" La Revista "Sophia" como bien lo expresa en su título, es la revista de la Nueva Era, portadora de sus vibraciones y portavoz de todos sus mensajes y acontecimientos. Por esta razón su criterio es tan amplio e incluyente, a la vez que absolutamente independiente y va difundiendo todo hecho espiritual que se produzca en cualquier parte del mundo, siempre que éste revele en sí mismo una prueba de que la Divinidad hace un llamado a los habitantes de la Tierra, para recordarles que las fuerzas del invisible están siempre activas y vivientes, y dispuestas a manifestarse cuando nuestro impulso o fervor invocativo es lo suficientemente fuerte para el caso que se las requieren. Es en virtud de esta línea de acción que "Sophia" ha ido publicando en otros números recientes, manifestaciones tan características del influjo espiritual como por ejemplo las curaciones realizadas por el sanador Alalouf en Francia (en los números de enero y febrero del corriente año) los escritos dictados espiritualmente al medium Francisco Cándido Xavier (en abril) el gran curador de Toledo (número de mayo) los escritos sintetizadores del Yogui Paramhansa Yogananda, que promueven la fusión espiritual entre la sabiduría milenaria de Oriente y la actividad creadora del Occidente; el reportaje a la inspirada servidora del Maestro Jesús, Madú Jess (en el número de mayo) e infinidad de otros que manifiestan todos que las fuerzas sutiles encargadas de concretar el asentamiento de la Nueva Era, están desarrollando una presión intensa, a la par que se hallan a la expectativa permanente de todos los canales que estén listos para entrar en acción. Hoy nos toca comentar hechos ocurridos no en tierras lejanas e inaccesibles a nuestra observación sino directamente en el centro de esta gran urbe, Buenos Aires, de modo que cada uno puede juzgarlos de acuerdo con su comprensión. No son tampoco de tiempos de leyenda o promesas para un futuro más o menos lejano, sino que el Poder de los Grandes Seres que guía la evolución de la humanidad se manifiesta en estos momentos que vivimos. La actuación del Reverendo Hicks que ha hecho vibrar el sentir espiritual de tan enorme cantidad de personas es prueba evidente de que el mundo está preparado para elevarse a un nivel más alto, propio de la Era que ya empezamos a vivir, verdad ésta que "Sophia" repite constantemente.

Signos de la Nueva Era: En torno a las curaciones del Reverendo Hicks
HAN transcurrido sólo unos pocos meses desde que anunciamos que ha llegado el día en que entrábamos en la Nueva Era y que los espiritualistas debiéramos estar despiertos y con mente abierta para aceptar y a la vez ayudar a las grandes vibraciones y movimientos espirituales que habrían de ocurrir muy pronto. Hemos irradiado nuestro entusiasmo y optimismo a este respecto pero hemos de confesar que no nos atribuímos el mérito de haber tenido la visión de los acontecimientos por todos conocidos del Club Atlanta primero, y luego Huracán de esta Capital, en donde un sólo predicador tomando como único fundamento ciertos fragmentos del Evangelio ha atraído enormes multitudes de todos los credos religiosos y de todas las categorías sociales sin distinción. Los hechos allí observados son altamente promisorios y superan todas las previsiones que habitualmente formulábamos sobre el despertar espiritual a medida que nos adentrábamos en la Nueva Era. No es nuestro propósito mencionar que se han curado tantos o cuantos paralíticos o desahuciados en tales o cuales dolencias. Lo que consideramos como fundamental es la espontánea repercusión que tuvieron en el conjunto de nuestra culta población. No es necesario hablar en números de la cantidad de concurrentes, que sólo se puede equiparar a las más resonantes reuniones deportivas y encuentros internacionales y que a lo más consisten en tres o cuatro fechas. En cambio en el caso del Reverendo Hicks, después de casi dos meses de actuación no decayó en lo más mínimo el interés de los oyentes del Evangelio de Jesucristo que el Reverendo practica todas las noches tomando como base los relatos, episodios y citas bíblicas que más trascendencia han tenido sobre nuestra civilización desde veinte siglos. Y pone el énfasis de su prédica en las curaciones de leprosos, paralíticos y toda enfermedad perturbadora del bienestar físico y espiritual como lo hacía Cristo en aquel tiempo con la sola diferencia de que al Maestro le bastaba una sola palabra o mirada y el doliente estaba sanado. Habiendo resultado imposible ubicar a todos los que acudían inclusive en las adyacencias del primer estadio, los organizadores optaron por buscar un lugar que resultara adecuado para el mensaje del Reverendo cuyo reportaje exclusivo todos nuestros lectores pudieron ver en nuestro número anterior. Pero aún en el nuevo estadio, ya una hora antes del momento anunciado para la iniciación del acto, resultaba difícil entrar, pues gradas y pasillos se hallaban totalmente repletos.

• LAS CAUSAS ¿A qué debemos atribuir semejante despertar de los mejores sentimientos que moran en todo ser humano? ¿No será todo esto el fruto de la siembra iniciada hace dos mil años? En realidad no cabe otra explicación. La Verdad es una y es tierna y fresca para todos los tiempos. En ese entonces unos pocos solamente la aceptaron, pero las muchas experiencias y los sufrimientos acumulados de generación en generación nos han ido acercando hacia la fuente. Y aunque por distintos caminos, la humanidad en su conjunto ha ido en la busca de este mismo Poder. Todo es posible cuando nos abandonamos a Su voluntad y ponemos la Fe en El. El hombre que sirve de punto focal de las energías no es otra cosa en estos momentos que un canal para la fuerza superior. Y la fuerza es la que opera el así llamado milagro; milagro sólo para los que se encierran en sus cinco sentidos y no perciben el mecanismo de las fuerzas sutiles. En estos instantes la personalidad está ubicada en el verdadero lugar que le corresponde: el de ser un servidor de lo que está en lo alto, encima de ella, como también todo en la naturaleza y la vida realiza también una misma función de servicio. Como ya dijo el Maestro hace dos mil años: "Aquel que trate de salvar su vida (exaltar esta personalidad efímera) la perderá, más el que sirve tendrá vida eterna".

• LA CURACION GRUPAL Hemos publicado cantidad de relatos que todos conocen de casos de curaciones por la fuerza del espíritu. Esto no es en cierta medida ninguna novedad, ya que en muchas partes se presentan seres que están dotados de facultades y poderes que les permiten aliviar las dolencias ajenas. Nadie ya pone pone en duda la existencia de la fuerza curativa, que escapa todavía a las más técnicas investigaciones. En cambio lo inédito, lo nuevo, lo revolucionario es que estas curaciones se efectúan ahora no en casos aislados y uno por uno en cada enfermo, sino por docenas, por centenares a la sola pero vibrante invocación de las fuerzas salvadoras. Hasta el presente tal hecho nunca había ocurrido y bien podemos presentarlo como un primer y potente resultado de la Era de Acuario. Y este será seguido por muchos otros de la misma índole. Ya en numerosos artículos publicados en SOPHIA bajo la pluma de "El Tibetano" se ha hablado de esta modalidad grupal de todas las manifestaciones. La era del enaltecimiento del individuo con todos sus excesos y arbitrariedades y también virtudes, ha terminado. Ya no se pone el fervor en la persona, sino que todas las realizaciones serán grupales y todo será mérito o falla del conjunto. En aquel entonces (y hace de esto sólo poco tiempo) nuestra comprensión no nos permitió vislumbrar que el mismo principio se aplicaría también a las curaciones. Pero ahora los hechos han venido a corroborar la exactitud del pensamiento expuesto en aquel entonces confirmando que estamos ya en plena expresión de un orden distinto con leyes diferentes y normas que no pueden confundirse con lo que era reconocido hasta el presente.

• LA RELIGION SOLO ES UN ROPAJE Las circunstancias actuales y la necesidad de adaptarse a las leyes y costumbres que nos rigen, han hecho de que en esta oportunidad la actuación del Poder Crístico se expresara a través de las palabras del Reverendo Hicks y fuera patrocinado por determinado sector religioso. Pero ello es sólo y completamente circunstancial. El poder que actúa allí es totalmente independiente de las formas religiosas que utiliza en estos instantes. Ello se ve bien en el relato de milagros semejantes aunque en escala menor producidos por los santos de todos los credos y aún fuera de los credos, por hombres que simplemente fueron sinceros canales. Sin restarle méritos a la obra realizada por el Reverendo Hicks y a todos los que auspician su actuación, hemos de recordar que son sólo instrumentos que se utilizan porque resultan eficientes en su actuación y aptos por su identificación con los Poderes Espirituales y las necesidades del momento, para la obra a realizar. Han captado los dos aspectos fundamentales de los grupos que han de trabajar en la dirección de la Nueva Era: máxima elevación espiritual y comprensión verdadera de los grandes dolores que aflijen a los hombres en su vida diaria, que son la enfermedad y el sufrimiento. Son verdaderos idealistas prácticos y realizan por lo tanto su tarea de elevación con fervor y capacidad. Hay una frase del Mahatma Gandhi que es terminante: "El mundo vivirá espiritualmente o desaparecerá". En la presente era atómica hemos llegado a ese punto. Unos niños ante Dios nos repiten todos los días: "Yo puedo con un sólo impacto destruir la ciudad más grande del mundo". Otro dice: "Yo puedo destruir la nación más fuerte de la tierra". Y no falta un tercero, un poco más atrevido, que anuncia que con unos pocos kilos de material tritura el mundo entero. Lo grave del caso es que lo que decimos de estos chiquillos es cierto o más bien lo sería si no fuera que la mano salvadora es la misma que dió tan grandes poderes a esos jactanciosos niños. Y para que no puedan realizar tan graves travesuras, el Señor de toda la fuerza nos manda emisarios para pulsar nuestra respuesta a las mismas palabras que ya sembró hace tantos siglos. El pueblo ha contestado con afirmación y fe, y aceptado Su templo en un campo de deportes, en la calle y en el corazón de cada uno de nosotros. Ahora esperamos con confianza que la Jerarquía Guiadora del planeta nos mandará en cantidad creciente, Reverendos, Maestros, Avatares, Gurues y Salvadores. Serán argentinos, europeos, americanos, hindúes, africanos o de cualquier lugar del mundo. Serán los hombres que Jesús prometió y profetizó en su estadía sobre la Tierra, hace dos milenios: "Vosotros haréis estas cosas y otras más grandes que yo".
Ahora el momento ha llegado. Todos los grupos espirituales tienen la oportunidad. El ejemplo ha sido dado. El Poder está presente y esperando canales que se pongan a Su servicio. Ninguno ha de sentirse disminuído; al contrario, ha de sentirse estimulado y lleno de alegría, afinando a la vez sus instrumentos y percepción, preparándose para el momento en que le tocará actuar en la arena del mundo. Pues muchos serán llamados. Pero sólo serán elegidos los que tengan el espíritu abierto y el corazón humilde. ¡Seamos todos seguidores y realizadores de Aquellos que miran a esta humanidad con ojos amorosos desde tantos siglos, esperando su despertar de las tinieblas del materialismo y de la ignorancia! "
Publicado en la revista "Sophia (Conocimiento): Una revista nueva para un mundo nuevo", número 199 de julio de 1954.