{"id":6014,"date":"2021-06-15T10:49:17","date_gmt":"2021-06-15T13:49:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=6014"},"modified":"2021-06-15T10:50:03","modified_gmt":"2021-06-15T13:50:03","slug":"el-mundo-de-los-videntes-buenos-aires-1963","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/el-mundo-de-los-videntes-buenos-aires-1963\/","title":{"rendered":"El mundo de los videntes (Buenos Aires, 1963)"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_6016\" style=\"width: 433px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6016\" class=\"size-full wp-image-6016\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Ramona_y_la_adivina_o_La_adivina_1976.jpg\" alt=\"\" width=\"423\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Ramona_y_la_adivina_o_La_adivina_1976.jpg 423w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Ramona_y_la_adivina_o_La_adivina_1976-227x300.jpg 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 423px) 100vw, 423px\" \/><p id=\"caption-attachment-6016\" class=\"wp-caption-text\">\u00abRamona y la adivina\u00bb o \u00abLa adivina\u00bb &#8211; Antonio Berni, 1976.<\/p><\/div>\n<p><strong>En Buenos Aires, el destino se lee entre sutiles temblores<\/strong> (\u00abInvestigaciones\u00bb, revista Primera Plana 3 de diciembre de 1963)<\/p>\n<p>Mantenga quietas las manos. Elija una de estas cartas. Deme un objeto que est\u00e9 siempre en contacto con su cuerpo. Estas frases suelen ser la clave de un ritual que apasiona a la clase alta de Buenos Aires y para el que s\u00f3lo hacen falta dos personas: una que escucha y otra que habla, casi siempre en cuartos de pesados muebles sin estilo, cobijados entre cortinas de damasco y l\u00e1mparas con caireles, mientras se desplaza un vago olor a benju\u00ed por el aire. A intervalos, \u00e9sta entorna los ojos, apoya la cabeza sobre la mano derecha y es sacudida por un suave temblor el\u00e9ctrico, pero su voz sigue fluyendo sin entonaciones, despaciosamente, como si cada palabra fuese paladeada: es la m\u00e9dium, la vidente, la figura mayor de una religi\u00f3n cuyo dios es la Adivinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay por lo menos una decena de videntes de primera l\u00ednea en Buenos Aires, pero es dif\u00edcil llegar hasta ellas sin recomendaciones. A veces, al llam\u00e1rselas por tel\u00e9fono para concertar un encuentro, se las oye decir desconfiadamente desde el otro lado de la l\u00ednea s\u00f3lo secas frases como \u00e9stas: \u00bfPara cu\u00e1ndo? o \u00bfQui\u00e9n le dio mi n\u00famero?, antes del Hola o de cualquier otro convencional saludo. Si no hay una respuesta que las satisfaga, la conversaci\u00f3n quedar\u00e1 implacablemente cortada.<\/p>\n<p>Durante las \u00faltimas semanas, un grupo de redactores de PRIMERA PLANA consult\u00f3 a ocho m\u00e9diums sin darles cuenta de su condici\u00f3n period\u00edstica, s\u00f3lo para cotejar las adivinaciones con los datos de su propio pasado y con los planes que hab\u00edan elaborado para su futuro. En ning\u00fan caso, las videntes advirtieron que eran, a su vez, analizadas y escudri\u00f1adas, pero, extra\u00f1amente, acertaron en un 70 por ciento la historia de cada interrogador. S\u00f3lo dos estuvieron por debajo de ese nivel, pero de manera abrumadora: ninguna de sus adivinanzas result\u00f3 exacta. Al enrostr\u00e1rseles el fracaso, se justificaron aduciendo que \u00abhab\u00edan encontrado resistencias, dificultades para comunicarse con el cliente\u00bb.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-6015 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/videntes-3-640x409.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"409\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/videntes-3-640x409.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/videntes-3-300x192.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/videntes-3-768x491.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/videntes-3.jpg 1020w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Cinco de las ocho recurrieron a la quiromancia, con variantes menores (algunas colocaron la palma de sus manos sobre el dorso del interrogador; otras untaron la palma con un polvillo blancuzco, quiz\u00e1 talco). Las restantes optaron por los naipes, los c\u00e1lculos astrales y la lectura de las hojas de t\u00e9. Invariablemente cobraron por sus consultas: entre 250 y 1.000 pesos; la \u00fanica salvedad es Cecilia, una dama melanc\u00f3lica que vive recluida en un peque\u00f1o departamento del Barrio Norte, arreglado como el de una cortesana dieciochesca: todas las compensaciones que ella admite son perfumes, cremas, flores o libros.<\/p>\n<div id=\"attachment_6356\" style=\"width: 350px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6356\" class=\"wp-image-6356\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Adivina-cartas-aviso-5805-412x640.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"528\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Adivina-cartas-aviso-5805-412x640.jpg 412w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Adivina-cartas-aviso-5805-193x300.jpg 193w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Adivina-cartas-aviso-5805-768x1193.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Adivina-cartas-aviso-5805.jpg 809w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><p id=\"caption-attachment-6356\" class=\"wp-caption-text\">Aviso en Caras y Caretas &#8211; 1905<\/p><\/div>\n<p><strong>La primera historia<\/strong><\/p>\n<p>La se\u00f1orita Elsa recibe en su casa de la calle Ecuador, entre feos cuadros que s\u00f3lo pueden ser contemplados luego de ascender una larga escalera penumbrosa. Se sienta junto a la visita en el comedor, ante una mesa apenas alumbrada por una l\u00e1mpara peque\u00f1\u00edsima; despu\u00e9s, le pide que extienda las manos y se pone a examinarlas dubitativamente. Las palpa, las aprieta, y termina por chillar triunfalmente: \u00ab\u00a1Esta manita me gusta!\u00bb, la derecha, \u00ab\u00a1Qu\u00e9 linda! \u00a1Cu\u00e1ntas cositas!\u00bb, siempre en diminutivo, de tal manera que si uno cerrase los ojos se la imaginar\u00eda baja y rechoncha, aunque no; es casi alta, con el pelo te\u00f1ido de rubio y los brazos y el cuello inundados de alhajas.<\/p>\n<p><em>\u2014Antes de nacer usted, su madre perdi\u00f3 dos hijos, \u00bfno es cierto? \u2014inquiere. El visitante dice que s\u00ed\u2014. Claro, es evidente. Aqu\u00ed est\u00e1 \u2014gorjea, mientras se\u00f1ala un punto en el borde de la mano, entre el pulgar y el \u00edndice. Entonces se calla. Vuelve a concentrarse. Hasta que arranca de nuevo\u2014: D\u00edgame, \u00bfalguna vez el bistur\u00ed entr\u00f3 en su carne?<\/em><br \/>\n<em> \u2014S\u00ed. Las am\u00edgdalas, el ap\u00e9ndice&#8230;<\/em><br \/>\n<em> \u2014Fue para bien.<\/em><br \/>\n<em> \u2014Me alegro \u2014dice el visitante.<\/em><br \/>\n<em> \u2014Le dir\u00e9 algo m\u00e1s. Usted ha tra\u00eddo un don a la vida, pero no lo ha explotado debidamente. \u00a1Qu\u00e9 cabeza, Dios m\u00edo! \u00a1Qu\u00e9 cabeza! Usted tiene una notable inteligencia, pero es propenso a la depresi\u00f3n y a la melancol\u00eda.<\/em><br \/>\n<em> \u2014S\u00ed, yo&#8230;<\/em><br \/>\n<em> \u2014\u00a1No me diga nada! \u2014ordena la se\u00f1orita Elsa, perentoriamente\u2014. No es necesario. Yo lo s\u00e9. Su mam\u00e1 es una persona muy dif\u00edcil, \u00bfno es cierto?<\/em><br \/>\n<em> \u2014S\u00ed. El signo de&#8230;<\/em><br \/>\n<em> \u2014De C\u00e1ncer \u2014interrumpe ella \u2014. Su mam\u00e1 es de C\u00e1ncer y usted de Libra. Tenga m\u00e1s confianza en s\u00ed mismo, hijito. Sea m\u00e1s pr\u00e1ctico. Porque usted es un poco, este&#8230;, hombre orquesta, \u00bfno?<\/em><br \/>\n<em> \u2014As\u00ed es.<\/em><br \/>\n<em> \u2014No veo nada m\u00e1s en su mano. Ahora p\u00e1gueme. Quinientos pesos, por favor. Y cierre la puerta al irse.<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_6358\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6358\" class=\"size-large wp-image-6358\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Campa\u00f1a-x-adivinas-31801-640x621.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"621\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Campa\u00f1a-x-adivinas-31801-640x621.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Campa\u00f1a-x-adivinas-31801-300x291.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Campa\u00f1a-x-adivinas-31801-768x745.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Campa\u00f1a-x-adivinas-31801-45x45.jpg 45w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Campa\u00f1a-x-adivinas-31801.jpg 798w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><p id=\"caption-attachment-6358\" class=\"wp-caption-text\">Caras y Caretas 1901<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Entre bastidores<\/strong><\/p>\n<p>La se\u00f1orita Elsa es hija de una profesora de piano (87 a\u00f1os) y de un ya difunto aficionado a la \u00f3pera italiana. Sus once hermanos, que est\u00e1n sobre el borde del medio siglo, heredaron esa pasi\u00f3n musical. S\u00f3lo ella aprendi\u00f3 adem\u00e1s otra lecci\u00f3n paterna: la quiromancia. Empez\u00f3 por practicar consigo misma; todos los d\u00edas, aun ahora, examina las cambiantes l\u00edneas de su mano derecha, mientras con la izquierda se pellizca los labios para pedir silencio a los que est\u00e1n a su alrededor.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente de ser visitada por el joven en cuyas am\u00edgdalas y ap\u00e9ndice \u00abentr\u00f3 el bistur\u00ed\u00bb, como ella dijo, PRIMERA PLANA envi\u00f3 a otro de sus redactores para comparar las dos sesiones de videncia. La se\u00f1orita Elsa repiti\u00f3 prolijamente algunos de sus tics (la alabanza de la mano derecha, los diminutivos, las adivinaciones quir\u00fargicas, la definici\u00f3n hombre-orquesta), pero no cometi\u00f3 un solo error, a pesar de que a veces incursi\u00f3n\u00a9 en la m\u00e1s secreta y personal historia de su visitante.<\/p>\n<p>No menos de cien veces al d\u00eda, los el\u00e9ctricos temblores de la se\u00f1orita Elsa y sus despaciosos di\u00e1logos con los dioses de la Adivinaci\u00f3n se repiten id\u00e9nticamente, como en un espejo, en las habitaciones de otras&#8217; m\u00e9diums de Buenos Aires; all\u00ed tambi\u00e9n las premoniciones fluyen entre cortinas de damasco y un tenue olor a benju\u00ed.<\/p>\n<div id=\"attachment_6359\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6359\" class=\"size-large wp-image-6359\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/P1060502-Critica-21-1-1929-640x480.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/P1060502-Critica-21-1-1929-640x480.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/P1060502-Critica-21-1-1929-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/P1060502-Critica-21-1-1929-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><p id=\"caption-attachment-6359\" class=\"wp-caption-text\">Diario Cr\u00edtica 1929<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2022 Hilda, sin embargo, tiene la costumbre de recibir en Aquelarre, la tienda de antig\u00fcedades de Choch\u00f3 Anchorena, en Juncal y Talcahuano. No recurre a las barajas ni a las fotograf\u00edas ni a la quiromancia: le basta con tomar las manos de su interrogador entre las suyas y hablar. En su \u00e9poca de esplendor, hace un par de a\u00f1os o poco m\u00e1s, cobraba hasta 150 pesos. Entonces, era la vidente titular del novelista Manuel Mujica L\u00e1inez.<\/p>\n<p>\u2022 Frida prefiere ir hasta la propia casa de sus clientes. Es una alemana de 65 a\u00f1os, rubicunda, de ojitos azules, creadora de espl\u00e9ndidas tortas desbordantes de cremas. Cobra mil pesos por un hor\u00f3scopo que dura diez a\u00f1os, y que le demanda infinitos dibujos de color, cuyo significado ella transcribe despu\u00e9s con letra prolija y min\u00fascula. A veces recurre a la cartomancia.<\/p>\n<p>\u2022 Hebe es una italiana de 35 a\u00f1os, probablemente hermosa, que combina la adivinaci\u00f3n con estudios de psicolog\u00eda en alto nivel. Trabaja parcamente: primero, toma las manos del cliente entre las suyas, para \u00abver si hay contacto\u00bb. Pocas veces admite que lo hay; lo m\u00e1s frecuente es que resuelva no seguir adelante con la sesi\u00f3n. Desde hace 2 a\u00f1os, sus visitantes deben pagar 500 pesos.<\/p>\n<p>\u2022 Carlota vive en la calle Melo, cerca de la avenida Callao, en una de esas viejas casas con zagu\u00e1n y un l\u00f3brego patio inundado de olor a cebolla y a frituras. En la mesa de su comedor hay un globo de vidrio verdoso al que no cesa de examinar, mientras retiene entre sus manos las del visitante y sobre la pulida superficie del globo se refleja su boca sumida, de la que sobresale apenas una hilera de dientes atiborrados de estr\u00edas marrones. Exige 400 pesos por la sesi\u00f3n, aunque ni una sola de sus adivinaciones suele dar en el clavo. Un reptante tic la distingue de todas: cada media docena de palabras dice, roncamente, querido.<\/p>\n<p>\u2022 La se\u00f1orita Sara, oriunda de Santiago del Estero, es la imagen de la mansedumbre: toca un objeto que siempre ha estado en contacto con el cuerpo de su visitante, tiembla, y despu\u00e9s habla casi inaudiblemente, como si tratara de hacerse perdonar las inexactitudes que dispara implacablemente. Apenas se le advierte que est\u00e1 errada, que descubre en el pasado del cliente datos contrarios a los verdaderos, ni siquiera replica. Cubre su falso informe con otra falsedad, segura de que su calma provinciana es como un dique contra el que se estrellan todos los enojos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-6360 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/P1050468-1-640x477.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/P1050468-1-640x477.jpg 640w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/P1050468-1-300x224.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/P1050468-1-768x573.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/P1050468-1.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><strong>Los se\u00f1ores maestros<\/strong><\/p>\n<p>El reino de la Adivinaci\u00f3n no termina en Sara, Frida o Hebe, porque ellas son como las figuras menores de una baraja que tiene sus sotas y sus reyes, sus creadores de amuletos para el amor, hechos de piedra juje\u00f1a y pa\u00f1o rosado (como Olga, la chilena), o sus constructores de enormes cartas astrol\u00f3gicas, dibujadas sobre papeles amarillos y blancos, como la paraguaya Casandra, que todav\u00eda vive cerca del parque Lezama.<\/p>\n<p>Esta pir\u00e1mide m\u00e1gica culmina en dos puntas, cada una de las cuales corresponde a un aut\u00e9ntico maestro: mister Lack y Monsieur Anoth, el astr\u00f3logo.<br \/>\nLack vivi\u00f3 en Hong Kong con sus padres hasta los 16 a\u00f1os. Durante una revoluci\u00f3n, debi\u00f3 huir de la ciudad y unirse a un regimiento. En las primeras escaramuzas, su columna fue sometida a un implacable bombardeo. Una bomba estall\u00f3 a pocos pasos de \u00e9l y mat\u00f3 a todos los que lo rodeaban. Lack qued\u00f3 sin sentido. Cuando logr\u00f3 recuperarse, vio que s\u00f3lo su cuerpo se mov\u00eda entre un mar de cad\u00e1veres, torsos desnudos semienterrados en la tierra dura, brazos que colgaban siniestramente de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>Entonces, tuvo la revelaci\u00f3n: sinti\u00f3 una intensa sensaci\u00f3n de mareo, escuch\u00f3 algo as\u00ed como una m\u00fasica lejana y, como \u00e9l dice, comprendi\u00f3. Conoci\u00f3 al detalle la vida de todos los muertos que lo rodeaban, como si desfilara ante \u00e9l en un film. Supo por qu\u00e9 \u00e9l estaba all\u00ed, adivin\u00f3 su destino y descubri\u00f3, a la vez, que sus padres acababan de morir durante la revoluci\u00f3n. Desde entonces, sabe tan certeramente, como pocos seres humanos, cu\u00e1ndo un semejante va a morir. Al menos, \u00e9se ha sido el testimonio de todos sus visitantes, aun los menos devotos.<\/p>\n<p>El astr\u00f3logo Anoth prefiere el ocultismo a las adivinaciones funerarias: vive en una viej\u00edsima casita de la calle Paran\u00e1, cerca de Corrientes, recluido en un cuarto asfixiante, ordenado, perfecto. Su mundo est\u00e1 gobernado por una cabeza de Buda, junto a la cual reposa una fotograf\u00eda del swami Ramakrishna. Anoth es calvo, de vivaces ojitos azules. Es el \u00fanico ser de este vanidoso reino de las adivinaciones que no se confiesa vidente: toda su sabidur\u00eda consiste en deducir el futuro de acuerdo al nombre del interrogador, al d\u00eda y a la hora de su nacimiento. Las tres personas de PRIMERA PLANA que lo consultaron obtuvieron, invariablemente, revelaciones sobrecogedoras.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n adivinatoria tiene un templo en Buenos Aires, adem\u00e1s de las peque\u00f1as capillas de la calle Paran\u00e1 o Melo y Callao. Ese templo no es una casa sino un punto, un cero cuyo tama\u00f1o es el de la cabeza de un alfiler. Est\u00e1 dibujado sobre la pared de una casa cuya ubicaci\u00f3n nadie conoce, y tiene escrita dentro de su superficie (como cuenta Sara) una palabra que significa a la vez todas las palabras de la Tierra. Cuando alguna criatura humana la descubra y consiga descifrarla, cada habitante de Buenos Aires conocer\u00e1 repentinamente el futuro y el pasado de las personas que ama. En ese momento tambi\u00e9n, seg\u00fan la tradici\u00f3n, los videntes de hoy quedar\u00e1n inm\u00f3viles y ciegos para siempre.<\/p>\n<p><em>Gracias blog <\/em><a href=\"http:\/\/www.magicasruinas.com.ar\/revistero\/argentinas\/adivinos-en-buenos-aires.htm\"><strong>M\u00e1gicas Ruinas <\/strong><\/a><em>por rescatar esta perlita.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Buenos Aires, el destino se lee entre sutiles temblores (\u00abInvestigaciones\u00bb, revista Primera Plana 3 de diciembre de 1963) Mantenga quietas las manos. Elija una de estas cartas. Deme un objeto que est\u00e9 siempre en contacto con su cuerpo. Estas frases suelen ser la clave de un ritual que apasiona a la clase alta de Buenos Aires y para el que s\u00f3lo hacen falta dos personas: una que escucha y otra que habla, casi siempre en cuartos de pesados muebles sin estilo, cobijados entre cortinas de damasco y l\u00e1mparas con caireles, mientras se desplaza un vago olor a benju\u00ed por el aire. A intervalos, \u00e9sta entorna los ojos, apoya la &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/el-mundo-de-los-videntes-buenos-aires-1963\/#more-6014\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6016,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[110],"tags":[125,85,73],"class_list":["post-6014","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos","tag-brujasos","tag-medios-de-comunicacion","tag-religiosidad-popular"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6014"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6361,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6014\/revisions\/6361"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6016"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}