{"id":6723,"date":"2021-09-07T20:20:26","date_gmt":"2021-09-07T23:20:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=6723"},"modified":"2025-07-13T22:56:04","modified_gmt":"2025-07-14T01:56:04","slug":"el-reino-perspectivas-criticas-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/el-reino-perspectivas-criticas-5\/","title":{"rendered":"\u00abEl Reino\u00bb -perspectivas cr\u00edticas (5)"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-6726\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/el-reino-netflix-presento-a-los-personajes-de-la-nueva-serie-argentina-1211575.jpg\" alt=\"\" width=\"364\" height=\"539\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/el-reino-netflix-presento-a-los-personajes-de-la-nueva-serie-argentina-1211575.jpg 364w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/el-reino-netflix-presento-a-los-personajes-de-la-nueva-serie-argentina-1211575-203x300.jpg 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 364px) 100vw, 364px\" \/>El Reino de este mundo: pluralismos en tensi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em><strong>por Nicol\u00e1s Viotti<\/strong> <\/em>(UNSAM\/CONICET)<\/p>\n<p>La intensa pol\u00e9mica que produjo el estreno de una serie, actualiza los interrogantes acerca de c\u00f3mo se relacionan la iglesia evang\u00e9lica y el poder pero tambi\u00e9n, sobre los prejuicios con que los discursos hegem\u00f3nicos representan a las minor\u00edas<\/p>\n<p>El estreno de la serie\u00a0El Reino\u00a0en la plataforma Netflix parece haber encendido un barril de p\u00f3lvora que subyace a los modos de imaginar la religi\u00f3n evang\u00e9lica en Argentina. Con apenas ocho episodios,\u00a0ha hecho estallar una verdadera controversia p\u00fablica que remueve los miedos sobre las relaciones entre religi\u00f3n evang\u00e9lica, pol\u00edtica y el avance de las derechas en la regi\u00f3n, pero tambi\u00e9n sobre los modos de representar a minor\u00edas religiosas, los estereotipos seculares y cat\u00f3licos sobre mundos religiosos complejos y diversos. En particular, la serie ideada por Marcelo Pi\u00f1eyro y Claudia Pi\u00f1eiro, puso en el centro del debate lo que parece ser una dif\u00edcil convivencia: la que deber\u00eda articular el valor positivo de una diversidad que incluya tanto al g\u00e9nero como a la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>El exitoso pastor de una mega iglesia pentecostal termina, por un hecho inesperado, como candidato a presidente de Argentina. Su intenci\u00f3n es llevar los principios de una teolog\u00eda cristiana conservadora -centrada en la naturalizaci\u00f3n de la familia, el g\u00e9nero binario y una moral tradicional obsesionada con la corrupci\u00f3n- a la vida p\u00fablica. Este movimiento hacia la pol\u00edtica no est\u00e1 exento de fuertes rechazos por parte de su c\u00edrculo \u00edntimo, sobre todo de su esposa que hace todo lo posible por mantener un lema que el propio protestantismo le leg\u00f3 al pensamiento pol\u00edtico moderno: la separaci\u00f3n de iglesia y Estado.\u00a0En un tono que no termina de convencer, ni por su pretendido realismo ni por sus momentos casi grotescos, se pretende retratar una vida cotidiana manipuladora, llena de falsedades e hipocres\u00edas.<\/p>\n<p>En una operaci\u00f3n ya cl\u00e1sica en las formas de retratar pr\u00e1cticas religiosas supuestamente amenazantes se hace pasar la parte por el todo (anulando toda posible diversidad del mundo evang\u00e9lico), se les imputa pr\u00e1cticas criminales y se asume un tipo de creencia religiosa absolutamente binaria, cerrada, fan\u00e1tica y sin matices.\u00a0El argumento es paranoico y conspirativo, pero al mismo tiempo produce un efecto de empat\u00eda con un sentido com\u00fan argentino cat\u00f3lico\u00a0secularizado acostumbrado al clich\u00e9 de la conspiraci\u00f3n pol\u00edtica, el imperialismo norteamericano y el conservadurismo religioso evang\u00e9lico. El pentecostalismo local realmente existente, en torno al 18% de la poblaci\u00f3n argentina, no es ni objeto de representaci\u00f3n ni un potencial p\u00fablico. Disperso mayoritariamente desde hace medio siglo en cada rinc\u00f3n de los barrios populares en peque\u00f1as congregaciones animadas por pastores y pastoras reclutadas en esos mismos barrios, es el gran ausente de\u00a0El Reino.<\/p>\n<p><strong>No es apenas una ficci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Las relaciones entre religi\u00f3n y pol\u00edtica no son s\u00f3lo las de una religi\u00f3n de manipuladores y falsos profetas conservadores: hay una representaci\u00f3n contrapuesta que muestra una \u201cverdadera religi\u00f3n\u201d que est\u00e1 en los presos y en los chicos de la calle. La religi\u00f3n leg\u00edtima es la religi\u00f3n del pueblo, la de los pobres y necesitados. Son ellos quienes resguardan el verdadero poder m\u00e1gico del carisma. El personaje de \u201cEl pescado\u201d, s\u00edmbolo del antiguo cristianismo, es una suerte de mes\u00edas que hace milagros y que promete ser la contracara religiosa del pastor-demon\u00edaco. Pero este intento por rescatar la dimensi\u00f3n encantada de la religi\u00f3n verdadera est\u00e1 cargada de catolicismo. El protector de los ni\u00f1os es un cura cat\u00f3lico encargado de la Virgen de Caacup\u00e9,\u00a0la simbolog\u00eda mesi\u00e1nica se parece m\u00e1s a la de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n tercermundista que al pentecostalismo\u00a0y Tadeo, uno de los pocos que se rebelan contra la autoridad del pastor y su familia, est\u00e1 m\u00e1s cerca de un militante cat\u00f3lico de base de la d\u00e9cada de 1970 que de un fiel pentecostal popular.<\/p>\n<p>\u00bfPero no es al fin y al cabo s\u00f3lo una ficci\u00f3n? \u00bfNo deber\u00edamos asumir que es apenas una representaci\u00f3n est\u00e9tica, una interpretaci\u00f3n entre otras, y no un estudio acad\u00e9mico pormenorizado?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6728 size-full\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/El-reino-600x300.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/El-reino-600x300.jpg 600w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/El-reino-600x300-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>Es casi una obviedad sostener hoy que la industria cultural es un espacio de producci\u00f3n de estereotipos, de discursos dominantes y de hegemon\u00eda. Criticar esa mirada por unidimensional y mostrar la diversidad de usos nunca deber\u00eda renunciar a describir su funci\u00f3n reproductora de sesgos sobre nuestras alteridades religiosas. Como, al mismo tiempo, no deber\u00edamos cansarnos de subrayar esa funci\u00f3n en los estereotipos de g\u00e9nero, clase y raza. En un horizonte donde memes, selfies y plataformas digitales marcan el ritmo de nuestras interacciones sociales, exacerbadas durante la pandemia, ser\u00eda muy ingenuo insistir en el rasgo \u201cficcional\u201d de\u00a0El Reino.\u00a0Ni la industria cultural ni la religi\u00f3n son s\u00f3lo construcciones o \u201cficciones\u201d, ambos son lo que son justamente por sus efectos de verdad.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica de una obra es la cr\u00edtica de un sentido com\u00fan, el que est\u00e1 por detr\u00e1s de las enunciaciones y nunca dirigida sobre personas concretas. Por esa raz\u00f3n la declaraci\u00f3n de ACIERA -una de las m\u00e1s conservadoras dentro las diversas federaciones evang\u00e9licas- es muy desacertada, al responsabilizar a Claudia Pi\u00f1eiro de un gui\u00f3n que estigmatiza el \u201cser evang\u00e9lico\u201d.<\/p>\n<p><strong>El sentido com\u00fan del prejuicio<\/strong><\/p>\n<p>El sentido com\u00fan secular-cat\u00f3lico que desconf\u00eda del mundo evang\u00e9lico asume a\u00a0El Reino\u00a0como parte de una denuncia que visibiliza la verdaderas causas de la derecha pol\u00edtica. Por su parte,el sentido com\u00fan de una zona conservadora del diverso espacio evang\u00e9lico lo interpreta como un ataque y un encono del activismo por los derechos reproductivos. Ambas formas de decir y representar al otro son parciales y hacen pasar la parte por el todo, anulando la complejidad y las tensiones dram\u00e1ticas que son constitutivas de cada uno de esos mundos.<\/p>\n<p>Si\u00a0El Reino\u00a0contribuye a un estereotipo negativo cat\u00f3lico-secular del pentecostalismo, no cabe duda de que las reacciones p\u00fablicas de asociaciones, pastores y fieles m\u00e1s conservadores del mundo evang\u00e9lico pentecostal contribuyen con otro estereotipo, uno que hace de la \u201cideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d su punto de inflexi\u00f3n (compartido con el amplio mundo cat\u00f3lico conservador). Sin embargo, el vuelco conservador de la sociedad argentina, m\u00e1s all\u00e1 de las agendas cristianas en relaci\u00f3n con el g\u00e9nero, no se explican por la religi\u00f3n sino por procesos de re-jerarquizaci\u00f3n social mucho m\u00e1s amplios que atraviesan al campo religioso del mismo modo que a la sociedad en general.<\/p>\n<p>El debate que\u00a0El Reino\u00a0abre muestra la necesidad de incluir a todos los pluralismos: los de g\u00e9nero, pero tambi\u00e9n los religiosos. Ello, a su vez, nos pide una fuerte reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre nuestros sentidos comunes acerca de la religi\u00f3n en general y sobre el pentecostalismo en particular. Ese campo no deber\u00eda ser binariamente asociado con \u201cprogresismos\u201d y \u201cderechas\u201d, sino como modos de producci\u00f3n pol\u00edtica de realidad siempre contingentes. Finalmente, que la cuesti\u00f3n religiosa no pasa m\u00e1s por lo exclusivamente \u201creligioso\u201d, esa zona que la modernidad muestra siempre inasible y secreta, sino que (tal vez m\u00e1s que nunca) tiene que ver con la producci\u00f3n y la industria cultural. Las disputas que se den en esos frentes van a necesitar cada vez m\u00e1s del di\u00e1logo que asuma la complejidad, la desactivaci\u00f3n de conspiraciones y paranoias sociales.<\/p>\n<p><em>Texto publicado originalmente en <\/em><a href=\"https:\/\/plazarevista.com.ar\/el-reino-de-este-mundo-pluralismos-en-tension\/\"><strong>revista Plaza<\/strong><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6685 size-full\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/REino-protagonistas.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/REino-protagonistas.jpg 880w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/REino-protagonistas-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/REino-protagonistas-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/REino-protagonistas-640x360.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/p>\n<p><strong>El Reino y los Evang\u00e9licos: Romper el espejo<\/strong><\/p>\n<p><em><strong>por Marcos Carbonelli\u00a0<\/strong><\/em> (CEIL\/CONICET)<\/p>\n<p>Paul Ricoeur, el fil\u00f3sofo frances, estableci\u00f3 que tanto las producciones culturales como la acci\u00f3n humana se comportan como obras abiertas al mundo: una vez realizadas, su constituci\u00f3n simb\u00f3lica las autonomiza de sus autores y quedan ofrecidas a diferentes lecturas. Si bien existen l\u00edmites hermen\u00e9uticos, una pluralidad de interpretaciones compiten en el campo abierto de la cr\u00edtica, miden fuerzas, presentan pruebas y arrastran p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Cada vez m\u00e1s, los productos culturales incluyen nuestras conversaciones cotidianas y ofrecen argumentos para las discusiones p\u00fablicas. Esta controversia se acaba de desatar con el estreno de\u00a0El Reino\u00a0(Netflix). Es que hoy, el streaming resulta un insumo vital para la construcci\u00f3n del sentido com\u00fan, con todas las disputas, hegemon\u00edas y sometimientos que esa dicha construcci\u00f3n implica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSerie o espejo?<\/strong><\/p>\n<p>A la hora de tematizar el fen\u00f3meno religioso (siempre redituable en t\u00e9rminos de expectativas de consumo) las series m\u00e1s famosas del \u00faltimo tiempo observan un denominador com\u00fan: ese mundo es configurado como amenaza, como territorio a eludir. En el\u00a0Cuento de la Criada,\u00a0la ucron\u00eda de un r\u00e9gimen con bases dogm\u00e1ticas que pulveriza las conquistas globales del feminismo. En\u00a0Poco Ortodoxa, la subjetividad se construye como una l\u00ednea de fuga de un contexto de creencias y lazos comunitarios opresivos.<\/p>\n<p>En ambos casos, el tel\u00f3n de fondo es un punto de vista muy moderno: el que antepone el modelo at\u00e1vico religioso a la propuesta de la ilustraci\u00f3n. Oscurantismo versus luz, emoci\u00f3n versus racionalidad, teocracia versus democracia, opresi\u00f3n versus libertad.\u00a0El Reino\u00a0participa de esta secuencia; la fe\u00a0 es la fachada de una acci\u00f3n mucho m\u00e1s profunda, terrible y verdadera: lucrar con la creencia ajena y tomar el poder.<\/p>\n<p>Sus primeros episodios est\u00e1n llenos de gui\u00f1os a la historia pol\u00edtico\/religiosa reciente del Brasil: pastores que coquetean con las m\u00e1s altas magistraturas, hechos truculentos que dinamizan contiendas electorales e iglesias que se comportan como corporaciones pol\u00edticas y empresariales.<\/p>\n<p>El Reino\u00a0tambi\u00e9n recupera elementos aut\u00f3ctonos: en la voz del pastor que encarna Diego Peretti aparecen varios de los argumentos que circularon contra la despenalizaci\u00f3n del aborto. Mayor\u00edas celestes ignoradas y cultura de la muerte. En las decisiones de gui\u00f3n de apelar a estas figuras se juega su chance de construir una historia veros\u00edmil y efectiva en t\u00e9rminos narrativos.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed la mirada puede inscribirse en los par\u00e1metros de la cr\u00edtica art\u00edstica: \u00bfla\u00a0historia funciona? \u00bfLos personajes son veros\u00edmiles y complejos? \u00bfLa trama consigue mantener la tensi\u00f3n hasta el final?<\/p>\n<p>La controversia surge cuando se da un paso m\u00e1s en t\u00e9rminos hermen\u00e9uticos y las apropiaciones tratan a la serie como espejo de la real. Bajo este registro, \u201cnombra\u201d la realidad. Se le adjudica la potestad de atacar cabos, de unir episodios extranjeros y locales para desplegar ante nuestros ojos el hilo que enhebra y conduce hacia una raz\u00f3n escondida: la alianza entre derechas y jerarqu\u00edas religiosas en Am\u00e9rica Latina. Lo que es subtexto pasa a ser \u201ctexto\u201d. Lo que es subliminar es le\u00eddo en clave expl\u00edcita: \u201cOjo que si no hacemos algo, lo que pas\u00f3 en Brasil puede pasar aqu\u00ed\u201d. En este juego de apropiaciones la serie adquiere un tono pedag\u00f3gico y emula la teor\u00eda del complot. Nos dice \u201cla realidad est\u00e1 doblada. Hay un pliegue que no ves y que ahora te voy a mostrar para que conozcas el real sentido de las cosas\u201d.<\/p>\n<p>Ese movimiento (de la ficci\u00f3n a la denuncia aleccionadora), es el que de manera paralela e inevitable habilita un espacio de debate. En \u00e9l los actores religiosos aludidos toman distancia de los arquetipos, y los cient\u00edficos sociales (como quien suscribe) encontramos la ocasi\u00f3n para fundamentar con evidencia emp\u00edrica c\u00f3mo los hechos presentan muchos m\u00e1s matices y c\u00f3mo toda simplificaci\u00f3n (en lo que sintetiza y en lo que no dice) devela mecanismos que reproducen la distinci\u00f3n entre modelos p\u00fablicos religiosos leg\u00edtimos e ileg\u00edtimos.<\/p>\n<p>Es casi una obligaci\u00f3n de las ciencias sociales dinamitar las autopistas de sentido que pretenden suturar r\u00e1pido la distancia entre la pantalla y la calle. Diferentes estudios desde la antropolog\u00eda, la sociolog\u00eda y la ciencia pol\u00edtica vienen mostrando que la tesis principal de la serie est\u00e1 refutada: las adhesiones religiosas no se transmutan sin m\u00e1s en conductas pol\u00edticas. Los creyentes siguen a sus pastores en el templo, pero llegado el caso los abandonan en el cuarto oscuro. All\u00ed, lejos de cruces, mandatos y sermones, eval\u00faan cu\u00e1l de las boletas es capaz de abultar bolsillos, domar al d\u00f3lar y acabar con la inseguridad, por solo citar algunas de las motivaciones comprobadas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6730\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Peretti-y-Moran.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Peretti-y-Moran.jpg 800w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Peretti-y-Moran-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Peretti-y-Moran-768x480.jpg 768w, https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Peretti-y-Moran-640x400.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>Roto el espejo, vale la pena hacer un ejercicio contraf\u00e1ctico (\u00a0como nos sugiriera la investigadora Karina Felitti) y pensar si en lugar de los evang\u00e9licos otros grupos religiosos, sexuales o \u00e9tnicos fueran caricaturizados por una ficci\u00f3n. Esto es improbable\u00a0 (adem\u00e1s desatar\u00eda una cantidad industrial de denuncias en el INADI). Lo que demuestra que los evang\u00e9licos son algo as\u00ed como el \u201cpermitido\u201d del progresismo: aquel conjunto social sobre el cual s\u00ed se pueden poner en suspenso las buenas pr\u00e1cticas de la contextualizaci\u00f3n, el matiz y la diversidad para dar paso a simplificaciones acomodadas a horizontes pol\u00edticos predefinidos.<\/p>\n<p>Un s\u00edntoma de esta miop\u00eda se trasluce en la comparaci\u00f3n con las representaciones f\u00edlmicas de lo cat\u00f3lico. En ellas el cura ped\u00f3filo es una figura recurrente, como tambi\u00e9n lo es el cl\u00e9rigo mercantilista y bur\u00f3crata que Campanella presenta fugazmente casi al final de\u00a0El hijo de la novia. Pero en series, novelas y pel\u00edculas tambi\u00e9n hay lugar para el cura comprometido socialmente, ese que patea villas y comparte vidas mientras hace equilibrio entre el celibato y la revoluci\u00f3n. Puede ser el personaje que Darin encarna en\u00a0Elefante blanco\u00a0de Trapero o el m\u00e1s reciente que Esteban Lamothe personificar\u00e1 en\u00a0La Uno, la nueva ficci\u00f3n del Trece. Que no haya plan B para el mundo evang\u00e9lico, que el lugar com\u00fan del complot, el comercio y el lavado de cerebros se multiplique exponencialmente se\u00f1ala las anteojeras conceptuales de las minor\u00edas ilustradas, esas que dominan la industria del entrenamiento y las f\u00e1bricas de futuro\u00a0on demand.<\/p>\n<p><strong>El dolor no es ficci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Una forma r\u00e1pida de entender el voltaje de esta controversia es codificarla como el\u00a0spin off\u00a0del debate por la legalizaci\u00f3n del aborto en Argentina: una de las guionistas de la serie es una reconocida activista verde que tematiza a sus adversarios en su obra. Ellos le responden bajo los efectos de la derrota, y las redes hacen el resto. Sin embargo, esto es solo la capa superficial de la tensi\u00f3n.\u00a0Las voces que impugnan\u00a0El Reino\u00a0y sus estereotipos conectan con ra\u00edces tect\u00f3nicas de discriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los evang\u00e9licos son una comunidad religiosa hist\u00f3ricamente estigmatizada en Argentina. En la primera mitad del siglo XX, en tiempos de comuni\u00f3n entre identidad nacional y cat\u00f3lica, fueron acusados de agentes imperialistas que ven\u00edan a romper el coraz\u00f3n de la cultura nacional. D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, ni la democracia restaurada pudo protegerlos de la acusaci\u00f3n de ser sectas lavadoras de cerebros. En este primer tramo del siglo XXI y a tono con un lenguaje global, llega la tercera etiqueta: fundamentalistas. Fundamentalistas todos\/as: los pastores y los fieles, los que se agrupan en Federaciones y los que andan sueltos, los que se alistan con el PRO y los que tienen coraz\u00f3n peronista. Bajo este lenguaje ser evang\u00e9lico es ser siempre un extranjero, un extra\u00f1o sin derecho a la movilizaci\u00f3n y la ocupaci\u00f3n de lugares p\u00fablicos. Mucho menos a plantar disidencia y meterse en la discusi\u00f3n de la batalla cultural.<\/p>\n<p>Este rol se amplifica en la persistencia de una situaci\u00f3n casi fuera de la memoria y la demanda colectiva: la regulaci\u00f3n del campo religioso en Argentina se compone de decretos y leyes que tienen su origen en la \u00faltima dictadura militar. M\u00e1s all\u00e1 del tema del financiamiento, la reglamentaci\u00f3n actual obliga a toda confesi\u00f3n religiosa no cat\u00f3lica a inscribirse en el Registro Nacional de Cultos y a aceptar al Estado como inspector de sus acciones y organizaci\u00f3n interna. Es esta ciudadan\u00eda de segunda mano la que se crispa de manera razonable cuando enfrenta la producci\u00f3n masiva de imaginarios que restituyen todo el tiempo su posici\u00f3n de otredad.<\/p>\n<p>La defensa evang\u00e9lica contra los realizadores de\u00a0El Reino\u00a0no justifica ni la cr\u00edtica personalizada ni la puesta en circulaci\u00f3n de palabras tan pesadas como fascismo. All\u00ed hay un exceso que, entre sus muchos defectos, no se hace otra cosa que brindar argumentos al sesgo autoconfirmatorio que celebra: \u201clos evang\u00e9licos se defienden con las palabras que los definen\u201d. Dicho esto, sugerimos aplicar la misma cautela con el concepto fundamentalismo. En la inflaci\u00f3n sem\u00e1ntica est\u00e1 la ra\u00edz del empobrecimiento del debate sobre el lugar de lo religioso en nuestras sociedades.<\/p>\n<p><strong>Coda<\/strong><\/p>\n<p>En los contornos sociales esta controversia no tendr\u00eda lugar en el campo de las creencias y consumos populares. No porque los sujetos que componen dicho mundo resulten las v\u00edctimas propicias del complot (una mirada miserabilista que tambi\u00e9n se cuela en la serie) sino porque en \u00e9l se registra un proceso a contramano del descrito: la legitimaci\u00f3n sociopol\u00edtica de los evang\u00e9licos. Un proceso que bulle desde abajo hacia arriba, desde las barriadas hacia las oficinas estatales y que se ejemplifica en la feligres\u00eda que crece, en las comunidades terap\u00e9uticas que cobijan hijos y en la m\u00fasica cristiana que se vende y se escucha en trenes abarrotados de trabajadores.<\/p>\n<p>La distancia entonces entre la aceptaci\u00f3n popular y el escepticismo progresista cifra una tensi\u00f3n y permite ir descartando interpretaciones: antes que el\u00a0tr\u00e1iler\u00a0de un futuro al acecho,\u00a0El Reino\u00a0resulta m\u00e1s bien el gui\u00f3n certero de c\u00f3mo las diferencias de clase ti\u00f1en el campo de las creencias.<\/p>\n<p><em>Texto publicado originalmente en <\/em><a href=\"http:\/\/revistaanfibia.com\/ensayo\/el-reino-evangelicos-romper-espejo\/\"><strong>Anfibia<\/strong><\/a><em>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Reino de este mundo: pluralismos en tensi\u00f3n por Nicol\u00e1s Viotti (UNSAM\/CONICET) La intensa pol\u00e9mica que produjo el estreno de una serie, actualiza los interrogantes acerca de c\u00f3mo se relacionan la iglesia evang\u00e9lica y el poder pero tambi\u00e9n, sobre los prejuicios con que los discursos hegem\u00f3nicos representan a las minor\u00edas El estreno de la serie\u00a0El Reino\u00a0en la plataforma Netflix parece haber encendido un barril de p\u00f3lvora que subyace a los modos de imaginar la religi\u00f3n evang\u00e9lica en Argentina. Con apenas ocho episodios,\u00a0ha hecho estallar una verdadera controversia p\u00fablica que remueve los miedos sobre las relaciones entre religi\u00f3n evang\u00e9lica, pol\u00edtica y el avance de las derechas en la regi\u00f3n, pero tambi\u00e9n &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/el-reino-perspectivas-criticas-5\/#more-6723\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6726,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[29,30,156],"tags":[60,75,136,85,16,111],"class_list":["post-6723","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-debates","category-ensayos","category-serie-el-reino","tag-diversidad-religiosa","tag-evangelicos","tag-intolerancia-religiosa","tag-medios-de-comunicacion","tag-religion-politica","tag-religion-y-estado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6723"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6723\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6731,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6723\/revisions\/6731"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6726"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}