¿Cómo se construye la presencia pública de un Papa cuando ya no está físicamente presente, o cuando todavía no ha llegado?
La pregunta adquiere una vigencia singular en la coyuntura sudamericana (y en particular Argentina) de 2026. Por un lado, tras la muerte de Francisco (el primer Papa argentino y latinoamericano), asistimos a la consolidación de un proceso de memoria retrospectiva que busca fijar e interpretar su legado. Por otro lado, la inminente visita apostólica de León XIV (un Papa latino-americano, pues nacido en Estados Unidos transitó gran parte de su pastorado en Perú) promueve un conjunto de expectativas, imágenes y preparativos que anticipan su figura.
Se trata de dos ausencias de distinta naturaleza, que afectan de formas diversas qué sucede con los lugares. La de Francisco es definitiva, cristaliza espacios en memorias en construcción. La de León XIV es una ausencia transitiva, previa al encuentro, que genera expectativas y anticipación. Sin embargo, ambas activan mecanismos de producción social de la presencia semejantes, a partir de itinerarios urbanos, de narrativas visuales y de la movilización de organizaciones sociales, universitarias y sindicales[1].
1. Territorializar las biografías: de los circuitos urbanos a las rutas interregionales
Cuando una figura religiosa alcanza relevancia global, los lugares asociados a su trayectoria biográfica sufren un proceso de resignificación. La casa donde nació, la escuela donde estudió, la iglesia donde maduró una vocación, los comercios del barrio, dejan de ser puntos del entramado urbano cotidiano para convertirse en hitos de memoria, atractivos turísticos y, solo a veces, lugares de devoción.
En la Ciudad de Buenos Aires, este fenómeno se consolidó a partir de 2013 con la creación del Circuito Papal por parte del gobierno local de la mano de las áreas de Turismo y la Dirección General de Cultos. La iniciativa, que inicialmente ofrecía recorridos en colectivo, se estructuró posteriormente en itinerarios autoguiados a pie por los barrios de Flores y Monserrat. Mientras que en Flores la narrativa turística enfatiza la infancia, la vida familiar y la vocación inicial de Jorge Bergoglio, el recorrido por Monserrat vincula las sedes del arzobispado con espacios seculares de su cotidianeidad, como la peluquería donde se cortaba el pelo o el kiosco donde compraba el diario. Hay algo que aquí queda claro: Bergoglio era porteño. Como señaló en su momento Sol Prieto (2016) es destacable que se trató de un Papa urbano, criado y moldeado por la experiencia de esta ciudad-puerto por la que pasa, en mayor o menor medida, toda la vida social, política, cultural, y religiosa, del país. Tal es así que incluso producciones que buscaron destacar la presencia de Bergoglio en otros lugares del territorio, no llegaron a tener el mismo alcance turístico y cultural.

Esta articulación entre instituciones eclesiásticas y comercios locales pone en juego los límites difusos entre lo sacro y lo sagrado en el espacio (Flores, 2015). Esto, sin embargo, no se produce como un acto devocional espontáneo, sino que está atravesado por dinámicas de regulación estatal, que sostienen un orden religioso-espacial a ser legitimado (Frigerio, 2017).
Esto resulta aún más interesante si pensamos que durante el papado de Francisco no hubo en Argentina un resurgir sacramental. Como han mostrado Suárez, López Fidanza y Olszanowski (2023) al procesar los datos de los Anuarios Eclesiásticos, contar con un Papa surgido de estas tierras no revirtió el proceso de declive de los marcadores sacramentales tradicionales (bautismos, vida consagrada, y en particular, casamientos). La "presencia" del Papa en la ciudad no se tradujo en un renacimiento devocional individual, sino en una operación estatal, turística y espacial que reconfigura la memoria urbana sin alterar necesariamente la práctica religiosa institucional.

En el caso de Robert Prevost (León XIV) su doble ciudadanía peruano-estadounidense se observa también en el tratamiento de las ciudades que transitó y habitó. En Chicago y su área metropolitana, la construcción biográfica en torno a Robert Prevost (León XIV) presenta una configuración distinta. Allí, la reconstrucción de sus años de formación y de su vida parroquial se canaliza a través de iniciativas como el Chicago Pope Tour, un emprendimiento privado y comercial que ofrece visitas guiadas en las que se aclara que se trata de un recorrido cultural, no religioso o teológico. Se observa aquí una lógica de consumo turístico metropolitano caracterizada por la mercantilización privada del recuerdo biográfico.

Por su parte, la experiencia peruana despliega una escala interregional. La ruta Caminos del Papa León XIV, presentada en julio de 2025 por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), conecta diversos puntos vinculados a la labor misionera y episcopal de Prevost. Si bien los proyectos de infraestructura a gran escala suelen presentar desfases entre el anuncio gubernamental y su concreción efectiva, hay indicios de que se trata de un proyecto que sigue avanzando, con inversión en caminos y difusión turística. En términos de espacios fijos, en enero de 2026 se inauguró en el Palacio Municipal de Chiclayo la exhibición museográfica permanente "Por los Caminos de León XIV", dotada de acervo patrimonial y dispositivos digitales interactivos que registran un flujo constante de visitantes.
La siguiente tabla resume las distintas modalidades de territorialización observadas en las tres ciudades analizadas:

Cada recorrido refleja una narrativa, una espacialidad específica y una construcción de audiencias. Más allá del carácter público, privado, o mixto del financiamiento, cabe destacar que estamos ante tres circulaciones institucionales de las memorias espaciales. El recorrido devocional que se produce de abajo hacia arriba y de los márgenes a la periferia es tema para otro artículo
2. Narrativas visuales dinámicas nacionales: lemas y logos del viaje sudamericano
La anticipación de una visita apostólica exige la creación de artefactos comunicacionales que proyecten la figura del pontífice sobre las sociedades receptoras. Las identidades visuales confeccionadas para la gira sudamericana de León XIV por Uruguay, Argentina y Perú muestran cómo las instituciones eclesiales seleccionan marcos interpretativos específicos para territorializar su llegada.

En Uruguay, bajo el lema “Les anuncio una gran alegría”, la gráfica oficial apela a una iconografía eclesiástica tradicional, enmarcada en la figura de la Virgen de los Treinta y Tres, que cierra con las líneas de la bandera uruguaya, dialogando con la memoria histórica de un país de matriz secular.
En Argentina, el lema “Bienvenidos todos. Vayan y anuncien” opera un movimiento clave de continuidad simbólica. La inclusión explícita del término "todos" remite directamente a una de las consignas más célebres del pontificado de Francisco (emblemática desde la Jornada Mundial de la Juventud de Lisboa). El diseño gráfico (que reúne siluetas humanas en torno a una cruz con tonalidades nacionales) presenta la recepción del nuevo papa no como una ruptura, sino como una experiencia comunitaria que hereda e integra la memoria del pontífice argentino. A su vez, es el ícono con menos referencias específicas a imágenes exclusivamente católicas, marcando ese espíritu plural que es a la vez una expectativa sobre el futuro de una Iglesia en transición.
En el caso de Perú, junto al lema oficial “Abramos el corazón”, la consigna pastoral que articula la preparación del viaje es “León vuelve a casa”[2]. El elemento más sobresaliente de su identidad visual radica en la inclusión, junto al mapa nacional y la imagen papal, de una constelación los santos locales (es interesante mencionar que se trata en todos los casos de personas que vivieron en el periodo colonial, entre los siglos XVI y XVII)[3]. La articulación visual de León XIV con estas figuras santificadas lo pone como parte del corazón mismo de Perú, como se observa en el propio ícono. Aquí la pregunta por la nacionalidad queda zanjada más allá del lugar de nacimiento o de formación: un sacerdote que habitó y misionó una tierra se vuelve parte de ella. Es además un gesto importante de parte de León XIV, que pareciera aprender de las decisiones de sus predecesores y viaja prontamente a donde está su corazón vocacional.
3. Entre la memoria y la anticipación: apropiaciones institucionales en Argentina
En el escenario argentino, las disputas por el sentido de la figura papal no se agotan en el ámbito de la comunicación oficial[4]. Tras la muerte de Francisco y ante la inminencia del arribo de León XIV, diversos actores del campo académico, sindical y político han desplegado estrategias de apropiación institucional.
Una primera modalidad se observa en la institucionalización académica del pensamiento de Francisco. Universidades católicas y privadas (como la UCA, que a su vez es pontificia) o la Universidad Católica de Córdoba) y diversas universidades nacionales públicas (entre ellas la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional Arturo Jauretche) han creado cátedras libres y centros de estudio dedicados al análisis de su legado. Si en el caso de las universidades es casi evidente, al punto que el predio de la UCA en Puerto Madero hoy se llama Campus Papa Francisco, es más paradójico en las universidades públicas. En Argentina las universidades estatales han defendido históricamente una laicidad estricta (más proclive al anticlericalismo que a algunas acciones de diálogo con las religiones más aisladas), por lo que llama la atención la creación de espacios académicos para legitimar la doctrina social de un papa. Aquí cabe pensar cómo la figura papal se desborda de la esfera devocional para convertirse en un recurso de legitimación intelectual y sociopolítica.
Una segunda dimensión se sitúa en el mundo del trabajo y las organizaciones populares. Un hito relevante lo constituye el ciclo "Francisco y la Patria", iniciado en julio de 2025 en la sede de la CGT con el acompañamiento del Ministerio de Trabajo bonaerense y colectivos como Factor Francisco. En este espacio, las encíclicas papales son reordenadas como herramientas teóricas para discutir la centralidad del trabajo, la cultura popular y los desafíos económicos contemporáneos.
Finalmente, la proyección hacia el nuevo pontificado encuentra su manifestación territorial más elocuente en las organizaciones de base. El Encuentro Regional de Movimientos Populares, realizado en octubre de 2026 en la denominada Ciudad Papa Francisco (La Matanza), reunió a delegaciones locales y latinoamericanas para discutir la agenda de "Tierra, Techo y Trabajo", incorporando nuevas problemáticas como el impacto de la inteligencia artificial en el empleo. El encuentro concluyó con una peregrinación al predio Las 3T y la elaboración de un documento dirigido a León XIV.

En este mismo clima cultural de preparación emergió el mural del Grupo Cultural Cruz del Sur, emplazado en la trama urbana de La Matanza. Bajo la consigna “Francisco y León, un solo corazón”, la obra gráfica yuxtapone los rostros de ambos pontífices. Más allá de su filiación institucional precisa, la intervención gráfica en la calle demuestra cómo los actores populares buscan espacializar la continuidad simbólica, moldeando la interpretación del nuevo papa antes de su desembarco en el país.
4. Conclusión: la producción social del espacio público
El recorrido por estas geografías papales permite responder a nuestra pregunta inicial. La presencia pública de un papa no es un atributo estático ni una emanación directa de la jerarquía vaticana: se produce socialmente, con distintas formas de apropiación y con imaginarios espaciales que pueden variar a lo largo del tiempo. Entre las jerarquías vaticanas y las devociones más periféricas, encontramos recursos con distintos niveles de institucionalidad que funcionan a través de tres mecanismos interconectados:
1. Una dimensión espacial e itinerante, que transforma biografías individuales en rutas turísticas, circuitos de memoria y marcas territoriales.
2. Una dimensión simbólica y comunicacional, que utiliza lemas, logos y referentes de santidad histórica para construir narrativas de pertenencia o puentes de continuidad entre pontificados.
3. Una dimensión institucionalizante y comunitaria, mediante la cual universidades, sindicatos y movimientos sociales apropian y resignifican las figuras papales para intervenir en sus propios debates locales.
En sociedades marcadas por la pluralización religiosa y el avance de la secularización, la figura del Papa continúa funcionando como un recurso imantado (Carbonelli y Giménez Béliveau, 2018) disponible para múltiples actores. Francisco sigue produciendo presencia pública después de su muerte; León XIV comienza a producirla antes de su llegada. En esa tensión entre el recuerdo y la expectativa se revela la naturaleza profunda del espacio público religioso: un terreno heterogéneo donde la memoria y la autoridad se construyen y disputan cotidianamente.
Notas
[1] Este texto nace de los intercambios en la presentación “Continuidades, rupturas y apropiaciones del papado en el espacio público” en el CEIL-CONICET junto a Verónica Giménez Béliveau y Fortunato Mallimaci.
En el intercambio Joaquín Algranti sugería pensar estos eventos como acontecimientos en el sentido de hechos social total de Mauss, me parece una propuesta interesante para seguir profundizando.
[2] Recomiendo para la percepción sobre León en Perú la conferencia de Véronique Lecaros en las XLVI Jornadas de Investigación Sociológica de la UCA, disponible aquí https://www.youtube.com/live/19maFKY_k0k?si=tsx9n6u-MjYIodTy&t=5723
[3] Son Santa Rosa de Lima (Isabel Flores de Oliva, 1586-1617); San Martín de Porres (1579-1639); Santo Toribio de Mogrovejo (1538-1606); San Juan Macías (1585-1645) y San Francisco Solano (1549-1610).
[4] Múltiples fueron las apropiaciones de Francisco desde el principio de su papado, como lo trabajó Alejandro Frigerio (2018), y como se pensó desde distintos espacios académicos en estos años.
Bibliografía
Carbonelli, M., y Giménez Béliveau, V. (2018). El objeto imantado y el espacio público: Praxis político-religiosa del movimiento Misioneros de Francisco en Argentina. Horizontes Antropológicos, 24, 101–130.
Flores, F. (2015). Espacialidades peregrinas: El caso de la peregrinación juvenil a pie a Luján. Espaço e Cultura.
Frigerio, A. (2017). Religion out of place: Social regulation of evangelical expansion in Buenos Aires. En J. Mapril, R. L. Blanes, E. Giumbelli y E. K. Wilson (eds.), Secularisms in a Postsecular Age? (pp. 275–293). Palgrave Macmillan. https://doi.org/10.1007/978-3-319-43726-2_13
Frigerio, A. (2018). Apropiaciones de Francisco: Marcos interpretativos cosmológicos y autonómicos en la conversación social sobre el papa. En J. C. Esquivel y V. Giménez Béliveau (coords.), Religiones en cuestión: Campos, fronteras y perspectivas (pp. 67–87).
García Bossio, M. P. (2024). Lo local como observatorio: Religión, espacio público y regulación estatal en América Latina. Ciencias Sociales y Religión, 26.
González Bracco, M., y Kotschack, L. (2019). Lo físico y lo virtual en las prácticas turísticas urbanas: El caso de Buenos Aires, Argentina. Estudios y Perspectivas en Turismo, 28(2), 249–266.
Prieto, S. (2016). El fin del mundo: El fenómeno del Papa Francisco desde la sociología. EDUVIM.
Prieto, S., y Giménez Béliveau, V. (2025). El obispo y el pueblo: Un balance del papado de Francisco. Nueva Sociedad, 317.
Suárez, A. L., López Fidanza, J. M. & Olszanowski, M. (2023). Catholic Institutions in Argentina from the Twentieth Century to the Present: Consolidation, Evidences of Decline, and Crisis—a Statistical Analysis. International journal of Latin American religions, 7(2), 338-373.