{"id":343,"date":"2013-05-06T15:56:52","date_gmt":"2013-05-06T15:56:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=343"},"modified":"2014-03-13T15:22:14","modified_gmt":"2014-03-13T15:22:14","slug":"francisco-un-mito-de-asuncion-y-nacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/francisco-un-mito-de-asuncion-y-nacion\/","title":{"rendered":"Francisco: un mito de asunci\u00f3n y naci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"right\"><strong>Gustavo Andr\u00e9s Ludue\u00f1a (CONICET-UNSAM-FLACSO)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/P1190004.jpg\" rel=\"lightbox-0\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-344 alignleft\" alt=\"P1190004\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/P1190004-257x215.jpg\" width=\"257\" height=\"215\" \/><\/a>La vigilia de asunci\u00f3n me tom\u00f3 apenas empezada. Unas cuadras alrededor del epicentro en torno a la Catedral Metropolitana era un real pandem\u00f3nium de autos, vallas, cortes de calle, colaboradores municipales de tr\u00e1nsito, y gente que flu\u00eda hacia el centro de algo que ya se palpitaba a un hecho cantado. Un hombre bien conocido estaba a horas de convertirse en el protagonista de un acontecimiento hist\u00f3rico sin precedentes; en el primer jesuita, el primer Francisco, el primer americano y, por sobre todo, en el primer argentino en ocupar el lugar de San Pedro. El exceso de ser el primero en tanto, ten\u00eda el efecto exponencial similar al de todo hito primordial. Como en la mitolog\u00eda de origen, antes de empezar el acto \u00e9l parec\u00eda perder s\u00fabitamente la historia del ciudadano simple que, ahora, pasar\u00eda a engrosar la escu\u00e1lida pero poderosa lista de personalidades del pante\u00f3n nacional que -por causas diferentes- eran mundialmente conocidas (ah\u00ed lo ver\u00edan Gardel, Maradona, la Eva y el Messi); en un parto sorpresivo nac\u00eda un nuevo argentino sin fronteras. Tal como lo marcaba uno de los tantos carteles artesanales que flotaban fantasmag\u00f3ricos entre la muchedumbre, \u00abel papa &#8216;so\u00f1ado&#8217; amor y + amor &#8216;argentino'\u00bb. Se daba por descontado que el futuro hablar\u00eda de y sobre \u00e9l en los a\u00f1os por venir. Entre los aires espesos y festivos de hamburguesas, chorizos y garrapi\u00f1adas, tambi\u00e9n se respiraba a mito y a humo blanco. La atm\u00f3sfera era de fiesta; se trataba de una celebraci\u00f3n activa. As\u00ed lo hac\u00edan sentir los ritmos de cumbia que le imprim\u00eda el grupo Diluvio Tropical cuando llegu\u00e9. Con su c\u00e1ntico de fe que irradiaba desde el escenario, \u00abte seguir\u00e9 Jes\u00fas te seguir\u00e9, a donde vayas yo te seguir\u00e9&#8230;\u00bb, intent\u00e9 zambullirme en los irregulares intersticios que me permit\u00eda el apretado gent\u00edo. Una cosa era cierta, tal como hab\u00eda pasado en esta \u00faltima Pascua, el catolicismo sali\u00f3 y se mostr\u00f3 libremente en la esfera p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda un despliegue nutrido de luces, pantallas gigantes, banderas, puestos de venta, estructuras tubulares, ba\u00f1os qu\u00edmicos, carteles con la imagen del nuevo papa, puntos de recolecci\u00f3n de alimentos no perecederos de la Red Solidaria, y una plataforma a la entrada de la Catedral. Manifestaciones parecidas de vigilias y pantallas se vieron en otros puntos del pa\u00eds, tales como La Plata, Bah\u00eda Blanca, C\u00f3rdoba y Formosa, entre otros. Ah\u00ed pod\u00eda uno cruzarse m\u00e1s de una vez con familias, ni\u00f1os, parejas, adolescentes, j\u00f3venes, agrupaciones confesionales como la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, grupos scouts, estudiantes de escuelas religiosas y grupos parroquiales de distintos lugares de Buenos Aires y del Conurbano. En ese ambiente denso en sonidos, presencias y mensajes, sortee con dificultad vendedores ambulantes que se sumaban, aunque pasivos, a los festejos de otros; y pasaban sin saberlo ni quererlo tambi\u00e9n con ellos y ellas a la historia de haber estado en el lugar donde \u00e9l hab\u00eda permanecido como una indiscutible autoridad durante a\u00f1os. Ahora se recordaba al otrora obispo, que en adelante ser\u00eda \u00abel papa de todos\u00bb. Los lemas \u00abel papa es nuestro\u00bb, \u00abel papa es argentino\u00bb, \u00abel papa de la gente\u00bb -como lo apodaban algunos de los medios (execrables no s\u00e9 si para muchos o para algunos)-, expectoraban las sensibilidades desatadas de las personas que yac\u00edan frente a un suceso que bien percib\u00edan como extraordinario. \u00abDios es argentino y el papa tambi\u00e9n\u00bb, sentenciaba una bandera que se dejaba flamear por la brisa que parec\u00eda descender desde el frontispicio del hist\u00f3rico monumento eclesial. Banderines, gorros, remeras, p\u00f3sters, prendedores, estampitas y un original lote de objetos papales que llevaban su nombre y figura, contribu\u00edan a evocar el cuerpo de quien estaba ausente y a miles de kil\u00f3metros de la plaza patria. El esp\u00edritu estaba sin duda ah\u00ed; se invocaba -a la inversa de la sesi\u00f3n esp\u00edrita- al cuerpo. En esa empresa, hasta una pareja de simp\u00e1ticos mu\u00f1ecos con rasgados atuendos franciscanos participaban del juego de la metonimia del renombrado personaje local, ahora en la cima sagrada de la Roma inmortal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><b>El hombre-s\u00edmbolo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/P1190010.jpg\" rel=\"lightbox-1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-345 alignright\" alt=\"P1190010\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/P1190010-257x215.jpg\" width=\"257\" height=\"215\" \/><\/a>La contundencia inesperada de los hechos agrietaron los tiempos; pasado, presente y futuro fueron convocados en simult\u00e1neo y de manera intempestiva a un encuentro al que solo el mito tiene el poder de apelar. El hombre-s\u00edmbolo estaba ah\u00ed a pocas horas de convertirse en eterno. Las dos plazas -Mayo y San Pedro- se perdieron juntas en el tiempo inmemorial, el <i>in illo tempore<\/i> dir\u00eda Mircea Eliade. Una atada al mito nacional; otra, sin fronteras, al <i>ordo<\/i> global. El mito naci\u00f3 ah\u00ed y para siempre. Fue el momento en el que las generaciones que vendr\u00e1n muy probablemente recuerden al argentino que ocup\u00f3 el trono dos veces milenario. \u00bfQui\u00e9n se acuerda en estos d\u00edas, adem\u00e1s de los especialistas, de reconocidos arzobispos de la ciudad de Buenos Aires como Le\u00f3n Federico Aneiros (1873-1894), Mariano Antonio Espinosa (1893-1923), o Santiago Luis Copello (1932-1959) que incluso, de un modo equivalente al proclamado <i>Georgium Marium<\/i>, fue el primer cardenal argentino e hispanoamericano? Nadie. S\u00ed se acordar\u00e1n del obispo que lleg\u00f3 al papado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La distancia entre \u00e9l y quienes estaban de pie frente al edificio catedralicio en un momento se cerr\u00f3; sus palabras, que de madrugada irrumpieron con sorpresa provocando la inusitada emoci\u00f3n de un auditorio que a esa altura forcejeaba contra la somnolencia y el fr\u00edo nocturno, confirmaron la realidad del mito. Desde el m\u00e1s all\u00e1, \u00e9l hablaba en nuestro lenguaje -ya no en el italiano de los \u00faltimos d\u00edas sino en el espa\u00f1ol argentino, como siempre&#8230;-; sin duda era uno de nosotros. \u00abNo le saquen el cuero a nadie\u00bb, dec\u00eda en la fresca alborada entre otros consejos que en su tono coloquial no hac\u00edan sino sacralizar el valor de un mensaje que, para los presentes, era casi celestial. La voz de los bafles era ya la voz de Dios. \u00bfQu\u00e9 duda cab\u00eda que era argentino? \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda cuestionarse de que alguien con la azulgrana no era de ac\u00e1? El mismo afamado Axel, quien hizo un breve show con unos pocos temas de su repertorio, se visti\u00f3 con esa camiseta. Pudo haber sido cualquier otro equipo, eso era lo de menos; lo importante era simplemente la alusi\u00f3n a la quintaesencia esf\u00e9rica de cuero en la que reposa el esp\u00edritu nacional. As\u00ed lo pensaba mientras, \u00aba los llaverooos, diez pesos los llaverooos\u00bb, me interpelaba un joven vendedor con la remera -no casualmente- del Cicl\u00f3n. A partir de esa epifan\u00eda telef\u00f3nica, casi una aparici\u00f3n, hubo emoci\u00f3n y corrieron l\u00e1grimas de gozo, no pude contar cuantas pero eran muchas; entonces, todos rumiaron en una honda introspecci\u00f3n cada palabra que derramaban los parlantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta los n\u00fameros de la quiniela se hab\u00edan complotado con lo sucedido: sali\u00f3 el 40 (el cura), 88 (el papa), 33 (Cristo), y a\u00fan el n\u00famero de socio del carnet de San Lorenzo, el 8235 en la matutina. Adem\u00e1s, a \u00e9l se lo eligi\u00f3 el 13 del 3 de 2013 que, seg\u00fan la numerolog\u00eda, es el mismo que arroja la sumatoria de las cifras de su edad, 76 a\u00f1os. No es la cifra de la muerte, como se lo suele entender, sino el n\u00famero del cambio; del final de un per\u00edodo que anticipa otro completamente nuevo. Argentina esot\u00e9rica a full. Precisamente, aires de cambio aparentaban surcar la ola amarilla dentro y fuera de la plaza. De pronto, todos se convirtieron en hermeneutas de signos que son interpretados como una suerte de gui\u00f1os por y para quienes est\u00e1n expectantes por la renovaci\u00f3n. Primero fueron los prof\u00e9ticos (la gaviota sobre la chimenea, el mendigo con ropaje franciscano que apareci\u00f3 pidiendo que el nuevo papa llevara el nombre del santo de As\u00eds, y la nube en forma de \u00e1ngel que vieron en Florida, EE.UU. -como lo mostraba el Diario Cr\u00f3nica-). Luego, los signos m\u00e1s y m\u00e1s escrutados de su biograf\u00eda que ya se parec\u00eda cada vez m\u00e1s a una hagiograf\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus zapatos, el anillo de plata, la cruz del pecho, su indumentaria, la gestualidad, el viajar en subte y en colectivo -como cualquier otro hijo de vecino-, el pago del hotel en Roma durante el c\u00f3nclave; m\u00e1s tarde, el cambio de silla, la postraci\u00f3n, y otros gui\u00f1os y m\u00e1s gui\u00f1os que hablaban directo a la fe de los hermeneutas de un porvenir anhelado. El \u00abPancho\u00bb se hizo un hombre-dios, un intermediario entre el cielo y la tierra; fue el ascenso -la asunci\u00f3n- del humilde monarca al trono supremo del Reino de Dios en la tierra. \u00c9l apuntala ahora las expectativas de una mutaci\u00f3n necesaria y harto esperada. Los medios tambi\u00e9n respiran de la misma fuente; claro, ellos participan igualmente del juego de la interpretaci\u00f3n de las se\u00f1ales. En esta bio-hagio-graf\u00eda se exalta la pertenencia local, tanto como el <i>ethos<\/i> asc\u00e9tico que caracterizar\u00eda su vida religiosa. En este sentido, la solista de La Tranquera, otro de los grupos que tocaron y cantaron, aclaraba que el papa era \u00abno solo latinoamericano, sino bien criollito\u00bb. Del modo en que lo hab\u00edan hecho otros, el gloriado argentino dejaba la Curia para iniciar el tr\u00e1nsito m\u00edtico hacia el m\u00e1s all\u00e1 que se esconde tras los muros vaticanos. Como suger\u00eda el cartel central detr\u00e1s del escenario que dec\u00eda \u00abdespedimos al obispo, recibimos al papa\u00bb. Es \u00abel papa de todos\u00bb; un elegido. \u00bfQu\u00e9 honor m\u00e1s grande pod\u00eda darse a un argentino? Desde el barrio hasta la gente que lo conoci\u00f3 en la calle, las iglesias, las villas y otros lugares, sinti\u00f3 la indescifrable sensaci\u00f3n \u00fanica de haber conocido a un personaje hist\u00f3rico excepcional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, la austeridad mostr\u00f3 un alto significado social. \u00c9l fue sin\u00f3nimo de humildad, sencillez y coherencia entre acci\u00f3n y pr\u00e9dica -una de las tantas cr\u00edticas anticlericales-; valores que se adicionaban al de su asombrosa elecci\u00f3n. La canci\u00f3n \u00abEl Cristo de la Villa\u00bb, alegaba una de las cantantes de Diluvio Tropical, es \u00abuno de los temas preferidos del hoy en d\u00eda papa Francisco\u00bb. Y mientras cantaban parec\u00eda que hablaban de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Amigos voy descubriendo,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">a un Cristo de cuerpo entero,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Un Cristo tan compa\u00f1ero,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que anda llevando en la villa,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">la misma vida sencilla,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">del Cristo de los villeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[&#8230;]<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">En ese Cristo yo creo,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">el mismo Cristo que espero,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Es un Cristo sin dinero,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que trabaja con sus manos,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">el Cristo de mis hermanos,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que vuelve entre los villeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abFrancisco le devuelve la iglesia a Cristo\u00bb, escuch\u00e9 por ah\u00ed de una mujer de mediana edad. El mismo lema del barrio de Caacup\u00e9, al que \u00e9l frecuentaba, hablaba de \u00abEl papa de la villa. Queremos una iglesia para los pobres\u00bb. En eso lleg\u00f3 la virgencita de Caacup\u00e9 de Barracas y se sintieron los aplausos que la festejaron. Para los presentes, parec\u00eda que la pobreza pod\u00eda desembarcar en el Vaticano de la mano de un argentino que llevaba la villa consigo. \u00ab\u00a1Viva la virgen! \u00a1viva el papa Francisco! \u00a1viva la iglesia!\u00bb, se o\u00eda en la arenga que era respondida con un encendido \u00ab\u00a1viva!\u00bb. El baile agitado de las banderas evidenciaban los estados de \u00e1nimo que pendulaban en los esp\u00edritus. El \u00abrecen por mi\u00bb -al que algunas expresiones retrucaban con un \u00abrezamos por vos\u00bb- es un signo de humildad, pero tambi\u00e9n la creaci\u00f3n de una relaci\u00f3n de reciprocidad con los laicos al compartir y transferir en ellos el poder m\u00e1gico de la oraci\u00f3n. Ese pedido se torn\u00f3 en el de\u00edctico m\u00e1s v\u00edvido de la modestia que \u00e9l mostr\u00f3. El hombre que habla artesanalmente a trav\u00e9s de los signos gestiona un discurso y una imagen que se decodifica en el lenguaje de la esperanza; un utop\u00eda de bonhom\u00eda. Las se\u00f1ales se confabulan para reafirmar una sentida certeza de aires frescos; aqu\u00e9llas son en buena parte responsables de la producci\u00f3n social de la esperanza a partir de las expectativas generadas sobre Francisco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, de repente fue viable imaginar una iglesia pobre para los pobres. La inmediatez del contacto con Bergoglio daba cuenta de lo veros\u00edmil de las esperanzas m\u00e1s extraordinarias. Era posible ahora pensar en una iglesia de la gente y para los pobres. Se transfigur\u00f3 en el \u00abpapa de la gente\u00bb. El hombre de los gui\u00f1os devino en una especie de, para seguir las palabras de Umberto Eco, \u00abguerrillero semiol\u00f3gico\u00bb con un ropaje pontificio; el cual disparaba su metralla sobre signos tradicionalmente cuestionados dentro como fuera de la iglesia. Esa estrategia semi\u00f3tica est\u00e1 dando resultados. Su asunci\u00f3n, como la de Mar\u00eda que fue \u00abllamada\u00bb, igual no se compara con la \u00abascensi\u00f3n\u00bb de la naci\u00f3n, en la que Cristo se elev\u00f3 para estar a la derecha del Padre, seg\u00fan lo afirma el dogma cat\u00f3lico. \u00abDios eligi\u00f3 a un argentino\u00bb (!), titul\u00f3 en su portada la revista <i>Caras<\/i>. El \u00e9xito, una vez m\u00e1s, le hizo el amor a la naci\u00f3n con furiosa pasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La naci\u00f3n exorcizada<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/P1190041.jpg\" rel=\"lightbox-2\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-347 alignleft\" alt=\"P1190041\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/P1190041-257x215.jpg\" width=\"257\" height=\"215\" \/><\/a>El milagro se da en un momento en el que la disputa conyugal entre estado y naci\u00f3n lleva a\u00f1os de una tempestuosa vida matrimonial. La \u00faltima esperanza, la se\u00f1al de Dios, finalmente llegaba a un pueblo desahuciado -al menos a una parte de \u00e9l que as\u00ed lo interpret\u00f3- que escrutaba impaciente por se\u00f1ales. El conocido bombo de Tula, euf\u00f3rico por la cuna argentina, cat\u00f3lica y peronista del homenajeado, sonaba en la vigilia al grito de \u00abFrancisco querido, el pueblo est\u00e1 contigo!\u00bb \u00bfPero qu\u00e9 pueblo? No estaba en la plaza el pueblo de Pentecost\u00e9s&#8230; Dios habla con elocuencia; la soluci\u00f3n, o la esperanza de alguna, se sinti\u00f3 cada vez m\u00e1s cerca&#8230; Si \u00c9l no era argentino, como s\u00ed dicen muchos, de seguro hab\u00eda solicitado formalmente la ciudadan\u00eda. \u00abDios es argentino y el papa tambi\u00e9n\u00bb, dictaba con locuacidad una frase que decoraba una de las tantas celeste y blanca. Pocas veces nos es dado advertir la esperanza como un fen\u00f3meno colectivo; all\u00ed se mezclaba con orgullo, sorpresa y alegr\u00eda. La esperanza es hija de la incertidumbre y la fe de la crisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ecos de Bergoglio resuenan -cada vez menos- en Francisco; los ecos de las denuncias se pierden tenues a la distancia. La naci\u00f3n salv\u00f3 nuevamente a la naci\u00f3n. Se trata de un esp\u00edritu que a duras penas logra convivir con un cuerpo, un estado herido, que est\u00e1 sobrepasado por el \u00edmpetu del ser et\u00e9reo que lo habita y que lleva por nombres \u00abArgentina\u00bb, \u00abel pa\u00eds\u00bb, \u00abla naci\u00f3n\u00bb, \u00abla patria\u00bb (que ya casi no se escucha, es un t\u00e9rmino de otra \u00e9poca). Para el estado, la naci\u00f3n es siempre el pa\u00eds de nunca jam\u00e1s. La mito-praxis de la naci\u00f3n cat\u00f3lica exhal\u00f3 el aire renovado de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El evento de la asunci\u00f3n se devor\u00f3 la realidad y la vomit\u00f3 transformada. La muerte del comandante venezolano y otras cosas m\u00e1s quedaron atr\u00e1s&#8230; En la sociedad binaria, parecida a esas del Amazonas sobre las que trabaj\u00f3 el eximio Claude L\u00e9vi-Strauss, hubo quienes cortejaron a la unidad; el mismo Francisco pidi\u00f3 a la multitud atenta y emocionada de esa vigilia que \u00abcaminemos todos juntos, cuid\u00e9monos los unos a los otros\u00bb. Hasta Duhalde se reencontr\u00f3 con el innombrable riojano, y el gobierno nacional dej\u00f3 advertir su deseo de que con \u00e9l \u00abcompartimos esperanzas\u00bb, como lo hac\u00eda notar un cartel en el que el jefe del estado petrino recib\u00eda un fino mate de parte de ella como obsequio hier\u00e1tico de buenas intenciones. \u00bfAcaso los indicios de la obertura a una <i>pax<\/i> franciscana? Se exorcizan los demonios de contiendas y diferencias, del des\u00e1nimo y la falta de fe y confianza que experimentan ciertos sectores de la sociedad argentina; la crisis en s\u00ed, como solemos entenderla. M\u00e1s a\u00fan, se exorciza para la iglesia el demonio laico, por lo menos, de momento. Eso es suficiente. La sensibilidad laicista de muchos y muchas se vio afectada frente al bombardeo medi\u00e1tico y publicitario de la asunci\u00f3n del papa; esa fue la primera v\u00edctima (\u00bfo la segunda?).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la plaza los consensos venc\u00edan a los disensos, al menos por un instante. Fue un hito de se\u00f1ales. Ella en primera fila siguiendo el estricto protocolo; ella en una cena privada con \u00e9l; ella en los twits al d\u00eda siguiente de la asunci\u00f3n. Fue, para tomar una expresi\u00f3n de la antrop\u00f3loga Mar\u00eda Julia Carozzi, un \u00abencuentro memorable\u00bb. \u00bfEra acaso la hora, como en la misa, de darse todos la paz? \u00bfo era la tregua ritual antes de la vuelta a la realidad? Muy probable. La Plaza estaba lejos de todo eso. Se inhalaba religi\u00f3n y naci\u00f3n. El festejo del gol de Dios dej\u00f3 ver una argentinidad al palo que, con y sin crucifijos pectorales, lo festej\u00f3 por igual con un exaltado furor. Las \u00fanicas voces opuestas de heter\u00f3clitas cepas anticlericales, o de los que no simpatizaban ni se compromet\u00edan demasiado con el suceso, se diluyeron en una enunciaci\u00f3n monop\u00f3lica que concentr\u00f3 los hilos de la discursividad. La naci\u00f3n sacralizada colision\u00f3 con el catolicismo cultural; la historia dialog\u00f3 con la cultura en un mano a mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, el falo <i>for export<\/i> de la Capital Federal, vestido de ocasi\u00f3n con los colores de la Santa Sede, fue inoculado contra la diversidad religiosa; as\u00ed lo hizo igualmente el edifico del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que, frente a la Catedral multicentenaria, fue testigo presencial de la multitud que sigui\u00f3 los pasos del hombre-s\u00edmbolo. Edificio de la misma administraci\u00f3n que, por otra parte, para el d\u00eda siguiente por la Resoluci\u00f3n 1336 hab\u00eda decretado el asueto en las escuelas p\u00fablicas y privadas del distrito porte\u00f1o; en esa disposici\u00f3n se afirmaba que se trataba de \u00abuno de los acontecimientos m\u00e1s importantes que se han producido a lo largo de toda la historia argentina\u00bb y que, en una inyecci\u00f3n de un simulado -y bien adulterado- laicismo oficial, \u00abexcede, largamente, el fen\u00f3meno religioso\u00bb. Una met\u00e1stasis apost\u00f3lica atac\u00f3 al estado de la ciudad m\u00e1s que al de la naci\u00f3n, que pronto disciplin\u00f3 algunas de las herej\u00edas que vociferaron un complot contra el paradigma nacional y popular en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta direcci\u00f3n, el Edificio Del Plata, otro de los inmuebles emblemas del mismo gobierno, cubri\u00f3 su extensa fachada con una gigantograf\u00eda del ex arzobispo capitalino con la frase \u00abla Ciudad celebra con orgullo y alegr\u00eda al Papa Francisco\u00bb. <i>Flashbacks<\/i> de la naci\u00f3n cat\u00f3lica en el <i>locus<\/i> geogr\u00e1fico harto central y unitario del malogrado federalismo argentino. El Vaticano instal\u00f3 su filial en la ciudad; el espacio p\u00fablico acompa\u00f1\u00f3 el ajetreado ritmo de la r\u00e1faga medi\u00e1tica papal que circulaba por canales radiales, escritos y televisivos. Al igual que lo hizo despu\u00e9s en Semana Santa, el catolicismo sali\u00f3 de las iglesias; \u00bfvolvi\u00f3 la colonia o se termin\u00f3 el invierno? Muchos dejaron sus abrigos en el guardarropas para salir a disfrutar de la primavera y reconocer su gusto por esa bella \u00e9poca del a\u00f1o; otros, con insana vehemencia, optaron por liberar un fascismo mal guardado a trav\u00e9s de los golpes lanzados a quienes solo eran sexualmente distintos. La tolerancia frente a la diferencia -sea pol\u00edtica, ideol\u00f3gica, religiosa, sexual&#8230;- y, en suma, el verdadero pluralismo -es decir, no el del enmascarado discurso de sal\u00f3n-, siguen siendo asignaturas por en\u00e9sima vez recursadas y desaprobadas.<\/p>\n<p><b>Catolicismo <\/b><em>franciscano<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una de las misas del domingo de Ramos en una parroquia de Santos Lugares, tristemente coincidente con el aniversario de la abyecta fecha del 24 de marzo, las intenciones del cura proferidas a un atiborrado auditorio de fieles ahora ped\u00edan, tambi\u00e9n, \u00abpor los cat\u00f3licos que hab\u00edan regresado a la iglesia\u00bb. La pregunta obvia que surg\u00eda, \u00bfse tratar\u00eda de un catolicismo de temporada?, todav\u00eda no hallaba respuesta. Lo cierto es que la ola amarilla de la plaza me hac\u00eda recordar, quiz\u00e1s algo exagerada y prematuramente, a lo que Luis Alberto Romero hab\u00eda llamado alguna vez como los \u00abcat\u00f3licos en movimiento\u00bb, cuya vitalidad se hizo visible en los tiempos que rodearon al famoso Congreso Eucar\u00edstico Internacional de 1934 realizado en Buenos Aires. Entonces y ahora, Babel ven\u00eda a la ciudad -en esta oportunidad- de la mano del turismo for\u00e1neo, la prensa extranjera y las infaltables y omnipresentes redes sociales. \u00abQuiero saludar a toda la gente latinoamericana que se ha agregado desde otros pa\u00edses a saludarnos [&#8230;] toda la gente tambi\u00e9n que se vino del todo el mundo\u00bb, se escuchaba desde el escenario. La asistencia en la plaza no era solo la participaci\u00f3n en la asunci\u00f3n de un papa; ni con Juan Pablo, ni con Benedicto hab\u00eda habido tama\u00f1o despliegue local por una vigilia a la que la naci\u00f3n no hab\u00eda sido invitada. \u00c9l merec\u00eda mucho m\u00e1s porque su condici\u00f3n primordial -y sobre todo nacional- as\u00ed lo exig\u00eda. Al fin y al cabo, \u00bfqui\u00e9n no deja todo por el mito?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El catolicismo perenne se materializ\u00f3 una vez m\u00e1s. La multitud reunida frente a la Catedral, record\u00f3 con sus banderas agitadas el lugar de la instituci\u00f3n clerical en el concierto de la naci\u00f3n. \u00abOle le, ola la si esta no es la iglesia la iglesia d\u00f3nde est\u00e1!\u00bb, voce\u00f3 la multitud en un momento. \u00bfPero qu\u00e9 iglesia? No estaba ah\u00ed la de \u00abCristianismo y Revoluci\u00f3n\u00bb ni la de \u00abCristo Vence\u00bb, tampoco la de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n ni la repulsiva de manos escarlata, aunque la referencia discursiva insistente a la pobreza pudiera confundir algo las cosas. Esta \u00faltima volvi\u00f3 a ser investida con nuevos sentidos y valores, de los cuales el novel pont\u00edfice es solo uno de sus tantos arquitectos. M\u00e1s all\u00e1 de la pobreza, que merecer\u00eda una discusi\u00f3n aparte, me preguntaba si se trataba el de la vigilia de asunci\u00f3n un catolicismo que sal\u00eda de un largo invierno para entrar en una renovada primavera; \u00bfser\u00eda acaso una suerte de reavivamiento cat\u00f3lico <i>sui generis<\/i>, un catolicismo <em><i>\u00e0 la carte<\/i><\/em>? \u00bfo volver\u00edan los a\u00f1os de 1930 que vieron al catolicismo organizado y militante que celebr\u00f3 el Congreso Eucar\u00edstico? Este \u00faltimo definitivamente no; el otro depender\u00eda m\u00e1s de las condiciones end\u00f3genas de la instituci\u00f3n local que de las ex\u00f3genas, de las cuales todo parecer\u00eda indicar que le son favorables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sangr\u00eda cat\u00f3lica que se inici\u00f3 en los a\u00f1os cincuenta, la que luego sucedi\u00f3 al Concilio Vaticano II (1962-1965), y la que dio la estocada final como resultado de la complicidad -ideol\u00f3gica y org\u00e1nica- de la c\u00fapula clerical con la dictadura militar, dej\u00f3 muy lejos el paroxismo cat\u00f3lico de las d\u00e9cadas del treinta y cuarenta. Sin embargo, y de una forma interesantemente parad\u00f3jica, la militante abdicaci\u00f3n institucional de muchos y muchas que se identificaron en una ocasi\u00f3n con esta religi\u00f3n fue compatible con una permanencia cosmol\u00f3gica, y ritual en muchos casos, que se mantuvo presente pese a la migraci\u00f3n hacia otros destinos sagrados. Budistas, espiritistas, adherentes de Sai Baba, evang\u00e9licos, seguidores de la Nueva Era, convertidos al Islam y devotos del Gauchito Gil, entre otros m\u00faltiples espacios de vivencia espiritual, preservaron abiertos los portales simb\u00f3licos que los vinculaban otrora con el imaginario cat\u00f3lico. El catolicismo ya no es el mismo sencillamente porque la cultura espiritual mut\u00f3 en funci\u00f3n de la irrupci\u00f3n de nuevos actores, pr\u00e1cticas y cosmolog\u00edas que empujaron a sus adherentes hacia un intercambio simb\u00f3lico dif\u00edcil de eludir. \u00bfSe tratar\u00e1 entonces de un catolicismo recargado y <i>aggiornado<\/i> en la <i>matrix<\/i> cultural que llama de nuevo a quienes hab\u00edan migrado a otros credos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misa de la vigilia pascual del S\u00e1bado Santo en una parroquia del barrio de Caballito, el p\u00e1rroco -un religioso que promediaba sus cincuenta y \u00abten\u00eda onda\u00bb, seg\u00fan me aclaraba una acolita- dec\u00eda en su homil\u00eda a una colmada asistencia que \u00e9l no estaba contento por tener un papa argentino, baj\u00e1ndole intencionalmente los decibeles al tema de la argentinidad al palo. De lo que s\u00ed se alegraba, por el contrario, era de que el nuevo pont\u00edfice de seguro -pensaba bastante convencido- llevar\u00eda a la Santa Sede una espiritualidad latinoamericana que est\u00e1 pr\u00f3xima a nuestra propia experiencia social y religiosa. Sus palabras me hicieron recordar la arenga de la cantante de Diluvio Tropical en la plaza, quien ped\u00eda que la acompa\u00f1emos \u00abcon las palmas\u00bb mientras entonaba \u00abEl Cristo de la Villa\u00bb y aclaraba que era el tema preferido de \u00e9l. En esta misma parroquia otro sacerdote \u00abcopado\u00bb, de acuerdo con la misma mujer -aunque debo conceder que la liturgia era algo \u00abespecial\u00bb-, pregunt\u00f3 \u00abcu\u00e1ntos de los presentes vienen a una misa de vigilia por primera vez\u00bb; unas veinte personas t\u00edmidamente levantaron sus manos en el templo abarrotado. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda llevado a esta gente a participar de una celebraci\u00f3n tan trascendente al catolicismo como lo es la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta direcci\u00f3n, unos d\u00edas antes en otra parroquia del partido de Tres de Febrero a la que vengo asistiendo con cierta frecuencia, me pareci\u00f3 advertir m\u00e1s movimiento de gente del que hab\u00eda notado el a\u00f1o anterior para la misma fecha del domingo de Ramos. Un preludio significativo a uno de los episodios lit\u00fargicos m\u00e1s importantes y recordados anualmente por la Iglesia Cat\u00f3lica. La pregunta recurrente, \u00bfser\u00eda que el mito papal sellar\u00eda una nueva ascensi\u00f3n del catolicismo? A la semana siguiente en esa parroquia, una se\u00f1ora durante el v\u00eda crucis dec\u00eda que \u00abhace a\u00f1os que no ve\u00eda tanta gente\u00bb. Los v\u00eda crucis vivientes de la zona, as\u00ed como los que se llevaron a cabo en el vecino partido de General San Mart\u00edn -en Villa Lynch, Villa Maip\u00fa y Villa Progreso, por ejemplo-, si bien fueron m\u00e1s recatados con respecto al despliegue de concurrentes que present\u00f3 el organizado en torno a la Catedral Metropolitana, fueron c\u00e1lidos, participativos, y parecieron insinuar modestamente los br\u00edos que inspiran y anticipan al catolicismo de la era franciscana. En la Capital Federal, luego de la imponente Misa Criolla entonada por Zamba Quipildor en la Catedral el martes 26, el Gobierno de la Ciudad dispuso para Semana Santa un circuito de visitas guiadas a trav\u00e9s de su ente oficial de Turismo y la Direcci\u00f3n de Cultos por los \u00absitios emblem\u00e1ticos\u00bb -de ahora en adelante mitificados- por los que pas\u00f3 Francisco durante su vida religiosa en la ciudad (la casa natal, el sitio donde estudi\u00f3 y la iglesia de su ordenaci\u00f3n, entre otros).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tanto, de forma id\u00e9ntica a la que se vio en Buenos Aires, en aquellos partidos del Conurbano el catolicismo dej\u00f3 los templos como lo hab\u00eda hecho otras veces, pero ahora con la novedad y la alegr\u00eda de tener un papa argentino. El Viernes Santo grupos de laicos con cruces y antorchas de madera, salieron junto al sacerdote a recorrer uno de los barrios de la zona oeste de San Mart\u00edn. Algo similar suced\u00eda en otros sitios de la misma localidad. All\u00ed, como en otras parroquias, pod\u00edan observarse las banderas de Argentina y del Vaticano compartiendo un id\u00e9ntico valor simb\u00f3lico en la cabecera del templo. En muchos casos, igualmente, el rango del evento amerit\u00f3 una concelebraci\u00f3n que signific\u00f3 la participaci\u00f3n lit\u00fargica de m\u00e1s de un sacerdote. En ese mismo lugar, al centro y al frente de la iglesia pod\u00eda verse un mont\u00edculo de varias bolsas de pl\u00e1stico apiladas con alimentos no perecederos. De modo an\u00e1logo, durante el domingo de Ramos un gran canasto repleto de bolsas con donaciones tambi\u00e9n se ubicaba en la parte trasera del templo central de un colmado santuario en el partido de Tres de Febrero. \u00abD\u00f3nde se puede dejar esto\u00bb, pregunt\u00f3 un muchacho de mediada edad al entrar al templo mientras el cura celebraba la misa a otro asistente que escuchaba con atenci\u00f3n a mi lado la homil\u00eda; \u00abpor all\u00e1\u00bb, le dijo se\u00f1alando con la mano a mi izquierda donde hab\u00eda una gran canasta repleta de provisiones. En aquella parroquia de San Mart\u00edn, el Viernes Santo salieron grupos de peregrinos desde diferentes puntos para converger todos juntos en la sede parroquial. Aqu\u00ed, como en otros lugares, se vio la salida de los cat\u00f3licos a los barrios. El catolicismo se empieza a imaginar a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/nueva.jpg\" rel=\"lightbox-3\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-357 alignright\" alt=\"nueva\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/nueva-257x215.jpg\" width=\"257\" height=\"215\" \/><\/a>El merchandising papal (estampitas, pins, y otros objetos), como en la vigilia de asunci\u00f3n, pas\u00f3 a ser parte del horizonte comercial de santer\u00edas y puestos callejeros aleda\u00f1os a las iglesias. Un p\u00f3ster del papa pod\u00eda verse en varias de ellas durante la Semana Santa. As\u00ed suced\u00eda en la menci\u00f3n de las homil\u00edas en las que casi de rigor hab\u00eda alguna alusi\u00f3n al nuevo papa. \u00a1C\u00f3mo evitarlo! Una parroquia de Villa Lynch tambi\u00e9n realiz\u00f3 su v\u00eda crucis viviente en el Viernes Santo. Se trat\u00f3, al igual que otros, de una caminata lenta y pausada por el vecindario. Los transe\u00fantes ocasionales permanec\u00edan parados viendo el conjunto de peregrinos que acompa\u00f1aba al grupo de laicos que interpretaba la escena b\u00edblica de las catorce estaciones del calvario. En esta performance, los voluntariosos actores se repart\u00edan los diferentes papeles que buscaban reconstruir las escenas principales de la crucifixi\u00f3n. All\u00ed estaba Jesucristo, por supuesto; pero tambi\u00e9n estaba Mar\u00eda, Juan el ap\u00f3stol, y los soldados romanos que laceraban el cuerpo de quien iba a terminar en la cruz. Los ropajes, en muchos casos improvisados, resultaron igualmente efectivos para recrear con detalle teol\u00f3gico la atm\u00f3sfera que caracteriz\u00f3 a la pasi\u00f3n. Los p\u00e1rrocos lideraron la marcha de ac\u00f3litos y la representaci\u00f3n, tal como lo hicieron en otros v\u00eda crucis. En otros casos, como en el que presenci\u00e9 en Tres de Febrero, se despleg\u00f3 una gran cruz de madera que fue cargada alternativamente por distintos peregrinos en el curso de la caminata. El pueblo de Dios y el \u00abpueblo argentino\u00bb y sus dolores aparecieron mixturados con citas b\u00edblicas que, anexados ret\u00f3ricamente a los sucesos de la v\u00eda dolorosa, alud\u00edan a temas actuales concretos como el aborto, la corrupci\u00f3n, o la falta de respuesta a necesidades sociales concretas. Tal como lo hab\u00eda comprobado antes en escenas rituales semejantes, el v\u00eda crucis habilitaba asimismo una suerte de inventiva ritualizaci\u00f3n del malestar social. Se convert\u00eda en una instancia autorizada y leg\u00edtima de enunciaci\u00f3n y producci\u00f3n de discurso; este \u00faltimo, tanto como la performance art\u00edstica, se present\u00f3 como una tecnolog\u00eda expresiva de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de sentidos acerca de los \u00e1nimos sociales que circulan en torno a la realidad y su percepci\u00f3n colectiva. Aparece ac\u00e1 una convergencia entre texturas b\u00edblicas y sociales que permite imaginar, en un lenguaje religioso, la situaci\u00f3n de una naci\u00f3n atormentada por males que siente como categ\u00f3ricamente evitables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todos los casos, la gente avanzaba silenciosa y compenetrada en las lecturas y en el ejercicio espiritual al que invitaba el ritual. Hab\u00eda unos controles policiales m\u00ednimos para asegurar la log\u00edstica del corte de calles y la seguridad de quienes transitaban detr\u00e1s de la cruz. Si bien el conjunto de la concurrencia era variable, en general resultaba significativa si tomamos como referencia una marcha de una densa cuadra y media, en dos de los casos observados; hasta de algo menos de una cuadra en otro de los v\u00eda crucis que se hab\u00eda realizado m\u00e1s temprano. As\u00ed, tanto los seguidores laicos como los eventuales peatones se convert\u00edan provisoriamente en el auditorio que miraba con atenci\u00f3n cada escena de las teatralizaciones que desplegaban los personajes. En especial, en las ca\u00eddas de Jes\u00fas, en las cuales la liturgia instaba a una nueva parada de la procesi\u00f3n. Al d\u00eda siguiente, en la vigilia del S\u00e1bado de Gloria, en todas las parroquias se desarroll\u00f3 el rito de la bendici\u00f3n del fuego y del cirio pascual, con un templo a oscuras aguardando el fuego nuevo previamente tomado de las brasas bendecidas por el sacerdote. Ese fuego refiere tanto a la victoria de Cristo -como \u00fanica luz divina- sobre las tinieblas, como a la columna luminosa que acompa\u00f1\u00f3 a los hebreos a trav\u00e9s de su marcha por el desierto. Durante ese S\u00e1bado Santo, coros parroquiales de j\u00f3venes acompa\u00f1aron con voces y guitarras los festejos de la Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. La atenci\u00f3n de confesiones de fieles fue tambi\u00e9n constante y se vieron filas por cada uno de los sacerdotes dispuestos para cumplir con ese sacramento. En una de las parroquias de Villa Maip\u00fa en San Mart\u00edn, una se\u00f1ora dec\u00eda que \u00abse vio un verdadero esp\u00edritu pascual\u00bb y, para ella, esa vigilia de S\u00e1bado Santo hab\u00eda sido \u00abmuy participativa\u00bb. \u00a0En tanto que en la misma iglesia, durante el d\u00eda anterior, otra asistente afirmaba que \u00abjam\u00e1s hab\u00eda vivido un v\u00eda crucis as\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, con m\u00e1s preguntas que respuestas dej\u00e9 la vigilia de la plaza y la Pascua con la sensaci\u00f3n de que en cada uno de estos eventos -a su manera- se rumiaba alegr\u00eda y esperanza. En el primer caso me qued\u00f3 la impresi\u00f3n de que la percepci\u00f3n de los concurrentes era de que el acontecimiento que los aglutinaba no pertenec\u00eda solo a ellos sino a la naci\u00f3n toda. En el segundo evento sent\u00ed que la visibilidad del catolicismo, entendido como la intensificaci\u00f3n de su aparici\u00f3n en la esfera p\u00fablica, podr\u00eda signar las pol\u00edticas de la Iglesia en los tiempos venideros como parte de lo que ella entiende como la \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb. Por estas razones, para los cat\u00f3licos hab\u00eda m\u00e1s posibilidad de pensar que la gracia se pod\u00eda derramar por fuera de los templos. El desaf\u00edo era ahora imaginar la naci\u00f3n del mito en los tiempos de Francisco. Con \u00e9l, la naci\u00f3n cat\u00f3lica volvi\u00f3 a ascender una vez m\u00e1s. Como lo hab\u00eda advertido en otros rituales cat\u00f3licos, tambi\u00e9n me iba de la Catedral con la impresi\u00f3n de que no hay ning\u00fan sentimiento m\u00e1s social que la esperanza. Por eso, entre los aromas de garrapi\u00f1adas y hamburguesas de la plaza y las visiones crudas de los cristos martirizados que hab\u00eda visto en algunos de los v\u00eda crucis vivientes del Gran Buenos Aires, tambi\u00e9n se percib\u00edan las v\u00edsperas de lo que para muchos parec\u00eda ser la imaginaci\u00f3n de un devenir nacional alternativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Gustavo Andr\u00e9s Ludue\u00f1a (CONICET-UNSAM-FLACSO) La vigilia de asunci\u00f3n me tom\u00f3 apenas empezada. Unas cuadras alrededor del epicentro en torno a la Catedral Metropolitana era un real pandem\u00f3nium de autos, vallas, cortes de calle, colaboradores municipales de tr\u00e1nsito, y gente que flu\u00eda hacia el centro de algo que ya se palpitaba a un hecho cantado. Un hombre bien conocido estaba a horas de convertirse en el protagonista de un acontecimiento hist\u00f3rico sin precedentes; en el primer jesuita, el primer Francisco, el primer americano y, por sobre todo, en el primer argentino en ocupar el lugar de San Pedro. El exceso de ser el primero en tanto, ten\u00eda el efecto exponencial &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/francisco-un-mito-de-asuncion-y-nacion\/#more-343\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":357,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[29,26,30],"tags":[28,16],"class_list":["post-343","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-debates","category-eleccion-del-papa","category-ensayos","tag-papa-argentino","tag-religion-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=343"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/343\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1236,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/343\/revisions\/1236"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/357"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}