{"id":5101,"date":"2020-05-19T13:28:26","date_gmt":"2020-05-19T16:28:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=5101"},"modified":"2020-05-30T13:11:56","modified_gmt":"2020-05-30T16:11:56","slug":"visualizacion-del-cuerpo-pandemico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/visualizacion-del-cuerpo-pandemico\/","title":{"rendered":"Visualizaci\u00f3n del cuerpo pand\u00e9mico"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-5102 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-2-740x597-640x516.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"516\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-2-740x597-640x516.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-2-740x597-300x242.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-2-740x597.jpg 740w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><em><strong>por Jeremy Stolow<\/strong><\/em> (Universidad de Concordia, Canada)<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, se ha convertido en un lugar com\u00fan de la academia y la cultura popular tratar al cuerpo humano como un complejo ensamblaje de fuerzas y transacciones. Podr\u00eda decirse que esta visi\u00f3n del cuerpo pertenece a una sensibilidad m\u00e1s amplia que posee un crecimiento notable en los \u00faltimos a\u00f1os (al menos en lo que respecta a las sociedades occidentales supuestamente seculares), por lo que se entiende que todo el cosmos es infinitamente plural, inquietantemente transformador, pleg\u00e1ndose y despleg\u00e1ndose sin fin. Ya sea en el caso de los miles de millones de bacterias que habitan nuestros sistemas digestivos o las \u00faltimas tecnolog\u00edas que nos permiten hacernos presentes en los confines del ciberespacio, todos hemos llegado a apreciar las m\u00faltiples formas en que nuestra existencia encarnada no comienza ni termina en la superficie de nuestras pieles. Los procesos de inhalaci\u00f3n y exhalaci\u00f3n, o de ingesti\u00f3n, digesti\u00f3n y excreci\u00f3n, apuntan solo a algunos de los casos m\u00e1s obvios en los que los l\u00edmites que supuestamente dividen los interiores, las superficies y los entornos corporales externos son de hecho porosos y l\u00e1biles. Y as\u00ed, lo que desde una perspectiva muy distante podr\u00eda parecer como una entidad \u00fanica y singular, resulta que, en una mirada m\u00e1s cercana, comprende una multitud de convivencias e interacciones en red. El universo, y la vida biol\u00f3gica en particular, la que se nos da a entender, existe en un estado constante de absorci\u00f3n y erupci\u00f3n. Todo lo s\u00f3lido no es m\u00e1s que un enjambre de fuerzas ocultas. Todo ser vivo irradia. Todas las superficies se filtran, gotean o sangran.<\/p>\n<p>La actual pandemia mundial provocada por la propagaci\u00f3n del virus SARS-CoV-2 no solo ha corroborado esta sabidur\u00eda relacional; ha modificado nuestra comprensi\u00f3n del cuerpo poroso, plural (y vulnerable) de manera notable. Las actividades cotidianas, como deambular por una calle de la ciudad o los pasillos de un supermercado, nos han obligado a volver a dibujar los l\u00edmites que separan lo \u00edntimo del espacio p\u00fablico. Agregue dos metros a su cuerpo en movimiento y crear\u00e1 no solo un nuevo h\u00e1bitat sino tambi\u00e9n un nuevo cuerpo. A una escala macro-social podemos observar c\u00f3mo una nueva terminolog\u00eda, preceptos y artefactos especializados han ingresado a nuestro l\u00e9xico cotidiano en lo que respecta a la gesti\u00f3n y cuidado de los cuerpos individuales y colectivos: distanciamiento f\u00edsico, la regla de los 2 (o 1.5) metros, vectores de transmisi\u00f3n, pat\u00f3genos esparcidos por el aire, mutaciones gen\u00e9ticas, ventilaci\u00f3n, mascarillas faciales. El lenguaje enrarecido de la microbiolog\u00eda y la epidemiolog\u00eda ahora impregna los informes diarios de noticias, <a href=\"#https:\/\/www.weforum.org\/agenda\/2020\/04\/alphabet-soup-how-will-post-virus-economic-recovery-shape-up\">pron\u00f3sticos econ\u00f3micos<\/a>, <a href=\"#https:\/\/www.imf.org\/en\/Topics\/imf-and-covid19\/Policy-Responses-to-COVID-19\">decisiones de pol\u00edtica p\u00fablica<\/a>, <a href=\"#https:\/\/www.vulture.com\/2020\/05\/the-funniest-coronavirus-jokes.html\">humor<\/a>, <a href=\"#https:\/\/www.theguardian.com\/world\/gallery\/2020\/apr\/06\/coronavirus-street-art-in-pictures\">obras de arte<\/a> y, sobre todo, el discurso y pr\u00e1ctica religiosa. Las relaciones de conocimiento, h\u00e1bito, t\u00e9cnica y orientaci\u00f3n \u00e9tica que rigen el cuidado y la coordinaci\u00f3n de los cuerpos establecidas se est\u00e1n volviendo a conjugar dram\u00e1ticamente a ra\u00edz de la llegada repentina de este virus. Aunque no sea exclusiva o sin precedentes, la pandemia actual ha producido -a escala mundial- una situaci\u00f3n extra\u00f1a, desorientadora y aterradora para la vida humana encarnada. Como tal, exige una reflexi\u00f3n cr\u00edtica, a riesgo de que los an\u00e1lisis actuales se hagan demasiado apresuradamente, incluso antes de que podamos ver a d\u00f3nde esta coyuntura podr\u00e1 llevarnos.<\/p>\n<p>Como ya es evidente por algunas de las otras contribuciones a este dossier, la reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre el significado y las consecuencias de la pandemia de coronavirus requiere, en primera instancia, una reflexi\u00f3n cuidadosa con respecto al estado del conocimiento cient\u00edfico y la posici\u00f3n de los profesionales cient\u00edficos en este paisaje en r\u00e1pida evoluci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 puede, en todo caso, ense\u00f1arnos esta pandemia sobre la forma en que se forma, comunica y act\u00faa el conocimiento cient\u00edfico, y c\u00f3mo, a su vez, tales observaciones podr\u00edan desafiar los supuestos existentes sobre las distinciones entre ciencia y no ciencia, naturaleza y cultura? Esta no es simplemente una pregunta sobre la relaci\u00f3n entre el conocimiento autorizado \u00abbasado en datos\u00bb producido por profesionales biom\u00e9dicos y la interpretaci\u00f3n vulgar o las aplicaciones pr\u00e1cticas de ese conocimiento una vez que llega a manos de no expertos. A pesar de los esfuerzos de los te\u00f3ricos de la conspiraci\u00f3n (que culpan de los or\u00edgenes del virus y su propagaci\u00f3n a laboratorios secretos del \u00ab<a href=\"#https:\/\/www.theatlantic.com\/health\/archive\/2020\/04\/what-can-coronavirus-tell-us-about-conspiracy-theories\/610894\/\">oscuro Estado<\/a>\u00bb o a las <a href=\"#https:\/\/www.newyorker.com\/news\/daily-comment\/the-dangerous-coronavirus-conspiracy-theories-targeting-5g-technology-bill-gates-and-a-world-of-fear\">torres de telefon\u00eda celular 5G<\/a>) o pol\u00edticos intoxicados con la ilusi\u00f3n de su propia sabidur\u00eda (personificada por las especulaciones salvajes del presidente Trump sobre la <a href=\"#https:\/\/www.bbc.com\/news\/world-us-canada-52496098\">etiolog\u00eda del virus<\/a> y sus <a href=\"#https:\/\/www.theguardian.com\/us-news\/2020\/apr\/24\/trump-disinfectant-bleach-coronavirus-claims-reaction\">potenciales remedios<\/a>), estamos presenciando en una escala realmente masiva un urgente grito de sed por pronunciamientos cient\u00edficos cre\u00edbles \u200b\u200bsobre cada aspecto de esta pandemia. Como Pamela Klassen y Janelle Taylor exploran en su <a href=\"#https:\/\/religiousmatters.nl\/communicating-faith-in-science\/\">contribuci\u00f3n a este dossier<\/a>, en muchas partes las amenazas cada vez m\u00e1s dram\u00e1ticas disparadas por el virus han elevado a los profesionales biom\u00e9dicos a un nuevo rango de \u201c<a href=\"#https:\/\/www.calvertjournal.com\/articles\/show\/11780\/posters-doctors-medical-staff-saints-romania\">santos de delantal blanco<\/a>\u201d, marchando a paso cerrado con un vasto ej\u00e9rcito de m\u00e9dicos, enfermeras y otros trabajadores esenciales que, como bodhisattvas modernos, arriesgan heroicamente sus vidas todos los d\u00edas. En la amplia esfera mediatizada de la modernidad tard\u00eda, tales actuaciones de la \u00abfe en la ciencia\u00bb pueden parecer contradictorias, ya que no se ajustan a la premisa de que los movimientos populistas son inherentemente hostiles al conocimiento cient\u00edfico profesional como un \u00abprivilegio de \u00e9lite\u00bb. Y sigue siendo el caso, tr\u00e1gico aunque no sorprendente, que los esfuerzos para contener el virus sean desafiados por <a href=\"#https:\/\/www.washingtonpost.com\/world\/coronavirus-protests-lebanon-india-iraq\/2020\/04\/19\/1581dde4-7e5f-11ea-84c2-0792d8591911_story.html\">activistas en varios pa\u00edses<\/a> que burlan la autoridad de los expertos m\u00e9dicos y cuestionan la legitimidad de los bloqueos impuestos por el gobierno y las reglas de distanciamiento f\u00edsico. Sin embargo, incluso en estas expresiones de resentimiento y protesta contra la experiencia biom\u00e9dica, lo que se est\u00e1 desarrollando en las calles no puede explicarse adecuadamente en t\u00e9rminos de posiciones est\u00e1ticas \u00abpro- ciencia\u00bb vs \u00abanti-ciencia\u00bb. Las respuestas a la pandemia no demuestran simplemente el hecho de que la ciencia siempre est\u00e1 enredada con otras cosas, como la cultura, la pol\u00edtica, la religi\u00f3n o \u00ablo masivo\u00bb (despu\u00e9s de todo, <a href=\"#http:\/\/www.hup.harvard.edu\/catalog.php?isbn=9780674948396\">nunca ha habido un conocimiento cient\u00edfico tan \u00abpuro\u00bb<\/a>). M\u00e1s bien, revelan c\u00f3mo la pandemia entrelaza los saberes cient\u00edficos y no cient\u00edficos de maneras novedosas, produciendo una situaci\u00f3n que no puede ser contenida dentro de los binarismos r\u00edgidos entre hecho vs valor, ontolog\u00eda vs \u00e9tica o raz\u00f3n pura vs pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Por estas razones, sugiero que el Coronavirus puede definirse fruct\u00edferamente como una especie de objeto l\u00edmite, en el sentido definido por <a href=\"http:\/\/mitpress.mit.edu\/books\/sorting-things-out\">Geoffrey Bowker y Susan Leigh Star<\/a>: \u00abobjetos que habitan en varias comunidades de pr\u00e1ctica y satisfacen los requisitos informacionales de cada uno de ellas\u00bb. Y como objeto l\u00edmite, brinda la oportunidad de repensar la relaci\u00f3n entre los denominados modos de conocimiento y pr\u00e1ctica cient\u00edficos y otras formas de saber y hacer, incluidas las que generalmente ubicamos en la categor\u00eda \u00abreligi\u00f3n\u00bb. En su <a href=\"#https:\/\/religiousmatters.nl\/studying-religion-in-times-of-corona\/\">contribuci\u00f3n a este dossier<\/a>, Birgit Meyer tambi\u00e9n propone que \u201cel pensamiento religioso y m\u00e9dico puede compartir una base com\u00fan profunda. Tal punto en com\u00fan, que a\u00fan no se ha mapeado, podr\u00eda servir como un punto de partida productivo para nuestros intentos de reconfigurar la comprensi\u00f3n de lo social\u00bb. Como contribuci\u00f3n a ese llamado a una indagaci\u00f3n que vaya m\u00e1s all\u00e1, ofrezco aqu\u00ed algunos comentarios sobre la figura del cuerpo que vemos aparecer junto con la propagaci\u00f3n de la pandemia, la que para los prop\u00f3sitos de esta discusi\u00f3n podr\u00eda llamarse el \u201ccuerpo de la pandemia\u201d (Figura 1).<\/p>\n<div id=\"attachment_5103\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5103\" class=\"wp-image-5103 size-large\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-1-740x397-640x364.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"364\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-1-740x397-640x364.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-1-740x397-300x170.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-1-740x397.jpg 681w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><p id=\"caption-attachment-5103\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Una t\u00edpica representaci\u00f3n del servicio p\u00fablico de salud sobre el cuerpo y su medioambiente respiratorio, ilustrando la necesidad de la \u201cregla de la distancia de dos metros\u201d.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cuerpo pand\u00e9mico es una criatura bastante expansiva. Comprende una cohabitaci\u00f3n compleja de par\u00e1sitos y hu\u00e9sped dentro de una estructura que llamamos \u201ccuerpo humano\u201d, pero tambi\u00e9n incluye el microambiente individualmente \u00fanico dentro del cual se ubica ese cuerpo: un espacio a\u00e9reo envolvente poblado con gotas de saliva y transpiraci\u00f3n vaporizadas, c\u00e9lulas muertas de la piel, hongos, bacterias, virus, part\u00edculas qu\u00edmicas y otras entidades microsc\u00f3picas que los cient\u00edficos ahora denominan nuestro \u201c<a href=\"#https:\/\/www.newsweek.com\/microbial-cloud-aka-auras-are-basically-real-375010\">micro-bioma<\/a>\u201d o \u201c<a href=\"#https:\/\/humanexposomeproject.com\/\">expo-soma<\/a>\u201d. Donde sea que se desee trazar la l\u00ednea que delimita un territorio llamado \u00abel individuo humano\u00bb, parece que no podemos extraer ese cuerpo de su neblina circundante de actividad microsc\u00f3pica (Fig. 2). La pandemia actual ha agudizado y recalibrado nuestro sentido de este territorio indefinido que une el cuerpo y el medio ambiente. Hoy, todos vivimos literalmente dentro de los contornos de los cuerpos pand\u00e9micos, y estamos aprendiendo c\u00f3mo manejarlos bajo la cruel tutela del virus. Nuestras percepciones cotidianas de d\u00f3nde termina una presencia corporal y d\u00f3nde comienza otra ahora est\u00e1n dominadas por un c\u00e1lculo de riesgo y amenaza (pero las exigencias de la convivencia hacen que todas esas evaluaciones sea, \u00a0en el mejor de los casos, ambiguas. Un punto bien subrayado por la <a href=\"#https:\/\/medicalxpress.com\/news\/2020-04-meters-social-distancing-mit-droplets.html\">falta de consenso con respecto a lo que cuenta como distanciamiento f\u00edsico seguro y apropiado<\/a> entre los reg\u00edmenes pol\u00edticos que han promulgado regulaciones que van de uno a dos o m\u00e1s metros). Nuestro sentido de este cuerpo pand\u00e9mico tambi\u00e9n se refleja en la multiplicaci\u00f3n y circulaci\u00f3n generalizada de sus representaciones visuales, especialmente en forma de infograf\u00edas que tienen como objetivo ilustrar los umbrales de riesgo y amenaza que representa un cuerpo distante sobre otro (como se presenta en la Fig. 1, y los innumerables anuncios de salud p\u00fablica que se asemejan a esta imagen).<\/p>\n<div id=\"attachment_5104\" style=\"width: 404px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5104\" class=\"wp-image-5104\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-2-740x597-1.jpg\" alt=\"\" width=\"394\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-2-740x597-1.jpg 557w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-2-740x597-1-294x300.jpg 294w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-2-740x597-1-45x45.jpg 45w\" sizes=\"auto, (max-width: 394px) 100vw, 394px\" \/><p id=\"caption-attachment-5104\" class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Representaci\u00f3n visual del cuerpo humano rodeado de su nube de microbios.<\/p><\/div>\n<p>Pero el virus SARS-Cov-2 no es el progenitor original de este cuerpo pand\u00e9mico. Por un lado, esta no es la primera pandemia que ha impuesto efectos disciplinarios sobre los cuerpos que cohabitan, inculcando a grandes poblaciones el uso habitual de mascarillas o reglas de distanciamiento f\u00edsico. Una arqueolog\u00eda m\u00e1s completa de la figura del cuerpo pand\u00e9mico atender\u00eda a esos precedentes hist\u00f3ricos recientes, pero tambi\u00e9n necesitar\u00eda considerar relatos comparables de territorializaci\u00f3n corporal, como se puede encontrar en la historia del discurso acad\u00e9mico sobre la sociabilidad humana. En este sentido, un caso tentador a considerar es el de la proxemia, la ciencia aplicada elaborada por primera vez por el antrop\u00f3logo Edward T. Hall en su libro pionero (y con un bello t\u00edtulo): <a href=\"#https:\/\/books.google.ca\/books\/about\/The_Hidden_Dimension.html?id=zGYPwLj2dCoC&amp;source=kp_book_description&amp;redir_esc=y\"><em>The Hidden Dimension<\/em><\/a>. Aunque definido, percibido y experimentado en formas culturalmente variables, Hall argument\u00f3 que todos los humanos distinguen las relaciones \u00edntimas, personales, sociales y p\u00fablicas con los dem\u00e1s en t\u00e9rminos espaciales, que se pueden representar como una serie de c\u00edrculos en expansi\u00f3n que designan \u201cdistancia apropiada\u201d, cuyo cruce puede ser percibido por cualquier individuo como invasivo (Fig. 3). Pero para Hall, este sentido ampliado de uno mismo es producto de nuestras percepciones psicol\u00f3gicas arraigadas, nuestras respuestas motoras y nuestro condicionamiento cultural. Sentir y negociar con la presencia corporal de otra persona depende en gran medida de la capacidad de percibir y medir la distancia, y de los c\u00f3digos inscritos culturalmente que dan sentido a esas percepciones. El cuerpo pand\u00e9mico, por el contrario, no puede reducirse a diferencias de percepci\u00f3n o c\u00f3digos de conducta normativos. No se trata simplemente de volver a dibujar las l\u00edneas conc\u00e9ntricas que separan el espacio \u00edntimo y personal del espacio social y p\u00fablico, ya que la danza del anfitri\u00f3n y el par\u00e1sito no es exclusivamente una construcci\u00f3n cultural o psicol\u00f3gica. Cultura y naturaleza, humanos y no humanos, cuerpo y medio ambiente se conjugan de manera diferente dentro de los contornos del cuerpo pand\u00e9mico.<\/p>\n<p>Tampoco deber\u00edamos estar satisfechos con la afirmaci\u00f3n de que el cuerpo pand\u00e9mico es simplemente un \u00abdescubrimiento\u00bb de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, un patr\u00f3n natural de comportamiento entre especies y condiciones ambientales que simplemente se observan y documentan a trav\u00e9s de investigaciones en curso. Si bien es cierto que los microbi\u00f3logos, vir\u00f3logos, epidemi\u00f3logos y otros han generado un vasto archivo de conocimiento nuevo (\u00a1y urgentemente necesario!) sobre los contornos y las operaciones de lo que aqu\u00ed estoy llamando el cuerpo pand\u00e9mico, es sin embargo sorprendente que esta visualizaci\u00f3n precede y se extiende mucho m\u00e1s all\u00e1 de cualquier cosa que podamos llamar \u00abpropiamente cient\u00edfica\u00bb.<\/p>\n<div id=\"attachment_5105\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5105\" class=\"wp-image-5105 size-large\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-3-740x452-640x391.png\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-3-740x452-640x391.png 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-3-740x452-300x183.png 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-3-740x452.png 740w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><p id=\"caption-attachment-5105\" class=\"wp-caption-text\">Figura 3. Una representaci\u00f3n gr\u00e1fica de la teor\u00eda de las zonas prox\u00e9micas de Hall.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En primer lugar, quisiera se\u00f1alar, las representaciones del distanciamiento f\u00edsico y del cuerpo pand\u00e9mico que hoy proliferan recurren a una iconograf\u00eda visual que se puede rastrear a trav\u00e9s de largas historias de representaci\u00f3n art\u00edstica del cuerpo humano envuelto en nubes, luces radiantes, o anillos de fuego, como los que se pueden encontrar en innumerables representaciones de deidades, santos, emperadores adornados con un halo o una corona radiante, o envueltos en una aureola o nimbo. Del mismo modo, en la historia de la ilustraci\u00f3n m\u00e9dica, mucho antes del advenimiento del microscopio y el descubrimiento de la vida microbiana, uno puede encontrar muchas representaciones del cuerpo vivo inmerso en un oc\u00e9ano c\u00f3smico de caminos ocultos que conectan el interior y el exterior. Tales visiones del cuerpo son, de hecho, sorprendentemente comunes en atlas anat\u00f3micos europeos pre-modernos (donde los cuerpos se colocan en un ba\u00f1o de vapores y humores, efluvios y fluidos imponderables), as\u00ed como en dep\u00f3sitos no europeos de conocimiento m\u00e9dico y espiritual, como en la Medicina Tradicional China o Ayurveda, donde los cuadros de acupuntura, los diagramas de chakras y las ilustraciones relacionadas representan al ser vivo como un conjunto de energ\u00edas sutiles pero vitales que circulan dentro y m\u00e1s all\u00e1 de su masa f\u00edsica bruta. Otra iteraci\u00f3n de esta figura corporal se puede encontrar en la cultura visual de ese notable movimiento m\u00e9dico-social-esot\u00e9rico conocido como Mesmerismo, que predomin\u00f3 desde fines del siglo XVIII y que contin\u00faa brindando apoyo intelectual para una gama de pr\u00e1cticas a veces reunidas bajo el t\u00e9rmino \u00abmedicina alternativa\u00bb (Fig. 4).<\/p>\n<div id=\"attachment_5106\" style=\"width: 394px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5106\" class=\"size-large wp-image-5106\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-5-615x1024-384x640.jpg\" alt=\"\" width=\"384\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-5-615x1024-384x640.jpg 384w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-5-615x1024-180x300.jpg 180w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-5-615x1024.jpg 615w\" sizes=\"auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><p id=\"caption-attachment-5106\" class=\"wp-caption-text\">Figura 4. \u201cJoven sosteniendo su mano sobre su coraz\u00f3n, emanando insensible transpiraci\u00f3n\u201d. Ilustraci\u00f3n de A Key to Physic and the Occult Sciences (1794) del astrologo ocultista y proto-mesmerista Ebenezer Sibly.<\/p><\/div>\n<p>Es importante agregar que este tipo de visualizaci\u00f3n del cuerpo radiante est\u00e1 lejos de ser obsoleta. De hecho, contin\u00faa proliferando en las arenas de pr\u00e1ctica contempor\u00e1neas que se cruzan pero tambi\u00e9n compiten directamente con las visualizaciones biom\u00e9dicas ortodoxas del cuerpo, como en el contexto del llamado mercado de bienes y servicios espirituales de la Nueva Era: una arena dedicada a la conceptualizaci\u00f3n, manejo, cuidado y curaci\u00f3n de cuerpos humanos que, por su parte, se consideran inextricablemente ubicados en una red de vibraciones et\u00e9reas, fluidos imponderables, energ\u00edas de aura y fuerzas celestiales de atracci\u00f3n y repulsi\u00f3n supuestamente gobiernan nuestro cosmos (Fig. 5).<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u201cNueva Era\u201d a menudo se usa de manera algo peyorativa para referirse a una forma de pseudo-religi\u00f3n predominantemente de clase media, occidental, consumista e hiperindividualista y pseudo-cient\u00edfica: un pastiche de tropos orientalistas ingenuos, apelaciones superficiales a teor\u00edas cient\u00edficas de energ\u00eda, materia y vida, pr\u00e1cticas m\u00e9dicas dudosas y est\u00e9tica kitsch. Este no es el lugar para demostrar las diversas formas en que esta caracterizaci\u00f3n no logra capturar lo que realmente est\u00e1 arraigando en los m\u00faltiples campos de actividad donde se pueden encontrar las llamadas ideas, pr\u00e1cticas y agentes de la Nueva Era. Pero la facilidad con que muchos comentaristas descartan las representaciones del cuerpo de la Nueva Era como meramente pseudocient\u00edficas deber\u00eda registrar alguna sospecha de nuestra parte, por lo menos entre los estudiosos de la religi\u00f3n que la entienden desde una perspectiva material. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer de esta sorprendente confluencia entre la imagen del cuerpo del aura que se encuentra en todas partes en la cultura visual de la Nueva Era y la figura del cuerpo pand\u00e9mico? \u00bfEs uno real y el otro meramente imaginario: una \u00abconstrucci\u00f3n cultural\u00bb que imita crudamente lo que la ciencia \u00abverdaderamente\u00bb revela?<\/p>\n<p>Las respuestas a estas preguntas deben analizarse cuidadosamente. Por un lado, est\u00e1 lejos de ser evidente que las t\u00e9cnicas de observaci\u00f3n sancionadas por la biomedicina ortodoxa moderna funcionan dram\u00e1ticamente mejor cuando se trata de observar nuestro ser corporal \u00abreal\u00bb. Como argumenta un coro de historiadores m\u00e9dicos y antrop\u00f3logos, la penetraci\u00f3n del cuerpo humano por diversos instrumentos visuales, como la radiograf\u00eda, la endoscopia y la resonancia magn\u00e9tica, no avanza de manera lineal hacia una imagen cada vez m\u00e1s completa. En cambio, las diferentes tecnolog\u00edas de im\u00e1genes producen visualizaciones divergentes, incluso contradictorias, que pueden colisionar e incluso competir entre s\u00ed. En todos estos casos, los instrumentos y procedimientos t\u00e9cnicos sancionados para observar y visualizar el cuerpo se rigen por suposiciones algo inestables sobre \u201cqu\u00e9 hay all\u00ed\u201d, qu\u00e9 puede detectar una tecnolog\u00eda determinada, qu\u00e9 cuenta como una imagen exitosa o c\u00f3mo interpretar el poder referencial de tales im\u00e1genes con respecto a las dimensiones ocultas o evasivas de la realidad, ya sea que las llamemos \u201cconciencia\u201d, \u201cdolor\u201d, \u201cvitalidad\u201d o \u201cfuerza espiritual\u201d. Quiz\u00e1s, uno podr\u00eda ir tan lejos como para sugerir que todo el conocimiento visual sobre los cuerpos vivos es de alguna manera indeterminado, por raz\u00f3n de una condici\u00f3n fenomenol\u00f3gica fundamental de todas las im\u00e1genes: que cada revelaci\u00f3n siempre es solo una revelaci\u00f3n parcial, que cada acto de mostrar algo implica que otras cosas deben estar ocultas a la vista.<\/p>\n<div id=\"attachment_5110\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5110\" class=\"wp-image-5110\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-6-740x1004-514x640.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"498\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-6-740x1004-514x640.jpg 514w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-6-740x1004-241x300.jpg 241w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-6-740x1004.jpg 713w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><p id=\"caption-attachment-5110\" class=\"wp-caption-text\">Figura 5. Dise\u00f1o de m\u00faltiples capas de los \u201ccampos de energ\u00edas sutiles\u201d del cuerpo viviente, proveniente de un popular manual del cuidado de la salud: The Subtle Body: An Encyclopedia of Your Energetic Anatomy (Boulder, CO: Sounds True, 2009), p.97, de Cyndi Dale.<\/p><\/div>\n<p>En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, el conocimiento biom\u00e9dico occidental moderno de la anatom\u00eda y fisiolog\u00eda humana, formado a trav\u00e9s de la historia de la disecci\u00f3n cadav\u00e9rica, la observaci\u00f3n microsc\u00f3pica y la intervenci\u00f3n farmacol\u00f3gica, no representa la llegada victoriosa de una imagen \u201cverdadera\u201d del cuerpo, sino solo una entre varios sistemas de conocimiento hist\u00f3ricamente contingentes, cada uno arraigado en sus particulares condiciones culturales, institucionales y tecnol\u00f3gicas de producci\u00f3n. De hecho, las ciencias biom\u00e9dicas occidentales modernas a\u00fan no han llegado a una imagen final y definitiva del dinamismo de los cuerpos vivos, y tal vez nunca lo har\u00e1n, ya que la \u00absalud\u00bb y la eliminaci\u00f3n de dolencias corporales siguen siendo objetivos frustrantemente esquivos: un punto que la actual pandemia de Covid-19 ha dejado en claro, no solo como un problema de conocimiento m\u00e9dico per se sino tambi\u00e9n en su actuaci\u00f3n como una pol\u00edtica coherente de salud p\u00fablica. En resumen, no es obvio que el conocimiento biom\u00e9dico ortodoxo del cuerpo proporcione un contrapunto estable a las diversas representaciones \u00abno cient\u00edficas\u00bb, es decir, \u00abculturales\u00bb o \u00abreligiosas\u00bb, representaciones del cuerpo con las que aparentemente compite. Como es de esperar, evidenciado por los ejemplos dispersos presentados anteriormente, las visualizaciones del cuerpo pand\u00e9mico emergen en el contexto de una iconograf\u00eda mucho m\u00e1s grande y antigua de cuerpos radiantes y es este almac\u00e9n visual el que da forma tanto a las maneras en que los cient\u00edficos conceptualizan sus objetos de estudio como a los modos en que comunican su \u201cciencia\u201d con no especialistas.<\/p>\n<p>Al decir esto, mi objetivo no es sugerir que las construcciones biom\u00e9dicas normativas son completamente poco confiables o arbitrarias, ni deseo implicar que las m\u00faltiples fuentes de conocimiento visual producidas e interpretadas por profesionales m\u00e9dicos no pueden concatenarse en una \u00fanica totalidad coherente llamada \u201cel cuerpo\u201d. Sin embargo, las llamadas t\u00e9cnicas \u00abalternativas\u00bb para generar conocimiento corporal, aunque frecuentemente difamadas como \u00abno cient\u00edficas\u00bb en comparaci\u00f3n con el conocimiento producido bajo los auspicios de la mirada biom\u00e9dica occidental moderna, no son menos (\u00a1pero tampoco m\u00e1s!) metaf\u00f3ricas. Entonces, por ejemplo, como lo sostiene el Projit Mukharji en su notable libro, <a href=\"#https:\/\/press.uchicago.edu\/ucp\/books\/book\/chicago\/D\/bo23996931.html\"><em>Doctoring Traditions<\/em><\/a>, no es el caso que los practicantes de biomedicina no occidental, como la Ayurveda o la Medicina Tradicional China, de alguna manera no noten o entiendan las caracter\u00edsticas anat\u00f3micas o fisiol\u00f3gicas del cuerpo revelado por la ciencia occidental. M\u00e1s bien, comienzan con diferentes \u00abmet\u00e1foras enraizadas\u00bb para responder preguntas fundamentales sobre la composici\u00f3n de los cuerpos y las condiciones bajo las cuales se pueden observar diferentes estados corporales. Adem\u00e1s, la disponibilidad de diferentes met\u00e1foras no implica que los sistemas m\u00e9dicos que engendran sean mutuamente excluyentes. En su relato de la historia de las interacciones entre las t\u00e9cnicas de observaci\u00f3n y terap\u00e9uticas m\u00e9dicas ayurv\u00e9dicas y occidentales, Mukharji ilustra este mismo punto al demostrar en detalle c\u00f3mo, a lo largo de la historia de la Ayurveda, las comprensiones y visualizaciones competitivas del cuerpo, derivadas de la biomedicina occidental, as\u00ed como de las tradiciones indias, han sido \u00abtrenzadas juntas\u00bb tanto epistemol\u00f3gicamente como pragm\u00e1ticamente.<\/p>\n<div id=\"attachment_5111\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5111\" class=\"wp-image-5111\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-7-427x640.png\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"525\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-7-427x640.png 427w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-7-200x300.png 200w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/stolow-7.png 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><p id=\"caption-attachment-5111\" class=\"wp-caption-text\">Figura 6. \u201cArc\u00e1ngel Miguel: te protege\u201d Carta del or\u00e1culo de la terapia del \u00c1ngel diario, de Doreen Virtue.<\/p><\/div>\n<p>El conocimiento del cuerpo de la Nueva Era tambi\u00e9n se forma como una especie de trenza, tejida a partir de una amplia variedad de hilos de discursos y pr\u00e1cticas religiosos, cient\u00edficos, art\u00edsticos, esot\u00e9ricos y culturales. Si bien algunos podr\u00edan ver este trenzado como una corrupci\u00f3n o contaminaci\u00f3n de la \u201cciencia adecuada\u201d (o, de hecho, \u201cla religi\u00f3n adecuada\u201d), tambi\u00e9n es posible tomarlo como el terreno creativo y generativo sobre el cual nuevas posibilidades de imaginar y representar tanto la ciencia como la religi\u00f3n. Por un lado, podr\u00eda resultar que la figura del cuerpo y su aura circundante, tan frecuente dentro de la cosmolog\u00eda, la terapia y las obras de arte movilizadas por la Nueva Era, hagan m\u00e1s que simplemente (mal) traducir vocabularios cient\u00edficos y conocimiento visual en un lenguaje popular (no cient\u00edfico). Si, en la corriente actual de esfuerzos globalmente resonantes para definir y manejar el cuerpo pand\u00e9mico, parece cada vez m\u00e1s insostenible mantener la visi\u00f3n \u201cmoderna occidental\u201d de la vida humana como un sistema cerrado de \u00f3rganos y tejidos, fluidos y bombas, bater\u00edas y cables, nos corresponde hacer una pausa, aunque sea brevemente, para considerar las formas notables en que el discurso de la Nueva Era y la cultura visual ya han estado trabajando, ampliando el radio de la vida humana encarnada e identificando sus m\u00faltiples vectores de autoexpresi\u00f3n, de peligro y amenaza (Fig. 6).<\/p>\n<p><em>La versi\u00f3n original de este art\u00edculo apareci\u00f3 en ingl\u00e9s en el blog <a href=\"https:\/\/religiousmatters.nl\/some-notes-on-the-visualization-of-the-pandemic-body\/\"><strong>Religious Matters<\/strong><\/a> de la Universidad de Utrecht, Holanda. La traducci\u00f3n es de Nicol\u00e1s Viotti.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jeremy Stolow (Universidad de Concordia, Canada) En los \u00faltimos a\u00f1os, se ha convertido en un lugar com\u00fan de la academia y la cultura popular tratar al cuerpo humano como un complejo ensamblaje de fuerzas y transacciones. Podr\u00eda decirse que esta visi\u00f3n del cuerpo pertenece a una sensibilidad m\u00e1s amplia que posee un crecimiento notable en los \u00faltimos a\u00f1os (al menos en lo que respecta a las sociedades occidentales supuestamente seculares), por lo que se entiende que todo el cosmos es infinitamente plural, inquietantemente transformador, pleg\u00e1ndose y despleg\u00e1ndose sin fin. Ya sea en el caso de los miles de millones de bacterias que habitan nuestros sistemas digestivos o las \u00faltimas &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/visualizacion-del-cuerpo-pandemico\/#more-5101\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":125,"featured_media":5102,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30],"tags":[115,122,65,81],"class_list":["post-5101","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayos","tag-corporalidad","tag-covid-19","tag-espiritismo","tag-nueva-era"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/125"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5101"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5101\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5116,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5101\/revisions\/5116"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5102"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}