{"id":3452,"date":"2017-09-19T12:24:55","date_gmt":"2017-09-19T15:24:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=3452"},"modified":"2017-09-19T12:36:39","modified_gmt":"2017-09-19T15:36:39","slug":"de-la-ufologia-a-la-cronica-de-la-creencia-ovni","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/de-la-ufologia-a-la-cronica-de-la-creencia-ovni\/","title":{"rendered":"De la ufolog\u00eda a la cr\u00f3nica de la creencia OVNI"},"content":{"rendered":"<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3453\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/ale1-240x300.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/ale1-240x300.jpg 240w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/ale1-512x640.jpg 512w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/ale1.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/>En esta cr\u00f3nica publicada originalmente en la revista Brando, el periodista Alejandro Agostinelli narra su trayectoria desde la ufolog\u00eda (y de los intentos de comprobaci\u00f3n de la realidad del fen\u00f3meno) hacia una perspectiva que considera m\u00e1s la dimensi\u00f3n socio-cultural de la creencia, que ha dado origen, en nuestro pa\u00eds y en el mundo, a diversos movimientos religiosos.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>por Alejandro Agostinelli<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Soy de la generaci\u00f3n de los recortes de diarios. ya desde chico, tema que me interesaba, tema que iba a parar a mi \u00e1lbum de noticias. En 1973, cuando comenc\u00e9 a armar mi archivo -palabra grande para describir una monta\u00f1a de carpetas desordenadas-, era incapaz de calcular el valor que iban a tener esos papeles para m\u00ed. Entend\u00e1monos:\u00a0<strong>para una persona normal, el destino obligado de esos recortes es el tacho de basura. Pero yo los atesoro como si fuera carb\u00f3n que, en cualquier momento, se puede volver diamante.<\/strong>\u00a0Despu\u00e9s de tres d\u00e9cadas o m\u00e1s de dedicarme al periodismo de lo extraordinario y lo paranormal, s\u00e9 que cada historia en la que alguna persona relata acontecimientos inusuales tiene un potencial fenomenal. Son historias que mejoran con el tiempo. Nunca sabemos cu\u00e1ndo puede aparecer un dato nuevo, una conexi\u00f3n inesperada, o transformarse en el eslab\u00f3n de una cadena mayor.<\/p>\n<p>En tiempos de paz, el cielo suele ser una zona de relativa calma: es dif\u00edcil ver pasar naves a\u00e9reas en forma intempestiva. La primera gran noticia del siglo XX que liquid\u00f3 esa idea comenz\u00f3 a contarse la tarde del 24 de junio de 1947 cuando un comerciante, Kenneth Arnold, vio desde su avioneta nueve objetos que sobrevolaban muy r\u00e1pido el monte Rainier, en el estado de Washington.<\/p>\n<p>Durante mi adolescencia, Fabio Zerpa insist\u00eda en que Arnold hab\u00eda visto \u00abnueve tazas de caf\u00e9\u00bb voladoras, algo que me confund\u00eda, sobre todo porque, a partir de aquella observaci\u00f3n, hab\u00eda nacido el t\u00e9rmino de \u00abplatillo volador\u00bb (flying saucer) que, supuestamente, era la forma de las aeronaves, porque eso era antes de que t\u00e9cnicos de la Fuerza A\u00e9rea de los Estados Unidos los rebautizaran \u00abobjetos voladores no identificados\u00bb. En 1988, un estudiante de Sociolog\u00eda franc\u00e9s, Pierre Lagrange, viaj\u00f3 a Estados Unidos para reconstruir los dos primeros d\u00edas de los famosos platillos. Era la primera vez que alguien lo hac\u00eda. Entrevist\u00f3 a testigos, familiares y periodistas y determin\u00f3 que Arnold nunca hab\u00eda visto tazas de caf\u00e9 ni, mucho menos, platillos voladores. El piloto dijo que esos objetos eran como boomerangs. Y que volaban \u00abcomo platillos saltando sobre el agua\u00bb. Bill Bequette, periodista del diario East Oregonian, malinterpret\u00f3 esa descripci\u00f3n de movimiento con otra de forma. La met\u00e1fora cre\u00f3 el molde cultural donde iban a calzar los testimonios siguientes: si esos objetos eran discoidales, eran los \u00abverdaderos\u00bb platillos voladores. Y, si esos platillos eran reales, entonces se hab\u00edan \u00abadecuado\u00bb a un error period\u00edstico. El equ\u00edvoco de Bequette enoj\u00f3 a Arnold cuando a\u00fan ignoraba que en esa peque\u00f1a errata estaba cifrado el destino de un misterio moderno, quiz\u00e1s uno de los m\u00e1s populares del siglo XX.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-3454\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/flying-saucers-attack-196x300.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/flying-saucers-attack-196x300.jpg 196w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/flying-saucers-attack-418x640.jpg 418w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/flying-saucers-attack.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/>Cuando uno dice recortes tambi\u00e9n habla de revistas, historietas y anotaciones.\u00a0<strong>Repasar esas carpetas, 44 a\u00f1os despu\u00e9s, comprende un viaje a la imaginaci\u00f3n de un adolescente que nutr\u00eda sus sue\u00f1os con lo que ve\u00eda en la tele:<\/strong>\u00a0el final de la misi\u00f3n Apolo, que puso 12 hombres en la Luna; series como Viaje a las estrellas y El t\u00fanel del tiempo; pel\u00edculas donde el futuro era el m\u00e1s sombr\u00edo retrato de la desolaci\u00f3n, por ejemplo, en Soylent Green (Richard Fleyster, 1973), o representaba p\u00e1nicos paranormales, como en Carrie (Brian de Palma, 1976), o terrores religiosos, como en El exorcista (William Friedkin, 1973). Con Javier, mi hermano menor, junt\u00e1bamos las tiras de El regreso de Osiris, la odisea espacial que dibuj\u00f3 Alberto Contreras en Clar\u00edn hasta su muerte. Y devor\u00e1bamos El Eternauta, el Mart\u00edn Fierro de nuestra generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por aquellos a\u00f1os, los naipes del platillismo estaban barajados de un modo extra\u00f1o. En esas carpetas, esperaban humanoides que hablaban desde la pantalla del televisor o interfer\u00edan en la programaci\u00f3n radial, hombres de negro que le hab\u00edan perforado a tiros la persiana a un uf\u00f3logo que -supimos a\u00f1os despu\u00e9s- militaba en un movimiento guerrillero, o cuentos casi infantiles que sal\u00edan en los diarios, como el de unos chicos sicilianos a quienes un escamoso reptiliano les dijo: \u00abVenid conmigo, os ense\u00f1ar\u00e9 mi idioma y os llevar\u00e9 a la Luna\u00bb. En esos a\u00f1os, intercambiaba cartas con personas incre\u00edbles, entre ellas, una ecuatoriana que llenaba p\u00e1ginas y p\u00e1ginas de papel de calcar con una letra cursiva min\u00fascula, tal vez empeque\u00f1ecida por el temor al escepticismo. Me acuerdo de las vueltas que dio para confesar su \u00edntima convicci\u00f3n de que el padre de su hijo era un mes\u00edas nacido en otro mundo. En su confesi\u00f3n hab\u00eda un dolor grand\u00edsimo. Una vez not\u00e9 tinta corrida por las l\u00e1grimas en esas cartas llenas de historias extravagantes.<\/p>\n<p>En los 70 casi no hab\u00eda libros sobre ovnis y las revistas especializadas eran pocas. Sin internet, redes sociales ni Cable, la informaci\u00f3n circulaba a cuentagotas. Quiz\u00e1s esa carencia incentivaba cierto esp\u00edritu inquisitivo. El correo postal era la base de todo intercambio entre pa\u00edses lejanos y, entre el env\u00edo y la recepci\u00f3n de una carta, pod\u00edan pasar 20 d\u00edas. Arm\u00e9 mi primera red de corresponsales con algunos compa\u00f1eros de la secundaria. Formamos el Gaife (Grupo Aficionado para la Investigaci\u00f3n de Fen\u00f3menos Espaciales), que editaba un bolet\u00edn fotocopiado. Cora Can\u00e9, en su Clar\u00edn Porte\u00f1o, nos public\u00f3 una invitaci\u00f3n para contactar a otros interesados. Llovieron cartas de todo el mundo. Revistas de ciencia ficci\u00f3n como M\u00e1s all\u00e1 y 2001 Periodismo de anticipaci\u00f3n tambi\u00e9n alentaban a los lectores a publicitar grupos de aficionados.<\/p>\n<p>Durante algunos a\u00f1os cre\u00edmos en la existencia de testigos v\u00edrgenes de la influencia de la ciencia ficci\u00f3n, libres del contagio de los medios y, por ende, capaces de dar fe de las incursiones de naves espaciales de tuercas y tornillos. En 1979, yo era casi el \u00fanico integrante del Gaife y con nuevos amigos cofundamos el Cefanc (Centro de Estudios de Fen\u00f3menos A\u00e9reos No Convencionales). Desde el nombre se advierte que las ilusiones de cientificismo crec\u00edan.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3455\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/I-want-to-believe-192x300.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/I-want-to-believe-192x300.jpg 192w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/I-want-to-believe.jpg 352w\" sizes=\"auto, (max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/>Quer\u00edamos casos reales,<strong>\u00a0pero cuando fuimos a entrevistar a Norberto Lorenzutti, un chico de nuestra edad que hab\u00eda tomado una serie de fotos de un platillo sobre Barrio Norte,\u00a0<\/strong>no esper\u00e1bamos encontrar indicios de un ovni de papel pegado en el vidrio de la ventana. Su madre qued\u00f3 tan impactada que corri\u00f3 a llevar el material a Fabio Zerpa, quien public\u00f3 todo en un camino sin retorno. Desde entonces, muchas veces me reencontr\u00e9 con historias as\u00ed, en las que un enga\u00f1o o una travesura infantil se le va de las manos a su creador para encallar en los cat\u00e1logos de narrativas ufol\u00f3gicas. Algo m\u00e1s simp\u00e1tico nos ocurri\u00f3 con mi coequiper de aquellos a\u00f1os, Alex Chionetti. En Lan\u00fas, un vecino hab\u00eda denunciado el aterrizaje de un ovni, sobre el que dio toda clase de detalles. En el frente de su vivienda hab\u00eda un c\u00edrculo de unos siete metros. El centro parec\u00eda calcinado por una tobera y hab\u00eda hongos alrededor. Volv\u00ed a mi casa con dos bolsitas con muestras, una interior y otra exterior, y las colgu\u00e9 en el picaporte de mi cuarto. Al otro d\u00eda despert\u00e9 oyendo un pedido de auxilio de mi madre.<\/p>\n<p>-\u00a1Mar\u00eda! \u00a1Ven\u00ed urgente! \u00a1Mir\u00e1 lo que me han metido en la casa!<\/p>\n<p>La vecina entr\u00f3 y dio un diagn\u00f3stico inapelable.<\/p>\n<p>-Te han hecho un trabajo.<\/p>\n<p>-\u00bfEh?<\/p>\n<p>-Te han hecho un maleficio. Esto es magia negra.<\/p>\n<p>-Ay, Mar\u00eda, yo sab\u00eda que alguien me quer\u00eda embromar.<\/p>\n<p>Cuando, risue\u00f1o, me acerco para conocer el motivo de tal ingenuidad, observo espantado c\u00f3mo las posibles evidencias de un aterrizaje extraterrestre crepitaban en un fuego purificador en la vereda.<\/p>\n<p>-\u00a1Mam\u00e1, esas brujer\u00edas eran mis muestras! -grit\u00e9.<\/p>\n<p>Un bot\u00e1nico vio las fotos y dictamin\u00f3 que la huella hab\u00eda sido causada por una plaga de hongos que crece en forma circular a partir de una seta central que, al morir, deja residuos oscuros, como si fuesen rastros de ignici\u00f3n. Antes de ser atribuidas a marcas de ovnis, la gente cre\u00eda que estas huellas eran rondas de brujas o anillos que dejaban las hadas al bailar. Cr\u00e9ase o no, todav\u00eda circulan fotos de anillos de hadas como evidencia del aterrizaje de ovnis.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-3457\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/crop-circles-300x171.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"171\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/crop-circles-300x171.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/crop-circles-640x366.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/crop-circles.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Al tiempo viajamos a Quilmes para visitar a Alejandra Mart\u00ednez de Pascucci. En julio de 1968, hab\u00eda contado al diario Cr\u00f3nica su asombroso viaje en un plato volador junto a dos seres de luz. Al comienzo no nos quiso recibir. Por fin entreabri\u00f3 la puerta y confes\u00f3: \u00abEso fue una mentira m\u00eda\u00bb. \u00bfCon qu\u00e9 fin? \u00abQuer\u00eda llevar a mi hijo a la tele\u00bb. El sue\u00f1o del nene era cantar en S\u00e1bados circulares de Mancera.<\/p>\n<p>Para aquellas encuestas pioneras tambi\u00e9n cruzamos el charco. Florencio Escard\u00f3, un destacado pediatra cuyano, hab\u00eda descripto en La Naci\u00f3n las maravillas que vio en Uruguay. \u00abEn Salto existe un ovn\u00eddromo\u00bb, dijo. Era invierno de 1980. Con Chionetti no lo dudamos. Ten\u00edamos que ir a conocer ese lugar. Ya en la estancia La Aurora, su due\u00f1o, \u00c1ngel Tonna, nos confi\u00f3 que sus campos eran una base de operaciones extraterrestres. Todo comenz\u00f3 en febrero de 1977 como un caso de ovni m\u00e1s: la visi\u00f3n de unos objetos, luces nocturnas y un rayo que volte\u00f3 parte de un bosque, mat\u00f3 un perro, esteriliz\u00f3 un toro y calcin\u00f3 un omb\u00fa que, seg\u00fan Tonna, qued\u00f3 impregnado de radiactividad: bicho que ca\u00eda dentro sucumb\u00eda momificado.\u00a0<strong>Nada de esto era cierto, explicaron los uf\u00f3logos locales. Pero nosotros quer\u00edamos vivir la experiencia y decidimos pasar la noche a campo abierto. Sin linternas, sin carpa, sin mantas, pero con la moral alta y dispuestos a enfrentar lo desconocido<\/strong>. El relato de Tonna era poco convincente, pero su familiaridad con lo extraterreno ten\u00eda algo perturbador.<\/p>\n<p>Cuando cay\u00f3 el Sol, se\u00f1al\u00f3 las naves.<\/p>\n<p>-Ah\u00ed est\u00e1n, \u00bfven?<\/p>\n<p>-\u00bfD\u00f3nde? \u00bfD\u00f3nde? -nos desesperamos.<\/p>\n<p>-Ahicito nom\u00e1s, se aparecen a estas horas.<\/p>\n<p>Era verdad. Dos focos rojizos parpadeaban sobre el horizonte.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3458\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/pajarillo-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/pajarillo-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/pajarillo-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/pajarillo-640x360.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/pajarillo.jpg 980w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Poco antes, cerca de Montevideo, hab\u00edamos entrevistado a\u00a0<strong>Juan Froche, un herrero que el 14 de junio de ese a\u00f1o hab\u00eda forcejeado con dos humanoides<\/strong>, con tajos en la frente, que le quemaron la palma de la mano. Tambi\u00e9n nos reunimos con Carlos P\u00e9rez Lavagnini, Carlos Cantonnet y otros miembros de la Comisi\u00f3n Ovni de la Fuerza A\u00e9rea uruguaya, Cridovni, que se hab\u00eda fundado hac\u00eda pocos meses. Nos hab\u00edan contado historias asombrosas. Habl\u00e1bamos sobre todo eso en medio de la noche y la nada, pisando bosta, salteando alambrados y caminando en direcci\u00f3n a una luz extra\u00f1a. Hac\u00eda fr\u00edo y nos faltaba abrigo. El resplandor brillaba sobre el horizonte, no se mov\u00eda, pero esa madrugada aquel misterio era nuestro. La luz titilaba, se apagaba y reaparec\u00eda en otro lugar. Chionetti, mayor que yo, se re\u00eda de mis quejas. Rezongaba por la hora, el fr\u00edo, la incertidumbre&#8230; \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s \u00edbamos a caminar? \u00bfCu\u00e1l era el l\u00edmite? Yo estaba cagado en las patas. Alex gozaba. \u00abSomos piezas de un ajedrez c\u00f3smico. Estamos perdidos. \u00a1La inteligencia del fen\u00f3meno nos manipula!\u00bb, recit\u00f3 como pose\u00eddo por el esp\u00edritu del profesor Neurus. En algo ten\u00eda raz\u00f3n: est\u00e1bamos perdidos. Esa caminata eterna no acortaba la distancia que nos separaba de la luz. Yo imaginaba que esa nave, o lo que diablos fuera, se nos pod\u00eda venir encima. Est\u00e1bamos por cruzar el en\u00e9simo alambrado de p\u00faa cuando pegu\u00e9 un salto hacia atr\u00e1s: el metal vibr\u00f3 violentamente.<\/p>\n<p>-\u00bfViste eso? -le pregunt\u00e9 algo alterado a Alex.<\/p>\n<p>-\u00bfSi vi qu\u00e9? -mi amigo parec\u00eda en otra.<\/p>\n<p>-\u00a1Que el alambrado se movi\u00f3! -insist\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 se va a mover!<\/p>\n<p><strong>El alambrado tembl\u00f3 con m\u00e1s fuerza a\u00fan. Mi mente aceler\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pido que mis piernas: sal\u00ed disparado de ah\u00ed.<\/strong>\u00a0Mi compa\u00f1ero me sigui\u00f3 el tranco con su pata coja. Mi coraz\u00f3n lat\u00eda como una Kalashnikov. Doblado de la risa, Alex se disculp\u00f3. Me hab\u00eda hecho una broma. Ya est\u00e1, desert\u00e9, me dije. La ufolog\u00eda de campo no es para m\u00ed. Yo ten\u00eda 17 a\u00f1os. Ya era tarde. Ten\u00eda hambre. Hac\u00eda fr\u00edo. Extra\u00f1aba a mi mam\u00e1. Y el miserable casco de la estancia no aparec\u00eda.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda, Tonna nos llev\u00f3 en jeep a la zona de la luz. El paseo incluy\u00f3 una parada en los asentamientos: el famoso ovn\u00eddromo de Salto. \u00abEllos estacionan ac\u00e1, usan las mismas huellas\u00bb, explic\u00f3. Las marcas no eran asombrosas: parec\u00edan artesanales, c\u00edrculos hundidos como si empotraras una cacerola en el barro. Por ah\u00ed hab\u00eda una ruta bastante transitada. Algunas naves pod\u00edan ser faros de autom\u00f3viles. Otras, luces de un farol. Una luz se prende, la otra se apaga. Una luz quieta parpadea por muchas razones: cambios de temperatura del aire, ropa tendida movida por el viento&#8230; El resto, magia pura: expectativa (no fuimos a Salto para recolectar tomates), cultura (el copyright de la teor\u00eda del juego de ajedrez de Chionetti era de nuestro admirado Jacques Vall\u00e9e) y sugesti\u00f3n (Tonna, Froche, el relato de uf\u00f3logos, nuestras propias conversaciones).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-3459\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/aurora-300x206.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/aurora-300x206.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/aurora.jpg 607w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>La Aurora convoc\u00f3 a cientos de grupos contactistas. Ven\u00edan de todas partes. Supimos que hab\u00edan peregrinado hasta all\u00ed seguidores de la \u00abcapitana\u00bb Perla Pervi\u00fa o Madre Isis, una mendocina que aseguraba vaticinar y detener tsunamis con el poder de la oraci\u00f3n, y los de Trigueirinho, quien m\u00e1s tarde ungi\u00f3 la estancia con uno de los siete centros energ\u00e9ticos de la Tierra. La Aurora tambi\u00e9n fue un ejemplo de sincretismo cat\u00f3lico-platillista. As\u00ed como en 1981 apareci\u00f3 un crucifijo marcado en la tierra, en 1987 los Tonna erigieron una gruta para los devotos del padre P\u00edo de Pietrelcina, fraile capuchino canonizado por Juan Pablo II en 2002, por poseer el don de la bilocaci\u00f3n, los estigmas de Cristo y la capacidad de curar. Parece que a la Iglesia no le gust\u00f3 esa mezcla: por a\u00f1os sus curas tuvieron prohibido celebrar la misa en el lugar. Uf\u00f3logos religiosos y laicos siguieron acampando. En 2005, cuando Tonna falleci\u00f3, sus hijos se rindieron. Hoy, en La Aurora, coexisten ofrendas cat\u00f3licas, bricolaje alien\u00edgena y leyendas seculares como una visita de Neil Armstrong que el astronauta neg\u00f3 haber realizado. Su esplendor solo fue eclipsado en 1986 con el nacimiento de otro santuario ovni m\u00e1s atractivo: el del cerro Uritorco, en C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p>Algo m\u00e1s ocurri\u00f3 en 1980. El s\u00e1bado 14 de junio, pasadas las 19 horas,\u00a0<strong>una gigantesca aureola luminosa cruz\u00f3 el cielo de casi todo el Cono Sur. Se transparentaba la luminosidad de las estrellas como una enorme nube anular, hasta que se extingui\u00f3 en un tenue punto de luz.<\/strong>\u00a0Consegu\u00ed fotos tomadas en cuatro puntos del pa\u00eds y con Adri\u00e1n Legaspi, otro integrante del grupo, concluimos que el objeto era demasiado grande y estaba demasiado alto para ser una simple nave de otro planeta.\u00a0<strong>El fen\u00f3meno estaba a m\u00e1s de 200 kil\u00f3metros del suelo y ten\u00eda unos 10 kil\u00f3metros de di\u00e1metro.<\/strong>\u00a0No parec\u00eda poseer luz propia, sino reflejar los rayos del Sol, que a esa altitud a\u00fan lo iluminaba. Lo m\u00e1s probable, estimamos, es que fuera una experiencia en alta atm\u00f3sfera a cuenta de alguna agencia espacial. En diciembre, presentamos nuestras conclusiones en el Congreso Internacional que organizaba, en Mendoza, la Faece (Federaci\u00f3n Argentina de Estudios de la Ciencia Extraterrestre). As\u00ed como suena: ciencia extraterrestre, un concepto que invent\u00f3 Pedro Romaniuk, el m\u00e1ximo exponente argentino de esa extra\u00f1a cruza entre esoterismo, tecnolog\u00eda y religi\u00f3n. Todav\u00eda me pregunto c\u00f3mo sal\u00ed vivo de ah\u00ed, pero vali\u00f3 la pena. All\u00ed estrech\u00e9 lazos con amigos con quienes compartir\u00eda nuevas aventuras. Guillermo Roncoroni me invit\u00f3 a formar parte de la CIU (Comisi\u00f3n de Investigaciones Ufol\u00f3gicas) y de su revista Ufo Press y conocimos a J. Allen Hynek, doctor en Astronom\u00eda, fundador del Cufos (Center for Ufo Studies) y el uf\u00f3logo m\u00e1s emblem\u00e1tico del mundo: de asesorar el proyecto Libro Azul de la Fuerza A\u00e9rea de los Estados Unidos, pas\u00f3 a protagonizar un glorioso cameo en la escena final de Encuentros cercanos del tercer tipo, la pel\u00edcula de Spielberg de la que tambi\u00e9n hab\u00eda sido asesor.\u00a0<strong>Por Hynek conoc\u00ed a Jim Oberg, un investigador que ten\u00eda la respuesta: la \u00abnave\u00bb del 14 de junio hab\u00eda sido causada por el ingreso en la atm\u00f3sfera del combustible del cohete<\/strong>\u00a0que puso en \u00f3rbita un sat\u00e9lite sovi\u00e9tico de la serie Cosmos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3462\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/invasores1-202x300.jpg\" alt=\"\" width=\"202\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/invasores1-202x300.jpg 202w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/invasores1-768x1141.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/invasores1-431x640.jpg 431w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/invasores1.jpg 1831w\" sizes=\"auto, (max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/>Otra vez: las cosas miradas de cerca son menos raras. Mi viejo, que era importador, me llev\u00f3 varias veces a Europa. As\u00ed pude conocer a las grandes figuras de la ufolog\u00eda espa\u00f1ola, italiana y francesa. En los 80, naci\u00f3 la escuela psicosocial, impulsada por Michel Monnerie, Claude Mauge y Jacques Scornaux, entre otros viejos uf\u00f3logos aburridos de encontrar explicaciones a casos que sus colegas daban por inexplicados.\u00a0<strong>Solo los italianos entendieron que si la ufolog\u00eda ten\u00eda una misi\u00f3n, esta era hallar las causas de las observaciones.El rol del uf\u00f3logo deb\u00eda ser t\u00e9cnico, lejos de los fogoneros de mitos, a quienes solo les rinde contar historias sin importarles el rigor hist\u00f3rico.\u00a0<\/strong>Los enfants terribles de la escuela francesa viv\u00edan enfrascados en grandes luchas te\u00f3ricas. Si a fines de los 70 era transgresor reivindicar la investigaci\u00f3n de un fen\u00f3meno ninguneado por el establishment cient\u00edfico, ahora la heterodoxia era pararse en la vereda opuesta. La refutaci\u00f3n estaba de moda.<\/p>\n<p>Fueron a\u00f1os de una transici\u00f3n clim\u00e1tica. Vivencias como las abducciones, que exacerbaron el imaginario platillista como nunca antes, o historias como la captura de naves accidentadas, como el caso Roswell (la conspiraci\u00f3n secreta m\u00e1s famosa del mundo), mostraron \u00abrealidades alternativas\u00bb casi indistinguibles de la ciencia ficci\u00f3n. Eso hizo repensar los or\u00edgenes de todo. Ah\u00ed, en esa literatura, en esos c\u00f3mics, estaba cifrado el enigma. Los discos espaciales eran comunes en los a\u00f1os 30, en las historietas de Buck Rogers y Flash Gordon, en ilustraciones como las de Frank Paul para Amazing Stories. Despu\u00e9s de 1947, cuando los platillos encarnaron en el mundo real, el cine cataliz\u00f3 ese fervor en El d\u00eda que paralizaron la Tierra (1951), en Invasores de Marte (1953), en La guerra de los mundos (1953) o en El pueblo de los malditos (1960), todas pel\u00edculas con raptos, implantes y embarazos extra\u00f1os. Las primeras abducciones aparec\u00edan en ese material antes de 1964, cuando Betty y Barney Hill contaron bajo hipnosis el primer encuentro a bordo con alien\u00edgenas. Desde luego, la ficci\u00f3n cient\u00edfica no es la \u00fanica influencia cultural. El ocultismo teos\u00f3fico, el movimiento rosacruz y el espiritismo aportaron un repertorio completo de ideas que reencarnaron en la subcultura platillista: entes c\u00f3smicos creadores de la humanidad, misterios arqueol\u00f3gicos, continentes sumergidos y fuerzas rivales.<\/p>\n<p>Los 90 me encontraron con un pie fuera de ufolandia. Todo el tiempo aparec\u00edan nuevas religiones inspiradas en los extraterrestres y estudiar los alcances de ese movimiento me interes\u00f3 m\u00e1s. Mi \u00fanica demora, que tambi\u00e9n tuvo sus beneficios, fue cierto recrudecimiento de mi escepticismo: entre 1990 y 1994 form\u00e9 parte del Cairp (Centro Argentino para la Investigaci\u00f3n y Refutaci\u00f3n de la Pseudociencia). \u00c9ramos convocados por los medios para sofocar focos de pensamiento m\u00e1gico rebelde y public\u00e1bamos El ojo esc\u00e9ptico, la primera revista argentina sobre misterios que, en vez de venderlos, los desalentaba. No estuvo mal, fue un master acelerado en pensamiento cr\u00edtico y una oportunidad para analizar las creencias de la new age, en auge por aquellos d\u00edas. Pero un exceso de militancia intoxica el ejercicio id\u00f3neo de la profesi\u00f3n, y yo ya era periodista. Curiosamente, ese fue el punto que atac\u00f3 Sandra Russo cuando me rechaz\u00f3 una nota en P\u00e1gina\/12. \u00abUn esc\u00e9ptico como vos no puede cubrir el juicio a una vidente\u00bb, dijo.<\/p>\n<p><strong>Pero tampoco es ser justo con mi derecho a cambiar de ideas si mi abandono de las trincheras racionalistas se hubiese reducido a cierta necesidad de reciclarme como periodista imparcial. No, el \u00e9xito profesional no depende de esas sutilezas. Experiencias personales, un redescubrimiento de la magia en las vidas y el relato de las personas que tienen vivencias extraordinarias y una b\u00fasqueda de aprender m\u00e1s sobre los procesos sociales me llevaron a enderezar la punter\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3456 alignright\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/ale2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/ale2-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/ale2-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/ale2-640x427.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/ale2.jpg 1147w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Tres personas influyeron mucho en mi cambio de rumbo, un hombre y dos mujeres. El antrop\u00f3logo Alejandro Frigerio me ense\u00f1\u00f3 a acercarme a la dimensi\u00f3n sociocultural de unos fen\u00f3menos humanos y me hizo ver que en la ufolog\u00eda, secular o religiosa, se reproduc\u00edan procesos de estigmatizaci\u00f3n social que eran m\u00e1s f\u00e1ciles de visualizar en otras minor\u00edas. Emy, una mujer que lideraba una peque\u00f1a comunidad new age, me abri\u00f3 las puertas a su mundo m\u00edstico pese a que la primera referencia que le dieron de m\u00ed fue que yo era un esp\u00eda del Opus Dei. Su generosidad me permiti\u00f3 conocer por dentro la din\u00e1mica de grupos que pueden ser percibidos como sectas extra\u00f1as a las que hay que perseguir. Por \u00faltimo, Martha Green. Alguien con ese nombre estuvo en la terraza del Kavanagh en 1954, cuando un grupo de m\u00e9diums anunci\u00f3 que esa noche una nave de J\u00fapiter iba a sobrevolar el edificio. Busc\u00e1ndola, encontr\u00e9 a otra Martha Green, una abuelita encantadora. En un libro, Ozonis, revela su romance con un ser del espacio exterior. Es una larga historia, pero cuando la conoc\u00ed, valor\u00e9 m\u00e1s a las personas que son capaces de seguir adelante sin temor al rid\u00edculo, pese a la certeza de que vas a tener al mundo en contra. Escuchar a Martha no fue f\u00e1cil. Fue necesario derrotar prejuicios largamente cultivados.<\/p>\n<p>\u00bfVali\u00f3 la pena el viaje de aquel adolescente que cre\u00eda en los extraterrestres? \u00bfAcaso descender\u00e1n a la Tierra alguna vez seres de otros mundos? Ning\u00fan hallazgo confirma la tesis que le da sentido a la vocaci\u00f3n ufol\u00f3gica. Ni siquiera hay evidencias de que algunos informes puedan enmascarar un fen\u00f3meno original. \u00bfSobrevivir\u00e1 la ufolog\u00eda? Ninguna disciplina autodidacta con ambiciones c\u00f3smicas puede superar siete d\u00e9cadas de frustraciones, a menos que siga las reglas del mundillo religioso y conspirativo. \u00bfQu\u00e9 hacer? Lo que muchos a\u00fan hacen: recopilar, observar y estudiar las manifestaciones socioculturales que dan vida a este imaginario en permanente transformaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta cr\u00f3nica publicada originalmente en la revista Brando, el periodista Alejandro Agostinelli narra su trayectoria desde la ufolog\u00eda (y de los intentos de comprobaci\u00f3n de la realidad del fen\u00f3meno) hacia una perspectiva que considera m\u00e1s la dimensi\u00f3n socio-cultural de la creencia, que ha dado origen, en nuestro pa\u00eds y en el mundo, a diversos movimientos religiosos. por Alejandro Agostinelli Soy de la generaci\u00f3n de los recortes de diarios. ya desde chico, tema que me interesaba, tema que iba a parar a mi \u00e1lbum de noticias. En 1973, cuando comenc\u00e9 a armar mi archivo -palabra grande para describir una monta\u00f1a de carpetas desordenadas-, era incapaz de calcular el valor que &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/de-la-ufologia-a-la-cronica-de-la-creencia-ovni\/#more-3452\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":72,"featured_media":3453,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[60,85],"class_list":["post-3452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas","tag-diversidad-religiosa","tag-medios-de-comunicacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/72"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3452"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3465,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3452\/revisions\/3465"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3453"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}