Presentación de la segunda edición - por Carlos Steil
Mucha agua fluyó por el río San Francisco, bañando la Lapa de Bom Jesus, en los últimos treinta años, desde que fue publicado, en versión impresa, el libro O sertão das romarias: um estudo antropológico sobre o santuário de Bom Jesus da Lapa – Bahia (El sertão de las peregrinaciones: un estudio antropológico sobre el santuario de Bom Jesus da Lapa, Bahía - Steil, 1996). Testimonio de una experiencia intensa de investigación de campo y del arduo trabajo etnográfico de narrar lo que viví y aprendí, en la convivencia de cuatro años entre peregrinos, vecinos y agentes de pastoral, el libro gana ahora su versión digital. Lo que lo hace accesible a un público más amplio, interesado por peregrinaciones, catolicismo, sertão (vasta región semiárida del interior del Nordeste de Brasil) y cultura popular. Aun estando marcado por el contexto sociorreligioso y por el debate académico de la época, continúa actual, como un texto divisor de aguas en los estudios del catolicismo popular en Brasil y una obra ineludible para quien estudia peregrinaciones. Resultado de mi investigación de doctorado, realizada en el Programa de Posgrado en Antropología Social, en el Museo Nacional, Universidad Federal de Río de Janeiro (PPGAS/MN/UFRJ), el texto recibió, en 1995, el Premio Sílvio Romero, de la Fundación Nacional de Artes (FUNARTE).
Entre las muchas preguntas que me hicieron, a lo largo de estos treinta años, quienes leyeron el libro, tal vez, las más frecuentes hayan sido: ¿cómo fue que elegiste Bom Jesus da Lapa? ¿Cuánto tiempo estuviste en el campo? ¿Cómo realizaste la investigación? Respondo, aquí, transcribiendo la reflexión que hice, al narrar el lugar que la tesis y el libro tuvieron en mi trayectoria personal y profesional, en el volumen "Antropologia da religião no Brasil: Trajetórias", organizado por mí y por Ari Oro, y publicado por la ABA (Asociación Brasileña de Antropología), en 2024.

Bom Jesus da Lapa surge en mi horizonte en 1990, cuando el ISER (Instituto de Estudios de la Religión) fue contratado para asesorar el proceso de evaluación de la Diócesis. El contacto con el clero y las monjas locales, con los agentes de pastoral laicos, con los vecinos y con los peregrinos abrió algunas puertas para que, dos años después, pudiese regresar para hacer la investigación de campo para la tesis. En este regreso, rehice, como aprendiz de etnógrafo, los caminos recorridos anteriormente y, al mismo tiempo, abrí nuevos, en dirección a los peregrinos. Un proceso intenso de aprendizaje de un nuevo oficio, que imponía adquirir otras habilidades, diferentes de aquellas que me habían sido demandadas, en tanto asesor. Ya no me cabía auxiliar en la elaboración de un plan diocesano de pastoral, que reflejase el ideario de la teología de la liberación. O sea, al colocarme en campo como etnógrafo, fui, poco a poco, dándome cuenta de que el devenir antropológico exigía incorporar, en mi mirada sobre la peregrinación, el punto de vista de los peregrinos.
El ciclo de las peregrinaciones a Lapa ocurre del 24 de julio, fiesta de San Juan, al 15 de septiembre, día de Nuestra Señora de la Soledad. Durante tres años, acompañé a los peregrinos en sus desplazamientos hacia el santuario. El trabajo de campo consistió en contactar a algún jefe de peregrinación, que iría a Lapa, con su grupo de peregrinos, e ir al local de donde saldrían, para conocerlos y entrevistarlos durante la semana que antecedía a la partida. El día de la peregrinación, me sumaba al grupo de peregrinos y viajaba a Lapa en la carrocería de un camión pau-de-arara (rústico camión de traslado de campesinos y migrantes internos) o de un autobús alquilado. Durante tres días, permanecía con los peregrinos en la Lapa, acompañándolos en las visitas a las grutas, en las caminatas por los senderos del monte santo, en los rituales, compartiendo con ellos los espacios de convivencia en los hospedajes y en las plazas y calles de la ciudad, por donde transitaban multitudes de peregrinos en medio al intenso movimiento de comercio ambulante, instalado en el período de la peregrinación. Después, regresaba con los peregrinos al lugar de origen, en donde permanecía por quince días, visitándolos en sus casas y recogiendo sus testimonios, que eran transcriptos, al final del día.
Hay quien dice que toda tesis es un ajuste de cuentas con el pasado. Y, agregaría, también, un medio para abrir puertas para el futuro. Al escribir sobre Bom Jesus da Lapa, con certeza, algunos interlocutores, a los cuales me dirijo, compartieron conmigo mundos pasados que habité. Otros se adentraban al texto como nuevos interlocutores, habitantes de otros mundos, en los cuales pretendía ingresar y ser reconocido, teniendo la tesis como salvoconducto. En el diálogo con el pasado, un primer punto que señalo es que la peregrinación no se constituye tan solo en una forma de resistencia del catolicismo popular al catolicismo erudito o de las clases subalternas a las clases dominantes. Ni una protesta de las clases subalternas al proyecto de modernización capitalista de las élites brasileñas. Por el contrario, las andanzas por la Lapa muestran la peregrinación menos como una trinchera de resistencia y más como una arena de disputas entre múltiples modalidades de catolicismos que conviven, se tensionan, entran en conflicto y hacen alianzas en el espacio del santuario durante la peregrinación (1)

Con el concepto de arena, se abre una cuña en el concepto de communitas, propuesto por Victor Turner (1974) y aplicado a las peregrinaciones, en el libro Image and pilgrimage (Turner y Turner, 1978). O sea, si, por un lado, la romería se presenta como un momento de communitas, estableciendo un espacio de suspensión de las normas y jerarquías propias de la estructura, por otro, cuando es vista desde dentro, surge como un campo estructural de disputas y distinciones. Y, en este sentido, recupero, para la comprensión de la peregrinación, otro concepto de Turner, que es el de performance. La romería crea, entonces, un escenario donde los diversos actores escenifican sus creencias, sus ritos, sus concepciones de mundo. Así, entre los católicos que convergen hacia el santuario de Bom Jesus da Lapa, se hacen presentes: peregrinos del sertão y de la ciudad, feligreses y participantes de las CEBs (Comunidades Eclesiales de Base), católicos ultramontanos y no practicantes, militantes de los movimientos religiosos y de las pastorales sociales, el clero y las monjas, etc. De la sociedad en general, comparecen: vecinos católicos y no católicos, políticos locales y estatales, comerciantes establecidos y vendedores ambulantes, etc. Estos actores, y tantos otros que actúan en este drama social, son como hilos que se entretejen y tejen la romería como un hecho social total.
Otra visión, recurrente en los análisis de las peregrinaciones, es la de que representarían una expresión local de una religiosidad genuinamente brasileña, forjada en el aislamiento de las poblaciones de los sertões. A contramano de esta visión, llamo la atención sobre el origen del santuario como parte de un movimiento de espiritualidad penitencial de rechazo a la vida en la ciudad y retorno a la naturaleza, asociado a la reconquista de la Península Ibérica por los católicos. La percepción de esta dimensión universal se tornó posible a partir del diálogo con el historiador William Christian que, al abocarse al culto a las imágenes en la Península Ibérica, en los siglos XVI a XVIII, establece una línea de continuidad entre el catolicismo devocional del Viejo y del Nuevo Mundo (2). En ambos, el culto a las imágenes, descubiertas en parajes agrestes, junto a la naturaleza y lejos de las ciudades, es estructurante del catolicismo mundial.

Tal vez, la contribución más importante, que aporto en el libro, sea la formulación del concepto "cultura bíblico-católica", y su uso como recurso heurístico, para comprender la experiencia, vivida por los peregrinos, en una sociedad cambiante. Esta formulación tuvo su inspiración en las reflexiones de dos maestros, que marcaron mi formación como antropólogo. De Otávio Velho, me apropio del concepto "cultura bíblica", central en el artículo "O cativeiro da besta-fera" (Velho, 1987). En la obra de Pierre Sanchis, encontré el concepto de cultura católico-brasileña (Sanchis, 1983; 1994). En diálogo con estos autores, organicé mis datos de campo, primeramente, a partir de la idea de que los peregrinos estaban enmarañados en un sistema de prácticas y de significados que se asentaba sobre una base bíblica. O un pretexto, como escribe Velho, en el horizonte de la hermenéutica de Paul Ricoeur. Después, procuré llamar la atención sobre la especificidad católica de esta cultura bíblica, que se enraíza en la historia de larga duración del catolicismo como un elemento ineludible de la formación de la nación brasileña y en la geografía local, donde mitos y narrativas bíblicas se entretejen con los eventos y las hazañas de hombres y mujeres, reales e imaginarios, santos y pecadores, que habitan el sertão brasileño.
La segunda edición de "O sertão das romarias: um estudo antropológico sobre o santuário de Bom Jesus da Lapa" fue publicada por la Asociación Brasileña de Antropología (ABA).
Se puede descargar gratuitamente de aquí.
Referencias
Christian, William A. Jr. Person and God in a Spanish Valley. New York: Seminar Press, 1972.
Christian, William A. Jr. Local religion in sixteenth-century Spain. New Jersey: Princeton Univ. Press, 1981.
Eade, John; Sallnow, Michael. Contesting the sacred. The Anthropology of Christian pilgrimage. London/New York: Routledge, 1991.
Sanchis, Pierre. Arraial: Festa de um povo. As romarias portuguesas. Lisboa: Dom Quixote, 1983.
Sanchis, Pierre. Para não dizer que não falei de sincretismo. Comunicações do ISER, n. 44, 1994.
Turner, Victor. Pilgrimage and communitas. Studia Missionalia, n. 23, jun. 1974, p. 305-327.
Turner, Victor; Turner, Edith. Image and pilgrimage in Christian culture. Oxford: Basil Blackwell, 1978.
Velho, Otávio. O cativeiro da besta-fera. Religião & Sociedade, Rio de Janeiro, n. 14/1, mar. 1987, p. 4-27.
Notas:
(1) La aplicación del concepto de arena a las peregrinaciones tiene como principal referencia la compilación organizada por John Eade y Michael Sallnow (1991).
(2) Dos libros de William Christian fueron fundamentales para comprender la devoción al Bom Jesus da Lapa en una perspectiva histórica (Christian, 1972; 1981).

Prefacio a la segunda edición - por Otávio Velho
Una de las mayores dificultades enfrentadas por las ciencias sociales se refiere a la conciliación en sus análisis de las tendencias de larga duración y las instituciones de vocación globalizante con ocurrencias localizadas. Seguidamente, se queda uno en las buenas intenciones, cuando la verdadera prueba es realmente práctica: cómo hacerlo. El gran mérito de este libro de Carlos Alberto Steil está justamente en esto. Y para tal el autor se sirve de un ejemplo privilegiado: la relación entre el catolicismo universal y la romería de Bom Jesus da Lapa en Bahía.
Intentar reproducir en esta presentación la démarche del libro solo sería posible (pero inútil) repitiendo el mapa de Borges. Lo que se puede hacer es invitar al lector a recorrer él mismo el camino seguido por Steil con todas sus sutilezas, delicadezas y caprichos. Pero garantizando que no se trata, en verdad, de una empresa temeraria, puesto que el texto es claro y agradable, su estructura elegante y bien montada, redundando en una resolución extremadamente satisfactoria y convincente de la combinación entre objetividad y retórica que debe caracterizar a las buenas etnografías.
Cabe, tal vez, llamar la atención sobre el hecho de que en este recorrido Steil pasa, sin pedantería o excesos teoricistas y abstractizantes que perturben el fluir de la narrativa, por algunas cuestiones cruciales de los debates contemporáneos, en general puestos en forma de antinomias: oralidad y escritura; institución eclesiástica y religiosidad; tradición y modernidad; texto y contexto, entre otras. Además de esto, en el caso específico de su objeto desarrolla de forma ejemplar la idea de la romería y del santuario como lugares de encuentro de múltiples discursos, lo que permitiría entrar en contacto con el núcleo de la tradición, reinventándola en una dirección que hoy comportaría, inclusive, la posibilidad de una bienvenida dimensión pluralista y de apertura. Esto se hace con tal maestría que se desarrolla en el lector la idea de poder estar, en verdad, ante la escenificación de un drama social con poder performativo y metafórico que atañería, incluso, al conjunto de la vida social. Aún más si tomamos en cuenta que, al contrario de lo que podría suponer una visión superficial, la peregrinación se transforma, se vuelve más heterogénea, pero, siempre, pertinente a su contexto y a sus desafíos, viejos y nuevos, como desafiándonos por visiones más complejizadas y diversificadas de lo que puedan ser nuestras modernidades.
El libro presenta, además, un esfuerzo extremadamente loable y exitoso de establecer un diálogo entre la antropología y los estudios bíblicos y teológicos. El autor demuestra su competencia en estos diversos campos, aliada a la dedicación, experiencia y a una indispensable voluntad de establecer puentes. Le quedamos debiendo responder a su ejemplo con otros trabajos en la misma dirección, dada la demostración de su posibilidad, aliada a su evidente actualidad y relevancia, política y social.

Prefacio a la primera edición - por Pierre Sanchis
Es un momento significativo en una trayectoria intelectual aquel en el que el especialista –teórico y práctico– de un campo contemporáneo se sumerge en lo no dicho que este campo encierra, en las sedimentaciones históricas que continúan nutriendo el discurso de sus actores o, al menos, con las cuales este discurso tiene que verse las caras.
Varios autores están aquí presentes: el pueblo peregrino, los habitantes del Valle y de Lapa, los clérigos administradores de lo sagrado de este santuario –pero también la memoria nacional, el Santo. Presencias latentes y difusas estas que un observador descuidado –o demasiado racionalmente inmediatista– podría no percibir, pero que, sumadas a lo “real”, lo envuelven, constantemente lo constituyen y lo revitalizan y, para esto, se entregan al juego abigarrado de la Historia y del Mito.
Es aquí donde un nuevo actor interviene: el analista. Íntimo conocedor de estos complejos rituales y de las formas de conciencia que implican, Carlos Alberto Steil sabe, tomando distancia sin perder una familiaridad lúcida, encontrar el punto geométrico a partir del cual los hilos de esas presencias se entrelazan para constituir el fenómeno: la romería, esta romería. Implantada en el sertão de Bahía desde hace siglos, la Romería del Bom Jesus da Lapa continúa siendo esencial para la geografía imaginaria del sertanejo, polarizando parte de sus energías vitales, pero lo hace bajo modalidades constantemente retrabajadas por la historia: la historia de la sociedad local, la historia del Brasil, la historia del catolicismo brasileño, la historia, en fin, de la sociedad y de la conciencia humanas. Fenómeno tradicional y, sin embargo, emergiendo como está en la modernidad ambiente, preñado de su propia modernidad.
Y este trabajo histórico de sucesivas rearticulaciones, que Carlos Alberto Steil restituye para el lector, viene a desembocar en una realidad contemporánea a su vez multifacética en su sentido. “El Peregrino” es muchos, la “Peregrinación”, significante a varios niveles y varias direcciones. Por eso mismo, incluso en una forma ritual única, ella podrá albergar el recorte de múltiples diferencias. Los discursos, en ella, se entrecruzan, tejiendo de modo renovado piedad e impulso vital, súplica y responsabilidad, sacramentos y emoción, rito e historia, modernidad eclesiástica y tradición popular, cultura y praxis cotidiana, religión y política. El último capítulo sobre las “Romerías de la Tierra” muestra bien cómo un fenómeno de esta naturaleza, que involucra juntos institución clerical y espontaneidad laica, impulso peregrino atávico, tal vez universal, y determinaciones históricas particularizantes, tradiciones (“tradición”) y constante reflejo de las novedades ambientes, emergencia “encantada” por encima de lo cotidiano y enraizamiento en lo más concreto de la situación, de sus intereses, de sus luchas, consigue inscribirse activamente en la historia: siempre reconocible en una identidad que atraviesa (civilizaciones y) siglos, pero siempre “otro” y “nuevo”. Radicalmente permanente y/pero constantemente reinventado.
Carlos Alberto Steil no se limita, además, a una simple constatación. Él articula dialécticamente estos elementos: las representaciones conflictivas de la peregrinación viven, unas y otras, de sus relaciones; es a través de la tradición como lo nuevo se legitima, pero sin las formas nuevas que este “nuevo” representa, la propia tradición dejaría de existir. “Convención” e “invención” se refuerzan mutuamente.
Finalmente, un agudo análisis del juego de la escondida entre el mito y la razón le permite, sin abandonar el caso empírico de la Romería de Lapa, llegar al nivel radicalizante del rito, y de sus condiciones de existencia y funcionamiento en régimen “católico”, en el mundo de nuestra modernidad.
Así es como, sobrepasando las limitaciones de un estudio reducidamente segmentario, preocupado no solo por lo “popular”, ni solo por lo “institucional”, ni solo por la “religión”, ni solo por la “política”, ni solo por el sertão, ni solo por el “Brasil”, Carlos Alberto Steil, con este libro, añade a la producción antropológica brasileña uno de los marcos analíticos que, perfectamente situado en la concreción de su objeto, se abre a las dimensiones universalizantes de un fenómeno total.