{"id":781,"date":"2013-09-08T20:56:27","date_gmt":"2013-09-08T20:56:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/?p=781"},"modified":"2014-03-13T15:16:31","modified_gmt":"2014-03-13T15:16:31","slug":"entrevista-a-luis-gusman-sobre-espiritismo-y-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/entrevista-a-luis-gusman-sobre-espiritismo-y-literatura\/","title":{"rendered":"Entrevista a Luis Gusm\u00e1n sobre espiritismo y literatura"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: right;\"><strong>Por Patricio Lenard<\/strong><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/luis-gusman.jpg\" rel=\"lightbox-0\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-785 alignleft\" alt=\"luis gusman\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/luis-gusman-257x215.jpg\" width=\"257\" height=\"215\" \/><\/a>Ning\u00fan esp\u00edritu hay detr\u00e1s del temblor que asalta de repente la persiana del cuarto: es solamente el viento. Con los ojos de Kafka mir\u00e1ndole la nuca desde un fotomontaje de una vista de Praga colgado sobre su biblioteca, Luis Gusm\u00e1n enciende un cigarrillo y dice, con esa voz susurrada que lo caracteriza, que Los muertos no mienten es un libro at\u00edpico. A caballo entre el ensayo, la remembranza y la ficci\u00f3n, esta segunda parte de la autobiograf\u00eda literaria que inici\u00f3 veinte a\u00f1os atr\u00e1s en La rueda de Virgilio puede ser le\u00edda como una breve historia del espiritismo pero tambi\u00e9n como una novela familiar cuyo centro es la figura de su madre. Una madre que en vida se jactaba de ser m\u00e9dium de se\u00f1ales y mensajes del m\u00e1s all\u00e1, y en cuyas historias Gusm\u00e1n hall\u00f3 una fuente inagotable de relatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEsperar el retorno de un muerto es la peor de las esperas. Ni siquiera una espera in\u00fatil, sino decepcionante \u2013escribe al principio de Los muertos no mienten\u2013. Para saber c\u00f3mo es hay que vivirlo en carne propia. En algunas de las sesiones de espiritismo a las que, siendo chico, me llevaba mi madre, yo esperaba que bajara el esp\u00edritu de Gardel. Pero siempre pod\u00eda suceder un imprevisto.\u201d Lo que tambi\u00e9n pod\u00eda suceder era que, en su casa, el piso de parquet o las chapas de zinc crujieran misteriosamente. Ante lo cual la madre cre\u00eda poder determinar \u2013siguiendo su propio alfabeto espiritista\u2013 si se trataba de esp\u00edritus errantes, burlones o malignos, seg\u00fan la cantidad, frecuencia y tono de los golpes. Historias que en este libro tan inquietante como revelador se entretejen con otras que Gusm\u00e1n extrae de una tradici\u00f3n de literatura espiritista que incluye a Arthur Conan Doyle, Roberto Arlt, Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna, Leopoldo Lugones, Vladimir Nabokov, entre otros. Y que despliega en di\u00e1logo con su propio mito de escritor, el cual comenz\u00f3 a forjar en 1973, cuando public\u00f3 esa escueta y revulsiva obra maestra titulada El frasquito.<\/p>\n<p><strong>\u00bfRecuerda cuando vio un muerto por primera vez?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/espiritismo.jpg\" rel=\"lightbox-1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-783 alignright\" alt=\"espiritismo\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/espiritismo.jpg\" width=\"225\" height=\"181\" \/><\/a>\u2013S\u00ed, ten\u00eda cinco a\u00f1os y me enter\u00e9 de que era un ni\u00f1o el que llevaban al cementerio porque el color del f\u00e9retro era blanco. Pero si tuviera que nombrar una escena, la primera ser\u00eda el velorio de Evita. A ese famoso velorio me llevaron mis padres siendo, como eran, antiperonistas. Me acuerdo que hab\u00eda una cola kilom\u00e9trica, pero como yo me descompuse, me acercaron hasta una ambulancia y eso nos permiti\u00f3 adelantarnos y pasar junto a un hombre en silla de ruedas, bajo el murmullo y los silbidos de la gente. Pero el recuerdo es un tanto encubridor, porque a veces creo recordar o me imagino, no s\u00e9, que estaba Per\u00f3n cuando pasamos frente al cad\u00e1ver de Eva. Pero soy consciente, por otro lado, de que Per\u00f3n no pod\u00eda estar ah\u00ed todo el tiempo. Fue algo muy impactante ver ese cuerpo radiante, artificioso, y la pompa que lo rodeaba. Tambi\u00e9n fue extra\u00f1o ir por primera vez a un velorio de alguien que ni siquiera era un conocido de la familia.<\/p>\n<p><strong>Toda infancia tiene su encarnaci\u00f3n del miedo. \u00bfA qu\u00e9 le ten\u00eda miedo cuando era chico?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Al m\u00e1s all\u00e1, porque el m\u00e1s all\u00e1 estaba muy presente en los relatos familiares, sobre todo en los de la familia materna. Tanto mi madre como sus hermanas practicaban una especie de espiritismo, o por lo menos eso cre\u00edan, y as\u00ed toda cosa extra\u00f1a era decodificada como algo familiar, con la salvedad de que esa familiaridad no era de este mundo. Como dir\u00eda Ricardo Piglia, era el germen de un relato paranoico: todo funcionaba como signo en lugar de otra cosa. El movimiento de la cadena del ba\u00f1o, la ca\u00edda de un objeto, un determinado ruido. Pero yo no ve\u00eda lo que ellas dec\u00edan ver, y mi madre tampoco me asustaba con eso. Una de mis t\u00edas pod\u00eda contar, por ejemplo, que la noche anterior hab\u00eda sentido la presencia de mi abuelo en su habitaci\u00f3n; y si bien no era m\u00e1s que un relato, a m\u00ed igual me daba miedo. Mi madre, que fue cambiando de religiones a lo largo de los a\u00f1os (de la religi\u00f3n cat\u00f3lica pas\u00f3 al espiritismo, y de ah\u00ed a la religi\u00f3n apost\u00f3lica), hizo que mi vida fuera cambiando conforme realizaba esos desplazamientos. Esto lo cuento en La rueda de Virgilio. Quiz\u00e1 por eso la religi\u00f3n cat\u00f3lica nunca fue para m\u00ed algo amenazante, ya que se relacionaba con la vida parroquial, los campamentos, los boy scouts, la kermesse, el campo de deportes donde se jugaba al f\u00fatbol. Ni el peligro del infierno, ni los santos martirizados, ni el ojo escrutador de Dios me atormentaban. Y los pecados se absolv\u00edan con cinco avemar\u00edas y tres padrenuestros. En el espiritismo, sin embargo, s\u00ed hab\u00eda un sentido ominoso. Ah\u00ed era donde se concentraba el miedo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Llama la atenci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de que su madre haya vivido el espiritismo como una religi\u00f3n, que usted lo considere tambi\u00e9n en esos t\u00e9rminos&#8230;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Tal vez habr\u00eda que afinar un poco los conceptos y determinar si el espiritismo es una religi\u00f3n, un culto o una pr\u00e1ctica esot\u00e9rica, m\u00e1s all\u00e1 de que tiene una fundaci\u00f3n, no dir\u00eda cat\u00f3lica, pero s\u00ed religiosa. De cualquier modo, lo que me produc\u00eda un sentimiento de horror era el injerto de un esp\u00edritu en el cuerpo de otro. La primera experiencia (que aparece ficcionalizada en El frasquito) la tuve cuando mi madre me llev\u00f3 a una sesi\u00f3n de espiritismo a ver c\u00f3mo bajaba el esp\u00edritu de Gardel, tras lo cual me sent\u00ed un tanto decepcionado, porque la m\u00e9dium no s\u00f3lo era mujer sino que ten\u00eda una voz arenosa que en nada se parec\u00eda a la del Zorzal Criollo. Pero esa discordancia entre la imagen, el cuerpo y la voz me acompa\u00f1\u00f3 durante toda mi infancia, al igual que el relato de mi origen gemelar, que atraviesa casi todas las novelas que he escrito. Ese hermano muerto, esa especie de doble que siempre estuvo presente de manera un tanto ambigua en el mito familiar, porque las versiones sobre su muerte fueron cambiando a lo largo del tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY a qu\u00e9 se deb\u00eda ese deseo suyo de que el esp\u00edritu de Gardel se hiciera presente?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Mi padre era cantor de tangos y el tango circulaba todo el tiempo en mi casa. En aquella \u00e9poca hab\u00eda una fascinaci\u00f3n generalizada por Gardel, con decirte que cada 24 de junio, el aniversario de su muerte, los cines pasaban sus pel\u00edculas en continuado y el p\u00fablico aplaud\u00eda al final de cada canci\u00f3n como si Gardel estuviera ah\u00ed, de pie frente a nosotros. El hombre que proyectaba las pel\u00edculas en el cine adonde me llevaban ten\u00eda la costumbre de retroceder la parte de la pel\u00edcula en la que Gardel cantaba Mi Buenos Aires querido o Volver, para satisfacer as\u00ed los pedidos de bises. Y eso era muy extra\u00f1o porque no suced\u00eda con ninguna otra pel\u00edcula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>En Los muertos no mienten usted agradece que no se le haya concedido el poder real de invocar a los esp\u00edritus.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Supongo que debe ser una licencia<\/p>\n<p>po\u00e9tica&#8230;<\/p>\n<p><strong>Pero ha dicho tambi\u00e9n que en el trabajo de escritor hay bastante de m\u00e9dium&#8230;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/espirit.jpg\" rel=\"lightbox-2\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-784 alignright\" alt=\"espirit\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/espirit-257x215.jpg\" width=\"257\" height=\"215\" \/><\/a>\u2013S\u00ed, y lo dije por dos razones. La primera tiene que ver con mi madre, que escrib\u00eda en estado de mediumnidad unos poemas muy malos que a la ma\u00f1ana siguiente ni siquiera se acordaba de qui\u00e9n los hab\u00eda escrito. La segunda tiene que ver con mi padre, que dej\u00f3 alrededor de seis o siete letras de tango escritas con su m\u00fasica sin haberlas grabado. Supongo que de ah\u00ed me viene algo de la escritura. Ahora estoy tratando de escribir un libro sobre el mito de origen de ciertos escritores, sobre la escena en que un escritor asume su destino literario. Un caso interesante es el de Andr\u00e9 Gide, que en su autobiograf\u00eda cuenta que cuando ten\u00eda 18 a\u00f1os un amigo le pidi\u00f3 dinero prestado. Y Gide, que era bastante amarrete, le dice que se lo va a prestar porque cuida su biograf\u00eda. En esa escena es donde para m\u00ed Gide se convierte en escritor, m\u00e1s all\u00e1 de que \u00e9l escribiera desde antes. Algo parecido sucede con Graham Greene, que de joven se analizaba con un psicoanalista junguiano que lo obligaba a llevar un diario de sue\u00f1os, algo as\u00ed como un cuaderno de contabilidad de doble entrada en el que anotaba lo que hab\u00eda so\u00f1ado y las asociaciones que le hab\u00eda tra\u00eddo. Hasta que un d\u00eda Graham Greene va a su sesi\u00f3n y le dice al analista que no hab\u00eda so\u00f1ado nada. A lo que \u00e9ste le responde: \u201c\u00a1Pues entonces inv\u00e9ntelo!\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo fue en su caso?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Yo ten\u00eda quince o diecis\u00e9is a\u00f1os. Mis padres estaban discutiendo sobre c\u00f3mo me iba en el colegio (no me iba muy bien) y de pronto les dije: \u201c\u00a1Yo voy a ser escritor!\u201d. Y no hizo falta decir m\u00e1s. Fue as\u00ed de simple el asunto.<\/p>\n<p><strong>\u201cSiempre pens\u00e9 que las autobiograf\u00edas eran como un juramento. Que hab\u00eda que llevarse los dedos a los labios antes de empezar a escribir\u201d, dice en La rueda de Virgilio. \u00bfHubo algo que lo convenciera de lo contrario?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Yo escrib\u00ed La rueda de Virgilio por un pedido de Ricardo Piglia, a quien le hab\u00edan ofrecido dirigir una colecci\u00f3n de autobiograf\u00edas, a mediados de la d\u00e9cada del \u201980, en la que quiso reunir a autores consagrados, como Bioy Casares y Jos\u00e9 Bianco, con escritores j\u00f3venes que ni siquiera ten\u00edamos una vida literaria. La colecci\u00f3n nunca lleg\u00f3 a concretarse, pero de ah\u00ed deriv\u00f3 la escritura del libro. La idea que ten\u00eda con respecto al g\u00e9nero era decir la verdad. Y si hablo de \u201cjuramento\u201d era porque cre\u00eda que en una autobiograf\u00eda deb\u00eda haber una especie de fidelidad entre la palabra dada y lo escrito. Luego me despegu\u00e9 por completo de ese ideal de sinceridad, que es el que plantea Gide.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 lo llev\u00f3 a escribir, veinte a\u00f1os despu\u00e9s, una segunda parte de esa autobiograf\u00eda?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Si La rueda de Virgilio tuvo bastante que ver con la muerte de mi padre, la muerte de mi madre tuvo una importancia no menor en la escritura de Los muertos no mienten. Otra cosa que pes\u00f3 fue un viaje que hice a Italia en busca del origen de mi apellido, que no se sab\u00eda bien si era Gusman o Gusmano. A m\u00ed siempre me pasa que ponen Guzm\u00e1n con zeta, por ejemplo, y a nadie le gusta que le escriban mal el apellido. Esas fueron algunas de las razones, y hubo tambi\u00e9n una decisi\u00f3n mediada por cuestiones literarias en las que me hab\u00eda interesado anteriormente: la telepat\u00eda, la catalepsia, el sonambulismo, el espiritismo. A m\u00ed me parece que hay un hallazgo en el libro, que es haber encontrado en el mito de nacimiento del espiritismo la historia de un crimen no develado. Seg\u00fan diferentes historias, el culto espiritista naci\u00f3 en 1847, en una granja de Hydesville, en el estado de Nueva York, en donde viv\u00eda una familia de apellido Fox que luego de experimentar fen\u00f3menos paranormales, como golpes en los tabiques y muebles que se mov\u00edan solos, tom\u00f3 contacto con el esp\u00edritu de un hombre que hab\u00eda sido asesinado y enterrado en el s\u00f3tano de su casa. All\u00ed se inaugura un nuevo c\u00f3digo en el mundo, porque ellos logran comunicarse y decodificar lo que el esp\u00edritu les dice. M\u00e1s all\u00e1 de que lo que descubren es un crimen no develado, en la medida en que el esp\u00edritu evita darles el nombre de su asesino.<\/p>\n<p><strong>Esta historia es un ejemplo de las muchas que toma de esa biblioteca de textos relacionados con el espiritismo que aparece citada al principio del libro, y en donde se advierte un trabajo pormenorizado de acopio de bibliograf\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Ya hab\u00eda hecho algo similar en mi libro Epitafios, en donde me propuse estudiar los epitafios en un arco que iba desde la antig\u00fcedad hasta los recordatorios de desaparecidos que se publican en P\u00e1gina\/12. Lo mismo en mi novela En el coraz\u00f3n de junio, que es la historia de alguien que recibe el coraz\u00f3n de otro y que se siente luego en la necesidad de investigar la vida de esa persona, lo que me llev\u00f3 a escribir sobre El coraz\u00f3n d\u00e9bil de Dostoievski, Un coraz\u00f3n simple de Flaubert, El coraz\u00f3n de las tinieblas de Conrad, cuando todo podr\u00eda haber sido menos literario. Yo soy un escritor que a veces necesita demasiado de la cita y del fundamento, mientras que otros escritores fundamentan lo que dicen haciendo pasar todo por su propio discurso. Me parece que ambos casos son leg\u00edtimos, pero yo me excedo, quiz\u00e1s, en fundamentar el argumento con la cita, no tanto por una cuesti\u00f3n de autoridad, sino por algo relacionado con el m\u00e9todo.<\/p>\n<p><strong>Ese m\u00e9todo, que me imagino estar\u00e1 relacionado con lo ensay\u00edstico, o con lo que de ensay\u00edstico puede haber en la ficci\u00f3n, parece ser el reverso del que utiliz\u00f3 en El frasquito, cuyos personajes e historias usted fue desplegando en libros posteriores.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Yo escrib\u00ed El frasquito como una especie de texto sagrado, como una suerte de Popol Vuh, y es el \u00fanico que jam\u00e1s correg\u00ed de todos los que he escrito. No obstante, hay una indicaci\u00f3n de Henry James que para m\u00ed funciona como precepto: \u201cEn ninguna parte he tenido escr\u00fapulos de volver a escribir una frase o un pasaje si lo he juzgado susceptible de un giro mejor\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>En el pr\u00f3logo a El frasquito, de 1984, usted dice descreer de una literatura maldita que encuentra su raz\u00f3n de ser en la intencionalidad. \u00bfSe arrepent\u00eda de algo o ten\u00eda a alguien m\u00e1s en mente?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Supongo que ten\u00eda que ver con discusiones del momento. Yo siempre digo que lo primero que escrib\u00ed, antes de El frasquito, era una especie de cruce entre Castelnuovo y Bataille, sin que yo hubiera le\u00eddo a Bataille todav\u00eda. Supongo que estoy discutiendo con Bataille, no como te\u00f3rico, sino m\u00e1s bien con toda esa literatura pornogr\u00e1fica que circul\u00f3 en un determinado momento. Finalmente, si bien no dir\u00eda que El frasquito es un libro ingenuo o inocente, no termino de entender por qu\u00e9 lo prohibieron. Uno de los argumentos era que atentaba contra la familia. Pero, vuelto a leer, me parece que la cr\u00edtica m\u00e1s grande es a la religi\u00f3n. Algo que ni siquiera est\u00e1 planteado como cr\u00edtica, aunque haya una cuesti\u00f3n sacr\u00edlega con la hostia, con la comuni\u00f3n, que es bastante pesada. Esto nunca fue tomado del todo en cuenta. M\u00e1s all\u00e1 de que la Liga de Madres de Familia, cuya filiaci\u00f3n religiosa es innegable, fue la que dispuso su prohibici\u00f3n en 1977.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfHay otra forma m\u00e1s efectiva de ser transgresor que serlo de entrada?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Si El frasquito es transgresor, lo es con respecto al sistema literario en que se inscribe, o por un efecto de la recepci\u00f3n y la circulaci\u00f3n de ese texto. No hubo ninguna voluntad de transgresi\u00f3n en m\u00ed, y es ah\u00ed donde descreo de la literatura maldita como algo intencional. La primera vez que vino Derrida a la Argentina fuimos a cenar con \u00e9l un grupo de escritores, y en un momento de la cena empec\u00e9 a criticarle a Artaud, a decirle que no entend\u00eda la fascinaci\u00f3n que exist\u00eda por \u00e9l en Francia. Sacando la locura o la lucidez de Artaud, lo que criticaba, en realidad, era la transgresi\u00f3n vista o pensada como ideolog\u00eda. Otro ejemplo es Beckett, que gan\u00f3 el Premio Nobel y hay libros suyos que siguen siendo tan ilegibles e inasimilables como cuando se escribieron. Pero \u00bfde qu\u00e9 forma se lo conoce? Como el autor de Esperando a Godot, que debe ser una de sus obras m\u00e1s convencionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfDe modo que ni siquiera hubo un coqueteo con la idea de inscribir El frasquito en una tradici\u00f3n de literatura maldita?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013No, no. Si El frasquito termin\u00f3 encontrando ese lugar, en parte fue por las posibilidades de lectura que en la d\u00e9cada del \u201970 abri\u00f3 la revista Literal, de la que form\u00e1bamos parte Germ\u00e1n Garc\u00eda, Osvaldo Lamborghini y yo, y a la que eventualmente se sumaban Ricardo Zelarray\u00e1n y Jorge Quiroga. Pero no hubo ninguna premeditaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de que Literal funcion\u00f3 como un espacio posible de lectura para textos como El frasquito o El fiord de Lamborghini. Dos libros que fueron asociados, de manera un tanto autom\u00e1tica, por su brevedad y su escritura fragmentaria, y por una forma de leer que privilegiaba la transgresi\u00f3n como categor\u00eda est\u00e9tica. Pero lo que discuto es la ideolog\u00eda del malditismo y no que un texto sea o no asimilable. En \u00faltima instancia, es anecd\u00f3tico que El frasquito y Nanina, de Germ\u00e1n Garc\u00eda, hayan sido prohibidos y que ning\u00fan texto de Osvaldo Lamborghini haya corrido esa suerte. Lo que por otra parte tal vez se deba a que sus libros circulaban, en aquellos a\u00f1os, de una manera casi secreta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEntonces dir\u00eda que la transgresi\u00f3n literaria es m\u00e1s fruto de un desequilibrio en el horizonte de expectativas de los lectores que una apuesta concreta de escritura?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Es la academia la que necesita escritores malditos. Y as\u00ed los transgresores van pasando, hasta que se consagran. Como Perlongher, o como Osvaldo Lamborghini, que termina siendo tapa de La Naci\u00f3n y de la revista \u00d1. O incluso como Ricardo Zelarray\u00e1n, que reci\u00e9n ahora empieza a recibir cierto reconocimiento. Eso es lo que discuto: que el artista maldito sea un lugar en la estructura, una funci\u00f3n de la cr\u00edtica. Y que la cr\u00edtica muchas veces tenga una raz\u00f3n de ser en los escritores malditos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Leyendo entrevistas suyas, uno tiene la sensaci\u00f3n de que tras el gesto radical que supuso El frasquito en un primer momento, usted luego fue buscando diferentes maneras de \u201credimirse\u201d. Como si la anomal\u00eda de ese primer libro lo hubiera amedrentado, un poco a la manera de esos cient\u00edficos que se hallan ante reacciones de su criatura que no hab\u00edan previsto&#8230;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/frasquito.gif\" rel=\"lightbox-3\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-782 alignleft\" alt=\"frasquito\" src=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/frasquito.gif\" width=\"118\" height=\"180\" \/><\/a>\u2013Es cierto que el engendro se fue armando de pedazos como un Frankenstein literario, pero la criatura se pari\u00f3 como tal. \u00bfY redimirme de qu\u00e9? \u00bfDe la violencia del lenguaje? No me parece que El frasquito sea un libro escandaloso. Si hay una econom\u00eda de la redenci\u00f3n, deber\u00eda apuntar sin duda a algo sagrado. En el sentido religioso, es un libro profanatorio. Pero si las huellas de El frasquito, su mitolog\u00eda, sus obsesiones como el doble, el gemelo, el tango, el espiritismo, por nombrar algunas, reaparecieron en los libros posteriores, fue sin duda la materialidad de la escritura lo que fue modific\u00e1ndose. Produje una escritura que estaba al borde del ornamento, de la belleza que se impon\u00eda al horror s\u00f3rdido del universo de El frasquito. Una escritura lujosa que se contrapuso a ese \u201cpeque\u00f1o idioma\u201d del que alguna vez habl\u00f3 Luis Chitarroni refiri\u00e9ndose a ese libro. Sin embargo, creo que Los muertos no mienten recupera ambos registros. Como si ya no fuese necesaria una redenci\u00f3n en absoluto.<\/p>\n<p>Publicada originalmente en el suplemento\u00a0<a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/suplementos\/libros\/10-3634-2009-12-13.html\">Radar Libros<\/a> de P\u00e1gina 12 el 13\/12\/2009.<\/p>\n<p>Otra entrevista a <a href=\"http:\/\/www.criticadigital.com\/impresa\/index.php?secc=nota&amp;nid=35946\">Gusm\u00e1n <\/a>sobre el tema en el diario Cr\u00edtica (23\/12\/2009).<\/p>\n<p>Parte del libro <em>Los muertos no mienten<\/em> en el sitio de <a href=\"http:\/\/matrix1.natalsystems.com.ar\/nook\/master_libros_sites\/images\/sistema\/libros\/pdf\/9789876280716.pdf\">Edhasa<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Patricio Lenard Ning\u00fan esp\u00edritu hay detr\u00e1s del temblor que asalta de repente la persiana del cuarto: es solamente el viento. Con los ojos de Kafka mir\u00e1ndole la nuca desde un fotomontaje de una vista de Praga colgado sobre su biblioteca, Luis Gusm\u00e1n enciende un cigarrillo y dice, con esa voz susurrada que lo caracteriza, que Los muertos no mienten es un libro at\u00edpico. A caballo entre el ensayo, la remembranza y la ficci\u00f3n, esta segunda parte de la autobiograf\u00eda literaria que inici\u00f3 veinte a\u00f1os atr\u00e1s en La rueda de Virgilio puede ser le\u00edda como una breve historia del espiritismo pero tambi\u00e9n como una novela familiar cuyo centro es la &hellip; <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/entrevista-a-luis-gusman-sobre-espiritismo-y-literatura\/#more-781\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":783,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[65,74],"class_list":["post-781","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arteliteratura","tag-espiritismo","tag-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/781","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=781"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/781\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1225,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/781\/revisions\/1225"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/783"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=781"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=781"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diversidadreligiosa.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=781"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}