{"id":4663,"date":"2019-10-08T12:24:59","date_gmt":"2019-10-08T15:24:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=4663"},"modified":"2019-10-08T12:25:29","modified_gmt":"2019-10-08T15:25:29","slug":"pentecostalismo-y-desigualdades-sociales-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/pentecostalismo-y-desigualdades-sociales-en-america-latina\/","title":{"rendered":"Pentecostalismo y desigualdades sociales en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_4665\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4665\" class=\"size-large wp-image-4665\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Annacondia-campa\u00f1a-La-Gaceta-Cristiana-640x350.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Annacondia-campa\u00f1a-La-Gaceta-Cristiana-640x350.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Annacondia-campa\u00f1a-La-Gaceta-Cristiana-300x164.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Annacondia-campa\u00f1a-La-Gaceta-Cristiana-768x420.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Annacondia-campa\u00f1a-La-Gaceta-Cristiana.jpg 1140w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><p id=\"caption-attachment-4665\" class=\"wp-caption-text\">Foto: La Gaceta Cristiana<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong>por Pablo Sem\u00e1n<\/strong><\/em> (UNSAM\/CONICET)<\/p>\n<p>Muy en general debe aceptarse que una de las realidades innegables de Am\u00e9rica Latina desde al menos los a\u00f1os 80 del siglo pasado es la de la multiplicaci\u00f3n casi constante de las desigualdades materiales y simb\u00f3licas, la de la perdida de homogeneidad y poder por parte de los sectores populares. De norte a sur, de este a oeste e incluyendo periodos que pudieron ser concebidos, en algunas dimensiones, como de recuperaci\u00f3n de los ingresos; y es que \u00e9stos se vieron contrapesados por la volatilidad de esa recuperaci\u00f3n y por el hecho de que en otras dimensiones (las de los bienes p\u00fablicos como el transporte, la educaci\u00f3n, la salud y el h\u00e1bitat y la dimensi\u00f3n del mercado de trabajo en su evoluci\u00f3n cuanti y cualitativa) la evoluci\u00f3n no fue tan favorable y, muchas veces, fue decepcionante. Todo esto para afirmar sint\u00e9ticamente que compartimos y sobre todo aceptamos el marco general de an\u00e1lisis que nos propone P\u00e9rez S\u00e1inz. Y no lo hacemos como se dice en mi pa\u00eds como un simple \u201csaludo a la bandera\u201d, como la repetici\u00f3n mec\u00e1nica de un credo del que ya se ha perdido el sentido, sino en la m\u00e1s profunda convicci\u00f3n de que la historia que ha hecho de Am\u00e9rica Latina la regi\u00f3n m\u00e1s desigual del planeta tiende a repetir, cada vez m\u00e1s en peores versiones, ese sino brutal.<\/p>\n<p>En este contexto quisiera hacer tres observaciones puntuales sobre la dimensi\u00f3n religiosa y, m\u00e1s espec\u00edficamente, sobre los efectos de las pr\u00e1cticas religiosas introducidas por el pentecostalismo en el balance global de las desigualdades en Am\u00e9rica Latina, con la tentativa de se\u00f1alar la complejidad y la ambig\u00fcedad de sus desempe\u00f1os sociales seg\u00fan dimensiones y contextos de an\u00e1lisis.<\/p>\n<div id=\"attachment_4666\" style=\"width: 343px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4666\" class=\"wp-image-4666 size-full\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Evangelico-diario21tv.jpg\" alt=\"\" width=\"333\" height=\"185\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Evangelico-diario21tv.jpg 333w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Evangelico-diario21tv-300x167.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 333px) 100vw, 333px\" \/><p id=\"caption-attachment-4666\" class=\"wp-caption-text\">Foto: diario21tv<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>I) El centro de mis observaciones est\u00e1 en el pentecostalismo, pero como el desarrollo de \u00e9ste depende en gran parte de lo que sucede con el catolicismo, y como lo que sucede con el catolicismo tambi\u00e9n es relevante, en un sentido no habitual, para la cuesti\u00f3n relativa a las desigualdades, es necesario hacer una primera observaci\u00f3n muy general sobre los avatares del catolicismo en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Se hace preciso recordar que las transformaciones que se originaron en el Concilio Vaticano II tuvieron el significado fundamental de promover un di\u00e1logo m\u00e1s profundo entre el catolicismo y las circunstancias sociales y pol\u00edticas de la modernidad. La teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n es el ejemplo m\u00e1s n\u00edtido de una tendencia de una parte de las elites cat\u00f3licas a atender exigencias planteadas por la democratizaci\u00f3n, el compromiso social y la transformaci\u00f3n de las condiciones institucionales de la pertenencia religiosa: del viejo orden parroquial a las sociedades de masas transformadas por los medios de comunicaci\u00f3n masiva, la ampliaci\u00f3n del sistema educativo, el capitalismo y la constataci\u00f3n de tendencias excluyentes que poco despu\u00e9s se har\u00edan m\u00e1s agudas. Resumiremos, quiz\u00e1s injustamente, esas expresiones al hecho de que intentaron modernizar la religi\u00f3n con una imagen que condensa ese paso: la transformaci\u00f3n de Jes\u00fas en sujeto hist\u00f3rico. Personalmente dir\u00e9 que es una imagen que me agrada, pero anal\u00edticamente debo decir que esa operaci\u00f3n que intent\u00f3 promover un sentido de la experiencia cristiana como experiencia de solidaridad y compromiso pol\u00edtico no s\u00f3lo tuvo \u00e9xitos evangelizadores sino tambi\u00e9n contrapuntos negativos. Es que esta modulaci\u00f3n del catolicismo, que se basaba en una superaci\u00f3n, cuando no un repudio, repudio anal\u00edtico y teol\u00f3gico, de las \u201cingenuidades\u201d de la fe en la providencia y en el milagro, justamente por ese motivo dejaba de lado la imaginaci\u00f3n religiosa de los sectores populares que hasta cierto punto pas\u00f3 a ser, si no el enemigo, el adversario del nuevo catolicismo. Aldo Buntig (1969) cient\u00edfico social y sacerdote, sosten\u00eda, por ejemplo, que el \u00e9nfasis en promesas, procesiones y milagros denotaba un estancamiento en la fase oral del desarrollo, tomando al pie de la letra una combinaci\u00f3n entonces habitual entre marxismo y psicoan\u00e1lisis. As\u00ed, la fe y los milagros deb\u00edan ser le\u00eddos como met\u00e1foras de las actitudes y los hechos hist\u00f3ricos del pueblo de Dios en proceso emancipatorio y no como hechos \u201creales \u201d con un sentido adicional que deb\u00eda ser contextualizado y pedagogizado por un \u201cclero ampliado\u201d de los sacerdotes a las elites locales, a trav\u00e9s de un sinn\u00famero de mecanismos de promoci\u00f3n y cooptaci\u00f3n que fueron desde la ordenaci\u00f3n de laicos a la presencia de un fuerte desarrollo de ONGs ( Lehman 1992). Esto no s\u00f3lo alejaba culturalmente al catolicismo de al menos una parte del \u201cpobretariado \u201d, t\u00e9rmino que Lowie (1989) toma de algunos sindicalistas cristianos para se\u00f1alar a los excluidos, que era justamente lo que en la teor\u00eda era considerado como sujeto de una historia en la que emancipaci\u00f3n y salvaci\u00f3n se fund\u00edan, sino que realzaba el papel del clero reforzando una divisi\u00f3n que desde siempre hab\u00eda sido una barrera entre los sectores populares y el catolicismo. As\u00ed, a partir de los a\u00f1os 1960 el catolicismo cumple al menos dos papeles en la conformaci\u00f3n de los sectores populares. En primer lugar, recicla su modo de influencia social contribuyendo a la politizaci\u00f3n de una parte, muchas veces peque\u00f1a pero activa, de los sectores populares de diversas formas, seg\u00fan los pa\u00edses de la regi\u00f3n. Los efectos de empoderamiento surgidos a partir de esta v\u00eda son disparejos: si por un lado es innegable que trav\u00e9s de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n se dieron procesos de formaci\u00f3n de organizaciones capaces de tener alguna incidencia en la defensa de los derechos de distintos sujetos subalternos, tambi\u00e9n es cierto que, en muchos casos, esa influencia lleg\u00f3 a un l\u00edmite y que, por partir de supuestos culturales y pol\u00edticos de improbable generalizaci\u00f3n en los sectores populares, termin\u00f3 por debilitar la capacidad de organizaci\u00f3n colectiva de los estratos sociales m\u00e1s perjudicados por las tendencias estructuralmente excluyentes que se agudizaron desde mediados de 1970. En segundo lugar, en este mismo contexto, el reforzamiento del aspecto clerical del catolicismo, a pesar de sus ampliaciones, determinar\u00e1 un \u201cvac\u00edo\u201d que ser\u00e1 justamente el que ocupar\u00e1 o construir\u00e1 el pentecostalismo que crece a sus expensas: la divisi\u00f3n entre cat\u00f3licos movilizados y no movilizados por la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n o por los lineamientos centrales del catolicismo influido por el Concilio Vaticano II tiene tambi\u00e9n caracter\u00edsticas de un proceso de diferenciaci\u00f3n y enfrentamiento social enraizado y concretado en el plano religioso. Estas dos consecuencias de las transformaciones del catolicismo interact\u00faan con las caracter\u00edsticas del pentecostalismo, que describir\u00e9 de aqu\u00ed en adelante, y derivan en un hecho: el pentecostalismo es la opci\u00f3n de los pobres frente al catolicismo que encarn\u00f3 la opci\u00f3n por los pobres.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4667 alignright\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Malvinas-argentinas-jesus-te-ama.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"251\" \/>II) El crecimiento del pentecostalismo en Am\u00e9rica Latina es una variante espec\u00edfica de un movimiento que ha mostrado en los \u00faltimos cien a\u00f1os una in\u00e9dita capacidad de globalizaci\u00f3n. El pentecostalismo produce conversiones y masas de fieles en China, Corea del Sur, Singapur, Filipinas y en varios pa\u00edses del continente africano. En todos estos casos, como en Am\u00e9rica Latina, se verifica una constante: el pentecostalismo posee una gran capacidad de vincular su mensaje con las espiritualidades propias de cada uno de los paisajes culturales de la regi\u00f3n, as\u00ed como de alentar formas de organizaci\u00f3n, teolog\u00eda y liturgia flexibles, variadas y f\u00e1cilmente apropiables con las que se disemina entre los m\u00e1s variados segmentos de poblaci\u00f3n de distintos contextos nacionales.<\/p>\n<p>Esta idea puede derivarse de diversas investigaciones que abordaron comparativamente el pentecostalismo y el catolicismo en distintos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y que comparten esta argumentaci\u00f3n general que exponemos aqu\u00ed condensadamente. Entre ellas las de Mariz (1994 b), Sanchis (1994), Burdick (1993), Estrada Saavedra (2011), Sem\u00e1n (2000).<\/p>\n<p>La primera v\u00eda de difusi\u00f3n del pentecostalismo fue la migraci\u00f3n de creyentes que se desplazaban con su fe y las misiones pioneras organizadas desde diversos pa\u00edses, especialmente EEUU. Luego, desde las d\u00e9cadas de 1940 y 1950 continuaron las misiones, pero el pentecostalismo se desarrollaba tambi\u00e9n a partir de l\u00edderes locales que lo iban adaptando a la situaci\u00f3n social y cultural end\u00f3gena. Un pentecostalismo aut\u00f3nomo, que privilegiaba la salvaci\u00f3n terrenal y se basaba en la \u201ccura divina\u201d, se superpon\u00eda al pentecostalismo originario que enfatizaba la santificaci\u00f3n y el repudio del pecado. El pentecostalismo en expansi\u00f3n dialogaba con las necesidades y creencias populares de una manera en que ninguna confesi\u00f3n religiosa lo hizo nunca, y de ah\u00ed su \u00e9xito diferencial. Para los pentecostales, los milagros no eran supercher\u00edas ni met\u00e1foras de la necesidad, como lo fueron para actores tan distintos como el aparato educativo, los protestantismos cl\u00e1sicos o, incluso, el catolicismo, que en muchas de sus vertientes, como ya lo dijimos, los desautorizaba. Hacia los a\u00f1os 50 los pentecostales ya conformaban un contingente importante en diversos pa\u00edses latinoamericanos. Hacia finales de los a\u00f1os 60 y comienzos de los 70, capitalizando todos estos antecedentes, da principio una tercera etapa, en la que se generalizan dos caminos de crecimiento pentecostal: el del llamado \u201cneopentecostalismo\u201d y el de las iglesias aut\u00f3nomas. Lo que algunos investigadores y agentes religiosos llaman \u201cneopentecostalismo\u201d exacerba rasgos del pentecostalismo cl\u00e1sico, al tiempo que produce innovaciones teol\u00f3gicas, lit\u00fargicas y organizacionales. Se pluralizaron, y ganaron fuerza, las expresiones relativas a la presencia del Esp\u00edritu Santo (se increment\u00f3 y sistematiz\u00f3 la apuesta por los milagros) y a la figura de los pastores como sujetos privilegiados capaces de viabilizar esa bendici\u00f3n. En ese contexto surgieron dos articulaciones teol\u00f3gicas clave: la \u201cteolog\u00eda de la prosperidad\u201d y la \u201cdoctrina de la guerra espiritual\u201d. Para nuestro argumento conviene considerar con algo de detalle la primera: la teolog\u00eda de la prosperidad, que polemizaba y antagonizaba con la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n en un plano pr\u00e1ctico; sosten\u00eda que si Dios puede curar y sanar el alma, no hay raz\u00f3n para pensar que no pueda otorgar prosperidad. El horror de los analistas moldeados por la cultura secular o de observadores cercanos al catolicismo, que santifica la pobreza frente a la \u201cmezcla\u201d de lo espiritual con lo econ\u00f3mico, imped\u00eda percibir que este aspecto de la oferta teol\u00f3gica pentecostal tiene muchos aires de familia con la dimensi\u00f3n sacrificial que en los pueblos campesinos lleva a ofrecer animales y cosechas a los dioses a cambio de prosperidad. Solo que, como corresponde a la \u00e9poca del capitalismo, no puede materializarse de otra forma que a trav\u00e9s del equivalente general de todas las mercanc\u00edas: el dinero. Las iglesias neopentecostales usaron todas las innovaciones comunicacionales disponibles y aplicaron tambi\u00e9n t\u00e9cnicas de \u201ciglecrecimiento\u201d que hab\u00edan sido exitosamente desarrolladas en Corea del Sur. No obstante, el neopentecostalismo designa, cada vez m\u00e1s, una nueva fase del desarrollo del pentecostalismo y, cada vez menos, un tipo de iglesia. Todas las iglesias pentecostales adoptaron \u00e9nfasis y motivos \u201cpropios del neopentecostalismo\u201d (Oro y Sem\u00e1n, 1999).<\/p>\n<div id=\"attachment_4668\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4668\" class=\"wp-image-4668 size-large\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC06730-640x425.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC06730-640x425.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC06730-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC06730-768x510.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><p id=\"caption-attachment-4668\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Alejandro Frigerio<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, en ese mismo periodo se produjo una multiplicaci\u00f3n de las peque\u00f1as iglesias pentecostales. Este fen\u00f3meno ha sido menos observado pero no es menos importante: la mayor parte de los convertidos al pentecostalismo se terminan agrupando en peque\u00f1as iglesias aut\u00f3nomas en sus barrios tras un pasaje por iglesias m\u00e1s grandes o m\u00e1s institucionalizadas. Muchos de los pastores barriales obtienen en esas grandes iglesias el <em>know how<\/em> para armar nuevos templos en sus \u00e1reas de residencia, a los que cada grupo de creyentes imprime el sello de la particularidad de su experiencia. En una din\u00e1mica que es parecida a la de la proliferaci\u00f3n de bandas musicales, las peque\u00f1as iglesias son la mayor\u00eda silenciosa en la que se decanta la sensibilidad pentecostal. En esas peque\u00f1as iglesias cualquier observador podr\u00e1 encontrar casi todo aquello que se asegura que es propio del \u201cneopentecostalismo\u201d, pero ofrecido desde proyectos aut\u00f3nomos y end\u00f3genos a las poblaciones de todas las periferias de Am\u00e9rica Latina, de Argentina a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El crecimiento pentecostal se alimenta de las ventajas organizativas y discursivas de los evang\u00e9licos en relaci\u00f3n con las situaciones que ya hemos se\u00f1alado en el catolicismo: all\u00ed donde el catolicismo deja de convocar a los milagros, el pentecostalismo los renueva; all\u00ed donde el catolicismo re- crea las distancias entre el sacerdote y el pueblo de Dios, con una l\u00f3gica burocr\u00e1tica, desencantada e incluso \u201cprogresista\u201d, el sacerdocio universal reclamado por ese protestantismo hace nacer una iglesia en cada manzana y, lo que es m\u00e1s importante, un pastor que naci\u00f3, vivi\u00f3 y sufri\u00f3 en esa manzana. Esto sucede en un terreno en que las transformaciones demogr\u00e1fcas favorecen el crecimiento pentecostal: en aquellos espacios en que el catolicismo, con su lenta log\u00edstica, no alcanza a dar cuenta del proceso de metropolitanizaci\u00f3n que caracteriza a la regi\u00f3n, en cada barriada nueva donde la Iglesia cat\u00f3lica se plantea llegar a trav\u00e9s de procesos lentos, regulados, que pasan por la parroquia, la di\u00f3cesis y el propio Vaticano de ida y de vuelta, ya hay una o varias iglesias evang\u00e9licas. Este proceso, adem\u00e1s, se da desde el campo a la ciudad, y desde la periferia al centro. Y es por esta raz\u00f3n que las observaciones period\u00edsticas casi siempre confunden los efectos con las causas: las grandes iglesias pentecostales, que son las m\u00e1s visibles, no s\u00f3lo no congregan necesariamente a la mayor\u00eda de los fieles, sino que tampoco son las disparadoras del fen\u00f3meno, pero asumen ese papel ante observadores \u201cmetropolitanoc\u00e9ntricos\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_4669\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4669\" class=\"size-large wp-image-4669\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC01271-640x380.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC01271-640x380.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC01271-300x178.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC01271-768x455.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><p id=\"caption-attachment-4669\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Alejandro Frigerio<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este conjunto de fen\u00f3menos que en trazos muy sint\u00e9ticos describen el proceso de crecimiento pentecostal tiene una doble significaci\u00f3n para entender las relaciones entre sectores populares, religi\u00f3n y desigualdad social. En primer lugar, y aunque se objete la ideolog\u00eda del pentecostalismo, funciona como un proceso social de redistribuci\u00f3n del poder de producir religi\u00f3n del que el pentecostalismo es la v\u00eda y la causa. En ese sentido, a pesar de que otras asimetr\u00edas crecen, hay una que se revierte: en t\u00e9rminos de producci\u00f3n simb\u00f3lica los sectores populares ganan poder y autonom\u00eda, como lo observ\u00f3 muy tempranamente Brand\u00e3o (1980). Por otro lado, en segundo lugar, y teniendo en cuenta las causas por las que crece el pentecostalismo, no debe descartarse otro efecto de empoderamiento de los sujetos subalternos. El pentecostalismo, como ya lo hemos dicho, conquista creyentes promoviendo milagros. \u00bfQu\u00e9 milagros?: la pacificaci\u00f3n de las relaciones familiares, la soluci\u00f3n de los consumos problem\u00e1ticos de drogas y alcohol, los \u201cdesv\u00edos\u201d juveniles en organizaciones violentas, una serie de sufrimientos sociales y personales cuya reversi\u00f3n tambi\u00e9n puede ser computada como un avance de los sujetos del mundo popular en coyunturas en las que siempre es m\u00e1s posible empeorar que mejorar. Ya no se trata s\u00f3lo del \u00e1rea intangible de la producci\u00f3n de bienes simb\u00f3licos, sino tambi\u00e9n del de los pesados y concretos hechos de la vida cotidiana de grupos que encuentran en esa expresi\u00f3n religiosa una posibilidad de mejora.<\/p>\n<div id=\"attachment_4670\" style=\"width: 259px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4670\" class=\"wp-image-4670 size-medium\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC00044-249x300.jpg\" alt=\"\" width=\"249\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC00044-249x300.jpg 249w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC00044-768x924.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC00044-532x640.jpg 532w\" sizes=\"auto, (max-width: 249px) 100vw, 249px\" \/><p id=\"caption-attachment-4670\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Alejandro Frigerio<\/p><\/div>\n<p>Es en este punto donde deben discernirse las caracter\u00edsticas de la implantaci\u00f3n del pentecostalismo en los sectores populares y la discusi\u00f3n de su valor respecto de la reproducci\u00f3n de todo tipo de desigualdades en las sociedades latinoamericanas contempor\u00e1neas. A partir de lo que he expuesto resumidamente y de lo que nos dice P\u00e9rez S\u00e1inz, es imposible no preguntarse \u00bflas soluciones que ofrece al sufrimiento personal que deriva de las caracter\u00edsticas de la organizaci\u00f3n social, como la que se ofrece tambi\u00e9n al sufrimiento econ\u00f3mico a trav\u00e9s de la ya citada teolog\u00eda de la prosperidad, no implican un reforzamiento del individualismo y el consumismo que hace converger a los creyentes con el esp\u00edritu del neoliberalismo que es, a su vez, el responsable de una gran ola de desigualdades y exclusi\u00f3n que afecta a los sectores populares? No podemos dar aqu\u00ed una respuesta terminante, pero s\u00ed quisi\u00e9ramos dar argumentos que permitan matizar una respuesta positiva y absoluta a \u00e9sta interrogante. Efectivamente, las soluciones que promueve el pentecostalismo a trav\u00e9s de rituales, oraciones, doctrinas y orientaciones morales son individualizantes en un sentido muy espec\u00edfico: implican muchas veces una toma de conciencia, una revisi\u00f3n cr\u00edtica de las responsabilidades del sujeto que implica inevitablemente la individualizaci\u00f3n (Mariz, 1994 a, b). Pero este t\u00e9rmino, individualizaci\u00f3n, debe tomarse con una precauci\u00f3n enorme si tenemos en cuenta que cr\u00edticas agudas de la sociolog\u00eda y la antropolog\u00eda nos han ense\u00f1ado que lo que a t\u00edtulo de la \u201cnoci\u00f3n de persona\u201d, como espacio de constituci\u00f3n del agente del que el individuo del individualismo es un caso espec\u00edfico, debe superar la oposici\u00f3n gruesa entre individualismo y holismo, tal cual se puede encontrar formulada en Marcel Mauss o en Durkheim para admitir la singularidad (el car\u00e1cter multivariado, digamos) de las nociones de persona y, espec\u00edficamente, de los individualismos.<\/p>\n<p>En un plano m\u00e1s concreto, esto implica que no puede decirse sin m\u00e1s que la individualizaci\u00f3n que promueve el pentecostalismo implica necesariamente la adopci\u00f3n de una pauta de conducta ego\u00edsta, opuesta a cualquier tipo de acci\u00f3n colectiva, un abandono de la comunidad y de los lazos de pertenencia y proveniencia social. En parte por un corolario de lo anterior que obliga a distinguir los individualismos en singular. Pero tambi\u00e9n porque desde el punto de vista anal\u00edtico a veces se impone una confusi\u00f3n entre lo que oye el analista en el discurso de los pastores televisados y lo que puede discernirse en las apropiaciones de los fieles en la vida cotidiana y de una serie de incre\u00edbles discursos mediadores que hacen que lo que vemos en la televisi\u00f3n no sea exactamente lo que escuchan, reciben y practican los fieles cotidianamente en las peque\u00f1as iglesias barriales donde se congrega la mayor aparte de los creyentes de los sectores populares. La investigaci\u00f3n emp\u00edrica revela que un discurso como el de la prosperidad, que parece conllevar las mayores potencias individualizantes y mercantilistas, no se traduce ni se apropia como est\u00edmulo al enriquecimiento, la distinci\u00f3n y el s\u00e1lvese quien pueda: m\u00e1s bien es tomado como una incitaci\u00f3n a la acci\u00f3n confiada en la retribuci\u00f3n de la providencia y en provecho de la familia y del sujeto en planos que tienen que ver con el trabajo y la obtenci\u00f3n del sustento diario en situaciones en las que opera como un ant\u00eddoto contra el fatalismo y el descenso de la autoestima. La joven que cada ma\u00f1ana debe encontrar las fuerzas para salir a vender en las calles, el alba\u00f1il que emprende su jornada buscando trabajo, el taxista que alquila su coche por un precio diario, ni buscan ni sue\u00f1an con millones, ni con viajes a Miami, ni con ninguna de las situaciones con que las iglesias que compran espacios en televisi\u00f3n intentan captar fieles, sino con triunfos peque\u00f1os a los que esas palabras de aliento y de auto-aliento les dan un muy peque\u00f1o impulso.<\/p>\n<div id=\"attachment_4671\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4671\" class=\"size-medium wp-image-4671\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC05992-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC05992-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC05992-1-768x577.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/DSC05992-1-640x481.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p id=\"caption-attachment-4671\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Alejandro Frigerio<\/p><\/div>\n<p>Esto no implica necesariamente la adopci\u00f3n de una pauta de acci\u00f3n ego\u00edsta, posesiva, competitiva, pero tampoco puede negarse que esas apropiaciones puedan favorecer intr\u00ednsecamente la adopci\u00f3n de cursos de acci\u00f3n colectiva para encarar los males que se enfrentan desde la oraci\u00f3n, el consejo pastoral, los rituales de liberaci\u00f3n de esp\u00edritus negativos, etc. Ahora bien: no todos los creyentes definen todos los problemas que afrontan en sus trayectorias en niveles de agregaci\u00f3n que pueden ser familiares, barriales o nacionales como cuestiones exclusivamente de soluci\u00f3n, tr\u00e1mite o valor exclusivamente individuales. Eso se comprueba de hecho en otro plano que es objeto de innumerables discusiones: cuando se ve que los pentecostales, contra lo que se esperaba de ellos en los an\u00e1lisis pioneros que esperaban esa individualizaci\u00f3n de una forma preestablecida como un muy protestante \u201cretiro del mundo\u201d, en vez de refugiarse en la religi\u00f3n, se organizan para transformar el mundo y participar en pol\u00edtica. Suele afirmarse a priori que esa participaci\u00f3n pol\u00edtica es naturalmente \u201cfavorable a la derecha\u201d, y con esto se eluden dos cuestiones. En primer lugar, que si esa fuera su orientaci\u00f3n pol\u00edtica ya no puede afirmarse que rechazan la acci\u00f3n colectiva. Pero en segundo lugar, esa afirmaci\u00f3n deja de lado el hecho de que asumen esta participaci\u00f3n con pragmatismo y singularidades que no permiten afirmar que sus compromisos sean o tengan que ser \u201cnaturalmente neoliberales\u201d todo el tiempo: si en Brasil, por ejemplo, lo hacen a favor de un candidato liberal y conservador en 2018, conviene no olvidar que antes, entre 2002 y 2015, lo hicieron de forma activa por uno de car\u00e1cter democr\u00e1tico y popular. Y m\u00e1s en general, no debe dejar de considerarse que en promedio, en Am\u00e9rica Latina configuran una sensibilidad dividida entre preocupaciones sociales m\u00e1s acentuadas que en el catolicismo en su conjunto y una agenda que en cuanto a g\u00e9nero y diversidad sexual es hoy m\u00e1s conservadora que la de los cat\u00f3licos, aunque en otras d\u00e9cadas esto no haya sido tan claro (Machado, 1994).<\/p>\n<p>En fin: en t\u00e9rminos de su participaci\u00f3n en el juego social, los pentecostales no son necesariamente ni individualistas ni neoliberales, y muchas veces pueden apoyar pautas de comportamiento y acci\u00f3n pol\u00edtica contrarias a las que prefiguran esos r\u00f3tulos. El pentecostalismo, con todas sus determinaciones y todas sus ambig\u00fcedades es todav\u00eda un proceso en disputa. Y la disputa frente a los proyectos excluyentes no deber\u00eda contarlos solamente como parte de las fuerzas que producen exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Este texto fue publicado originalmente en la revista mexicana Encartes, en un n\u00famero sobre desigualdades sociales en Am\u00e9rica Latina. <\/em><a href=\"https:\/\/encartesantropologicos.mx\/pentecostalismo-desigualdad-social-america-latina\/\"><strong>Aqu\u00ed<\/strong> <\/a><em>se puede consultar para ver las referencias bibliogr\u00e1ficas y algunas notas al pie.\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; por Pablo Sem\u00e1n (UNSAM\/CONICET) Muy en general debe aceptarse que una de las realidades innegables de Am\u00e9rica Latina desde al menos los a\u00f1os 80 del siglo pasado es la de la multiplicaci\u00f3n casi constante de las desigualdades materiales y simb\u00f3licas, la de la perdida de homogeneidad y poder por parte de los sectores populares. De norte a sur, de este a oeste e incluyendo periodos que pudieron ser concebidos, en algunas dimensiones, como de recuperaci\u00f3n de los ingresos; y es que \u00e9stos se vieron contrapesados por la volatilidad de esa recuperaci\u00f3n y por el hecho de que en otras dimensiones (las de los bienes p\u00fablicos como el transporte, la &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/pentecostalismo-y-desigualdades-sociales-en-america-latina\/#more-4663\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4665,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30],"tags":[46,60,75,15,16],"class_list":["post-4663","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayos","tag-catolicismo","tag-diversidad-religiosa","tag-evangelicos","tag-religion-espacio","tag-religion-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4663","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4663"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4663\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4672,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4663\/revisions\/4672"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4665"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}