbulentas tormentas oce\u00e1nicas, que destruyen todo. En especial, los fieles religiosos me ense\u00f1aron que las cosas nunca son simples y claras, que no tienen un solo sentido, y que la forma de concebir el mundo, a los otros y a s\u00ed mismo dista de ser unilateral. Que hace falta mucha, mucha experiencia para poder encausar un destino, para llevarlo a buen puerto. Y que las gu\u00edas acompa\u00f1an, ense\u00f1an y delimitan caminos, pero no cierran puerta. Que hay que saber combinar elecciones, deseos y oportunidades, y, por sobre todas las cosas, tener un buen jefe espiritual, que sepa leer esa red de sentidos, para realmente aclarar un panorama y avanzar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iemanj\u00e1 combin\u00f3 los mundos, para m\u00ed y para muchos otros. No es casual que haya sido ella, del pante\u00f3n de Orix\u00e1s que viajaron hacia el nuevo continente, quien m\u00e1s extendi\u00f3 sus redes. Tal vez por ser agua inmensa y maternidad cruda, profunda, es que supo vincular el placer con el miedo, los lugares m\u00e1s lejanos, los amores y los deseos m\u00e1s escabrosos. El arte y la ciencia. Los pobres y los ricos. Uruguay, Brasil, Argentina, y m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella logra reunir profundos creyentes con viejos ateos, devotos y curiosos; proyecta el deseo de conocedores y de improvisados. Ella fue quien medi\u00f3 mis conocimientos de la religi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la est\u00e9tica y el encanto, algo idealizado y ex\u00f3tico, de la danza de Orix\u00e1s. Pero fue tambi\u00e9n quien demarc\u00f3 las aguas entre experiencias religiosas propias y ajenas, americanas y africanas. Fue quien se\u00f1al\u00f3 la diferencia entre una fecha mestiza, el 2 de febrero, incorporada en el calendario de una religi\u00f3n nacida en suelo americano, y una Iemanj\u00e1 que no tiene fecha, que es energ\u00eda, naturaleza, y que vive m\u00e1s all\u00e1 y m\u00e1s ac\u00e1 de delimitaciones cronol\u00f3gicas humanas. \u201cEsa es la confusi\u00f3n, quienes festejan el 2 de febrero no est\u00e1n hablando de Iemanj\u00e1 Orix\u00e1, sino de Iemanj\u00e1 Cabocla\u201d me sentenci\u00f3 un d\u00eda una Mae de santo, dejando nuevamente en claro que no hay verdades absolutas y s\u00ed una disputa constante por las formas y los contenidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No puedo m\u00e1s que estarle infinitamente agradecida. De su mano fui otra, o la misma, desde otro \u00e1ngulo, bajo nuevas percepciones. El agradecimiento es inmenso, como ella, y est\u00e1 basado en la fe. En la creencia plena de su existencia, en la evidencia que se impone como sonrisa cada vez que la veo. Hoy es imposible dejar de registrarla, en el movimiento de sus aguas y en las polleras de sus mujeres. Hay una complicidad entre nosotras, porque ella sabe que fueron sus aguas las que me sumergieron en un saber nuevo, amplio, generoso. Es inevitable dejar de saludarla, pasar frente a ella y reconocerle su eterna capacidad de alojarnos, de forma turbulenta, en otra perspectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, por tu apertura, te estar\u00e9 por siempre agradecida.<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong>Manuela Rodriguez<\/strong> naci\u00f3 en Rosario, Santa Fe. Es antrop\u00f3loga y bailarina, y ha desarrollado estudios sobre la cultura afroamericana en el R\u00edo de la Plata. Desde la antropolog\u00eda del cuerpo y los estudios de performance ha interconectado perspectivas de clase, g\u00e9nero\/sexualidad y raza, con danza y ritual.<\/em><br \/>\n<em>Mail: <a href=\"mailto:manuela.guez@gmail.com\" target=\"_blank\">manuela.guez@gmail.com<\/a><\/em><br \/>\n<em>Web: <a href=\"http:\/\/www.antropologiadelcuerpo.com\" target=\"_blank\">www.antropologiadelcuerpo.com<\/a><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_2734\" style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2734\" class=\"size-full wp-image-2734\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/peggie.png\" alt=\"Iy\u00e1 Peggie Ti Yemoj\u00e1, Iyanif\u00e1 \u2018Fawunmi Odumola Sowunmi\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/peggie.png 200w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/peggie-45x45.png 45w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><p id=\"caption-attachment-2734\" class=\"wp-caption-text\">Iy\u00e1 Peggie Ti Yemoj\u00e1, Iyanif\u00e1 \u2018Fawunmi Odumola Sowunmi<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cPrueba de fe\u201d<br \/>\n<\/strong><em>Por\u00a0Iy\u00e1 Peggie Ti Yemoj\u00e1, Iyanif\u00e1 \u2018Fawunmi Odumola Sowunmi<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace unos a\u00f1os, pasando mis vacaciones en Brasil, fuimos a Angra Dos Reis en una excursi\u00f3n junto a familiares y una Hija de Religi\u00f3n. Como es h\u00e1bito en quienes profesamos nuestra fe en los \u00d2r\u00ecs\u00e0s, nunca dejamos de llevar ofrendas o presentes cuando entramos en alguno de sus dominios naturales. En aquella oportunidad, llevamos un collar de amatistas, perfumes y frutas para agradar a Yemoj\u00e1 cuando el barco que recorr\u00eda las islas estuviese en aguas profundas. Muy discretamente, buscamos una ubicaci\u00f3n lejos del bullicioso grupo de turistas que disfrutaban del viaje en las aguas azul-verdosas del Atl\u00e1ntico, cantando y bailando mientras degustaban \u201cmelanc\u00eda\u201d (sand\u00eda) y otras frutas tropicales. Nos arrimamos a la baranda de la popa del barco y comenzamos a cantarle a Yemoj\u00e1 mientras, suavemente, entreg\u00e1bamos los presentes de agradecimiento y pedidos de bendiciones para todos\/as nuestros afectos. De pronto, algo inesperado ocurri\u00f3 al caer el \u00faltimo elemento propiciatorio. \u00a1Una sirena emergi\u00f3 del mar! Su cuerpo nadaba al lado del barco. Brazo derecho extendido, medio rostro humano izquierdo bien visible, su mama izquierda y cabellos largu\u00edsimos de algas marinas que terminaban en una cola de pez seguida de cientos de peces de variados colores que se hundieron en el mar sigui\u00e9ndola mientras desaparec\u00eda de la superficie. \u00bfLa viste, pregunt\u00e9 a Mae Dora de Osun? Al mismo tiempo ella preguntaba \u00bfLa Vi\u00f3 Mae? El llanto emocionado reemplaz\u00f3 a las palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1558486_10202954592007914_1935063830_n.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2742 lightbox-1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2742\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1558486_10202954592007914_1935063830_n-300x200.jpg\" alt=\"Iemanj\u00e1 en Mar del Plata - 2014 (Foto: Alejandro Frigerio)\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1558486_10202954592007914_1935063830_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1558486_10202954592007914_1935063830_n-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1558486_10202954592007914_1935063830_n-640x427.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1558486_10202954592007914_1935063830_n.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Fue un instante. Una respuesta. Una prueba de fe suficientemente concreta como para no dudar que Yemoj\u00e1 (Y\u00e9 Y\u00e9 Omo Ej\u00e1, \u201cMadre de los peces\u201d) \u00a1EXISTE y SE MANIFIESTA! Sirva esta experiencia real para quienes ofrendan en sus benditas aguas. Siempre con fe y esperanza que sus pedidos sean recibidos. Por m\u00e1s humilde que sea la ofrenda, es la fe y el merecimiento lo que hacen posible la mejor respuesta de la Madre de la Humanidad, sin la cual no podr\u00edamos sobrevivir en este planeta azul. Azul como sus aguas en las cuales se escurren los r\u00edos que riegan la tierra para proveernos de alimentos, hidratar nuestros cuerpos humanos y el de todas las especies animales y vegetales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es mi El\u00e8\u00e8d\u00e1, quien acompa\u00f1a mi \u00d2ri, Mi Destino. Mi Madre Espiritual, la que marca mi car\u00e1cter resistente a los embates de la vida. Todas las \u00d2mos Yemoj\u00e1 no somos iguales aunque su arquetipo detalle un sinf\u00edn de caracter\u00edsticas significativas. Algunas son comunes a todas, y otras dependen de la combinaci\u00f3n con otros \u00d2r\u00ecs\u00e0s que componen su esencia. Mi Madre me dio la suerte de estar siempre rodeada de gente, a pesar de ser muy exigente en el ejercicio de la pr\u00e1ctica religiosa y de las conductas que deben tener quienes me rodean. Soy indulgente ante los errores ajenos, tratando de comprender durante el tiempo que puedo ayudar a cambiar actitudes perjudiciales. Estricta y recta cuando ya no puedo aportar m\u00e1s nada ante la cronicidad de conductas que no se condicen con los valores que sostengo como eje de vida. Honestidad, superaci\u00f3n, solidaridad, amor al pr\u00f3jimo, esfuerzo y sacrificio para obtener objetivos perdurables en sus vidas y tambi\u00e9n en la de quienes la acompa\u00f1an. Valores de toda Mujer\u2013Madre, agentes de cambios conductuales. No siempre se puede, hay que aceptarlo y comprenderlo con resignaci\u00f3n. Solo Orunm\u00ecla me ayuda a comprender mi destino, moderar mi car\u00e1cter y seguir aprendiendo lo que tenga que aprender bajo la protecci\u00f3n de quien \u00a1Es todo para mi! Y\u00e9, Y\u00e9, Yemoj\u00e1. Madre de las Aguas. \u00a1Bend\u00edce a la humanidad, hoy y siempre!<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong>Iy\u00e1 Peggie Ti Yemoj\u00e1, Iyanif\u00e1 \u2018Fawunmi Odumola Sowunmi<\/strong>, es Directora de la Asociaci\u00f3n Religiosa Omi\u00f3 Bab\u00e1.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_2736\" style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2736\" class=\"wp-image-2736 size-full\" title=\"Viviana Noh\u00e9mi Rodr\u00edguez\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/vivi.png\" alt=\"Viviana Noh\u00e9mi Rodr\u00edguez\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/vivi.png 200w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/vivi-45x45.png 45w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><p id=\"caption-attachment-2736\" class=\"wp-caption-text\">Viviana Noh\u00e9mi Rodr\u00edguez<\/p><\/div>\n<p><strong>\u201cIemanj\u00e1: el agua que me contiene\u201d<br \/>\n<\/strong><em>Por Viviana Noh\u00e9mi Rodr\u00edguez<\/em><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Quienes conocen a los Orix\u00e1s posiblemente hayan sentido amor a primera vista por algunos de ellos pero hayan tenido que meditar m\u00e1s sobre otras energ\u00edas que por alg\u00fan motivo, no le resultaban tan afines, y de este modo, permitirse llegar a entenderlas y sobre todo, escucharlas. As\u00ed fue mi caso, pues el primer flechazo en medio del pecho me lo di\u00f3 Oxossi, y fue a partir de \u00e9l que comenc\u00e9 a interesarme en los Orix\u00e1s, en el Candombl\u00e9 y paralelamente en la recreaci\u00f3n de sus danzas.<\/p>\n<p>La conexi\u00f3n con Iemanj\u00e1 me llev\u00f3 a vivir un proceso interno muy movilizador, especialmente r\u00edspido y tortuoso en sus comienzos. Fue un gran desaf\u00edo lograr que durante el aprendizaje de sus danzas, mi interior pudiera dialogar con el cuerpo, llenarlo de contenido, darle un argumento s\u00f3lido y convincente para m\u00ed misma. A la vez, mi excesiva energ\u00eda que me incitaba a danzas m\u00e1s din\u00e1micas, era un asunto que tambi\u00e9n me frustraba. La aparente quietud de su danza me causaba una ansiedad que me exig\u00eda un esfuerzo extra por ocultarla bajo un manto de contenci\u00f3n que sab\u00eda a desasosiego.<\/p>\n<p>Tuve que vivir muchas experiencias y danzar cientos de horas antes de comprender y aceptar que esa energ\u00eda envolvente, contenedora y a la vez expansiva, ora reflexiva, ora intempestiva , era tambi\u00e9n una parte m\u00eda que desconoc\u00eda y no sab\u00eda bien c\u00f3mo manejar. Fue un aprendizaje largo, de a\u00f1os. Y en este proceso, Iemanj\u00e1 fue cambiando en mi interior, descubri\u00e9ndome nuevos aspectos, casi siempre conectados a las diferentes etapas que transito.<\/p>\n<p>Aunque a primera vista, su danza parezca sencilla de aprender y ejecutar \u2013 y realmente no presente dificultades t\u00e9cnicas como la de otros orix\u00e1s de temperamentos m\u00e1s extremos- una dificultad que se presenta a menudo es la de administrar la energ\u00eda, contenerla y dosificar su entrega. Siendo hijos de Occidente y en especial de un pa\u00eds en el que su im\u00e1gen se ha sincretizado y mixturado tanto con la de la virgen Mar\u00eda, donde los aspectos m\u00e1s m\u00e1gicos de su arquetipo puro africano permanecen ocultos al gran p\u00fablico, su danza aparentemente se centra en representar el movimiento del mar. Y as\u00ed, Iemanj\u00e1 se sube a los m\u00e1s diversos escenarios para ba\u00f1arse y cubrirse de joyas, nadar, hundirse y emerger como olas, y danzar para pescadores que la veneran. Realmente este simbolismo me parec\u00eda bello, atractivo pero todav\u00eda incompleto.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1798817_10202944364352229_1962697533_n.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2743 lightbox-2\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2743\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1798817_10202944364352229_1962697533_n-300x200.jpg\" alt=\"Iemanj\u00e1 en Mar del Plata - 2014 (Foto: Alejandro Frigerio)\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1798817_10202944364352229_1962697533_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1798817_10202944364352229_1962697533_n-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1798817_10202944364352229_1962697533_n-640x427.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/1798817_10202944364352229_1962697533_n.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Y aqu\u00ed es donde me toca agradecer la introducci\u00f3n te\u00f3rica que mis maestros -m\u00e1s ce\u00f1idos a la t\u00e9cnica- me transmitieran, porque de ese modo, me impulsaron a investigar, y los ojos empezaron a obligarse a ver en lugar de mirar. Escrudi\u00f1ar los detalles de su danza \u2013sobre todo en el \u00e1mbito religioso- me fue dando pistas de un significado m\u00e1s aut\u00e9ntico del rol de Iemanj\u00e1 en el universo, en el mundo y en nosotros.<\/p>\n<p>Dentro de la comunidad de Candombl\u00e9 que frecuent\u00e9 algunos a\u00f1os, conoc\u00ed Iemanj\u00e1s muy bellas, siendo las m\u00e1s adustas o severas las que me cautivaron. Me apasion\u00e9 por las m\u00e1s viejas, alejadas de la imagen sincretizada y \u201cfolcl\u00f3rica\u201d que nos acercan los medios. Su esencia negra, m\u00e1gica y hechicera fue determinante para que mi amor, comprensi\u00f3n y veneraci\u00f3n fueran completos.<\/p>\n<p>Cada quien tendr\u00e1 su manera de conectar e interiorizar lo que este arquetipo tiene para decirnos. Algunos, desde lo religioso, otros desde lo m\u00e1gico, o desde el arte en cualquiera de sus manifestaciones. El universo me regal\u00f3 la posibilidad de vivir junto a Iemanj\u00e1 desde todos esos caminos. Y confieso que el de la danza es el que m\u00e1s me ha abierto los ojos. Transitarlo, fue la mejor herramienta para ver y entender m\u00e1s all\u00e1 de la belleza y plasticidad de sus coreograf\u00edas. Para Iemanj\u00e1, cada gesto, el uso del espacio y su manera de trasladarse a trav\u00e9s de \u00e9l, como muchos otros aspectos corporales, gestuales y posturales, son el simbolismo de algo mucho m\u00e1s profundo, la manifestaci\u00f3n de algunas de las leyes que el universo se propone cumplir muchas veces, a pesar nuestro.<\/p>\n<p>Debo agregar que el aprendizaje de las danzas de los Orix\u00e1s y especialmente, las de los arquetipos de agua ha logrado equilibrar mi temperamento y pulir mi car\u00e1cter de sus aristas m\u00e1s vehementes. Su pr\u00e1ctica es el mejor ejercicio cotidiano de meditaci\u00f3n e introspecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fue bailando para Iemanj\u00e1 y con Iemanj\u00e1, el mejor modo de concientizarme, replantearme, descubrirme y entenderme como mujer. Es bailando con otras personas donde logra resplandecer la singularidad en la pluralidad, y somos peque\u00f1as gotas de agua que juntas forman un mar. Un mar de lo m\u00e1s cambiante y variado, pues si algo tiene de fascinante y peligroso es justamente, su capacidad de mutar. Y as\u00ed Ella nos junta a todos: a quienes les gusta moverse como olas inquietas y refrescantes y a quienes prefieren moverse en las aguas profundas y repletas de tesoros secretos. Y siempre, el plexo solar movi\u00e9ndose al ritmo del vaiv\u00e9n del mar, pues sin ese latido, Iemanj\u00e1 no engendra, no vive, no existe.\u00a0En este camino es que Iemanj\u00e1 crece dentro m\u00edo y yo puedo crecer dentro de Iemanj\u00e1.<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong>Viviana Noh\u00e9mi Rodr\u00edguez<\/strong> es transmisora de Danzas de origen Yoruba, estilo brasilero.<\/em><br \/>\n<em>Contacto: <a href=\"mailto:danzasafro@ymail.com\" target=\"_blank\">danzasafro@ymail.com<\/a><\/em><br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/viviananohemirodriguez.blogspot.com.ar\/\" target=\"_blank\">viviananohemirodriguez.blogspot.com.ar<\/a><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_2737\" style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2737\" class=\"wp-image-2737 size-full\" title=\"Ifamilore Odumola Sowunmi, Virginia Ti Y\u00e8m\u00f2j\u00e1\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/vir.png\" alt=\"Ifamilore Odumola Sowunmi, Virginia Ti Y\u00e8m\u00f2j\u00e1\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/vir.png 200w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/vir-45x45.png 45w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><p id=\"caption-attachment-2737\" class=\"wp-caption-text\">Ifamilore Odumola Sowunmi, Virginia Ti Y\u00e8m\u00f2j\u00e1<\/p><\/div>\n<p><strong>\u201cY\u00e8m\u00f2j\u00e1, una madraza por naturaleza\u201d<br \/>\n<\/strong><em>Por\u00a0Ifamilore Odumola Sowunmi, Virginia Ti Y\u00e8m\u00f2j\u00e1<\/em><\/p>\n<p>All\u00e1 por los albores de los 90\u2019, me invitaron a \u201cuna fiesta de \u00d2g\u00fan en un templo Umbanda\u201d. En esos tiempos, la Umbanda se hacia mas visible. Al entrar al templo, pude observar en el altar varias im\u00e1genes de yeso. Recuerdo que entre las que llamaron m\u00e1s mi atenci\u00f3n \u2013 por tener un tama\u00f1o mayor al resto- estaban un Cristo con los brazos extendidos, una Inmaculada Concepci\u00f3n y una Stella Maris. Con el tiempo aprend\u00ed que eran representaciones de \u00d2s\u00e1nl\u00e1, \u00d2s\u00fan yY\u00e8m\u00f2j\u00e1, respectivamente.<\/p>\n<p>Al poco tiempo decid\u00ed ingresar a la religi\u00f3n. El pai-de-santo que me inici\u00f3 me dijo que el \u00d2r\u00ecs\u00e0 regente de mi vida era ella, era aquella imagen celeste de Stella Maris con cabellos largos y negros. Inicialmente no me sent\u00ed identificada, pero por alg\u00fan motivo me puso contenta. De a poco, comenc\u00e9 a mirarla con otros ojos. Paso a paso la fui conociendo,hasta que ese \u201cconocerse\u201d se transform\u00f3 en amor. Y de pronto todo rondaba alrededor de ella, sobre todo al principio. Ve\u00eda algo celeste o azul y en seguida pensaba en ofrend\u00e1rselo a ella. Una tela, un adorno, ropas, accesorios, era inevitable ver algo y no pensar en regal\u00e1rselo a ella.<\/p>\n<p>Si tuviera que definirla, dir\u00eda que Y\u00e8m\u00f2j\u00e1 es Madre. Una madraza por naturaleza. Es la due\u00f1a del \u00fatero. Es la que te abraza y te susurra al o\u00eddo diciendo \u201cac\u00e1 estoy, con vos\u201d. Es la madre que te arropa en invierno y te refresca en verano. Es la que te brinda toda su paz con tan s\u00f3lo ver el mar, porque en occidente -a causa del devenir particular que tuvieron Y\u00e8m\u00f2j\u00e1 y su hijos en estas tierras- se la asocia al agua salada. Por eso es imposible llegar a cualquier costa y no saludarla, tocar sus aguas. Y\u00e8m\u00f2j\u00e1 es mar. Calmo a veces, pero tambi\u00e9n puede tener olas embravecidas. Es una madre <a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_10220.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2740 lightbox-3\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2740\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_10220-300x200.jpg\" alt=\"Iemanj\u00e1 en Quilmes - 2013 (Foto: Dar\u00edo La Vega)\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_10220-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_10220-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_10220-640x427.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/DSC_10220.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>dulce y tierna, pero tambi\u00e9n es una guerrera que puede empu\u00f1ar una espada para defender a sus hijos. Y\u00e8m\u00f2j\u00e1 es agua cristalina, transparente. Sus grandes senos representan la abundancia y el bienestar para todos. Tambi\u00e9n su s\u00edmbolo es la luna. Bella, radiante, encantadora. Pero como la luna somos sus hijos: ciclot\u00edmicos, cambiantes pero persistentes, inmutables, perpetuos.<\/p>\n<p>\u201cYeye omo ej\u00e1\u201d, madre cuyos hijos son peces. As\u00ed somos, as\u00ed nos manejamos. Como los peces en el agua. Vamos y venimos, sin parar. Activos, celosos y caprichosos.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os escuch\u00e9 a la Iy\u00e1l\u00f2r\u00ecs\u00e0 Peggie ti Y\u00e8m\u00f2j\u00e1, quien actualmente es mi Iy\u00e1, decir que no ten\u00eda forma de representarla, \u201cla imagen es poco, el mar es poco, el barco es poco. Mi madre es muy grande\u201d. As\u00ed lo sent\u00ed y as\u00ed es como lo siento ahora. Y\u00e8m\u00f2j\u00e1 es nuestra gran madre.<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong>Ifamilore Odumola Sowunmi, Virginia Ti Y\u00e8m\u00f2j\u00e1<\/strong>, del Il\u00e9 As\u00e9 Oy\u00e1 wa njo (La Plata, Argentina).<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cRetrospectiva de una relaci\u00f3n con Iemanj\u00e1\u201d Por Manuela Rodriguez Un c\u00edrculo, muchas mujeres, un espacio cerrado, piso de madera, suena una canci\u00f3n, cantamos. Movimientos circulares, ondas de mar, desplazamientos lentos, suaves, profundos. Pa\u00f1uelos azules y blancos nos envuelven. Danzamos. Me encuentro en otra ciudad, la capital de mi pa\u00eds, con mujeres desconocidas, compartiendo una imagen, una idea, una historia, un saber: Iemanj\u00e1, el mar, la madre, el \u00fatero, las olas, la inmensidad. Ella fue mi puerta de ingreso, hace m\u00e1s de diez a\u00f1os, cuando me encontraba yo buceando en plena juventud un oc\u00e9ano urbano descontrolado, poco amigable y bastante desierto de buenas oportunidades. Ella fue el primer cifrado de un &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/visiones-de-iemanja-2\/#more-2729\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":30,"featured_media":2739,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30],"tags":[128,44],"class_list":["post-2729","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayos","tag-iemanja","tag-religiones-afro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2729","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2729"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2729\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2744,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2729\/revisions\/2744"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2739"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2729"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2729"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2729"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}